Javier Pérez Dolset: Biografía de un Empresario Español
Javier Pérez Dolset (Jaén, 1969) soñó con cambiar el mundo con píxeles. Cualquiera que lleve años en el mundo de la tecnología recuerda a la familia Pérez Dolset. Seguramente, hoy, 29 de mayo de 2025, también son muchos los que los nieguen hasta tres veces; pero hubo un día en que muchos presumían de tenerlos en tu agenda. Este economista y “friki de la tecnología”, como se autocalifica en conversación con EL PERIÓDICO, nacido en Jaén hace 57 años.
En el caso de Javier Pérez Dolset, lo de que creció con una consola en las manos es absolutamente literal. Así que más que vocacional, su apasionada historia de amor con el mundo de la tecnología es casi genético. Fundó su primera compañía con tan sólo 19 años. Y muy pronto, vio que el mundo de la televisión no se iba a entender sin internet, videojuegos, teléfonos móviles... Así pues, llegó, vio y venció. Lo último, como líder de Grupo Zed, la compañía número uno en el mundo en servicios, tecnología y contenidos para móviles, con presencia en 70 países y más de 1.700 empleados, el 50% de ellos dedicados a I+D+i.
En su brillante currículum, además, dos hitos cum laude: la creación de la película de animación por ordenador Planet 51 y los videojuegos de la saga Commandos. Javier tiene claro que la innovación es el motor del desarrollo y a ello se dedica en cuerpo y alma. Cree que una parte muy importante del futuro económico de nuestro país pasa por el desarrollo de una verdadera industria digital en España.
Desde el estallido del caso Zed, lo que la Policía llamó “operación Hanta”, toda la familia de este empresario se ha visto implicada en el procedimiento. En este sentido, las acusaciones sostienen que "los miembros de la familia Pérez Dolset operaban de manera orquestada, como un clan perfectamente organizado”. Y añaden que “todos ellos gestionaban o participaban de las empresas involucradas en los actos de despatrimonialización de Zed Worldwide".
Pérez Dolset repite estos días que pasaba por allí y le invitaron a entrar. Pero el lugar en el que se celebraba la reunión es una sala del despacho de uno de sus principales abogados, Jacobo Teijelo.
Desde el primer momento sostuvo que todo fue una operación orquestada por grupos empresariales rivales y "las cloacas del Estado". Esa obsesión le ha marcado el paso desde entonces. Y ahí es donde entra Leire Díez. La relación entre ambos nace -según él- de esa causa común: desentrañar una supuesta estructura de poder oculta que, a su juicio, lo trituró sin juicio ni defensa. Ella pone el verbo; él, la estructura. Ya no se trata de rehabilitar su nombre. Se trata de probar que él tenía razón. Que las cloacas existen.
Al respecto de estos audios, Pérez Dolset se ha definido como una «víctima de la Policía», ha asegurado «no ser fontanero ni trabajar para nadie», al tiempo que ha remarcado que lleva seis años trabajando con Díaz para investigar sobre las cloacas del Estado.
Dolset es conocido en el mundo empresarial por ser fundador de la empresa tecnológica ZED Worldwide, que nació en 1998 y se convirtió en una de las mayores compañías en servicios, tecnología y contenidos para móviles del mundo. Aunque la empresa de declaró en quiebra en 2016. El proceso de insolvencia provocó un revuelo judicial que acabó con la entrada en prisión de Pérez Dolset en junio de 2017, aunque salió apenas un mes después tras pagar una fianza de 60.000 euros. En tanto, también ha formado parte de la dirección de Proein, desde 1992 hasta 1999, dedicada a la distribución de videojuegos. En 1993 y con la colaboración de Telefónica, Dolset fundó Teleline, actualmente conocida como Terra. En esta compañía ha sido consejero y director general. Además, en 1998 confundó la compañía de desarrollo de videojuegos Pyro Studios, y cuatro años más tarde, hizo lo mismo con Ilion Animation Studios.
Respecto a sus controversias legales, en 2017 fue detenido por un fraude relacionado con subvenciones públicas a ZED, dado que la Fiscalía Anticorrupción estimó una desviación aproximada de 100 millones de euros. Ahora, tras la filtración de los audios de Leire Díez, Dolset se vuelve a posicionar en el punto de mira.
Javier Pérez Dolset está procesado en la Audiencia Nacional por el caso Zed, mientras continúa su batalla legal contra sus antiguos socios rusos y el Grupo Planeta; su imagen pública ha pasado de ser la de un emprendedor exitoso a la de una figura controvertida, asociada tanto a logros en la industria tecnológica como a escándalos financieros y políticos.Ahora, su participación en la trama contra la UCO ha reavivado el interés en su figura, con opiniones divididas: algunos lo ven como un empresario victimizado por poderosos intereses, mientras otros lo acusan de estar involucrado en maniobras turbias.
Pérez Dolset creció en una familia acomodada; su padre, Juan Antonio Pérez Ramírez, fue un alto ejecutivo de British American Tobacco en España. Desde joven, mostró una pasión por la tecnología y los videojuegos, lo que lo llevó a fundar su primera empresa a los 19 años. Junto a su hermano Ignacio, se involucró en el negocio familiar, Proein, una compañía creada por su padre en la década de los 90 dedicada a la distribución de videojuegos en España. En 1993, los hermanos Pérez Dolset arrancaron TeleLine, un proveedor de acceso a Internet que fue el embrión de Terra, una de las primeras plataformas digitales en España. En 1998, ambos hermanos fundaron Pyro Studios, una empresa de creación de videojuegos que marcó un hito en la industria española con el lanzamiento de ‘Commandos: Behind Enemy Lines’. Este juego de estrategia militar vendió más de 4,5 millones de copias en todo el mundo, y se convirtió en uno de los títulos más exitosos de la historia de España.
Ya en 1996, la familia Pérez Dolset apostó por LaNetro, una empresa enfocada en contenidos de ocio y entretenimiento interactivo. En 2002, esta evolucionó hacia Zed Worldwide, tras adquirir la empresa Zed a la operadora nórdica Teliasonera. La compañía se especializó en servicios móviles avanzados, como politonos, juegos básicos y contenidos digitales, que ofrecía en más de 70 países y alcanzó acuerdos con 170 operadores de telefonía móvil.
Al filo de 2002, Javier y su hermano crearon Ilion Animation Studios, que produjo ‘Planet 51’ (2009), la película de animación más cara de la historia de España en ese momento, con un presupuesto de 70 millones de dólares y una recaudación mundial de 105 millones.
A pesar de sus éxitos, a partir de 2013, Zed Worldwide se enfrentó a graves problemas debido a una compleja estructura corporativa y a la crisis económica global. En un movimiento controvertido, Javier trasladó la sede de la empresa a Holanda y creó un nuevo holding, Zed+, en colaboración con socios rusos vinculados al magnate Mikhail Fridman, propietario de VimpelCom. Esta operación, conocida como ‘Operación Zeus’, generó desconfianza entre los socios españoles, como el Grupo Planeta y Juan Abelló, quienes denunciaron la falta de transparencia y esa salida a bolsa, planeada para 2014, no se materializó. En 2014, las tensiones con los socios aumentaron. Un incidente notable ocurrió cuando Javier, según personas presentes, agredió físicamente al representante legal del Grupo Planeta durante una junta de accionistas, lo que exacerbó las disputas internas.
Llego 2016 y Javier Pérez Dolset denunció ante la Fiscalía Anticorrupción una presunta trama rusa liderada por Mikhail Fridman para provocar la quiebra de Zed, la cual incluía acusaciones de blanqueo de capitales y sobornos a funcionarios en Rusia y Uzbekistán. Sin embargo, esta denuncia dio un giro inesperado. En 2017, en el marco de la Operación Hanta, Javier fue detenido e ingresó en prisión preventiva acusado de fraude en subvenciones públicas por un total de 67 millones de euros, destinados al desarrollo de empresas tecnológicas. En 2017, Zed Worldwide entró en concurso de acreedores, y en 2023, la administración concursal reclamaba a Dolset el pago de 103 millones de euros.
En los últimos años, Javier Pérez Dolset parece vinculado a operaciones políticas controvertidas. Según múltiples medios, Pérez Dolset colaboró con el PSOE y ha implicado directamente al presidente Pedro Sánchez (“el gran jefe”) y al secretario de organización del partido, Santos Cerdán, en esta trama. Estas acusaciones han generado un escándalo político, aunque el PSOE ha negado vínculos directos con Pérez Dolset y calificado a Díez como una simple militante.
A lo largo de su carrera, Javier Pérez Dolset se enfrentó a figuras poderosas en España y en el extranjero. Ganó una batalla legal contra Banco Santander en 2012, cuando el Tribunal Supremo obligó a la entidad a adquirir acciones de Zed por 30 millones de euros y otorgarle un crédito de 122,5 millones, gestionado por Ana Botín, con quien mantenía una relación de amistad. Empresariales Europeas por la Universidad Humberside del Reino Unido. Marketing móvil, e- commerce, videojuegos y animación.
Javier Pérez Dolset es un empresario nato. Es reconocido, dentro y fuera de nuestras fronteras, por su capacidad de crear empresas de éxito. Entre sus logros, ser uno de los fundadores del Grupo Zed, una multinacional española dedicada al entretenimiento digital que opera en 61 países. En su apretada agenda aún encuentra tiempo para lanzar nuevos negocios.
La carrera empresarial de Pérez Dolset comenzó en la década de 1990 con la distribución de videojuegos a través de Proein, empresa fundada por su padre, Juan Antonio Pérez. Sin embargo, la trayectoria de Pérez Dolset no estuvo exenta de obstáculos. A medida que Zed Worldwide crecía, también lo hacía su compleja estructura corporativa y los problemas financieros. A partir de 2013, los problemas comenzaron a acumularse. En un movimiento corporativo controversial, la familia decidió trasladar la sede de la empresa a Holanda, creando un nuevo holding llamado Zed+, en colaboración con un grupo ruso vinculado al magnate Mikhail Fridman. Los resultados financieros también empezaron a reflejar la presión: las cuentas de Zed Worldwide registraron un desplome en los ingresos, mientras las deudas aumentaban considerablemente. Además, la crisis económica global afectó a la empresa, que no pudo culminar su salida a bolsa en 2014, como había planeado. A estos problemas financieros se sumaron acusaciones graves. En 2017, Pérez Dolset se vio involucrado en la Operación Hanta, una investigación judicial sobre presunto fraude relacionado con el desvío de fondos públicos destinados al desarrollo de empresas tecnológicas. En paralelo a los problemas legales y económicos, Pérez Dolset tuvo que enfrentar una creciente guerra interna dentro de Zed, especialmente con sus socios. En 2017, la empresa entró en un proceso de concurso de acreedores.
Además de su vinculación con Zed, Pérez Dolset ha estado involucrado en disputas empresariales internacionales, incluyendo un conflicto con el oligarca ruso Mikhail Fridman, propietario de VimpelCom, empresa con la que Zed había establecido relaciones comerciales.
Esta semana, al hombre que puso a España en el mapa del videojuego lo hemos visto ejercer de escudero, guardaespaldas y apuntador de la díscola del PSOE, reconvertida en musa de la fontanería política. La caída de Pérez Dolset no es exactamente una caída, es más bien una reconversión posmoderna. Porque antes de ser el amigo inseparable de Leire y uno de los protagonistas de los audios del PSOE, este hombre fue uno de los grandes. Un creador de imperios digitales. El heredero del Grupo Zed, el fundador de Pyro Studios, el tipo que sacó pecho con la industria del videojuego antes de que existiera el término "industria del videojuego" en España.
Tras el éxito de Commandos, Pérez Dolset se embarcó en una expansión empresarial tan ambiciosa como confusa. Mediatrade, Ilion Animation Studios, la universidad tecnológica U-Tad, Zed+… compañías que nacían y morían a ritmo de teaser y que orbitaban en torno al núcleo del Grupo Zed, su gran proyecto familiar.
Durante años, Zed Worldwide captó fondos públicos, subvenciones y créditos blandos para desarrollar contenidos digitales. Hasta que en 2017, justo cuando ya nadie sabía a ciencia cierta a qué se dedicaba Zed, pero todos intuían que facturaba millones, todo se vino abajo. Pérez Dolset fue detenido por presuntamente desviar fondos públicos a través de un entramado de más de una decena de sociedades, algunas con sede en los Países Bajos. La operación, bautizada como Hanta, hablaba de insolvencia punible, fraude de subvenciones, administración desleal y tráfico de influencias. La Fiscalía sostenía que entre 2010 y 2016 había captado cerca de 70 millones de euros de forma irregular. Fue enviado a prisión provisional. Luego salió. Luego lo exoneraron.
En 2017, acosada por la crisis financiera y tras culminar su salida a bolsa en 2014, Zed Worldwide quebró y Pérez Dolset fue acusado de desviar más de 100 millones de euros en subvenciones públicas y créditos blandos otorgados entre 2010 y 2015. Fue detenido en 2017 y enviado a prisión provisional, aunque salió bajo fianza. Todo este tiempo, Dolset ha defendido siempre su inocencia, alegando ser víctima de una operación orquestada por rivales empresariales y de la llamada "policía patriótica". El caso se archivó definitivamente en 2022, pero ya entonces aprendió que en España uno es inocente sólo si lo demuestra en rueda de prensa. Hubo otros dos investigados de renombre: Víctor Calvo-Sotelo y Mauricio Casals. El primero, exsecretario de Estado de Telecomunicaciones. El segundo, presidente del diario La Razón y adjunto a la presidencia de Atresmedia.
En su auto de archivo, el juez reconoció que existían "una serie de correos electrónicos en los que se infiere que Calvo-Sotelo informó al entonces ministro de Industria, José Manuel Soria, a propósito de la situación de los concursos públicos a los que se había presentado el Grupo Zed", así como "comunicaciones con otras personas del Ministerio a propósito de estas cuestiones".
Si no en el videojuego, en la política. Él nunca aceptó el relato oficial. Desde el primer momento sostuvo que todo fue una operación orquestada por grupos empresariales rivales y "las cloacas del Estado". Una conspiración que, según su versión, mezclaba intereses económicos, venganzas políticas y maniobras policiales.
En medio de todo esto, el empresario se convirtió en una figura totémica del universo Díez al dejarse ver -mejor dicho, escuchar- en una reunión en el despacho de su abogado, Jacobo Teijelo, la militante socialista Leire Díez y el empresario Alejandro Hamlyn, entre otros. El sentido era, básicamente, ofrecer beneficios judiciales a cambio de material contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la misma que investiga los casos Koldo, Hermano, Begoña e Hidrocarburos.
Este miércoles, Leire Díez se plantó ante los micrófonos. Dijo que no actuaba en nombre del PSOE y que se daba de baja del partido porque lo que tenía entre manos era más importante que cualquier militancia. Que era una periodista comprometida que había reunido información sobre tramas corruptas en hidrocarburos, operaciones policiales encubiertas y presuntas conspiraciones contra partidos políticos. Y que lo había hecho por amor a la verdad. El empresario, que fue procesado por fraude, estuvo en la cárcel por haberse llevado presuntamente 100 millones de euros a cuentas bancarias en Panamá, algo que él siempre ha negado.
En la grabación de la conversación con el empresario imputado en el caso Hidrocarburos Alejandro Hamlyn, y en la que participa Leire Díez, es el propio Pérez Dolset el que apunta que entre las personas de interés para sus pesquisas está el fiscal José Grinda, que es el responsable de la Fiscalía en el caso Zed.
A lo largo de su ya larga trayectoria de pleitos, Pérez Dolset se ha dicho también víctima de la operación Cataluña -otra conspiración más en su vida-, montada en el seno del Ministerio del Interior de la etapa del ministro Jorge Fernández Díaz, y que aún se investiga. El empresario jienense aparece grabado en varias ocasiones por el excomisario José Manuel Villarejo, en tomas aportadas al caso Kitchen.
Estando investigado en el caso Zed, Pérez Dolset denunció amenazas contra la seguridad de miembros de su familia. Javier Pérez Dolset (Jaén, 1969) soñó con cambiar el mundo con píxeles. Acabó, en cambio, sosteniendo a Leire Díez mientras cruzaba en alpargatas el campo minado de los medios de comunicación. Esta semana, al hombre que puso a España en el mapa del videojuego lo hemos visto ejercer de escudero, guardaespaldas y apuntador de la díscola del PSOE, reconvertida en musa de la fontanería política. La caída de Pérez Dolset no es exactamente una caída, es más bien una reconversión posmoderna. Porque antes de ser el amigo inseparable de Leire y uno de los protagonistas de los audios del PSOE, este hombre fue uno de los grandes. Un creador de imperios digitales. El heredero del Grupo Zed, el fundador de Pyro Studios, el tipo que sacó pecho con la industria del videojuego antes de que existiera el término "industria del videojuego" en España.
Pérez Dolset fue quien, precisamente, puso sobre la mesa un acuerdo «muy favorable» con la Abogacía del Estado y con la Fiscalía para que su interlocutor diera información para acabar con la carrera de Antonio Balas, al que acusa de corrupción junto a otros guardias civiles. «Necesito a Balas ahora», dijo la 'fontanera' del PSOE a Hamlyn, y Pérez Dolset puntualizó que debía ser una operación «de cirujano».
El empresario de casi 56 años se formó en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid y en Empresariales por la Universidad Humberside del Reino Unido.
El empresario Víctor de Aldama, investigado por ser el presunto comisionista en el caso Koldo, ha aparecido este miércoles durante la comparecencia ante la prensa de la exmilitante del PSOE Leire Díez y ha asegurado que "ha mentido en todo".
Dolset, jienense, de 57 años, es el fundador y expresidente de la tecnológica ZED Worldwide, una multinacional española de servicios móviles avanzados que llegó a ser considerada uno de los referentes del sector tecnológico español.
Además, en 1998 confundó la compañía de desarrollo de videojuegos Pyro Studios, y cuatro años más tarde, hizo lo mismo con Ilion Animation Studios.
En 2019, la Audiencia Nacional imputó al empresario ruso Mikhail Fridman por diversos delitos relacionados con la despatrimonialización e insolvencia de Zed Worldwide.
Pérez Dolset participó junto a Díez en la reunión telemática que esta mantuvo el pasado mes de febrero con Alejandro Hamlyn, un industrial detenido en abril de 2019 por un fraude en la venta de combustible.
