La Indignación de Pymes y Autónomos en España: Motivos de un Malestar Creciente
El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) ha declarado que los trabajadores por cuenta propia están “calentitos y muy cabreados”. Las últimas propuestas del Gobierno, en lo que a la situación de los autónomos se refiere, ha disparado todas las alarmas en el colectivo. Lorenzo Amor, presidente desde 2004 de la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA), la más representativa del sector, denuncia que la propuesta del Gobierno para elevar las cotizaciones sociales que pagan los autónomos a la Seguridad Social es "un atraco" que no pueden apoyar.
La Subida de Cotizaciones Sociales: Un "Atraco" Inaceptable
En primer lugar, la subida de las cotizaciones para el próximo año ha traído consigo, incluso, los desacuerdos entre las propias asociaciones de trabajadores autónomos. De hecho, aún no está claro qué va a pasar con esto. La propuesta del Gobierno es un sablazo. Es un atraco. Y, además, tiene un fin exclusivamente recaudatorio, que pretende ingresar 6.000 millones de euros más en los próximos tres años. Esto los autónomos no lo pueden soportar, supondría algo más del 40% de lo que ingresan ahora anualmente en cotizaciones.
Lorenzo Amor va a acudir a la próxima reunión con el Gobierno, procurando que el acuerdo alcanzado favorezca los intereses del colectivo y mejoren sus condiciones y protecciones sociales. Es por ello, que Amor reconoce que los trabajadores por cuenta propia deben pagar más por su cotización para obtener mejores condiciones. Sin embargo, esta subida la sitúa en torno a los 5 euros al mes, y no a los 17 euros, como indican algunas de las medidas propuestas.
Esto no es lo firmado, eso es falso. Acordamos en 2022 -ahí está el texto, a disposición de quien lo quiera- que cada tres años iríamos evaluando como había ido la regularización y fijando unas nuevas tablas. Nosotros no estamos diciendo que no tengan que subir las cuotas. Se pueden prorrogar o pueden subir con el IPC, pero no pueden subir un 8% en un solo año a quien gana 400 euros. Ni un 35%, doce veces la inflación, a quien está en el tramo máximo.
Cuando se pactó en 2022, el 70% de los autónomos en 2023, 2024 y 2025 iba a pagar igual o menos que en 2022. Eso significa que en torno a 2 millones y medio de autónomos iban a pagar igual o menos, y que en torno a 800.000 autónomos iban a pagar un poco más. Cuando ha terminado la regularización, ese ha sido el resultado. Pero, con la propuesta que nos presentaron, el 100% de los autónomos va a pagar más en los próximos tres años. Estamos hablando de una subida de 625 euros en los próximos tres años a quien gana 400 euros y de 7.500 a quien está en el tramo máximo.
Tampoco dice el texto que tengamos que alcanzar la base máxima de cotización del Régimen General ni tampoco equiparar la mínima al Salario Mínimo en 2032. Esto no es mejorar la vida de los autónomos, es esquilmarlos. En estos momentos en nuestro país se está esquilmando a los autónomos con más cotizaciones, con más impuestos, con más carga administrativa y con más zancadillas.
Propuestas de ATA y la Reacción Política
A la pregunta de si la promesa a Bruselas justifica estas subidas, Lorenzo Amor ha sido claro: Lo que hayan prometido a Bruselas no tiene nada que ver con lo que nosotros hemos acordado. El problema de sostenibilidad de la Seguridad Social no puede recaer sobre los autónomos.
La propuesta de ATA incluye tres reivindicaciones principales:
- Que se arreglen las disfunciones que se están produciendo en 2025, por ejemplo en materia de pluriactividad, de la obligación que se ha impuesto a algunos autónomos que no tienen rendimientos netos y a los que se está aplicando una base de cotización diferente a la que ellos habían elegido, o a las regularizaciones que les han hecho sin poder defenderse.
- Pedimos una mejora del cese de actividad, ya que a día de hoy al 60% de los autónomos que lo solicitan se le está denegando porque no cumplen el requisito de tener ciertas pérdidas en el último año -cuando hay autónomos que, por causa sobrevenida, en dos meses o en tres meses tienen pérdidas y necesitarían cobrar el paro-; y que se establezca el subsidio para mayores de 52 años como el que tienen los asalariados.
- Respecto a las tablas, proponemos que se prorroguen las de este año en 2026 y subida del IPC para el 2027 y 2028. Los autónomos ya pagan suficiente para lo que reciben. La senda propuesta es desproporcionada e inasumible para los autónomos, es un sablazo, así que que el Gobierno prepare un Real Decreto-Ley y se retraten los partidos. La mayoría ya han dicho que no la van a apoyar.
De hecho, numerosos partidos políticos han expresado su oposición. El mismo lunes recibí inmediatamente una llamada del Partido Popular, de Junts, hablé también con Vox... 177 diputados que no lo iban a apoyar. El martes vimos que Sumar, ERC, Coalición Canaria, UPN... tampoco lo van a apoyar. Esta es la situación.
La siguiente tabla resume el impacto de las subidas de cotizaciones propuestas:
| Rango de Rendimientos Netos | Incremento Anual Propuesto | Incremento Acumulado en 3 Años (2026-2028) |
|---|---|---|
| Autónomos con 400€/mes | 8% | 625€ |
| Autónomos en tramo máximo | 35% (12 veces la inflación) | 7.500€ |
VOX defiende a los autónomos frente a la presión fiscal y la burocracia del Gobierno
Presión Fiscal: La "Asfixia" de Autónomos y Pequeños Negocios
La presión fiscal fuerza a miles de autónomos a convertirse en empresas, denuncia UPTA. Las empresas en España pagan de media en torno al 20% de sus beneficios en el impuesto sobre Sociedades, por debajo del tipo nominal del 25%, gracias a deducciones, bonificaciones y planificación fiscal. Unas ventajas que no pueden aplicarse los autónomos, con unos tipos que, dependiendo de sus ingresos, pueden llegar al 37%, una diferencia de hasta un 17%.
Esta situación de continua subida de la presión tributaria por parte de Hacienda ha ocasionado que la brecha fiscal provocada por la diferencia entre el IRPF y el impuesto sobre Sociedades esté expulsando a miles de pequeños negocios del régimen tributario de las personas físicas, obligándoles a convertirse en empresas. Así lo ha denunciado UPTA, que advierte de que más de 57.000 autónomos se han visto obligados a convertirse en sociedades durante el pasado año ante esta «asfixia fiscal» promovida por María Jesús Montero, por lo que le exige que tome «medidas de reequilibrio tributario».
En su denuncia, UPTA advierte de que la actual legislación fiscal perjudica directamente a los pequeños negocios y favorece «indirectamente» la economía sumergida, al obligar a miles de autónomos a pasar a la clandestinidad laboral al no poder afrontar el pago de impuestos y cotizaciones, además de «consolidar ventajas estructurales para las medianas y grandes empresas. La falta de equilibrio fiscal termina erosionando la competitividad del pequeño trabajador autónomo frente a empresas con mayor capacidad de planificación tributaria».
Desde la organización se hace especial hincapié en la «apatía y la falta de comprensión» mostrada por Hacienda ante los problemas reales que afrontan miles de pequeños negocios, en un contexto de aumento de costes y estrechamiento de márgenes. «La presión fiscal que soportan los autónomos es insostenible frente a las grandes empresas. Muchos se ven obligados a convertirse en sociedades solo para sobrevivir».
Estos autónomos argumentan que las sociedades pueden deducir con mayor amplitud gastos de estructura, vehículos, suministros, retribuciones y amortizaciones, de forma que una correcta planificación fiscal puede aumentar el beneficio neto de la empresa. Una situación que se complica aún más si el autónomo tiene un trabajador a cargo.
La Poca Consideración y las Deficiencias en Protección Social
Los autónomos son a menudo percibidos como "cabeza de turco". La subida del Salario Mínimo Interprofesional, de sus cuotas, la reducción de sus bonificaciones… Los profesionales autónomos se quejan de la poca consideración que se tiene para con ellos. Los datos de empleo demuestran cómo son parte imprescindible en la recuperación económica y, muy especialmente, de la generación de empleo. Gracias, sobre todo, a los emprendedores que han montado su propio negocio y de los autónomos que se han lanzado a contratar personal, el desempleo en nuestro país ha mejorado sus índices.
Sin embargo, a la hora de proponer nuevas medidas surgen aumentos de pagos, que dificultan su actividad. Por ello las principales asociaciones de autónomos, como ATA, reclaman ser más considerados y facilitarles su desarrollo y crecimiento.
El Gobierno defiende que la adecuación de las cuotas con las de los asalariados es para mejorar su protección, por ejemplo con mejores pensiones, pero los autónomos tienen la posibilidad de cotizar por encima de la cuota mínima dentro de su tramo. El que quiera puede cotizar por encima de la cuota mínima dentro de su tramo, así que el que pueda cotizará y el que no pueda, pues no cotizará. Hoy el autónomo que se jubila, el nuevo pensionista que viene del Régimen de autónomos, cobra casi 1.100 euros de pensión. ¿Es verdad que todavía está por debajo de la pensión media del sistema? Sí, pero no pasa nada. El problema es que algunos confunden y no se dan cuenta de que sobre el autónomo recae el hecho de ser trabajador y empresa a la vez. A un trabajador le descuentan de su nómina un 8% de cotización, el resto la paga la empresa; a un autónomo se le quita entre un 32% y un 33%, así que los autónomos ya pagan cuatro veces más que los asalariados en cotizaciones. Y encima sus derechos no son los de un trabajador: no tienen el subsidio para mayores de 52 años, se les está denegando el paro, las lagunas de cotización no se tratan igual de cara al cálculo de su pensión, y no van a tener permisos retribuidos por fallecimiento... un tema, por cierto, que habría que hablar en el diálogo social y no imponerlo.
Respecto a la propuesta de ampliar permisos retribuidos, Lorenzo Amor indica que: Me parece muy bien que los trabajadores tengan que llorar a sus muertos, pero los autónomos también tienen que tener ese derecho y a nosotros no nos paga nadie. Ya está bien de hacer demagogia de que los autónomos tienen que pagar como un asalariado, ya pagan cuatro veces más.
Desafíos Adicionales: SMI y Burocracia
Próximamente el Ejecutivo abrirá la mesa del Salario Mínimo, ¿cómo lo afrontan? La pregunta es: ¿van a subir también los contratos públicos? Ese es el problema. Cuando sube el salario mínimo de forma desproporcionada, no están fastidiando a las grandes empresas. Según los datos analizados por UPTA, 1.066.197 autónomos declaran rendimientos mensuales inferiores a 900 euros, de ellos, 795.413 trabajadores por cuenta propia sobreviven con rendimientos iguales o inferiores a 670 euros mensuales, lo que supone más del 20 % del total de afiliados al RETA. El análisis también pone de manifiesto una anomalía estructural: 460.980 autónomos no declaran ningún rendimiento, a pesar de cotizar en el sistema. Desde la organización se quiere dejar claro que el emprendimiento no es el problema. Eduardo Abad, presidente de UPTA, indica que “no podemos permitir que en España más de medio millón de autónomos estén condenados a la pobreza. Ninguna persona debería trabajar para ingresar menos de lo imprescindible para vivir. El RETA no puede seguir funcionando como un cajón de sastre donde cabe todo.”
Otro desafío es la burocracia. Ahora el Gobierno quiere modificar el registro horario. Esto no tiene sentido que teniendo ya un registro, a los meses de que lo hayan implantado todos los autónomos, ahora nos digan que hay que implantar otro registro nuevo porque un 1% de las empresas no paguen la hora extra. Porque haya un 1% que esté fastidiando o que no cumpla, vamos a fastidiar a un 99%. Los autónomos están cansados, cabreados.
Realidad Económica y el Impacto en el Tejido Productivo
Aunque la situación macro sea buena, para autónomos y microempresas es desastrosa. Cuando se habla de datos de crecimiento... la economía real, la familia, no nota esos crecimientos. Están aumentando las personas que están en el Ingreso Mínimo Vital, eso es un ejemplo elocuente de que cada día hay más gente que lo está pasando mal. El 38% de los autónomos ha facturado menos que el año pasado. Se han perdido 14.000 autónomos de comercio en el último año, se han perdido también en la industria y en la agricultura. Se han creado 500.000 empleos, y es para estar orgullosos, pero los crean las grandes empresas, porque las empresas de uno a tres trabajadores llevan dos años destruyendo empleos. Para los autónomos la situación no es buena; a pesar de que los datos macro son buenos, esto es como lo de las familias. Para los autónomos y las microempresas la situación es desastrosa.
En términos globales el número de autónomos está creciendo en España, y va a seguir creciendo. Entre otras cosas, porque cada día hay más actividades profesionales que antes se realizaban por cuenta ajena y hoy se subcontratan. Antes las empresas tenían su abogado, su asesor fiscal o su graduado social; hoy hay abogados que trabajan para varias empresas. También ha crecido mucho el número de autónomos en pluriactividad [que están también dados de alta en el Régimen General] , de 183.000 en 2020 a 269.000 en 2025.
Un simple análisis parcial o somero de algunos datos públicos nos lleva a pensar que la situación no es precisamente para sacar pecho. Por ejemplo, en el año 2024, los procedimientos concursales subieron en el entorno del 22% en relación con el año anterior, llegando a más de 9.000 procedimientos, lo que ha sido, el máximo de la última década. Una micropyme, pyme o un sufrido autónomo (la mayoría) no son "unos privilegiados y están ganando mucho dinero" como afirmó hace unos días el Sr. Es urgente una revisión total de las políticas activas y marco jurídico y económico que afecta a estos colectivos. Le falta que el tejido económico que aporta más del 60% del PIB, funcione y crezca de una manera sólida, estable y sostenida, ganando rentabilidad y competitividad.
El Debate Político y la Búsqueda de Soluciones
La reforma en las cotizaciones de los autónomos es una demostración más de hasta qué punto nuestros dirigentes entienden muy deficientemente el mundo del trabajo, y de cómo su voluntad no está del lado de favorecer a quienes realizan los trabajos cotidianos, los reales. No es un mal exclusivo de ese sector, también los trabajadores y los pequeños empresarios se ven perjudicados por esa mirada estrecha y por esa lectura incorrecta del momento social. La medida estrella de este Gobierno, la subida del salario mínimo, es necesaria porque el trabajo tiene que dar para, como mínimo, sufragar los gastos esenciales de subsistencia. Es mala idea, también para el conjunto de la sociedad, que existan trabajadores que no lleguen a fin de mes, que no puedan pagar los gastos necesarios para llevar una vida mínimamente digna, o que no puedan afrontar un imprevisto, aunque su cuantía no supere los 200 o 300 euros. Y esos argumentos, que sirven para los asalariados, son igual de pertinentes con los autónomos o los dueños de pequeñas empresas: hay un número no menor que hacen muchos equilibrios para llegar a final de mes, y lo que menos necesitan por parte de las administraciones es que les pongan las cosas más difíciles. Lo malo es que lo suelen hacer en lugar de ayudarlos.
Esto puede parecer de sentido común, pero dista mucho de serlo. Por ese sorprende que haya políticos que actúen con sentido común. Resaltemos algunas de las cosas que dice uno de ellos. Fabien Roussel, secretario general del PCF, el Partido Comunista francés, expresa en ‘Ma France: heureuse, solidaire et digne’, su último libro, que su tarea es impulsar que “el trabajo sea un vector de emancipación, que la industrialización no sea una palabra fea y que la soberanía del pueblo sea esencial”.
Roussel afirma que: “Los trabajadores de mi país son también los pequeños empresarios...Y quiero defenderlos. Primero, porque no los ubico en la misma categoría que los líderes de las grandes multinacionales que desvían constantemente la riqueza de nuestro país con la evasión fiscal. En segundo lugar, porque los dueños de las pymes también son víctimas de los 'buitres de la crisis'. Uno de ellos, al frente de una empresa de eventos en Oissel, en Seine-Maritime, me explicó que tuvo que pagar 8.000 euros de seguro por un trimestre en plena pandemia, cuando no tuvo ninguna actividad. ¿Cómo te las arreglas con eso? Las compañías de seguros se han negado a meterse las manos en los bolsillos para cubrir las pérdidas operativas, mientras han acumulado, a lo largo de los años, un botín de 100.000 millones de euros. Pienso también en este dueño de un café de Valenciennes que, privado de todo ingreso, tuvo que pagar su impuesto inmobiliario en diciembre de 2020 y tres meses de alquiler por adelantado en enero de 2021, en total unos 9.000 euros. Uno podría multiplicar estos ejemplos casi hasta el infinito, por desgracia. Estas son las cargas que pesan sobre estos pequeños empresarios, frente a los cuales las aseguradoras y los bancos no cumplen su papel."
Sobre la modulación de las cotizaciones sociales, Roussel también indica que está a favor de una modulación de las cotizaciones sociales según la forma en que se distribuyan los beneficios, ya sea como inversión o dividendos. No me opongo a los dividendos que cobran los pequeños empresarios, que a veces solo se pagan a sí mismos un salario. Una peluquera me explicó una vez que los dividendos que percibía a fin de año en sus salones representaban para ella el equivalente a un decimotercer mes, y que no veía por qué iba a tributar más del 30% actual, como yo proponía. Podemos discutirlo. Por mi parte, le explico que ese 30% es una forma de aporte que sirve para financiar pensiones, abrir escuelas, mantener hospitales... En definitiva, es dinero que va a parar a las arcas del Estado. Al menos esta peluquera no está engañando a su país... Entiendo su sentimiento de injusticia ante tal comportamiento. Por eso me atengo a este principio simple: los grandes deben pagar mucho y los pequeños poco. Pero este Gobierno está haciendo exactamente lo contrario. Opta por ayudar a los que menos lo necesitan y no apoyar a otros en la medida de sus necesidades.
Confiar, asegurar, proteger: esta es la hoja de ruta que debe guiarnos hacia una mejor relación en el trabajo. No solo para los empleados, sino para todos aquellos que ejerzan una actividad profesional, cualquiera que sea su condición. Pero eso está lejos de ser el caso. La realidad es que tenemos una derecha que solo piensa en quienes más tienen y gobierna en función de sus intereses económicos, feliz con lo que llaman economía del goteo, y una izquierda que piensa únicamente en quienes tienen muy poco o nada, con los que pueden desarrollar funciones caritativas. Pero ninguna de ambas fuerzas piensa en aquellos que tienen algo; más al contrario, parece que les resultan molestos. Da la sensación de que están de acuerdo en hacer todo lo posible para que exista menos trabajo en buenas condiciones, menos autónomos y menos pequeñas empresas, porque la gran mayoría de las decisiones que toman van en esa dirección.
Esta situación se agrava al permitir que trabajos tradicionalmente por cuenta ajena hayan pasado a convertirse en autónomos, y que encima les hagan las cosas más difíciles, no a las empresas que se ahorran los costes salariales, sino al falso autónomo. Parece que ni a izquierda ni a derecha se es consciente de cómo se estructura el trabajo hoy, de cómo las nuevas formas de organización de las cadenas de beneficio conducen a que los integrantes de esa cadena que están en la escala más baja, los trabajadores, los autónomos y los pequeños empresarios, se conviertan en fuente de beneficio para una economía absurda que perjudica a quienes realizan de verdad las tareas. No deja de sorprender que el único que parece haber tomado conciencia sea el secretario general de un Partido Comunista. O a lo mejor tiene todo el sentido, si se trata del partido del trabajo.
