Potestas, Auctoritas y Liderazgo: Desentrañando las Diferencias
En el complejo mundo del poder y la influencia, es crucial comprender las diferencias entre potestas, auctoritas y liderazgo. Estos conceptos, aunque interrelacionados, representan distintas formas de ejercer influencia y obtener respeto. Los romanos distinguían entre auctoritas y potestas, un atributo intangible pero real, como es la primera, y otro que viene dado por el cargo que se ostenta o se detenta, como es la segunda.
Actualmente, oímos hablar mucho de liderazgo. Un concepto que en ocasiones puede confundirse con el hecho de ostentar un puesto de mando. Es por ello que en este artículo exploraremos a fondo estas diferencias, analizando cómo se manifiestan en diversos contextos y cómo influyen en la dinámica social y empresarial. Hay enseñanzas que nunca debemos olvidar de los romanos, sobre todo en cuanto a la gestión de poder se refiere.
¿Qué es Potestas?
Potestas se define como una fuerza que emana de la legitimidad otorgada por la sociedad civil, el poder que se posee por el mero hecho de ostentar un cargo, independientemente de quien lo ocupe. En la antigua Roma, se distinguían dos formas de poder: la potestas era el poder que emanaba de los cargos y que, a veces, se imponía mediante coacción o fuerza. Conseguir que se hagan las cosas por tu poder formal, por tu cargo.
Suele suceder que mientras alguien tiene un cargo tiene autoridad, tiene potestas y ese poder termina cuando termina su cargo, entonces se queda sin autoridad (ejemplo muy típico el de los políticos). Todo se resume en que la potestas, o sea la ley, se basa en un poder que no se cuestiona, en una posición u organigrama; se tiene y se ejerce.
¿Qué es Auctoritas?
Por otro lado nos encontramos con la Auctoritas, que era la distinción de determinadas personas basada en una serie de características morales e intelectuales por las que destacan del resto. La “auctoritas”, por el contrario, era un poder moral, no vinculante, basado en el reconocimiento o prestigio de una persona. Es decir, estaba socialmente reconocida. La “auctoritas” eran los estudiosos, respetados por su sabiduría y justicia.
Auctoritas es el poder que da las cualidades innatas de una persona, eso que da el respeto y la admiración. Si bien es cierto que el sostén del poder no resulta de la auctoritas (quien tiene poder no requiere necesariamente del reconocimiento por parte de otros), ha quedado claro en estos días la importancia y el poder de las cualidades innatas de una persona, lo que da respeto y admiración. Un gran líder tiene auctoritas y, a veces, también potestas. El auctoritas queda, el potestas es temporal.
Diferencia Entre Líder y Jefe
Liderazgo: Más Allá del Poder y la Autoridad
Un líder verdadero genera respeto, que es el padre de la autoridad, mientras que el jefe puede ser un chalado que le amarga la vida a todo el mundo, por más poder que tenga. Ser jefe o jefa, estar en una posición de potestas, requiere de una serie de habilidades y competencias profesionales concretas. Pero, junto al excelente desempeño de estas funciones, para ser respetado y querido por el equipo es imprescindible ser buena persona, humilde y cercana.
Ser líder, a diferencia de lo que muchos pueden pensar, implica ser ejemplo, tomar las riendas. El líder lo es por el ejemplo, no hay tareas que no pueda hacer: desde hacer fotocopias hasta abrir la puerta. Y es que liderar es un privilegio. El o la líder ha de saber ver en su equipo a personas que tienen necesidades, que quieren ser escuchadas y tenidas en cuenta, valoradas y respetadas. Personas que necesitan sentir que pertenecen a un equipo y que se cuenta con ellas. Que su contribución es importante.
No olvides que liderar no es estar arriba en el organigrama. Ser líder implica darle la vuelta a la pirámide e invertirla. Porque es estar debajo de todos, al servicio de tu equipo. Humildad, perseverancia y mucho amor, además de unas competencias profesionales indiscutibles.
Características de un Líder con Auctoritas
Si pensamos en alguien que «tiene autoridad», nos evocará palabras como: respeto, dignidad, templanza, experiencia, seriedad, elegancia, competencia, veteranía, trayectoria, sobriedad, prestigio o tantas otras.
- Respeto: Ganado a través de la integridad y el trato justo.
- Experiencia: Conocimiento profundo del campo de actuación.
- Integridad: Coherencia entre palabras y acciones.
- Empatía: Capacidad de comprender y conectar con los demás.
- Visión: Habilidad para inspirar y guiar hacia un futuro mejor.
Consejos para Desarrollar Autoridad
El consejo que doy a mis alumnos-líderes es aprenderse muy bien el puesto que ocupan, el sector, los operadores, los grupos de interés y sus entresijos. Tener un amplio conocimiento de su ámbito de actuación es muy importante, pero no lo único. Cuando se es nombrado hay que hablar con todo el equipo, tanto en plenario como en privado. Escuchar mucho, aprender, hacerse una composición de lugar y trazar un plan, serán buenos mimbres para los comienzos.
Para tener autoridad es imprescindible tener criterio propio y esto sólo se formará si conocemos muy bien nuestro negociado. También es indispensable marcar objetivos y empeñarse en cumplirlos. Yo empezaría por tres objetivos que generen los mayores rendimientos, como máximo cinco; que sean verdaderamente impactantes en la mejora de nuestra actividad. Cuando una persona conoce el terreno, escucha, acuerda objetivos con su equipo y persiste en su cumplimiento (porque son importantes) empieza a ganar autoridad.
Hay pequeños símbolos de autoridad que la fomentan: una vestimenta adecuada o formal (difícil ganar autoridad en camiseta de tirantes), un despacho ordenado, saber mantener la calma, hablar de manera adecuada a la dignidad del cargo o gestionar la formalidad según el momento del que se trate. Desde muy joven mi madre me recomendó ir siempre de chaqueta y corbata al trabajo, es una costumbre que decae en nuestros tiempos pero que a mí me ha servido para distinguirme en el ejercicio de mis cargos, aunque llevar una corbata anudada al cuello no sea lo más cómodo. Cuando además se trata al equipo con máximo respeto y cordialidad, éstos serán recíprocos. También tenemos que ser fuertes en los momentos malos, manteniendo la calma.
Por cierto, hay un buen termómetro de medir la autoridad: cuando uno habla, los demás instintivamente callan, miran y escuchan con atención.
El Papel de la Confianza
Para él, esa «auctoritas» se basa sobre todo en la confianza, que «es lo que determina las relaciones y permite avanzar». «La sinceridad se determina sobre todo a partir de la diferencia entre la conversación pública y la privada. En cuanto a la competencia, tiene que ver con la capacidad de hacer aquello para lo que se te contrata. Y por último, la fiabilidad es «la historia» que demuestra que esa competencia se ejecuta con compromiso y de acuerdo a lo pactado, «en tiempo y forma», completa Folgueiras.
A partir de esos tres pilares, pueden surgir las preguntas que determinan si existe esa auctoritas o confianza o no. «Si no confías en alguien, ¿en cuál de esos pilares falla? Si dentro de los líderes con auctoritas existe el matiz de que no siempre se puede actuar de forma ejemplar y ejerciendo influencia en función de las circunstancias, de la misma forma que existen líderes que ejercen poder sin ganarse el prestigio existen líderes con prestigio que no tienen cargo alguno.
Castro apunta a que «hay trabajadores muy valiosos que no son líderes y sería adecuado desvincular salario y cargo«. O sea, que un buen empleado pueda tener un cargo equiparable al de un líder si su aportación es relevante. Ejemplo de ello son aquellos trabajadores que ejercen un rol de bienvenida a un nuevo empleado o a un estudiante en prácticas y asumen su formación, a veces sin extra de remuneración.
Que un equipo acate las decisiones de un líder o que las interiorice y las acepte va a depender mucho del estilo de liderazgo y la cultura empresarial que los promueve y, además, va a tener una influencia directa en el ambiente laboral.
Tabla Comparativa
| Característica | Potestas | Auctoritas | Liderazgo |
|---|---|---|---|
| Fuente | Cargo o posición | Cualidades personales y reconocimiento | Influencia y ejemplo |
| Naturaleza | Formal e impuesta | Moral y persuasiva | Inspiradora y colaborativa |
| Duración | Temporal (mientras se ostenta el cargo) | Puede perdurar más allá del cargo | Continua y adaptable |
| Efecto | Obediencia | Respeto y admiración | Compromiso y motivación |
