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Comunicación

Pedro Gómez: Biografía de un Empresario Pionero en la Moda de Montaña

by Admin on 21/10/2025

Pedro Gómez, un nombre que resuena con fuerza en la historia de la moda española, especialmente en el ámbito de la ropa de montaña y el estilo urbano. Con 96 años, su mente lúcida evoca cada episodio de su ajetreada vida como montañero y sastre, desde sus humildes comienzos hasta la creación de una marca icónica.

Un montañero en la cima, actividad que inspiró a Pedro Gómez.

Inicios y Ascenso de un Imperio

“Empecé en una buhardilla en Princesa, en el antiguo barrio de Las Pozas”, describe Gómez de aquel oficio que comenzó como cortador de camisas. Junto a su hermana, poco a poco, se hizo un nombre compaginando sus dos pasiones: la montaña y la confección. “De allí pasé a un piso en Bravo Murillo y cuando empecé a hacer dinero compré tres locales”. Así comenzaba el imperio de Pedro Gómez.

El Igloo: Un Icono en Cuatro Caminos

Su nombre se hizo habitual en algunas de las principales expediciones españolas a las cumbres más importantes del planeta. Sacos de dormir será lo primero que diseñe, en el año 1954. Era una época en que las mantas que se portaban se congelaban a gran altitud. Gómez consigue alternar el nylon, que había conocido de las expediciones francesas, con duvet, un material que consigue dar calor y que muchos también llaman plumón. Luego vendrían los pantalones de competición, los guantes, los forros polares y, finalmente, los plumíferos, su emblema.

Hasta Cuatro Caminos se desplazaban los famosos más relevantes de la jet madrileña. “Había dos negocios, la fabricación de anoraks, que estaba en un taller aparte, y luego estaba El Igloo, que era la mejor tienda de montaña de España, con mucha diferencia”, recuerda de su establecimiento, situado en el número 7 de la calle Marqués de Lerma.

En la planta de más arriba era donde hacían los anoraks de montaña. "Había cinco probadores y teníamos mucho surtido", comenta, "allí iba lo mejor de lo mejor: los reyes me visitaban con asiduidad, las Koplowitz, la Preysler y los presidentes de los bancos”.

Cuatro Caminos, el lugar donde se ubicaba El Igloo.

De Símbolo de Pijos a Icono Urbano

El filósofo y antropólogo Iñaki Domínguez, ha documentado en su último libro la historia de los pijos malos madrileños. "Los plumas siempre eran Pedro Gómez o Roc Neige", cuenta uno de sus entrevistados en La verdadera historia de la Panda del Moco. "A finales de los setenta y principios de los ochenta ya se llevaban los Pedro Gómez. Luego, los bakalas lo que hacían era robárnoslos a los pijos", afirma.

“Mis recuerdos están ligados a un amigo, que fue al primero que se lo vi", rememora Zape. "Después de un tiempo logré reunir las cuarenta mil pesetas que costaban y me compré el mío: aquello se convirtió en un símbolo de status". Apunta a que el proceso en su conjunto era "muy importante", desde ir a mirar, elegir los colores, tomar las medidas... "Era algo único”, sentencia.

Todo el mundo quería ser visto con camisetas Caribbean, zapatillas New Balance y plumas imposibles, por precio y confección.

El Cierre y el Renacimiento de una Leyenda

Todo terminó en 1998, cuando Pedro Gómez se jubila. "A mí me lo vendió ya con la tienda cerrada. Conocí a un amigo suyo y conseguí que me hiciera uno con los restos que había", rememora Anael. Si se le pregunta a Pedro, su impresión es diferente al final de la tienda, aunque no a esta última etapa: "Aquello fue un boom, vendíamos demasiado. Lo empezaron a llevar los macarras. Pero si me preguntas el porqué del cierre, te diré que fue por viajar y tener más tiempo".

En 2019, Zape se puso en contacto con Pedro Gómez para revitalizar la marca, le habla del interés que tiene por ponerla nuevamente de actualidad. Gómez acepta que Zape nuevamente se haga con la marca, le pone en contacto con los proveedores que le suministraban originalmente y se queda como observador, dando consejos y haciendo recomendaciones.

"Empezamos en 2019 con 500 plumas y una lista de espera personalizada. Ahora ya vendemos más de mil. Es un producto muy exclusivo. Nuestro objetivo es venderlo internacionalmente, como ocurre con los plumas de Moncler", señala Zape.

¿Y a Pedro Gómez, qué le parece? "A mí me gusta mucho que mi marca continúe llegando a las nuevas generaciones".

Las zapatillas New Balance, un complemento popular en la época de los plumas Pedro Gómez.

tags: #pedro #gomez #empresario #biografia

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