Microempresas: Cifra de Negocios, Requisitos y su Papel Clave en la Economía Española
Para emprender un negocio, es fundamental conocer la estructura empresarial más adecuada para cada caso. Si estás pensando en emprender o ya tienes un negocio pequeño, es importante que conozcas los requisitos para una microempresa y cómo se diferencian de los autónomos, las pymes y las grandes empresas. La RAE define una pyme como “empresa mercantil, industrial, etc., compuesta por un número reducido de trabajadores y con un moderado volumen de facturación”. Una explicación en la que se refleja el 95% del tejido empresarial, tanto en España como en la mayoría de los países de Europa, haciendo de ellas uno de los principales músculos generadores de empleo de todos ellos (con una media que oscila entre el 60% y el 70%). España, como ocurre en otros países de la UE, cimenta su base económica en la pequeña y mediana empresa. En el panorama empresarial, las empresas se clasifican según su tamaño en pequeñas, medianas y grandes.
Esta clasificación no sólo refleja el número de empleados o el volumen de ingresos, sino también diferencias en estructura, alcance de mercado y capacidad de influencia económica. Dentro de las pymes, es posible diferenciar tres tipos de compañías: las microempresas -también conocidas como mypes o micropymes-, las empresas pequeñas y las medianas. Conocer qué tipo de negocio es tu pyme es muy importante, pues dependiendo de su clasificación, se le aplicarán unas normas u otras. En este artículo, exploraremos qué hace única a cada una de estas empresas y cómo su tamaño influye en su funcionamiento y su impacto en el entorno empresarial.
Definición y Requisitos de una Microempresa
Los requisitos para considerar una empresa como microempresa dependen de cada país, aunque pueden variar en función del procedimiento para el que se requiera esta calificación. La Ley 5/2015 de 27 de abril y el Reglamento de la Unión Europea 651/214 establecen las diferencias entre estas tres organizaciones:
- Microempresa: tiene de uno a 10 empleados y su balance o volumen de negocio es menor a dos millones de euros.
- Pequeña empresa: no supera los 50 trabajadores ni los 10 millones de euros de balance general y facturación anual.
- Mediana empresa: tiene menos de 250 empleados, su balance general es inferior a 43 millones de euros y su facturación anual no supera los 50 millones de euros.
La definición de "pequeña empresa" en España se basa en los criterios establecidos por la Unión Europea. En base al Reglamento (UE) nº 651/2014 de la Comisión, para ser consideradas mediana empresa debe tener entre 50 y 250 empleados y un volumen de negocios anual que no exceda los 50 millones de euros.
Cálculo de Criterios
Para realizar este cálculo y saber en qué grupo se encuentra tu empresa, se deben tener en cuenta solo los datos del último ejercicio económico ya cerrado (sobre la base anual), contando a partir de que se cierren las cuentas anuales. No olvides que el IVA y otros impuestos considerados indirectos no entran dentro del cálculo de la facturación. En el caso de las empresas que acaben de nacer, para clasificarlas, los cálculos se realizarán en base a los datos fiables de estimación que se hayan generado en el ejercicio financiero que está en curso. Una empresa puede tanto subir como bajar de categoría, simplemente, tendrá que superar los límites que hemos indicado antes, o por arriba o por abajo. Puede hacerlo variando su número de empleados o sus datos económicos financieros.
Para pertenecer a una categoría se debe cumplir el límite de número de empleados y no superar la cifra de volumen de negocio o la de balance general. El total de volumen de negocios se calculará sin el impuesto sobre el valor añadido (IVA) ni tributos indirectos. La entidad debe tener menos de 10 trabajadores, ya sean asalariados, socios, trabajadores temporales o propietarios. Se excluye de la cuenta de los efectivos, tanto en esta como en las otras categorías, a aquellas personas que estén con contrato de prácticas o formación profesional, así como a madres y padres que se encuentren disfrutando del permiso parental.
Cabe destacar que estos criterios de clasificación están establecidos por la Unión Europea y son los que se aplican en España. No se podrán considerar pymes las empresas de propiedad pública. No se podrán considerar pymes empresas cuyo capital esté controlado en un 25% por empresas cuyas variables cuantitativas excedan los límites de pyme. Por razones de simplificación administrativa se puede optar por atenerse a un criterio único, el de los efectivos (empleados).
Criterios de la Agencia Tributaria
Sin embargo, para la Agencia Tributaria, a efectos de preconcursos, concursos y procedimientos especiales, los requisitos cambian. La ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades considera entidades de reducida dimensión aquellas cuya cifra anual de negocios en el periodo medio anterior sea inferior a 10 millones de euros.
Diferencias entre Microempresas, Autónomos y otras Empresas
Un autónomo puede considerarse microempresa si cumple con los criterios de número de empleados e importes financieros y ejerce una actividad económica. Las pymes (pequeñas y medianas empresas) incluyen tanto microempresas como pequeñas y medianas empresas. Las pymes pueden tener hasta 249 empleados y facturar hasta 50 millones de euros, mientras que las microempresas deben mantenerse por debajo de los 10 empleados y los 2 millones de euros de facturación. Las obligaciones fiscales y contables de una gran empresa son mucho más complejas que las de una microempresa, que disfruta de ciertos beneficios fiscales y menores exigencias contables.
Ventajas y Desventajas
Al poner en marcha un negocio, es necesario tener en cuenta la necesidad de adaptación del tipo de empresa al proyecto para que este sea viable. Cada uno de estos negocios opera de manera muy diferente, enfrenta desafíos únicos y juega un papel distinto en nuestra economía. Desde la pequeña empresa que conoces en tu barrio hasta las grandes corporaciones que operan a nivel mundial, cada una desempeña un papel único en nuestra economía.
Ventajas de las Microempresas:
- Tributación reducida.
- Simplificación contable: Se pueden acoger al Plan General de Contabilidad para Pymes, lo que facilita la gestión contable y financiera.
- Facilidades en la contratación.
- Sencillez en la tramitación de los impuestos y otros beneficios en la fiscalidad.
- Menores costes de alquiler: Múltiples microempresarios teletrabajan desde hace muchos años, lo que les permite “ahorrarse los costes de alquiler de local o despacho”.
- Una microempresa podrá beneficiarse de determinadas ayudas y bonificaciones no accesibles para las pequeñas empresas, que a su vez tendrán sus propios programas de apoyo.
Desventajas de las Microempresas:
- Dificultad para expandirse geográficamente por la falta de estructura organizativa.
Ventajas de las Pymes (incluye pequeñas y medianas empresas):
- Es más fácil conseguir fondos para desarrollar el proyecto.
- Dado que estas compañías emplean a un mayor número de trabajadores, es más sencillo obtener financiación externa y ayudas de las administraciones.
Microempresas en España: Datos Relevantes
Según el informe Cifras Pyme 2024, en diciembre de 2024 en España había 2.948.527 empresas, de las cuales 1.139.427 eran microempresas. Esto supone que el 38,64 % de las empresas de nuestro país son microempresas. En este informe llama la atención el reducido número de grandes empresas.
La economía española está formada principalmente por pymes (microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas), pues representan alrededor del 43% del tejido empresarial del país. Y este dato solo tiene en cuenta las microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas que cuentan con asalariados; si contamos también aquellas que no tienen asalariados, la cifra aumenta. Las grandes empresas, en cambio, solo constituyen el 0,17%.
En Europa, en general, y en España, en particular, las microempresas suponen una parte muy importante del tejido empresarial. Según cuenta la profesora de EAE Business School, dentro de las pymes, se estima que un 95% son microempresas. Es decir, tienen menos de 10 trabajadores y facturan menos de dos millones de euros anuales.
El porcentaje más elevado de pymes corresponde al de los autónomos sin asalariados, que representan el 55,3%. Le siguen las microempresas, que suponen casi el 39%. Por otro lado, la distribución territorial de las pymes se corresponde con las principales ubicaciones del sector servicios. Así, tan solo cuatro comunidades aglutinan el 60% de las empresas españolas, según el informe Retrato de la Pyme (elaborado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo).
El sector que más pymes alberga es el de servicios, seguido del de la construcción, el agrario y el industrial. Pese a que las pymes generan alrededor del 90% del empleo en España, fueron las que más sufrieron los efectos de la pandemia, aumentando sus dificultades al no recibir suficientes ayudas del gobierno. No obstante, la crisis sanitaria también ha acelerado algunas acciones que las pymes debían de haber hecho hace mucho, como la transformación digital o la inversión en innovación. Las microempresas son básicas en el tejido empresarial de nuestro país y además constituyen una gran oportunidad para emprender.
Ejemplos de Microempresas y Pequeñas Empresas
- Microempresa: Panadería y pastelería local con varias tiendas en la misma ciudad.
- Pequeña Empresa: Especialización en el desarrollo de software a medida para el sector industrial. Ofrece soluciones de gestión de la producción, optimización de procesos y análisis de datos.
