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Comunicación

La Hegemonía en la Política Internacional: Significado, Evolución y Desafíos del Orden Mundial

by Admin on 19/05/2026

La hegemonía es una relación de supremacía que ejerce un grupo sobre otros, generalmente legitimada por normas o ideas. Es un vocablo muy utilizado en los ámbitos de la política, la sociología y las relaciones internacionales. Las relaciones hegemónicas son vínculos desiguales, verticales, en los que el sector que ocupa el lugar central o jerárquico recibe el adjetivo de “hegemónico” (Estado hegemónico, potencia hegemónica, clase hegemónica, partido hegemónico, entre otros). A pesar de su origen vinculado con la conducción bélica, el uso actual de este término no remite necesariamente al poderío militar, sino a la supremacía política y el dominio cultural.

En griego, "hegemonía" significa “liderazgo”, de manera que el “hegemón” es el Estado líder del orden internacional. Esa supremacía la determina el tamaño de su economía y de su ejército, aunque también influye la capacidad para promover sus valores, ideología y cultura por el mundo. La principal herramienta de un Estado para convertirse en hegemón es crear un orden afín a sus intereses, es decir, un conjunto de reglas e instituciones que los protejan y promuevan.

La Hegemonía en la Historia y la Política Internacional

El concepto de hegemonía tiene su origen en la Grecia clásica, donde se refería a la supremacía o dominio fáctico que un estado ejercía sobre otros. En aquel entonces, las ciudades-estado constituían ligas en las que cada una conservaba su autonomía política interna, pero debía someterse a las decisiones de la liga y de la ciudad hegemónica en lo referente a las relaciones internacionales y la dirección de la guerra.

La hegemonía mundial es la relación de primacía de un Estado sobre la mayoría de las naciones del mundo, es decir, la supremacía que un Estado ejerce no solo sobre sus países vecinos o sobre sus socios estratégicos, sino sobre casi todo el globo. Es una situación de poderío internacional que solo fue alcanzada por pocas naciones a lo largo de la historia, capaces de ejercer una influencia política, cultural y económica decisiva en el sistema mundial de las relaciones internacionales. Durante las etapas de hegemonía de una o más naciones, sus culturas se introducen en la mayoría de los países del mundo e influyen en sus culturas locales, y sus economías determinan buena parte de las pautas de comercio y producción a escala internacional.

La Hegemonía Estadounidense

Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, Estados Unidos se consolidó como la única superpotencia mundial en el contexto del capitalismo globalizado. Washington ha sido el líder global indiscutible desde entonces. Tiene la economía más grande y el ejército más poderoso, y su cultura e ideología liberal se han extendido por todo el mundo gracias a la globalización. Al acabar la Segunda Guerra Mundial, Washington diseñó el sistema financiero global y tejió una red de alianzas militares por el mundo que le garantizan la primacía del dólar y la superioridad militar.

Sin embargo, el ascenso de China, la política proteccionista del expresidente Donald Trump y la pandemia de la covid-19 han cuestionado esa hegemonía. Académicos, políticos y economistas creen que Estados Unidos está perdiendo poder, algunos incluso remontándose a la crisis financiera de 2008. Los cuatro años de gobierno de Trump también han provocado incumplimientos, bloqueos y retiradas de acuerdos e instituciones internacionales como el Acuerdo de París, el TPP, la OMC, la OMS o la Unesco, y acercamientos a países contrarios al orden liberal, como Corea del Norte y Rusia. Por todo ello se cuestiona la hegemonía estadounidense y se habla incluso de un nuevo orden internacional chino y del siglo asiático, pero Estados Unidos sigue siendo el único país con la capacidad y voluntad de ser hegemón. En cualquier caso, el orden global está cambiando y no será ya unipolar sino bipolar, con Washington y Pekín a la cabeza, o incluso multipolar, con el ascenso de potencias como India o Rusia.

Los principales países de Europa Occidental, incluidos el Reino Unido, Alemania y Francia, se unieron al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) a pesar de la oposición de Estados Unidos. Estos y otros factores están limitando el apalancamiento de las grandes potencias incluso sobre países socios más débiles. Los límites de apalancamiento son más frecuentes hoy que en el momento culminante de la Guerra Fría o en ese momento de la unipolaridad estadounidense en los años noventa.

🌍 De la hegemonía estadounidense al mundo multipolar

Hegemonía, Dominación y Liderazgo: Conceptos Relacionados pero Distintos

El debate sobre la hegemonía gira en gran medida en torno a dos significados principales: la dominación y el liderazgo. Se puede definir la hegemonía como la posición de ser el más fuerte y poderoso y, por tanto, capaz de controlar a los demás. Esta definición acentúa la noción de hegemonía como algo que engloba un poder abrumador y, al mismo tiempo, supone que esto conlleva automáticamente la capacidad del hegemón de ejercer palanca, o control, sobre los demás. De este modo, la hegemonía implica una relación entre actores, ya sean personas o Estados.

Este aspecto relacional de la hegemonía, como veremos, es importante para quienes conceptualizan la hegemonía como el ejercicio de alguna forma de liderazgo. La hegemonía, tal y como se entiende en las relaciones internacionales y la geopolítica, implica un gobierno legitimado por el poder dominante. Prevalece cuando la fuerza suprema gobierna la sociedad “de arriba abajo” de forma que las personas afectadas la aprueban positivamente.

Componentes de la Hegemonía

Hay dos componentes principales de la hegemonía: el poder preponderante y el ejercicio del liderazgo. Algunas teorías de la hegemonía se limitan a acentuar el componente de poder preponderante de la hegemonía, mientras que la mayoría de las teorías hacen hincapié, en diferentes grados, en ambos componentes. Las teorías realistas de la hegemonía son famosas por su tendencia a confundir la hegemonía con un poder material abrumador. De ahí la propensión a equiparar la unipolaridad con la hegemonía. Un hegemón o potencia unipolar se define simplemente como un Estado que posee capacidades materiales muy superiores. Esto dice muy poco sobre el carácter del liderazgo que ejerce el Estado dominante.

La teoría de la estabilidad hegemónica de inspiración realista vuelve a incluir el componente de liderazgo de la hegemonía. Aunque el punto de partida de la teoría de la estabilidad hegemónica es la presencia de un Estado materialmente preponderante, el quid de la teoría se centra en la función de liderazgo que ejerce el hegemón para establecer y mantener un orden internacional. Así, a diferencia de algunas teorías realistas de la hegemonía, que asumen que la dominación es el principal patrón de comportamiento, la teoría de la estabilidad hegemónica se preocupa por el carácter del liderazgo que ejerce el hegemón. Este es especialmente el caso de las versiones liberales de la teoría de la estabilidad hegemónica que sostienen que los hegemones liberales ejercen una forma particular de liderazgo para garantizar un orden económico abierto y liberal. En términos más generales, las nociones liberales de hegemonía sostienen que el concepto no es reducible a los recursos materiales. La hegemonía liberal, según los liberales, se basa más en el consenso que en la coerción.

Según los teóricos liberales, la forma y el carácter del liderazgo ejercido por el hegemón marcan la diferencia en el mundo. Los relatos neogramsianos, constructivistas y de la Escuela Inglesa sobre la hegemonía acentúan la forma en que se ejerce la hegemonía. Todos coinciden en que la hegemonía no es tanto un atributo del propio hegemón como la relación entre el hegemón y los actores subordinados. Esta es otra razón por la que se argumenta que la hegemonía no puede reducirse únicamente a la preponderancia material. Sin embargo, esto plantea cuestiones sobre la naturaleza del poder en sí mismo. ¿Es el poder un atributo, algo que los Estados y otros actores poseen, o está implícito en las diversas estructuras de la política mundial? ¿Implica el poder siempre la dominación y el control, o puede también operar a través de la cooperación y la atracción?

Antonio Gramsci y la Hegemonía Cultural

Un uso frecuente del vocablo “hegemonía” proviene del pensamiento del filósofo marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937). El primero en estudiar a fondo el concepto de hegemonía fue el filósofo marxista italiano Antonio Gramsci, que a principios del siglo XX quiso entender por qué el capitalismo se había consolidado en los países occidentales más desarrollados. En su estudio sobre la sociedad capitalista, Gramsci concebía la hegemonía, también llamada hegemonía cultural burguesa, como un punto intermedio entre el dominio y la influencia. Según Gramsci, el dominio a través de la represión y la violencia permitía silenciar a los antagonistas políticos. Sin embargo, la pasividad de la sociedad civil solo se alcanzaba mediante la hegemonía. Según Gramsci, este tipo de hegemonía le confiere a la clase dominante un control cultural sobre la sociedad, es decir, sobre la forma en que piensa y sobre los valores que profesa. Así es como, de acuerdo con Gramsci, la clase dominante garantiza su dominio sobre los medios de producción. Por lo tanto, el único modo de subvertir el orden y enfrentarse a la clase dominante es coordinar la lucha política y económica con la lucha contra los mecanismos ideológicos de dominación.

Cox puso en primer plano la definición gramsciana de hegemonía como noción clave en las relaciones internacionales y la economía política internacional. Con ello, fundó la teoría neogramsciana de las relaciones internacionales, que fue una reacción al modo en que la escuela realista de las relaciones internacionales tendía a esencializar el Estado como poder económico y militar añadido a la burocracia de la política exterior sin desentrañar su funcionamiento interno. El punto de partida de Cox fue observar las relaciones de poder dentro de las sociedades y la política mundial a partir de las relaciones de poder dentro del ámbito de la producción y entre las clases sociales (lo que él llama las relaciones sociales de producción). Sostiene que la producción genera la capacidad de ejercer el poder, pero el poder también determina la forma en que se lleva a cabo la producción. Esta relación dialéctica existe entre formas específicas e ideales de poder estatal y las relaciones sociales de producción tal y como se organizan en bloques históricos.

Las interconexiones entre las escalas también ponen de manifiesto la importancia de las clases transnacionales al formarse y aliarse entre sí. En este nuevo enfoque, Cox utiliza una comprensión de la hegemonía como definida directamente por el consentimiento y el poder cultural. Las clases sociales dominantes, que tienden a controlar el Estado y a proyectar sus valores en la escena internacional, pueden promover sus intereses particulares como el bien común haciendo que otros grupos sociales los acepten como naturales y deseables. La hegemonía se produce cuando “el dominio de una única potencia mundial” se deriva de la creación de un orden ideológico particular que sostiene el dominio de las clases sociales dirigentes e incluye beneficios secundarios para los menos poderosos, ya sean grupos sociales o Estados, asegurando así su apoyo continuo.

Teorías del Orden Internacional y la Jerarquía del Poder

La literatura especializada hace referencia a diferentes construcciones típico-ideales sobre el orden internacional. Entre los autores que han llevado adelante una empresa analítica de esta naturaleza se cuenta G. John Ikenberry (2001), quien ha distinguido entre órdenes de equilibrios de poder, constitucionales y hegemónicos.

Tipos de Orden Internacional

Cada formulación típico-ideal de orden internacional tiene un principio ordenador, a la vez que expresa formas particulares de distribución y empleo del poder, así como de restricción del mismo:

  • El orden de equilibrio de poder se estructura a partir de la anarquía y se caracteriza por la existencia de dos o más unidades políticas que se contrabalancean para evitar que una de ellas dicte su ley a las demás.
  • El denominado “orden constitucional” se encuentra estructurado en torno al “imperio de la ley” como principio ordenador, y es la estrecha colaboración entre las naciones en base a un conjunto de reglas lo que determina las diversas modalidades de ejercicio del poder y de restricción del mismo.
  • La formulación típico-ideal de orden hegemónico implica contemplar como un aspecto clave de la política internacional a la “dimensión vertical” del poder, esto es, a las relaciones de control político, económico o militar entre unidades del sistema. El principio a partir del cual se estructura este tipo de orden es la jerarquía, que implica relaciones de autoridad en un sistema caracterizado por una sustantiva diferencia de atributos en favor de los estados más poderosos vis a vis los que le siguen en la pirámide de poder mundial.

Los órdenes jerárquicos pueden poseer grados diversos de dominación o control, que van desde la forma más extrema que es el imperio formal o colonial, hasta la variante más atenuada que es la “hegemonía benevolente”.

La Teoría de la Estabilidad Hegemónica

La idea en política internacional no se empezó a utilizar hasta los años setenta, cuando el economista estadounidense Charles P. Kindleberger acuñó la teoría de la estabilidad hegemónica. Según la teoría de la estabilidad hegemónica, el Estado dominante debe crear un orden económico afín a sus intereses y protegerlo con su poder militar. Este dominio pacifica las relaciones internacionales, ya que el país que ostenta la hegemonía fomenta la cooperación entre países y les aporta seguridad.

Concepto Definición Características principales Ejemplos históricos/actuales
Hegemonía Relación de supremacía, liderazgo y dominio cultural/político, legitimada por normas o ideas. Liderazgo consensual, poder preponderante, capacidad de influir en normas y valores. Estados Unidos post-Guerra Fría; Gran Bretaña en el siglo XIX.
Dominación Ejercicio de control y poder a menudo a través de la coerción, la represión o la violencia. Control coercitivo, imposición de reglas, falta de consentimiento explícito. Imperios coloniales, regímenes autoritarios.
Liderazgo Capacidad de guiar, influir o dirigir a otros, con un enfoque en la cooperación y el establecimiento de un orden. Guía y dirección, establecimiento de normas y cooperación, busca beneficios mutuos. Un hegemón benévolo que promueve la estabilidad económica.
Unipolaridad Estructura del sistema internacional donde un solo Estado posee capacidades materiales muy superiores. Concentración de poder material en una única potencia, potencial para la hegemonía. Estados Unidos después de la disolución de la URSS.
Multipolaridad Estructura del sistema internacional con varias potencias importantes que ejercen influencia. Distribución de poder entre varios centros, mayor complejidad diplomática. El orden mundial actual con el ascenso de China, Rusia, India, Brasil.

tags: #hegemonia #imperio #liderazgo #dominacion #definicion #diferencias

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