La Metodología Lean Startup: Innovación y Eficiencia en el Emprendimiento
Emprender y abrir una empresa es un camino difícil, pero también muy prometedor. La mayoría de los proyectos de emprendimiento parten de muy buenas ideas. Sin embargo, no todas las ideas son exitosas; al contrario, son pocas las que triunfan. Lo duro de emprender en cualquier proyecto, sobre todo cuando es algo innovador, es la incertidumbre que conlleva. Según varios estudios en España, la mayor parte de las startups quiebran el primer año de vida. En España, las barreras para abrir una empresa son escasas y crear un negocio desde cero no lleva demasiado tiempo. ¿Cuál es el principal problema causante de esto? Según los jóvenes, la falta de habilidades emprendedoras. El sistema educativo español no fomenta el emprendimiento. Los mercados están en un movimiento constante, tanto por parte de ofertantes como de demandantes. Es imposible hacer proyecciones específicas cuando el mundo está constantemente cambiando. Los consumidores eligen unos productos, se cansan, eligen otros, se vuelven a cansar… Ante esta situación, Eric Ries, emprendedor estadounidense, conocido como el padre de la metodología Lean Startup, supo parar y pensar: los científicos, al contrario que los empresarios, saben ir lento. Saben hacer hipótesis, contrastarlas, corregirlas y volver a contrastarlas. Así, de la mezcla de ciencia y negocios, nace Lean Startup.
Juicero: ¡Este exprimidor inteligente de fue un FRACASO COLOSAL!
Eric Ries, como muchos emprendedores, sufrió la experiencia de trabajar muy duro en la creación de productos que luego fracasaban en el mercado. El problema de muchos de los emprendedores que han fracasado es que crean un plan de negocio, consiguen financiación, desarrollan el producto y solo después de crearlo y lanzarlo la empresa obtiene retroalimentación de los clientes. Un caso que ilustra bien cómo el crecimiento rápido puede gestionarse con disciplina en lugar de caos es el de Gojek. Esta empresa pasó de ser un centro de llamadas a convertirse en una plataforma con más de veinte servicios. Para sostener ese crecimiento, el equipo adoptó procesos estructurados de seguimiento y plantillas estandarizadas. El resultado se tradujo en un ahorro de 3.486 días de trabajo al año. El autor del libro ‘The Lean Startup’, Eric Ries, escribió su obra intentando solucionar estos problemas. Lo que él pensó, muy astutamente, fue: si en el mundo científico todo está tan controlado para no asumir riesgos innecesarios… ¿por qué no adaptar los métodos utilizados en la ciencia al mundo de la empresa?
¿Qué es la Metodología Lean Startup?
Lean Startup es una metodología ágil que permite reducir los tiempos de desarrollo y minimizar los riesgos de lanzamiento, validando cada fase del producto con usuarios reales y apostando por la mejora continua basada en datos. Es una metodología de desarrollo de negocios que se basa en la idea de hacer mejoras continuas y aprender rápidamente a través de la experimentación. Se centra en un circuito de tres pasos que se deben recorrer en el menor tiempo posible y con la mínima inversión. Esta metodología fue impulsada por Eric Ries y da respuesta a un entorno tan competitivo como el actual, donde crear una startup no es solo cuestión de tener una gran idea. Es necesario ejecutarla con rapidez, eficiencia y una mentalidad abierta al cambio. El plan: acertar antes de invertir demasiado.
La metodología Lean Startup se basa en la idea de que “si te equivocas hazlo pronto y barato”. Por tanto, la idea del negocio irá mejorando a través del método ensayo-error. Su filosofía radica en que no hay que empeñarse con seguir con un proyecto en el cual no tiene futuro. Lo mejor que se puede hacer es desestimar aquellos proyectos en los cuales el cliente no muestra interés y en donde el mismo no está dispuesto a pagar por lo que ya se tiene diseñado.
Origen: Lean Manufacturing
El método Lean Startup tiene su origen en la metodología Lean Manufacturing que instauraron Taiichi Ohno y Shigeo Shingo en Toyota basado en el sistema de gestión Just in Time que promulgaba la producción solo de lo que se demanda y cuando el cliente lo solicita. La metodología Lean Manufacturing persigue mejorar los procesos productivos, maximizar la eficacia y reducir al máximo los procesos o recursos innecesarios o que no aportan valor al consumidor o al cliente. Ries, por su formación y desempeño como ingeniero de desarrollo de software, incorpora las metodologías de desarrollo ágil en su metodología Lean Startup.
La metodología Lean Manufacturing define cinco pasos esenciales conocidos como las 5S:
- Seiri, clasificar: Implica la identificación de aquellos recursos necesarios e innecesarios para, de esta forma, poder eliminar aquello que no está aportando valor al cliente.
- Seiton, ordenar: Una vez que se han clasificado todos los elementos y recursos, es necesario ordenar los materiales para poder localizarlos fácilmente.
- Seiso, limpiar: Se eliminarán todos los puntos que generan suciedad. El objetivo es mantener espacios limpios y ordenados que faciliten la mejora de la productividad.
- Seiketsu, estandarizar: El objetivo es estandarizar las medidas de clasificación, ordenación y limpieza. Con esta estandarización se busca que todos los miembros adopten estas medidas.
- Shitsuke, mantener: Una vez que se han adoptado estas medidas y se ha logrado la estandarización, el siguiente paso es mantener este nivel y conformar una rutina.
Tal vez, las 5S te parezcan poco tangibles o poco trasladables a la gestión de una empresa, pero en realidad pueden resumirse en la pregunta clave que sugiere Eric Ries: «¿cuáles de nuestros esfuerzos están creando valor y cuáles son un despilfarro?». Este resultado demuestra que la pregunta sobre valor y despilfarro no es solo filosófica: tiene consecuencias directas en la eficiencia del equipo.
¿Cuál es el objetivo principal de la metodología Lean Startup?
El objetivo principal de aplicar esta metodología es obtener un aprendizaje validado, saber qué elementos de la estrategia funcionan y conocer qué es lo que quiere el consumidor. El objetivo central de la metodología Lean Startup es el desarrollo de un producto o servicio que se adapte perfectamente a las necesidades de la audiencia para la que ha sido diseñado. El objetivo de las Startups, señala Ries «es averiguar qué debe producirse, aquello que los consumidores quieren y por lo que pagarán, tan rápidamente como sea posible». Uno de los principales objetivos es minimizar el tiempo y el dinero que se invierten en la creación de un producto o servicio. Esto se logra mediante la construcción de prototipos mínimos viables (MVP, por sus siglas en inglés) y la realización de pruebas en el mercado lo más pronto posible.
En resumen, el método Lean Startup se basa en eliminar todo lo que no aporte valor al cliente, centrándose en:
- Desarrollo iterativo y validación continua.
- Testeo rápido del producto con usuarios reales.
- Medición de resultados con datos objetivos.
- Toma de decisiones ágil.
El Ciclo de Crear, Medir y Aprender
Lo que Ries propone es completamente innovador, a la par que lógico: simplificar al máximo un producto para probarlo, recibir información, hacer modificaciones y vuelta a empezar. Así, podríamos decir que Lean Startup tiene mucho que ver con probar, aprender y desaprender. El circuito crear-medir-aprender es el núcleo central de la metodología Lean Startup. Una Startup crea productos, mide resultados y aprende de ellos. Es un proceso iterativo de transformación de ideas en productos, medición de la reacción y comportamiento de los clientes frente a los productos y el aprendizaje, o bien porque se persevere o bien porque se pivote.
1. Crear (Definir una Hipótesis)
Para crear, lo primero que hay que hacer es construir un prototipo y formular una hipótesis. Como buenos científicos de nuestro negocio, en esta primera fase tenemos que plantear una hipótesis consistente. Esta hipótesis puede ser, por ejemplo, ‘mi producto X satisface la necesidad X’. La secuencia se inicia con el primer elemento indispensable en el planteamiento del negocio: las hipótesis, que no son sino las suposiciones sobre las que el emprendedor fundamenta la viabilidad de su idea. En el ámbito del emprendimiento, hipótesis es solo una palabra elegante para referirse a las suposiciones. Las Startups comienzan con un conjunto de hipótesis, supuestos, que en su mayoría serán erróneas.
Producto Mínimo Viable (PMV o MVP)
En la creación del prototipo no tenemos que invertir mucho - de hecho, un elemento fundamental de Lean Startup es hacerlo barato. Otra forma de llamar a este prototipo es Producto Mínimo Viable. El Producto Mínimo Viable (también denominado prototipo) debe ser una versión simplificada de nuestro producto. Su utilidad reside en que nos va a servir para testearlo en el mercado. Este método apuesta por impulsar en las etapas iniciales de la startup, también conocida como fase seed o semilla, el producto mínimo viable (PMV o MVP siglas en inglés de Minimum Viable Product). El PMV es una de las técnicas más importantes del Lean Startup, que Ries define como «la versión de un nuevo producto que permite a un equipo recoger la máxima cantidad de aprendizaje validado, acerca de sus clientes, con el mínimo esfuerzo». El PMV ayuda a los emprendedores a empezar con el proceso de aprendizaje lo más rápidamente posible.
El primer producto de una Startup no está dirigido a satisfacer al público en general. Las Startups no pueden permitirse crear un producto que contenga todas las características desde el inicio y, por eso, los primeros esfuerzos se centran en un grupo muy pequeño que algunos llaman evangelistas, early adopters o pioneros. Para construir un producto viable mínimo, no hay una fórmula exacta. Lo importante es que ese producto mínimo haga posible al emprendedor conocer su viabilidad; dicho de forma muy sencilla, permitir saber si el producto tiene futuro o no.
Un ejemplo ilustrativo de PMV es el de Exovite, una startup que, aprovechando la impresión 3D, diseñó una férula de plástico para sustituir la escayola o yeso tradicional en traumatismos. Este fue su producto mínimo viable para testar la aceptación en el mercado.
2. Medir
El siguiente paso es medir. Esto conlleva recabar datos de todas las maneras posibles: encuestas, entrevistas, tests, etc. En esta fase tenemos que medir o validar nuestra hipótesis principal. Para proyectos relacionados con el marketing digital, nuestra calle será Internet. La mejor forma de conocer las métricas a implementar es identificando cuáles son los pasos a seguir hasta llegar a la oferta final, y cuántas veces se recurrió a cada paso antes de comprar. Tras identificar estos pasos críticos, buscaremos un KPI que nos permita medir su eficacia. Un KPI (Key Performance Indicator) es la unidad de medida de los objetivos de tu proyecto.
La contabilidad de una Startup es muy distinta, pues el objetivo es demostrar que se está aprendiendo a construir un negocio sostenible. Es lo que Ries llama la contabilidad de la innovación. Cada modelo de negocio y cada tipo de producto requiere un servicio de métricas diferente. La forma más clara de seguir esta ruta es el embudo de conversión definido por las métricas piratas, acuñadas por Dave McClure.
| Métrica | Descripción | Pregunta Clave |
|---|---|---|
| Adquisición | Cómo los clientes o usuarios conocen la oferta del negocio. | ¿Cómo llegan los usuarios a nuestro producto? |
| Activación | Convertir a un potencial interesado en un cliente potencial, midiendo el porcentaje de interesados que realizan una acción clave (ej. registrarse). | ¿Logramos que los usuarios tengan una primera experiencia positiva? |
| Retención (Engagement) | Indica lo "enganchado" que está el cliente, si vuelve y recurre al producto o servicio. | ¿Los usuarios vuelven a interactuar con nuestro producto? |
| Referencia | Número de clientes que provienen por recomendación o viralidad. | ¿Nuestros usuarios nos recomiendan a otros? |
| Conversión | Porcentaje de clientes a los que se ha logrado vender del total del público interesado. Permite saber si el modelo de negocio es monetizable. | ¿Los usuarios realizan la acción deseada (ej. compra)? |
A la hora de medir es fundamental saber qué métricas son las más importantes para el devenir de la empresa. Es importante elegir una métrica clave para el momento en el que se encuentre la Startup, y a esa métrica se la bautiza como «UMVI, la única métrica que verdaderamente importa».
3. Aprender
Ha llegado el momento de aprender. Comprobaremos entonces si nuestra hipótesis era correcta y, en su caso, seguiremos por ese camino perfeccionando nuestra idea. El aprendizaje validado que obtenemos en esta última fase del ciclo nos va a servir para hacer las modificaciones oportunas. Si nuestra hipótesis ha resultado ser negativa, es realmente una buena noticia si adoptamos el enfoque correcto. Si no hubiésemos llevado a cabo la metodología Lean Startup, nuestra empresa habría quebrado y habríamos perdido mucho dinero.
Pivotar: un cambio estratégico
El pivote es una corrección estructurada diseñada para probar una nueva hipótesis básica sobre el producto, la estrategia y el motor de crecimiento. Se cree también con mucha equivocación, que pivotar implica fracasar con una idea, pero no es así. Rosa Alnasser, quien dirige Lean Monitor, comenta que se debe hacer en el mismo momento en el que el emprendedor se da cuenta de que su planteamiento no es válido. Como conclusión, se podría afirmar que el pivote responde a la necesidad de ser productivo e implica replantearse lo que se ha venido haciendo.
Ventajas del Método Lean Startup
Los beneficios de incorporar el método Lean Startup son importantes en materia de ahorro de recursos, reducción de los riesgos asumidos por la empresa emergente, así como de los tiempos de producción y desarrollo del producto o servicio. Las lecciones que nos deja son muy importantes: asumir que vamos a equivocarnos es mucho más lógico y positivo que intentar tender a hacerlo bien a la primera. No es una garantía del éxito, sino que hace que el fallo posible salga mucho más barato.
Minimización del Riesgo y Costos
La metodología Lean Startup se basa en el ensayo y el error. Posiblemente fallemos muchas veces, pero el golpe contra la realidad será menos doloroso. «Invertir poco para ganar mucho» es uno de los lemas del Lean Startup. Los costes que nos ahorramos mediante esta metodología son enormes y de muchos tipos, no solo monetarios. Al enfocarse en la creación de MVPs y en la experimentación, las empresas pueden reducir el tiempo y el dinero invertidos en productos o servicios que no tienen éxito en el mercado.
Eficiencia y Velocidad
Lean Startup permite poner el foco en lo importante y, por lo tanto, actuar más rápido. Con los métodos ágiles, se desarrollan proyectos en unidades de tiempo llamadas iteraciones. Cada iteración incluye un ciclo de desarrollo del producto que se entrega en un periodo de tiempo y que va añadiendo funcionalidades, de tal forma que las entregas se van convirtiendo en demos que permiten evaluar la funcionalidad del producto en colaboración con el cliente e incorporar cambios continuamente sin esperar la entrega final de dicho producto.
Cercanía al Cliente y Feedback Constante
Interactuar constantemente con el mercado en el que queremos vender es la base del Lean Startup. Esta metodología nos ayuda a adoptar una nueva mirada en la que el cliente esté siempre presente. El hecho de estar desde el minuto 1 del proceso de creación empresarial al lado de nuestro mercado es muy provechoso. Recibir feedback del mercado a la vez que definimos nuestro proyecto es un añadido de valor constante. La opinión del cliente es la más importante: si bien ofrecer productos innovadores es una parte de gran importancia sobre el éxito, no importa cuán innovadores sean si los clientes piensan que no contribuye a solventar algún problema, y por lo tanto pagar para la solución buscada.
Innovación y Creatividad
El enfoque mental que adaptamos cuando implantamos este método es revolucionario a todos los niveles. Promueve la cultura de la experimentación, lo que permite a las empresas probar cosas nuevas y aprender rápidamente de sus errores. Se busca la mejora continua; cada revisión ofrece información para seguir ajustando la forma de trabajar y mantener la mejora en el tiempo.
Fomenta la Escalabilidad
Su implementación aumenta las posibilidades y es clave en el éxito de las startups, al fomentar su escalabilidad al ser un sistema de gestión de trabajo que apuesta por la flexibilidad y la posibilidad de adaptarse al cambio, elementos fundamentales para aquellas empresas que se mueven en escenarios de gran incertidumbre. Favorece la escalabilidad del proyecto, fomentando su avance al siguiente nivel, la scaleup, o que pueda llegar a transformarse en una empresa unicornio.
¿Cómo aplicar la metodología Lean Startup?
La implantación del método Lean Startup parte de la premisa de que existe una necesidad a cubrir en el mercado, por lo que se desarrolla en poco tiempo un producto mínimo viable que se presenta al público para el que ha sido creado. Aplicar el Lean Startup implica seguir un ciclo iterativo basado en tres etapas: construir, medir, aprender. Así, el objetivo es identificar ámbitos de mejora y medir si realmente existe un nivel de demanda real que justifique continuar invirtiendo en él.
Fases de aplicación
- Análisis del mercado y diseño de una solución innovadora: Con un marcado carácter tecnológico, que ofrezca respuesta a una necesidad identificada en el mercado.
- Desarrollo ágil de un producto mínimo viable: Para comprobar que la solución diseñada se ajusta a los requisitos demandados por la audiencia a la que se dirige.
- Introducción en el mercado del PMV y medición de resultados: En base al feedback ofrecido por los usuarios.
- Decidir si se continúa con la inversión y desarrollo del producto: Con la correspondiente introducción de las innovaciones necesarias, o si, por el contrario, se suspende (en función de las conclusiones obtenidas del estudio realizado a los clientes del PMV).
Una forma de aplicar el método Lean Startup de una manera sencilla e intuitiva se encuentra en el Lean Canvas, que es una adaptación del Lienzo de modelo de negocio a la metodología Lean Startup. El Lean Canvas se centra en analizar los problemas y las soluciones en general de los consumidores, para así después poder aplicarlos a segmentos concretos de los mismos.
