Empoderamiento y Éxito: El Impulso de las Jóvenes Empresarias Mexicanas
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define a las personas jóvenes como aquellas que se encuentran entre los 15 y 24 años, aunque este intervalo es flexible; en México, por ejemplo, son quienes están entre los 15 a 29 años. A raíz de la pandemia de COVID-19, la incorporación de esta población al mercado laboral se hizo más compleja. Las condiciones laborales se han apartado, por mucho, del llamado trabajo decente, que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) define como el empleo que le permite a las personas obtener un ingreso justo, seguridad social y tener libertad de expresar sus opiniones sin miedo a ser sancionadas.
De acuerdo con la OIT, las personas jóvenes han sido las más afectadas por el desempleo, en particular las mujeres. En América Latina y el Caribe, para el 2020 la tasa de desempleo de las mujeres jóvenes se ubicó en 22 %, muy por encima del 15,2 % que corresponde a los hombres. Una alternativa que se ha manejado desde hace mucho tiempo para hacer frente al problema del desempleo juvenil es promover la actividad emprendedora entre esta población; en estos momentos de emergencia económica, es imperativo retomar este tema como una opción para propiciar la reactivación económica.
Un ejemplo de ello es la situación provocada por la pandemia de COVID-19 en el desempeño laboral de las mujeres dueñas de empresas, quienes se vieron en la necesidad de conciliar su trabajo remunerado con las tareas del hogar, lo cual les exigía mayor tiempo de cuidado de su familia, principalmente si había niñas, niños y personas mayores, debido a la suspensión de muchos servicios y a la implementación de la educación a distancia. Los datos existentes hasta el momento, indican que, en nivel médico, el impacto mayor lo han padecido los hombres, pero en el ámbito económico la afectación ha sido mayor en las mujeres, especialmente en las emprendedoras, porque tuvieron que repartir su tiempo entre la administración de su empresa y el trabajo de cuidados en su hogar.
Desafíos y Motivaciones para Emprender en la Juventud Femenina
No obstante, son varias las circunstancias que obstaculizan el nacimiento de emprendimientos; además, los que surgen, lamentablemente, tienen pocas posibilidades de sobrevivencia y, en el caso particular de las mujeres, se ha encontrado que ellas son menos propensas a iniciar un negocio que los hombres porque, entre otras cosas, las sigue limitando el estar ligadas al trabajo doméstico no remunerado. Entonces, se puede decir que la baja intención emprendedora en las mujeres no es resultado de una condición innata, sino de su proceso de socialización enmarcado en los estereotipos de género.
La mujer emprendedora cuenta con ventajas que influyen de manera positiva en sus emprendimientos, tales como la experiencia laboral, menos miedo al fracaso y apoyo de familiares y amistades. Sin embargo, los negocios -en la mayoría de los casos- los inicia por la necesidad de solventar o completar los gastos del hogar, lo cual limita el crecimiento y desarrollo de las empresas que, sumado al rol de género que debe cumplir o asumir, hace más difícil la gestión de las empresas. La persistencia de los estereotipos y los elementos culturales que le asignan a la mujer el trabajo del hogar, causan que al emprender trate de equilibrar sus responsabilidades domésticas con las de administrar un negocio, lo cual le resta tiempo y concentración para atender las actividades empresariales. A esto se le ha llamado el techo de cemento, «que es la selección de ciertas decisiones que toma la propia mujer, y que trae como consecuencia el rechazo a subir de nivel o puesto».
Precisamente por esto se deben hacer más esfuerzos de impulsar la actividad emprendedora de la mujer, porque la independencia económica que logra le permite obtener ingresos y también empoderarse, lo que significa que puede «lograr autonomía, estimular la resistencia, la organización colectiva y la protesta mediante la movilización», y eso es un camino a la «superación de las desigualdades de género», con lo cual puede llegar a tener control en sus decisiones y en su vida, lo que representa el transitar hacia una condición de libertad y de mayor autoestima.
El Emprendimiento en Jóvenes Universitarias
Las investigaciones sobre el emprendimiento juvenil universitario destacan que los obstáculos para emprender son: falta de capital, carencia de capacidades empresariales, aversión al riesgo y poco apoyo de instituciones públicas. En el caso particular de las mujeres jóvenes universitarias, diversos autores han encontrado que sus principales motivaciones para iniciar un negocio se relacionan con la independencia económica para tener mayores ingresos y conseguir un patrimonio propio, perciben el entorno familiar como una limitante para conseguir sus metas emprendedoras.
Sin embargo, la presión social que tienen las estudiantes para que sean ellas las encargadas del cuidado y dirección del hogar, las hace ser responsables y disciplinadas, lo que se refleja en su buen desempeño académico y, a futuro, eso les ayudará si quieren iniciar una empresa. Se ha encontrado que las universitarias se ven más motivadas a iniciar negocios con un enfoque más colectivo de impacto social. No obstante, las mujeres jóvenes universitarias tienen bajos niveles de autoconfianza para emprender, además cuentan con poco capital para iniciar un negocio y su acceso al financiamiento es bajo, esto inhibe su interés por tener un negocio o bien, las obliga a emprender empresas pequeñas donde la inversión inicial es menor.
Tipos de Emprendedoras: Necesidad vs. Oportunidad
Arias propone dos tipos de mujeres emprendedoras: 1) mujeres en los negocios, quienes por una situación extraordinaria, ajena a su decisión, se vieron en la necesidad de hacerse cargo de una empresa o crear una, y 2) mujeres de negocios, son las que decidieron ser empresarias y así lo planearon. Una de las motivaciones para iniciar un negocio es el diferencial de ingresos existente entre el trabajo asalariado y el que es por cuenta propia, lo cual estaría relacionado con la discriminación laboral. Por ser mujer, se les paga menos y cuando los recursos de su hogar no son suficientes, se ve en la necesidad de buscar otras opciones para obtener ingresos.
Las motivaciones para iniciar un negocio varían significativamente entre las mujeres, influenciadas por la edad y las circunstancias personales, según un reporte de Score:
| Rango de Edad | Motivación Principal para Emprender | Porcentaje |
|---|---|---|
| Menores de 34 años | Oportunidad en el mercado | 28% |
| 35-44 años | Consideraciones familiares | 23% |
| 45-54 años | Consideraciones familiares | 23% |
| Mayores de 65 años | Necesidad | 26% |
Además, las mujeres, en promedio, tienden a emprender negocios unos diez años más tarde que los hombres. La maternidad, la falta de experiencia gerencial y temor a recibir una respuesta negativa, incluso cuando no hay brecha en la capacidad de rendimiento entre hombres y mujeres, son razones que retrasan el ingreso de muchas mujeres al emprendimiento.
Historias Inspiradoras: Jóvenes Emprendedoras Mexicanas en Acción
A continuación, se presentan dos casos de mujeres jóvenes emprendedoras, de quienes, por medio de entrevistas, se pudo conocer sus experiencias de emprendimiento, con énfasis en las motivaciones y los obstáculos que han tenido al iniciar sus negocios.
Caso 1: Atenea, la Emprendedora de Negocios
Atenea es una joven de 27 años, soltera, estudió ingeniería industrial. Radica en la ciudad de Puebla, en el centro de México. Desde el 2019 es propietaria de una tienda (lugar donde se comercializan principalmente productos comestibles al por menor), su negocio se encuentra ubicado en la avenida 14 sur, al sur de la mencionada ciudad y tiene por nombre Miscelánea Torres.
Por esa razón, decide renunciar a su último empleo y comienza a pensar en tener un negocio propio, es entonces cuando, a través de una amiga, conoce a una mujer que estaba vendiendo una miscelánea o tienda. Atenea admite que tuvo dudas y temores, que la decisión de invertir en ese negocio no fue fácil, a pesar de que la valoración realizada le indicaba que tenía posibilidades de éxito, acepta que su principal miedo era al fracaso. Cabe mencionar que sus familiares no reciben ningún sueldo por esa colaboración, pero parte de las ganancias las destina al gasto familiar, ya que vive con ella. Indica que quiere apoyar a su familia con los gastos del hogar y en el futuro planea adquirir una casa propia en donde vivir con su mamá, su papá y su hermano, ya que actualmente alquilan la vivienda en la que habitan.
Los principales retos que Atenea tiene por delante es la falta de recursos para invertir en mejorar el aspecto de su tienda y en seguir diversificando los productos que vende. El coronavirus ha cambiado los hábitos de compra de los mexicanos y muchos de ellos ya prefieren ir a las tienditas de la esquina, antes que, al supermercado, para reponer alguno de los productos de su alacena, sobre todo pan, frituras, lácteos o embutidos. Menciona que le hubiera gustado que, en los diferentes niveles educativos cursados, le hubieran incluido algunas actividades o materias relacionadas con el emprendimiento, piensa que eso le hubiera ayudado a considerarlo como una opción de empleo desde más joven. No obstante, reconoce que su formación profesional le ha permitido llevar orden en la administración del negocio, lo cual es una gran ventaja para la toma de decisiones. En el caso de Atenea, ella es una emprendedora de negocios porque, cuando se le presentó la oportunidad, realizó una evaluación de la viabilidad de este, eso lo pudo hacer gracias a sus conocimientos profesionales.
Caso 2: Alexa, la Emprendedora por Necesidad
Alexa es una joven mujer de 29 años, tiene educación media superior, está casada y tiene dos hijos; radica en la ciudad de Puebla, en el centro de México. Desde hace cuatro años trabaja como profesora de natación, cuatro días a la semana, tres horas por día, el sueldo que percibe en este empleo es bajo, pero tiene seguridad social para ella y su familia, algo que en estos momentos de pandemia valora mucho; además, durante los meses en que las actividades educativas se realizaron a distancia, la enviaron a confinamiento con goce de sueldo por poco más de un año, lo cual agradece a su jefe. También vende zapatos, cosméticos y productos diversos por catálogo, lleva cinco años con esta actividad.
En conjunto con su esposo, en 2018 inició un negocio informal de luz y sonido llamado DJ Cavan y otro de renta de juegos inflables que tiene por nombre Changuitos a bordo. Les iba bastante bien, pero la pandemia les afectó mucho, dado que las fiestas se suspendieron por completo. En estas pequeñas empresas no contaban con trabajadores, ella se encargaba de la gestión y administración y su esposo de la parte operativa. Debido a los efectos negativos que el confinamiento provocó, tuvo que buscar alternativas para contribuir con los gastos de su hogar; además de sus ventas por catálogo, comenzó a comercializar botanas y comida los fines de semana, aprovechó la oportunidad de que familiares, amistades y personas conocidas, al estar confinados, demandaban cosas para comer.
Menciona que siempre ha tenido en mente tener un negocio familiar que le permita contribuir al ingreso familiar pero que también le dé flexibilidad para sus actividades domésticas y de cuidado. Indica que le gustaría capacitarse en temas de administración y ventas porque hasta el momento todo lo ha hecho de manera empírica y, si bien ha aprendido con la experiencia, es consciente de que la capacitación le ayudaría. Por el contrario, el interés por emprender de Alexa proviene de la necesidad económica que vive su familia, es decir, surge como algo emergente que va o no evolucionando de acuerdo con las situaciones que se le presentan porque no hay planes concretos presentes o futuros sobre el negocio.
El viaje del emprendedor - Resumen categoría Emprendimiento Social 2022
Otras Mujeres Emprendedoras Exitosas en México
En Startupeable, creemos que compartir casos de éxito es importante para inspirar a más mujeres a tomar la decisión de emprender sus propios negocios. Aquí te compartimos ejemplos de 10 mujeres emprendedoras exitosas en México que sirven de modelo para las jóvenes que inician su camino:
- Vera Makarov - Apli: Líder en software de automatización de reclutamiento.
- Mariana Castillo - Ben & Frank: CEO y cofundadora de la exitosa tienda de lentes online.
- Cristina Palacios - Aptuno: Fundadora de startups en el sector Proptech para arrendamiento de vivienda.
- Cristina Carvallo - Crabi: Cofundadora de una Insurtech que utiliza IA para seguros de auto.
- Marlene Garayzar - Stori Card: Cofundadora de una Fintech enfocada en la inclusión financiera.
- Lissy Giacomán - Vinco: CEO y cofundadora de una Edtech que empodera a la fuerza laboral con beneficios educativos.
- Andrea Campos - Yana: Fundadora y CEO de una Healthtech para mejorar la salud mental.
- Juliana Sarmiento - Envío Click: Cofundadora y CEO de una plataforma de generación y gestión masiva de envíos.
- Pamela Valdes - Beek.io: CEO y cofundadora de la startup de audio de mayor crecimiento en América Latina.
- Deborah Dana - Canasta Rosa: CEO y fundadora de una plataforma para comprar y vender productos únicos de mujeres emprendedoras.
El Impacto y Potencial del Emprendimiento Femenino en México
Existe una brecha de género en el emprendimiento, que nos lleva a preguntarnos: ¿por qué el porcentaje de mujeres emprendedoras sigue siendo bajo? En México, las mujeres emprendedoras son dueñas de un 36.6% de micro, pequeñas y medianas empresas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Es decir, ¡solo tres de 10 empresas son fundadas por mujeres! Asimismo, según un estudio hecho por Endeavor México y Glisco Partners sobre el ecosistema startup y venture capital de Latinoamérica, solamente el 5% de los fundadores de startups y scale-ups son mujeres. Esto demuestra que las mujeres aún tienen poca representación en el mundo emprendedor.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y estudios sobre el ecosistema startup en Latinoamérica, la representación de las mujeres en el ámbito empresarial en México presenta un panorama con desafíos y oportunidades:
| Área | Porcentaje de Empresas Lideradas por Mujeres | Fuente |
|---|---|---|
| Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) | 36.6% | INEGI |
| Fundadoras de Startups y Scale-ups | 5% | Endeavor México y Glisco Partners |
Ahora que ya sabemos sus motivaciones, es hora de conocer cómo son las empresas lideradas por mujeres y sus victorias en estos últimos años. Existen datos que demuestran que a medida que las mujeres ganan más poder e influencia en el mundo de los negocios, se generan nuevas ideas e innovación, planes de negocio más sólidos, y hay mayor diversidad e inclusión en los equipos. Por ejemplo, un estudio del First Round Capital, resalta que los equipos fundadores que contaban al menos con una mujer tuvieron un 63% más de éxito y rentabilidad. Incluso, el Kauffman Fellows Report señala un 35% más de retorno de la inversión que el de sus colegas masculinos.
Además, cabe resaltar que en 2021, las startups cofundadas por al menos una mujer recibieron el 29% de todo el capital invertido en startups ese año. Esto representó un aumento del 10% versus el 2020. El mismo porcentaje, aplicado solo a las startups con un equipo fundador 100% femenino, pasó de 1% en 2020 a 2% en 2021. Según el Gender Report publicado por el World Economic Forum, las empresas que cuentan con mayor representación femenina consiguen resultados financieros un 34% mejor que el resto de empresas. Por ello, mientras más mujeres encuentren caminos hacia el mundo corporativo y progresen en este, existirán más casos de éxito, una mayor representación y las industrias se volverán más atractivas para las demás emprendedoras. Por esta razón, las mujeres en los negocios de hoy están ayudando a acabar con los estereotipos dañinos y desafiando el status quo.
Impulso y Futuro del Emprendimiento Femenino Joven
Es pertinente e importante indagar sobre el tema de emprendimiento femenino juvenil, debido a que al ser una línea poco investigada, no se puede ver con claridad las particularidades que motivan y obstaculizan la intención emprendedora de las mujeres en esta etapa de la vida. Conocer esto, es necesario para que desde diferentes frentes se impulse el emprendimiento desde la juventud y con un enfoque o perspectiva de género, que como herramienta teórica ayuda al cuestionamiento de estereotipos para promover cambios que permitan una mayor equidad entre hombres y mujeres cuando se hable de emprendimiento. Además, una mujer emprendedora se empodera y mejora su autoconfianza.
Ahora, más que nunca, el emprendimiento de las mujeres, adultas y jóvenes, debe ser promovido desde el gobierno, la academia y el sector privado, pero con estrategias claras que apoyen el surgimiento de una nueva generación de empresarias que, al emprender, cuente con más habilidades, conocimientos y principalmente autoconfianza que les ayude a empoderarse a través de sus negocios, que se percaten de que pueden repartir la carga del trabajo doméstico entre quienes integran un hogar, que no sientan esta como solo responsabilidad de ellas.
