El Emprendedor: Una Filosofía de Vida Basada en la Acción y la Transformación
Emprender es mucho más que crear una empresa o una organización: es hacer que las cosas sucedan. Es un camino de autodescubrimiento y un reflejo de quiénes somos, que implica pasión, perseverancia y un constante deseo de superación. La filosofía, definida como “el amor a la sabiduría”, ese deseo incesante por encontrar la plenitud del conocimiento, se entrelaza profundamente con el espíritu emprendedor, llevando a los individuos a cuestionar, innovar y transformar su entorno.
Un emprendedor no solo se dedica a los negocios, sino que también siembra mentes y conciencias, compartiendo experiencia, conocimientos y un modelo de vida inspirador. Su filosofía abarca la forma en que piensa, actúa y se distingue un individuo capaz de imaginar y realizar lo posible. Esta es la base social de la innovación, que promueve el cambio y el desarrollo en la sociedad moderna.
Análisis de la Filosofía del Emprendedor
El análisis de la filosofía del emprendedor implica la descomposición del todo para comprender mejor sus partes. Un emprendedor es un sembrador incansable de nuevas ideas, que ayuda a germinar con talento, trabajo conjunto y pasión total, hasta convertirlas en la realidad transformadora de su tiempo.
La visión del emprendedor no radica en los ojos comunes. Él puede mirar, también, a través de la imaginación. Ve el futuro con la “lámpara maravillosa” del ingenio, que proyecta esa luz única de la anticipación. Un don que utiliza para dar cumplimiento a su importante misión: abrir nuevos caminos a la humanidad. El emprendedor siente propia la misión de emprender (empezar), darle origen y principio a la gran obra de constituir, responsablemente, su legado a la sociedad para el beneficio tangible de los hombres y mujeres de su tiempo.
Piensa que toda gran obra humana consiste en transformar los sueños, ¡siempre realizables! del autor, en realidades útiles y positivas para sus congéneres. Sabe que estas solamente llegan a concretarse en función directa del interés colectivo, y nunca por el capricho individual o la exclusiva ganancia unilateral. El emprendedor toma la iniciativa de comenzar todo lo que se proponga lograr, con la sincera intención de hacerlo y el legítimo deseo de concluirlo exitosamente, sea a título personal o a través de otros individuos a quienes él pueda guiar como líder.
El Perfeccionismo y la Insatisfacción Crónica
La naturaleza intrínseca del emprendedor es regularmente idealista y muy perfeccionista. De esta causa proviene su estado casi permanente de insatisfacción crónica. Su mente abierta, creativa y repelente a fincarse límites convencionales, los estimula a ser proactivos ante cualquier situación que se les presente.
Su libre pensamiento es un agente disparador o generador espontáneo de opciones e ideas primigenias, acuñadas con la intención de vencer el reto permanente de concretar, o al menos de intentar cubrir metas preestablecidas. Su entera disposición para abrir nuevos caminos, aun donde nadie antes pensó que estos fueran posibles, convenientes o simplemente necesarios, es inquebrantable. Su decisión por intentar algo innovador y diferente, sin condicionarlo o someterlo a la probabilidad circunstancial del éxito o fracaso, es firme. Su compromiso realizador, sin permitirse nunca los puntos de retorno: “Hay que hacerlo”… ¡Y punto! No importa quién sea al final el beneficiario real del esfuerzo emprendido.
Su optimismo al actuar, como la principal base, no le deja tiempo para considerar derrotas prematuras o posibles fracasos. Prefiere los errores por comisión que las fallas por omisión. No teme a los riesgos ni a las consecuencias decisionales por intentar hacer lo que él cree más conveniente, por graves o amenazantes que se le revelen. Actúa conforme al sentido común y a la intuición desarrollada en él. Su fe, seguridad, confianza y convicción de poder alcanzar el objetivo pretendido, a veces le hacen parecer inconsciente o irresponsable, siendo él todo lo contrario.
El emprendedor es el único ser capaz de hacer posible lo hasta entonces imposible, es constante, metódico, paciente e imbatible. Cree en la posibilidad de la victoria, porque no le arredran las derrotas. Lleva su persistencia hasta zonas limítrofes con la terquedad, pero sin transformarla.
Cualidades y Características de la Naturaleza Humana del Emprendedor
La personalidad del emprendedor es compleja, con un carácter adquirido, forjado para luchar sin doblegarse nunca ante ninguna circunstancia, y un fuerte temperamento innato. Estas cualidades definen hoy la personalidad del emprendedor, quien se convierte en un individuo moderno, un hombre de acción.
- Audacia: Su decisión de hacer todo lo posible para alcanzar el objetivo no tiene ni conoce fronteras.
- Persistencia: Su deseo de superar la meta trazada lo impulsa a insistir hasta lograrla, sin confundirla con terquedad.
- Auto-motivación: La capacidad de estimularse para sacar fuerza de la flaqueza y encontrar razones para actuar con entusiasmo.
- Optimismo: La certeza de que todo lo iniciado resultará positivo y saldrá muy bien.
- Liderazgo: La fuerza para guiar a los demás y ejercer influencia basada en la confianza y el respeto.
- Intuición: Un sentido especial para actuar y caminar en el sentido correcto, evitando errores comunes.
- Experiencia: Vivencias previas que acumulan y perfeccionan capacidades empíricas de administración general.
- Responsabilidad: La aptitud de saber responder plenamente por todo lo que se le confía.
- Persuasión: La capacidad de convencer a los demás y persuadirlos de aceptar sus ideas o acciones.
- Comunicación: La capacidad de crear y mantener el intercambio de información, transmitiendo ideas, conocimientos y sentimientos.
- Pasión al hacer: Realizar apasionadamente todas las cosas emprendidas, trabajando por amor y amando al trabajo.
- Imaginación: Capacidad de construir en la mente ideas que posteriormente habrá de materializar, con creatividad para diseñarlas e implementarlas.
Filósofos y el Pensamiento Emprendedor: Lecciones para el Éxito
Las conclusiones de algunos filósofos han sido capaces de perdurar y de ser útiles en la actualidad para los empresarios dentro del área particular de la filosofía llamada pensamiento económico. Son afirmaciones que inspiraron a los grandes empresarios de la era industrial pero que siguen estando vivas a la hora de crear de la nada un negocio propio.
| Filósofo | Principio Clave | Aplicación Emprendedora |
|---|---|---|
| Karl Popper | Ensayo y Error | Potenciar la creatividad probando cosas, identificando lo que no funciona y solucionando problemas. Base de la experimentación en startups. |
| Friedrich Hayek | Orden Espontáneo | El caos no es malo; es el principio del orden. Los emprendedores deben adaptarse a las circunstancias cambiantes del mercado. |
| Joseph Schumpeter | Destrucción Creativa | La destrucción no encierra nada negativo sino creatividad. La innovación constante es el pilar de presente y futuro para la supervivencia. |
| Daniel Kahneman | Toma de Decisiones Meditadas | Integrar la investigación psicológica para tomar decisiones en momentos de incertidumbre, basándose en pensamientos pausados y análisis de factores, no en corazonadas. |
Estas lecciones son de aprendizaje obligado para emprendedores, pero también para las grandes multinacionales. Sin ellas, no existirían referencias mundiales como Apple o Sony. Y tampoco Zara sería lo que es en la actualidad. Todo debe ser probado para resolver los problemas y dar con la solución perfecta.
La Dualidad del Emprendimiento: Vocación vs. Motivación Económica
Emprender implica un reto y un riesgo que no todos están dispuestos a asumir. Aun así, los beneficios que aporta a nivel personal y colectivo son invaluables. Desde mi punto de vista, el emprendimiento no es solo una manera más de ganar dinero, es una forma de vida que implica pasión, perseverancia y un constante deseo de superación. El viaje del emprendimiento está lleno de desafíos.
En España, el 90% de los emprendedores fracasan en su primer año, y solo el 49% de ellos siguen este camino por vocación. Es decir, para casi la mitad de ellos, la principal motivación no es el dinero, sino la pasión por lo que hacen y el deseo de dejar una huella en el mundo. No obstante, las expectativas salariales también juegan un papel crucial en la decisión de emprender. Este equilibrio entre vocación y motivación económica es fundamental para entender el fenómeno del emprendimiento en nuestro país, que cuenta con 11.100 startups que emplean a 140.000 personas, lo que nos posiciona como el cuarto país europeo con más empresas emergentes.
El fracaso también puede venir de abrir un negocio por necesidad, la falta de recurso o ingresos inspira y hace creer al emprendedor que, apenas instale su negocio, va a solucionar sus problemas económicos. Al no suceder, se desobliga y cierra su actividad, quedando expuesto a una mayor necesidad. La decisión de emprender, así como el éxito de la empresa, son influenciados por diversas variables, siendo crucial el entorno social y las oportunidades que se presenten.
El Primer Paso para Emprender: Amar un Problema
El primer paso para emprender es amar un problema. Cuando no puedes conciliar el sueño porque necesitas investigar sobre lo que aún es solo un concepto, emprender es inevitable. Si no sientes esta curiosidad, esta intriga y esta necesidad de cambiar la vida de las personas, es probable que emprender no esté hecho para ti.
Como ejemplo, en un caso personal, la obsesión era la accesibilidad a un espacio de trabajo. La gran mayoría de empresas, cuando empiezan un negocio, tienen un capital limitado. Este, ha de ser lo más eficiente y productivo posible. Emplear capital para reformar un espacio, pagar agencias inmobiliarias o en depósitos suele ir en contra de lo que acabo de mencionar. Es por eso que se buscó revolucionar el mercado ofreciendo una serie de espacios amueblados, listos para empezar a trabajar con precios muy accesibles.
En 2021, en plena post-pandemia se lanzó una red de espacios “coworking” sin personal low-cost. A los meses, se dieron cuenta de que el modelo no era escalable ya que no habían muchos propietarios dispuestos a invertir en sus propias oficinas y cobrar el alquiler en función de la ocupación de sus oficinas. Así que, un año más tarde, se dedicaron a hablar con los clientes de las siete oficinas abiertas para entender por qué los habían escogido a ellos, y no a otros. En ningún caso los escogieron por su marca o comunidad, sino por la ubicación de los espacios, el precio y las condiciones flexibles que ofrecían. En ese momento se dieron cuenta de que el modelo franquicia con su marca podría no tener sentido y limitar el crecimiento de la oferta. A las semanas de recoger todo el feedback, se lanzó el nuevo modelo, Host: crear una plataforma de Hosted Offices donde cualquier empresa pudiera rentabilizar el espacio vacío de su oficina. De esta manera, se consiguió tener espacios amueblados en prácticamente cualquier ubicación de la ciudad, con todos los servicios incluidos (al estar en uso por el propio inquilino/propietario) a un precio mucho más reducido que un coworking.
La Dimensión Emocional del Emprendimiento
Las emociones que genera emprender son difícilmente replicables en otros ámbitos. Cuando se cierra el primer cliente, cuando la gente quiere trabajar contigo, cuando tu equipo está alineado con tu visión, cuando alcanzas hitos que no imaginabas o lees buenas reseñas de tu empresa, se siente una satisfacción profunda y una validación del esfuerzo y la dedicación. El autoconocimiento es clave para desarrollar un proyecto con sentido y sostenible en el tiempo. No se trata solo de generar ingresos, sino de construir algo que esté alineado con nuestras creencias y fortalezas.
En el camino del emprendimiento, es común desarrollar mucha resistencia al “NO”. Detrás de cada negación, hay un feedback y un paso más cerca a conseguir el sí. Esto puede ser muy frustrante, y si no se tiene esta capacidad, se pueden encontrar excusas para pensar que el negocio no funciona. Sin embargo, solo se necesita ese ‘sí’ para seguir escuchando cien ‘no’ más. El consejo aquí es la importancia de trabajar bien las emociones: si se celebran mucho las victorias, las derrotas hundirán mucho. Pero, sin duda, cualquier persona con inquietudes, curiosidad y pasión por mejorar la vida de las personas debería emprender.
Crear tu propia empresa te permite aprovechar tu singularidad y creatividad para resolver problemas, innovar y marcar la diferencia en el mundo. El emprendimiento es un viaje interior que requiere conocerse a uno mismo para construir un negocio alineado con nuestros valores. Muchos emprendedores han encontrado su propósito a partir de momentos difíciles. El dolor puede ser un motor de cambio si sabemos cómo canalizarlo. Las experiencias más difíciles pueden convertirse en oportunidades para impactar el mundo de manera positiva. El dolor hay que transitarlo, llorarlo, entenderlo y abrazarlo para poder salir airoso y no quedarse en esas emociones durante etapas prolongadas de tiempo.
Consejos para Gestionar las Emociones en el Emprendimiento:
- Acepta la incomodidad: Todo proceso de cambio comienza con un momento de crisis.
- Escúchate: La respuesta muchas veces está dentro de ti.
- Prueba y ajusta: No necesitas tenerlo todo claro desde el principio.
Competencias y Rasgos de Personalidad del Emprendedor
Para que un proyecto empresarial tenga éxito es necesario conocer las competencias emprendedoras de la persona o personas que van a estar al frente del mismo. En numerosas ocasiones se ha comprobado que una misma idea empresarial puede ser un éxito o un fracaso en función del emprendedor que la ponga en marcha, encontrándose así con personas que pueden convertir en éxito casi cualquier proyecto que inicien. Lograrlo está en función del contexto que le rodee y la influencia de factores culturales, económicos, sociológicos y psicológicos. En este sentido, la formación tiene un papel clave en el desarrollo de las competencias emprendedoras.
Los determinantes importantes del comportamiento emprendedor son los rasgos de personalidad que presentan los individuos:
- Locus de control interno alto: Creer que uno es capaz de controlar los resultados.
- Autoeficacia: Confianza en la capacidad de organizar y ejecutar acciones para producir resultados.
- Propensión al riesgo: Disposición a asumir riesgos calculados.
- Proactividad: Tendencia a iniciar y mantener acciones que cambian el ambiente circundante.
Mentalidad resiliente para emprendedores
El emprendedor se enfrenta a innumerables obstáculos que pasan por la falta de cultura emprendedora, falta de recursos y falta de conocimientos y consecuentemente inseguridad en el terreno empresarial. Todo esto constituye un reto permanente para los emprendedores, que se puede y se debe apoyar en la formación continua.
Diez Características Clave de la Comunidad Emprendedora
- Vocación: El entusiasmo ayuda a que el sacrificio que conlleva toda actividad profesional no implique padecimiento, sino deseo de superación.
- Inventiva: La imaginación nos da alas para mostrarnos ambiciosos y captar oportunidades en lugares inhóspitos.
- Sensatez y seriedad: Llegar el primero al puesto de trabajo y marcharse el último. La toma de decisiones requiere compromiso.
- Tolerancia a la incertidumbre: Aceptar que el mundo evoluciona a pasos agigantados.
- Resolución de problemas: Encontrar las soluciones antes de que irrumpa el problema.
- Tenacidad: No claudicar ante las adversidades. La osadía, el ímpetu, el arrojo, la persistencia y la audacia son fundamentales.
- Planificación: Para enfocar los esfuerzos hacia aquellos aspectos que sustentarán los logros de nuestra compañía.
- Liderazgo: Tolerar errores, establecer metas, dar ejemplo, fomentar el potencial de cada uno de los miembros de la empresa.
- Habilidad para persuadir: Crear un tejido de contactos nos permitirá vender más y vender mejor.
- Formalidad: Proyectar una imagen seria.
El Emprendedor y el Fracaso: Una Oportunidad de Aprendizaje
A (casi) nadie le gusta perder. Mucho menos, fracasar. Este verbo arrastra una serie de connotaciones a primera vista terribles: equivocarse, fallar, sentir frustración, a veces vergüenza incluso… No obstante, ¿qué es fracasar? Pero es que Edison, igual que tantas otras figuras históricas responsables de grandes inventos (Henry Ford, Bill Gates, Alexander Graham Bell…), era un emprendedor. Perder el temor a fallar resulta una exigencia para las personas emprendedoras. Un aprendizaje continuo: la persona emprendedora aprende algo nuevo casi cada día.
En primer lugar, ser una persona emprendedora no resulta sencillo. Entre los atributos que se requieren, destacan el compromiso, la valentía y una fe inquebrantable en la innovación. Y es que hablar de emprender conlleva hacer referencia a una fuerte dedicación, enormes dosis de convencimiento y horas y más horas de reloj.
Como se apuntaba de Thomas Edison, las personas emprendedoras parecen ser optimistas, pero también son soñadoras, visionarias, constantes y sin miedo a la incertidumbre. Son creativas, con iniciativa, innovadoras, activas, motivadas, planificadoras, que se esfuerzan e inspiran a los demás. Son varias las características y los valores (tesón, responsabilidad, determinación, resiliencia…) de un emprendedor en su rutina cotidiana.
Características Adicionales del Emprendedor:
- Innovación y liderazgo: Las personas emprendedoras sirven de ejemplo y espejo en el que mirarse para otras.
- Pasión y compromiso: Quien es emprendedor lo es las 24 horas del día.
- Curiosidad y optimismo infinitos: Por supuesto, son optimistas y gente curiosa.
- Constancia y ganas de mejorar: La perseverancia es básica para poder emprender. Muy pocas cosas salen bien a la primera y siempre existe margen de mejora.
- Independencia y no tener miedo a cometer errores: Perder el temor a fallar resulta una exigencia para las personas emprendedoras.
- Un aprendizaje continuo: La persona emprendedora aprende algo nuevo casi cada día.
- Crecimiento constante y posibilidad de trascender: Alguien que emprende nunca deja de crear valor para él y las personas que lo rodean.
El emprendimiento no solo se trata de estrategias, marketing o ventas. Es un viaje interior que requiere conocerse a uno mismo para construir un negocio alineado con nuestros valores. El autoconocimiento es clave para desarrollar un proyecto con sentido y sostenible en el tiempo. No se trata solo de generar ingresos, sino de construir algo que esté alineado con nuestras creencias y fortalezas.
La Filosofía Estoica y el Emprendimiento
La filosofía “estoica” -o la corriente del estoicismo- no es única, no es abstracta ni teórica. Está diseñada por y para nosotros con la finalidad de superar los obstáculos que la vida nos presenta. Pero no debemos usar este conjunto de prácticas como una guía para ser superatrevidos, audaces y heroicos. El camino del emprendimiento lo es todo, para recorrerlo nos comprometemos a prepararnos mediante ejercicios basados en filosofías antiguas, como la estoica.
Técnicas de la Filosofía Estoica Aplicables al Emprendimiento:
- Dicotomía del control: Hay muchas cosas que no están en nuestras manos, lo importante es distinguir entre lo que podemos cambiar y lo que no.
- Escribir día a día: Repasar lo que hemos hecho y dicho, examinar lo sucedido y reflexionar sobre ello.
- Prepararse para la desgracia: Practica lo que temes, siempre hay épocas de bonanzas y de crisis. Seamos comedidos y austeros, ensayemos la escasez de vez en cuando.
- Recuerda tu tamaño: Los éxitos pueden ser breves. Seamos humildes. Casi todo es pequeño, nosotros también.
- Vista de pájaro: Mirada integral.
- Eres Mortal: Todo es efímero, somos unos privilegiados, relativicemos las preocupaciones y centrémonos en lo que de verdad importa.
- Visualización negativa: Imaginemos todo aquello que podría salir mal, preparémonos para la disrupción.
Estas técnicas y pruebas de la filosofía estoica resumen, a grandes rasgos, habilidades y cualidades que podemos perfeccionar y emplear en cualquier ámbito de nuestra vida. “Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de la práctica”.
