Cualidades que un Emprendedor no Debe Tener para Alcanzar el Éxito
El viaje de un emprendedor puede ser uno de los más gratificantes, pero también difícil. Emprender y emprender con éxito son cosas diferentes. Al igual que hay diferentes tipos de proyectos, hay distintos tipos de emprendedores y diferentes motivos para que un proyecto llegue al fracaso. Sin embargo, existen algunos errores comunes y cualidades perjudiciales que pueden conducir a una pyme al cierre y a su propietario a la ruina.
Según el último informe 'Crecimiento empresarial' publicado por Cepyme, el 59,6% de las empresas que se crean en España no supera los cinco años de vida. Los errores que cometen los emprendedores repercuten en el proyecto y también en la toma de decisiones que pueden afectar a la resolución de situaciones adversas. Es fundamental identificar estas cualidades negativas para transformarlas en virtudes y asegurar la longevidad de la actividad empresarial.
1. Optimismo Excesivo y Sobreestimación del Proyecto
Ser capaces de creer en una idea y ver su potencial cuando otros no son capaces de hacerlo es, en ocasiones, el factor determinante para alcanzar el éxito. No obstante, este optimismo no debe confundirse con la sobreestimación del proyecto. Una de las cualidades de los emprendedores es su optimismo natural; si pensasen que iban a fracasar con sus proyectos… es seguro que no los iniciarían. Este optimismo les lleva a sobreestimar los ingresos e infravalorar los gastos. Es frecuente pensar que su producto o servicio es el mejor, subestimando a la competencia.
En ocasiones, los emprendedores no son capaces de ver la realidad del negocio o de tomar decisiones estratégicas porque están demasiado enfocados en sus ideas de partida o en conseguir unos objetivos que es posible que ya no apliquen en un mercado en constante transformación. Es importante que el emprendedor mantenga el optimismo, pero al mismo tiempo haga un ejercicio constante de medición de resultados y sea capaz de implementar cambios estratégicos cuando la situación lo requiera. Esto hace que se olviden de flexibilizar el proyecto o de pivotar el modelo de negocio de acuerdo con las circunstancias.
También es un error muy habitual fruto del excesivo optimismo en el producto creer que un buen producto se vende solo. Muchos emprendedores confían tanto en su producto que piensan que se lo “quitarán de las manos” pero esto no sucede ya que el cliente puede no conocer el artículo o no saber para qué sirve.
2. Falta de Conocimientos y Formación
Uno de los errores más comunes que cometen los emprendedores es carecer de los conocimientos necesarios para el proyecto. Puede que la idea sea buena pero no siempre se conoce con profundidad el sector en el que se pretende entrar. Da igual los años de experiencia que tenga en el negocio o el éxito que haya podido alcanzar. Si no sigue formándose llegará un momento en el que el entorno le pase por encima y se quede anticuado. Lo mejor es fijarse en el ejemplo de los grandes empresarios. Ellos han seguido aprendiendo día a día y han sido capaces de dar mil vueltas a la base de sus compañías.
Realizar cursos, talleres o programas educativos en emprendimiento proporciona conocimientos fundamentales y herramientas prácticas para la gestión empresarial.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
3. Mala Planificación Financiera y Altos Costes Fijos
La mala planificación financiera es uno de los principales errores que cometen los emprendedores antes de iniciar un proyecto. Es necesario contar con una correcta planificación que determine al detalle todos los aspectos económicos del negocio y que esté alineada con sus objetivos. En este contexto, la educación financiera para empresas se vuelve de vital importancia.
Muchas veces pasa que montamos estructura de coste fijo rápido pensando en que los ingresos vendrán nada más salir al mercado. Es mucho más importante hacer empresas sostenibles en el tiempo y crecer solo cuando las bases sean muy sólidas por si hay que volver hacia atrás.
4. Soberbia y Arrogancia
Un emprendedor debe ser humilde, para aprender de todo y todos, reconocer que puede equivocarse y mejorar tras sus errores. La soberbia es un defecto que los católicos consideran pecado capital. A veces no sólo quieres ser el mejor, sino que te sientes el mejor. Esto puede ser bastante incómodo para quienes te rodean, ya que tu arrogancia y ambición no es bien vista. La soberbia puede apartar al emprendedor del objetivo último de su empresa o hacerle empeorar en el desarrollo de su trabajo.
5. Falta de Adaptabilidad y Rigidez Mental
Un emprendedor tiene que estar dispuesto y ser capaz de dar un volantazo a su hoja de ruta y a su estrategia global, porque existe una posibilidad bastante alta de que le toque adaptarse para tener y asegurar el éxito. El entorno específico y general que rodea a la empresa sufre cambios continuos. Los gustos de los consumidores, las modas y los hábitos sociales sufren cambios vertiginosos. Las empresas deben anticiparse y ser capaces de adaptarse rápidamente.
En ocasiones, los emprendedores no son capaces de ver la realidad del negocio o de tomar decisiones estratégicas porque están demasiado enfocados en sus ideas de partida o en conseguir unos objetivos que es posible que ya no apliquen en un mercado en constante transformación.
6. Desorganización y Falta de Gestión del Tiempo
La desorganización merece ocupar un lugar en esta lista. La gestión del tiempo es algo fundamental. Y, por suerte o por desgracia, el día solo tiene 24 horas. Ese tiempo es un tesoro del que hay que aprovechar cada segundo. Por tanto, no puede ser que un emprendedor no tenga preparado su plan para el día siguiente. Cada vez que se levante debe saber los objetivos de la nueva jornada. La mejor forma de conseguirlo es acabar el día anterior redactando un documento en el que se ponga unas metas, que deberá cumplir.
Para ser emprendedor hay que exigirse un determinado grado de organización y disciplina para no hundirse a uno mismo de forma rápida y catastrófica. La mente emprendedora suele ser proactiva, dinámica y ¡DISPERSA! El emprendedor debe tener gran facilidad de organización y distribución de trabajo.
7. Incapacidad para Formar Equipos y Delegar
La elección del equipo de trabajo que va a llevar a cabo el proyecto es un factor determinante. Los criterios de captación deben pasar por elegir a los perfiles profesionales más adecuados: aquellos que cuentan con la formación, los conocimientos y la experiencia necesaria para el proyecto. Muchos emprendedores tienden a ser excesivamente individualistas siendo incapaces de delegar funciones. En otras ocasiones no logran formar buenos equipos al rodearse de familiares y allegados que no siempre tienen la formación y experiencias adecuadas.
8. Apatía y Falta de Resiliencia
La apatía es un defecto importante a evitar. Ser resiliente significa ser capaz de afrontar las adversidades, adaptarse y reinventarse frente a ellas. Esto, más que uno de los errores que cometen los emprendedores, es una capacidad que puede faltarles. La resiliencia, además de una forma de actuar, tiene que ver con una forma de ser y de entender la realidad.
Los emprendedores hacen sacrificios, dedican esfuerzos y emplean largas jornadas de trabajo para que un proyecto funcione. Ser emprendedor es más que emprender un negocio: supone un estilo de vida.
9. No Poner al Cliente en el Centro
Es común que muchos proyectos se centren en los aspectos económicos, de crecimiento o de escalabilidad y que, en el proceso, se olviden de poner al cliente en el centro. Prestar especial atención al consumidor en cada fase del proyecto es la clave de bóveda para el éxito del negocio.
Muchas veces los emprendedores olvidan al cliente una vez producida la venta. Esta política equivocada provocará que el cliente no repita la experiencia de compra en el futuro. Es necesario un buen servicio postventa que gestione las consultas, quejas y reclamaciones de modo ágil y rápido.
10. No Buscar Asesoramiento Experto
Cuando aparecen situaciones que escapan al conocimiento y experiencia del emprendedor, es importante acudir al consejo de colaboradores expertos en la materia y evitar dar conocimientos por supuestos. Acudir a asesores expertos puede marcar la diferencia en el camino hacia el éxito de un negocio.
11. Mirar hacia Atrás y Buscar Excusas
En el universo de la empresa siempre hay que empujar hacia adelante. Siempre habrá un reto más complicado en el futuro que requerirá toda la concentración posible. Por tanto, es un error perder demasiado tiempo recordando los obstáculos que quedaron en el camino.
Cuando se comete un error que proviene de una decisión equivocada, es habitual perder un tiempo precioso buscando excusas que sean capaces de explicar semejante desatino. Lo que se tiene que hacer es encontrar la causa del problema y aprender la lección para el futuro del negocio. Si se centra solo en las disculpas, volverá a caer en el mismo error, ya que no ha dado con la raíz del problema.
12. Celos y Negatividad
Ver como los demás triunfan debe verse como una razón para automotivarse. Y mucho más si estamos hablando de competidores del sector. Los éxitos de los demás le tienen que estimular para tratar de igualarlos. El tiempo que pase sintiendo envidia hacia los demás servirá solo para desviar su atención de lo que realmente interesa: lograr una empresa rentable.
Las personas que están continuamente buscando excusas, que se pasan el día quejándose y maldiciendo sobre cualquier asunto no son aconsejables. Lo mejor es huir de ellas como de la peste. Este tipo de gente jamás verá algo positivo en ninguna acción y usted se acabará contagiando de ese espíritu negativo con el que es absolutamente improbable que triunfe en los negocios.
Tabla: Errores Comunes de los Emprendedores y su Impacto
| Error | Impacto en el Negocio | Estrategia para Evitarlo |
|---|---|---|
| Optimismo excesivo | Sobreestimación de ingresos, infravaloración de gastos, subestimación de competencia. | Medición constante de resultados, flexibilidad, pivotar modelo de negocio. |
| Falta de conocimientos | Decisiones incorrectas, estancamiento, obsolescencia. | Formación continua, buscar asesoramiento experto. |
| Mala planificación financiera | Problemas de liquidez, fracaso temprano del proyecto. | Planificación detallada, educación financiera, control de costes fijos. |
| Soberbia/Arrogancia | Incapacidad para aprender, malas relaciones, decisiones erróneas. | Humildad, capacidad de autocrítica, escucha activa. |
| Falta de adaptabilidad | Pérdida de oportunidades, obsolescencia del producto/servicio. | Monitoreo del entorno, disposición al cambio, innovación. |
| Desorganización | Ineficiencia, pérdida de tiempo, incumplimiento de objetivos. | Gestión del tiempo, planificación diaria, delegación efectiva. |
| No poner al cliente en el centro | Baja fidelización, pérdida de ventas, mala reputación. | Enfoque en el cliente, excelente servicio postventa, escucha activa del consumidor. |
| No estar preparado para el fracaso | Desmoralización, abandono del proyecto sin reinvención. | Mentalidad de aprendizaje, resiliencia, plan B. |
