La Importancia del Coworking para Artesanos y Artistas
El coworking ha evolucionado mucho en los últimos años, adaptándose a las nuevas y diversas necesidades de los pequeños emprendedores. Desde principios de siglo hemos asistido a la aparición de espacios de oficinas compartidos, comúnmente conocidos como coworking. Sin embargo, existen muchas disciplinas artísticas que necesitan mucho más de lo que un coworking convencional les puede ofrecer. Para todos esos artistas incomprendidos, que corren el gran riesgo de que sus caseros se queden con las fianzas de sus estudios, ha llegado el coworking artesano.
Los espacios coworking son lugares donde profesionales de diferentes sectores pueden compartir recursos, ideas y proyectos. Son una opción ideal para los artistas que buscan un ambiente creativo, inspirador y colaborativo.
El coworking no es solo un espacio de trabajo compartido, es un lienzo en blanco donde los artistas pueden colaborar con otros profesionales del mismo sector o de sectores diferentes, creando verdaderas obras maestras. Y es que, está más que comprobado que la creatividad fluye con mayor velocidad y efectividad en ambientes controlados, modernos y llenos de comodidades, por lo que, quienes se dedican a crear arte, en cualquiera de sus presentaciones, desarrollan al máximo sus capacidades dentro de estos espacios.
Historia y Evolución del Concepto Coworking
La historia del coworking comienza a mediados de los 90 cuando un grupo de ingenieros informáticos creó un hackerspaces llamado C-Base, en Berlín (Alemania), para reunir a los entusiastas de las nuevas tecnologías. Se cree que el término "coworking" fue utilizado por primera vez en 1999 por Bernard DeKoven, un conocido creador de juegos ya fallecido, para referirse a una forma colaborativa de trabajar, y no exactamente al concepto que conocemos hoy.
En 2002, dos emprendedores austríacos con otros socios y colaboradores abandonaron sus despachos para trabajar en un espacio diferente que bautizaron Schraubenfabrik, un espacio concebido para la comunidad de trabajadores y sus socios. Pocos años después, en 2005, Brad Neuberg crea el primer espacio de coworking en San Francisco concebido como tal. El concepto del espacio consistía en ofrecer la posibilidad de trabajar de manera independiente y nómada en esos espacios, pero, a la vez, confortables y cercanos. Gracias a la popularidad de Internet, el concepto de coworking como forma de trabajo colaborativo comenzó a tomar fuerza en las comunidades digitales.
En 2016, HSBC trasladó a 300 trabajadores a un espacio de coworking, convirtiéndose en un ejemplo de cómo grandes corporaciones migran a estos nuevos ambientes de trabajo. Otras empresas como KPMG, Microsoft e IBM también se unieron a esta tendencia. Entrados ya en el siglo XXI, el concepto ha dado un paso más allá, pues hoy ya no se trata solo de reunir a gremios ni a personas que realizan labores similares.
¿Por Qué es Fundamental el Coworking para Artistas y Artesanos?
Pintores, escultores, fotógrafos, escritores… Todos son artistas y expresan su esencia de formas diferentes, con cuadros, esculturas, fotografías, libros… Pero, en definitiva, con mucha creatividad, originalidad y profesionalidad. Hacer los trazos o las formas perfectas, capturar ese momento mágico en una imagen o desarrollar los párrafos de una buena historia, todas estas formas de expresión requieren de un trabajo de preparación previo, de estudio y, sobre todo, de un ambiente adecuado que permita mantener la calma, el temperamento y el arrojo necesario para crear verdaderas piezas de arte.
Es aquí, precisamente, donde el coworking se convierte en una herramienta poderosa para este sector del mercado profesional. En un estudio de coworking, las disciplinas artísticas se entrelazan, de modo que un pintor puede inspirar a un escritor, un fotógrafo puede colaborar con un escultor y así sucesivamente, de este modo, la comunidad artística se nutre constantemente de la diversidad y de la constante colaboración.
Ventajas Clave del Coworking para Artistas:
- Una Comunidad Creativa: Uno de los mayores atractivos del coworking para artistas es la comunidad con la que se topan diariamente dentro de los espacios compartidos, compuesta principalmente por profesionales de diversas áreas que los inspiran y que, en ocasiones, se dedican también al mundo artístico. La constante interacción entre personas que comparten una misma pasión termina por estimular la creatividad llevándola al límite. Además, aparecen situaciones propicias para colaborar, hacer feedback y establecer conexiones realmente valiosas.
- Espacios Amplios, Accesibles y Bien Equipados: Los espacios de coworking se adaptan cada vez más a este demandante sector de profesionales que, sin lugar a dudas, requieren de áreas mucho más especializadas. En un coworking completo existen salas destinadas especialmente a los artistas, con estudios amplios y bien equipados, con mesas de trabajo, caballetes, tecnología de vanguardia, ordenadores de última tecnología, programas de música, estudios de grabación, entre otros elementos con lo que se pueden desarrollar los proyectos artísticos. Por otro lado, no es necesario comprometerse a largo plazo ni invertir grandes sumas de dinero, se paga solo por el tiempo y el espacio necesario. Imagina un estudio enorme, prácticamente una nave, donde tienes a tu disposición todo tipo de materiales y herramientas esperando a que las uses. El paraíso para cualquier artista.
- Networking y Colaboración: En estos espacios se reúnen con frecuencia personas de diferentes industrias y disciplinas, lo que facilita la conexión con otros profesionales. Estas sinergias pueden llevar a oportunidades de colaboración, intercambio de ideas y potenciales proyectos conjuntos.
- Eventos, Oportunidades e Inspiración: Adicionalmente, en los espacios más vanguardistas de coworking suelen organizarse eventos, talleres, exposiciones, conferencias y otras actividades artísticas que le permiten a los usuarios mostrar su trabajo más reciente, aprender de otros artistas y crear alianzas estratégicas de crecimiento. De igual forma, la diversidad de disciplinas y enfoques que se pueden encontrar en un solo lugar se convierte en una fuente inagotable de inspiración.
- Gastos Compartidos: En un coworking, el coste del alquiler, los servicios comunes y otros gastos son compartidos entre los miembros, lo que lógicamente reduce la inversión y los gastos en comparación con tener una oficina propia. Además del alquiler, hay servicios como seguridad, limpieza o mantenimiento que resultan más llevaderos si se comparten entre todos.
- Flexibilidad: Los espacios de coworking tienen opciones de membresía flexibles, que van desde el acceso diario hasta los planes mensuales o anuales. Esto permite a los trabajadores adaptar su espacio de trabajo según sus necesidades cambiantes.
- Ambiente Profesional y Motivador: Aunque los coworkings son más informales que las oficinas tradicionales, ofrecen un entorno profesional que puede ayudar a aumentar la productividad y la motivación. Trabajar desde casa puede aislar y empobrecer al trabajador, que vive sin estímulos sociales.
Diseño de Interiores en Coworkings Artísticos
Desde el punto de vista del diseño de interiores, los coworking deben tener las mismas características que una oficina moderna y actual, en cuanto a las calidades de sus materiales (igníficos, fonoabsorbentes, sin COVs, etc.), iluminación, calidad acústica, sillas ergonómicas, etc. Es importante tener en cuenta que, aunque no sean trabajadores permanentes, la calidad del espacio es igualmente determinante para sus labores.
No obstante, desde el punto de vista estético, sí suelen ofrecer un aspecto mucho más informal que el de una oficina tradicional. Se busca crear ambientes domésticos, hogareños y residenciales. Encontramos, por ejemplo, salones que bien podrían estar en cualquier casa. El propósito es crear espacios para que sus miembros se sientan cómodos, dentro de un ambiente familiar, cercano y amable. De hecho, encontramos coworking decorados con objetos personales, como si fuera una auténtica casa, con fotos, trofeos, pósters, adornos, libros, plantas, etc. Por regla general, son espacios muy cuidados: cuentan con una iluminación muy estudiada, tanto natural como artificial. Se elige una gama de colores coherente y un diseño que refleje la identidad y la cultura del espacio de coworking. Los colores brillantes y vibrantes pueden ayudar a estimular la creatividad, mientras que los tonos neutros pueden crear un ambiente tranquilo y profesional.
Ejemplos Destacados de Coworking para Artistas y Artesanos
CreArt Factory (Barcelona)
Con más de 750m2 situados en el centro de Barcelona, CreArt ofrece diversas salas y zonas comunes llenas de amplitud. Un lugar ideal donde potenciar el talento de nuestra ciudad. CreArt Factory es un espacio donde tomarte tu tiempo para desarrollar tu creatividad, donde dar vida a tus ideas y proyectos. Un lugar donde descubrirte a ti mismo y ver hasta dónde te puede llevar tu imaginación. Para ello ofrecemos un espacio funcional, un escenario cambiante para adaptarse a tus necesidades. Nuestro coworking artístico nace con la idea de ofrecerte tanto el material profesional necesario para desarrollar tu proyecto como el asesoramiento profesional que lo respalde.
Es el lugar en el que tiene cabida cualquier tipo de arte. El espacio que es capaz de acoger todas tus ideas, propuestas y proyectos. La sala en la que exponer tus obras de arte o fotografías, donde organizar un pop up para tu marca, donde dar a conocer tus últimos diseños de ropa, donde encontrarte con personas que comparten tus mismos intereses y compartir ideas y opiniones. No es solo un lugar para trabajar, es un lugar para crecer, aprender y compartir.
Coworking Lalola (Barcelona)
En Coworking Lalola, se ha creado un ambiente que fomenta la colaboración y el intercambio de ideas. Aquí, no solo encontrarás mesas y sillas, sino también:
- Talleres y formaciones específicos para artesanos.
- Herramientas y maquinaria especializada.
- Una red de contactos con muchos otros ar
El valor del coworking para artesanos y artistas: creatividad, comunidad y espacios especializados
Desde principio de siglo hemos asistido a la aparición de espacios de oficinas compartidos, comúnmente conocidos como coworking. El coworking ha evolucionado mucho en los últimos años, adaptándose a las nuevas y diversas necesidades de estos pequeños emprendedores. Sin embargo, existen muchas disciplinas artísticas que necesitan mucho más de lo que un coworking convencional les puede ofrecer. Para todos esos artistas incomprendidos, que suelen ensuciar bastante, necesitan grandes espacios o utilizan herramientas ruidosas, ha llegado el coworking artesano.
Historia y evolución del concepto colaborativo
Al parecer, la historia comienza a mediados de los 90 cuando un grupo de ingenieros informáticos crearon un hackerspaces llamado C-Base, en Berlín (Alemania), para reunir a los entusiastas de las nuevas tecnologías. En cualquier caso, se cree que término coworking fue utilizado por primera vez en 1999 por Bernard DeKoven para referirse a una forma colaborativa de trabajar. Pocos años después, en 2005, Brad Neuberg crea el primer espacio de coworking en San Francisco concebido como tal. Gracias a la popularidad de Internet, el concepto de coworking como forma de trabajo colaborativo comenzó a tomar fuerza en las comunidades digitales.
Entrados ya en el siglo XXI, el concepto ha dado un paso más allá. Hoy ya no se trata solo de reunir a gremios ni a personas que realizan labores similares. El coworking no es solo un espacio de trabajo compartido, es un lienzo en blanco donde los artistas pueden colaborar con otros profesionales del mismo sector o de sectores diferentes, creando verdaderas obras maestras.
¿Por qué es importante el coworking para los artesanos?
Para los artistas, encontrar un espacio que fomente su talento y les brinde las herramientas adecuadas es esencial. La creatividad fluuye con mayor velocidad y efectividad en ambientes controlados, modernos y llenos de comodidades. El trabajo de un artista muchas veces puede ser solitario y el coworking llega para romper con ese patrón, ya que crea una rutina mucho más dinámica al llegar al estudio, saludar a los compañeros y compartir experiencias.
Además de la comunidad, existen ventajas prácticas fundamentales que se resumen en la siguiente tabla:
Beneficio Principal Descripción e Impacto Gastos compartidos El coste del alquiler, los servicios comunes, seguridad y limpieza son compartidos, lo que reduce la inversión inicial. Networking y colaboración Sinergias que pueden llevar a oportunidades de colaboración, intercambio de ideas y potenciales proyectos conjuntos. Infraestructura técnica Acceso a herramientas y maquinaria especializada (sierras, tornos, caballetes, tecnología de vanguardia) sin grandes desembolsos. Flexibilidad Opciones de membresía que van desde el acceso diario hasta planes mensuales, adaptándose a necesidades cambiantes. Salud mental y entorno profesional
Trabajar desde casa puede aislar y empobrecer al trabajador, que vive sin estímulos sociales. En algunos casos, como el del arquitecto Xevi Vicente, el agobio de trabajar en casa puede derivar en ansiedad; para él, encontrar un coworking ayudó a restaurar su salud mental. Estos espacios ofrecen un entorno profesional que puede ayudar a aumentar la productividad y la motivación.
Desde el punto de vista estético, suelen ofrecer un aspecto mucho más informal que el de una oficina tradicional, buscando crear ambientes domésticos, hogareños y residenciales. Se eligen colores brillantes y vibrantes que pueden ayudar a estimular la creatividad, mientras que los tonos neutros crean un ambiente tranquilo.
Espacios destacados en España
En España existen diversas iniciativas que han decidido apostar por este modelo de taller-estudio compartido:
- La Quinta del Sordo (Madrid): Reúne a artistas plásticos, cineastas y artesanos en un proyecto que apoya la profesionalización del sector.
- La Manual (Madrid): Espacio destinado a artesanos joyeros, carpinteros y profesionales del mundo textil. Es sinónimo de familia, solidaridad y trabajo en equipo.
- CreArt Factory (Barcelona): Con más de 750m2, ofrece material profesional y asesoramiento para dar vida a proyectos en un escenario funcional.
- Untitled Bcn (Barcelona): Espacio multidisciplinar enfocado a artistas emergentes y futuras promesas del arte.
- Cloonela (Madrid): Una comunidad dinámica donde los artistas se encuentran, comparten ideas y crean juntos en un entorno estimulante.
- El Secadero de Reviverdes (Granada): Ofrece un amplio abanico de herramientas y máquinas para llevar cualquier idea a la realidad, además de formación en seguridad.
- La Nave Nodriza (Cáceres): Un coworking rural que alberga artesanos de la cerámica y pintura textil junto a profesionales digitales.
La experiencia en Coworking Lalola
En espacios como Coworking Lalola, se entiende que el arte y la artesanía van más allá de la creación; se trata de pasión, dedicación y comunidad. Allí no solo encontrarás mesas y sillas, sino también talleres y formaciones específicos para artesanos, maquinaria especializada y una red de contactos sólida. Es un hogar para todos aquellos que creen en el valor de lo hecho a mano.
Sea cual sea la disciplina, estos centros hacen las veces de incubadoras que saquen a relucir a nuevos talentos, permitiendo que cada artista se sienta pleno y cómodo en el medio que lo rodea. Juntos, estos espacios e individuos hacen crecer la pasión y el negocio artístico.
