Propuesta del Círculo de Empresarios: Retraso Voluntario de la Edad de Jubilación para la Sostenibilidad del Sistema
El Círculo de Empresarios ha presentado una serie de propuestas dirigidas a los futuros legisladores y gobernantes, surgidos de las elecciones generales del 23 de julio. Entre sus planteamientos más destacados figura el retraso voluntario de la edad de jubilación, acompañado de un sistema de incentivos, junto con otras reformas en materia fiscal y laboral.
La Propuesta Central: Retraso de la Edad de Jubilación
La principal propuesta del Círculo de Empresarios es alargar la edad de jubilación a un tramo de entre los 68 y los 72 años. Esta medida se plantea como voluntaria y está acompañada de un sistema de incentivos y penalizaciones.
- Quienes adelanten la jubilación a los 68 años tendrían una leve reducción de la pensión, de entre un 10% y un 15%.
- Por el contrario, si un trabajador decide jubilarse después de los 68 años y hasta los 72, recibiría un incentivo o bonificación de hasta el 20%.
La organización también ha señalado que su propuesta está abierta a que los trabajadores de algunos sectores no se vean afectados por este retraso. Se trata de trabajos especialmente duros y que, en ese caso, podrían jubilarse antes «haciéndose cargo el Estado de esas cotizaciones».
Manuel Pérez-Sala, presidente del Círculo de Empresarios, ha asegurado que «es imposible sostener el sistema sin posponer la edad de jubilación hasta entre los 68 y 72 años».
Argumentos y Críticas al Sistema Actual de Pensiones
Para el Círculo de Empresarios, la reciente reforma del sistema de pensiones «no asegura su viabilidad, solo retrasa el problema, es profundamente insolidaria y exigirá un gran sacrificio a los ciudadanos en activo». Por ello, insiste en un retraso voluntario de la edad de jubilación, acompañado de un sistema de incentivos, y en promover el ahorro privado y la inversión.
El Círculo considera que la reforma de pensiones ha aproximado al sistema público de pensiones al abismo y que este puede acabar coqueteando con la quiebra en un periodo relativamente corto de tiempo si no se eleva la edad de jubilación. Según la organización, la reforma del sistema de pensiones es «inaplazable» por dos motivos fundamentales:
- Lo exige Bruselas para el reparto de los fondos europeos a España.
- Es necesaria para que el sistema sea viable.
Ricardo Martínez Rico, encargado de presentar la propuesta, ha señalado que las medidas aplicadas hasta ahora por el Gobierno han sido «insuficientes», calificándolas de «parches». Algunas de ellas, a su juicio, revierten el camino iniciado por la reforma del PP en 2013. Se ha referido a la decisión de ligar de nuevo la subida de las pensiones con el IPC o al recientemente aprobado Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que sube las cotizaciones en un 0,6% a partir de 2023 y hasta 2032.
«Este nuevo mecanismo amenaza la creación de empleo. La decisión de aumentar en 18.000 millones de euros las transferencias del Estado a la Seguridad Social para pagar algunas partidas del sistema tampoco arregla nada», ha sentenciado el Círculo.
El Contexto Demográfico y Laboral
La edad de jubilación es un tema que preocupa a la gran mayoría de la población activa, ya que de su regulación depende la subsistencia de muchas personas en una etapa de la vida en la que la pensión de jubilación que reciba será el único ingreso para seguir viviendo.
Actualmente, desde enero de 2023, quien desee jubilarse con el 100% de la pensión deberá haber cumplido los 66 años, o haber cotizado durante 37 años y nueve meses al cumplir los 64 años y 4 meses. Existen excepciones a esta norma, dado que no todos los puestos de trabajo son iguales, permitiendo la jubilación incluso antes del límite mínimo ordinario establecido.
A nivel europeo, los datos de la OCDE indican que España se encuentra entre los países con una edad de jubilación más alta cuando se complete el objetivo de los 67 años, junto a Islandia y Noruega. Sin embargo, se espera que la tasa de dependencia en 2050, definida como la proporción de personas de 65 años o más en relación con la población en edad de trabajar (entre 16 y 65 años), sea de más del 50% en Europa y del 72% en España, frente al 30% en el mundo. Esta proyección demográfica es una de las bases de la argumentación del Círculo de Empresarios.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta en la actualidad el mercado laboral es el de la pérdida de productividad. En un informe del Banco de España de 2020, se vincula la pérdida de productividad al incremento de la edad, cayendo de forma notable a partir de los 55 años.
Desafíos en el sistema de pensiones en México ante el envejecimiento poblacional
Comparativa de Edades de Jubilación en España
A continuación, se presenta una tabla comparativa de la edad de jubilación actual en España frente a la propuesta del Círculo de Empresarios:
| Concepto | Edad Actual (2023) | Propuesta Círculo de Empresarios (Voluntaria) |
|---|---|---|
| Jubilación con 100% de pensión | 66 años (o 64 años y 4 meses con 37a 9m cotizados) | Entre 68 y 72 años |
| Jubilación anticipada (con penalización) | Antes de 66 (o 64 y 4m) | Antes de 68 años (penalización 10-15%) |
| Jubilación retrasada (con incentivo) | No especificado en la norma general | Después de 68 años (bonificación hasta 20%) |
Otras Reformas Propuestas por el Círculo de Empresarios
Además de la reforma de las pensiones, el Círculo de Empresarios ha presentado una "Carta abierta a los futuros Legisladores y Gobernantes" con recomendaciones en diversas áreas económicas.
Reforma Laboral
El Círculo de Empresarios ha señalado que la última reforma laboral, «lejos de solucionar los problemas, ha ralentizado el ritmo de creación de empleo, ha ocultado el desempleo y ha perjudicado la flexibilidad». Por ello, los empresarios piden una reforma «valiente, consensuada con los agentes sociales», que dote al sistema de mayor flexibilidad, y acerque la normativa española a la de los países del entorno y a las nuevas realidades económicas y laborales.
Esto pasaría, según la organización, por revisar los costes de indemnización, acercándolos a la media europea, subiéndolos para los contratos temporales y bajándolos para los indefinidos para favorecer la contratación estable. También han abogado por crear una cuenta de ahorro individual bajo el modelo de la «mochila austriaca» que recibiría aportaciones periódicas a cargo de la actual cotización que recibe la Seguridad Social en concepto de desempleo.
Política Fiscal
En materia fiscal, el Círculo de Empresarios considera que el sistema debe incentivar la inversión y el ahorro, y cree que las nuevas figuras impositivas deben consensuarse y armonizarse con Europa para evitar distorsiones competitivas y deslocalización de bases imponibles.
La organización ha criticado la política fiscal del Ejecutivo por haber «dado prioridad al incremento de la recaudación sobre el crecimiento económico y la sostenibilidad de las cuentas públicas, con una visión ideológica». En este sentido, ha recalcado que la política fiscal «debe incentivar la inversión, el ahorro, la iniciativa empresarial y la prosperidad de los ciudadanos».
«Cuando un impuesto va contra un colectivo determinado y con motivo ideológico, es un mal impuesto. Estamos en contra del impuesto a la banca, a las energéticas y a las grandes fortunas, lo proponga el Gobierno o la oposición. Estos tres impuestos están mal diseñados y deberían eliminarse», ha apuntado la organización. Es imprescindible, a su juicio, mejorar la eficiencia del sistema fiscal, ya que «la recaudación en España está por debajo de la media de la UE, a pesar de tener tipos impositivos superiores, por causa de la elevada tasa de paro, el tamaño de la economía sumergida y un complejo diseño del IVA».
Por ello, la organización ha propuesto reducir las cotizaciones sociales a cargo de la empresa, suprimir los impuestos especiales a la banca y a las compañías energéticas, eliminar el impuesto sobre el patrimonio y simplificar el diseño del IVA, reasignando los tipos impositivos teniendo en cuenta la estructura productiva. Además, han instado a que la política fiscal sea prudente, rigurosa, efectiva y eficiente para impulsar un crecimiento estable, señalando que «no podemos gastar sin medida en políticas ideológicas, electoralistas o de dudosa eficacia, pues estamos perjudicando la capacidad de financiación de nuestro Estado de Bienestar y trasladando el gasto actual a las generaciones futuras».
El Círculo de Empresarios ha señalado que el Estado tiene que aceptar que la capacidad de recaudación de la economía española es limitada, y que el peso del gasto público debe situarse en torno al 40% del PIB.
Marco Regulatorio e Institucional
El lobby entiende que el marco regulatorio no puede ser un obstáculo para la iniciativa empresarial y que el marco jurídico debe ser estable y proporcionar seguridad. El Círculo pide recuperar la calidad e independencia de las instituciones, el papel de las Cortes Generales en la elaboración de las leyes, restringiendo el uso del real decreto ley como instrumento legislativo; y reivindica respeto y una mayor protección a la figura del empresario. El club también ha abogado por recuperar el equilibrio de las cuentas públicas.
Vivienda y Energía
En el ámbito de la vivienda, el Círculo de Empresarios considera que el Estado debe desarrollar una política compatible con los derechos fundamentales de los ciudadanos consagrados por la constitución. Proponen así ampliar la oferta de suelo, fomentar la construcción de vivienda en alquiler asequible y encontrar fórmulas de colaboración público-privada en aquellas ciudades con demanda insatisfecha, además de agilizar trámites administrativos para reducir costes para promotores y consumidores.
En materia energética, la organización cree que debe evitarse todo tipo de intervención en el mercado, o reducirla al mínimo imprescindible.
Reacciones y Desacuerdos
La propuesta del Círculo de Empresarios no ha sido recibida con un consenso unánime. Tanto otras agrupaciones empresariales como las asociaciones sindicales han mostrado sus reservas o su enérgico desacuerdo.
Desmarque de CEOE y Cepyme
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha marcado distancia con la propuesta del Círculo de Empresarios. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ha señalado: «Nosotros en los acuerdos que tenemos, en principio, no está en esa edad, pero el Círculo de Empresarios tiene toda la autonomía para hacer los planteamientos que considere».
Según Garamendi, se están introduciendo debates en el marco de la campaña electoral que los representantes institucionales de los empresarios no han planteado, y ha enfatizado: «Es un debate que ha salido hoy y hay que parar». Por su parte, el presidente de Cepyme, Gerardo Cuerva, ha señalado sobre este tema que desde la organización nunca se ha planteado esa subida de la edad de jubilación. «Por tanto, nos sorprende esa medida», ha reconocido.
No obstante, Cuerva ha reiterado que se debe trabajar en la sostenibilidad del sistema de pensiones y eso es una realidad «que España no puede dejar de abordar». A su juicio, se deben compaginar los gastos y los ingresos del sistema, de tal forma que no se «machaque» al contribuyente. Ha reiterado que «hay una opción muy buena que sería el fomento del empleo y para eso hay que apostar por las empresas y hacerlas más competitivas».
Críticas y Perspectivas Alternativas
Las asociaciones sindicales no tardaron en mostrar su enérgico desacuerdo con la propuesta del Círculo de Empresarios. Las declaraciones de Manuel Pérez-Sala, insistiendo en que «los políticos tienen que empezar a decirle a los ciudadanos cómo resolver los problemas, y no lo que quieren oír», buscan enmarcar sus propuestas como soluciones realistas, aunque no siempre populares.
Sin embargo, diversas voces críticas han señalado que la propuesta de retrasar la edad de jubilación no es nueva, y que ya en 2021 Pérez-Sala lanzó una idea similar. Algunas críticas argumentan que el resultado de esta idea ya se puede ver en países como Estados Unidos, donde «cajeros o repartidores de pizza de más de 70 años, haciendo crowdfunding y dependiendo de la caridad para poder jubilarse» es una realidad. Se cuestiona por qué quienes proponen estas medidas «nunca se encuentran entre los afectados por esas medidas».
Otros puntos de vista contraponen la visión del Círculo de Empresarios con la realidad del mercado laboral y la fiscalidad. Se menciona que «el poder adquisitivo de la enorme mayoría de la clase trabajadora se ha reducido, y con ello, como es evidente, también el porcentaje de las cotizaciones. Desde 2011 hasta hoy la masa total de salarios es más de 20.000 millones menos». Además, se subraya que en España «el 75% de los impuestos los pagan los trabajadores y los consumidores», mientras que «los grandes empresarios evaden millones de impuestos».
Desde una perspectiva crítica, se argumenta que si las pensiones tienen que pagarse con las cotizaciones de los trabajadores en activo, es imprescindible frenar la precarización del empleo y pelear por una subida de salarios. Para ello, se convierte en una tarea de primer orden acabar con los contratos temporales, poner fin a las empresas externalizadas y con los contratos de becarios para la juventud. Se sostiene que «la clase trabajadora no tiene por qué pagar por la usura y las ansias de beneficios económicos de los grandes capitalistas», y que la solución para la clase capitalista de «precarizar el trabajo, alargar las jornadas y retrasar la edad de jubilación hasta que el cuerpo de la clase trabajadora esté completamente exprimido», tiene alternativas: «que sus ganancias no signifiquen el agotamiento y la pobreza de la mayoría».
