Emprender con Propósito: La Filosofía Japonesa del Ikigai para tu Negocio
Cuando se desea emprender, las preguntas más comunes suelen ser: “¿Qué negocio monto? ¿Qué me puede ir bien? ¿En qué soy buena?”. Sin embargo, la cultura japonesa ofrece una técnica poderosa, el Ikigai, para analizar y definir un negocio con un propósito claro y significativo antes de iniciar.
¿Qué es el Ikigai?
En la cultura japonesa, el término "Ikigai" significa "la razón de vivir", "aquello por lo que te levantas cada mañana". Es el descubrimiento del propio Ikigai lo que trae satisfacción, sentido a la vida y, por supuesto, felicidad. Esta filosofía se puede aplicar a diversos aspectos de la vida, y en el ámbito del emprendimiento, se convierte en una herramienta potente porque no parte de lo racional, sino de lo emocional.
El Ikigai de los negocios se trata de encontrar algo que te apasione hacer y por lo que te paguen. No solo debe ser un negocio que te entusiasme, sino también rentable, sostenible en el tiempo y que aporte algo al mundo. Esta filosofía puede aplicarse incluso si eres empleada por cuenta ajena, especialmente cuando el trabajo parece perder el sentido y las jornadas laborales se vuelven rutinarias y aburridas. Emprender con Ikigai es construir un negocio con corazón, asegurando que encuentre un buen nicho, sea rentable y sostenible a largo plazo.
El especialista en innovación social, Rodolfo Sagahón, explica que conocer tu Ikigai en el ámbito del emprendimiento social es útil para crear un negocio alineado a tu propósito, identificar los temas en los que serás más resiliente y saber en qué proyecto invertir tu tiempo y esfuerzo.
El Ikigai y la Longevidad
De acuerdo a los escritores españoles Héctor García y Francesc Miralles, autores del best seller "Ikigai: Los secretos de Japón para una vida larga y feliz", el concepto se puede traducir como "la felicidad de vivir siempre ocupado". Esta ocupación se relaciona con la pasión, la motivación y una vida de actividad plena y consciente que genera energía. Este estilo de vida activo explicaría la razón por la que en Japón se encuentra la mayor cantidad de personas centenarias del planeta, siendo clave en la fortaleza de la salud mental de esta generación.
Aunque el Ikigai puede parecer un concepto tranquilo y asociado a la vejez, parte de la raíz de su filosofía reside en luchar. La clave está en saber por qué y cuándo, y reservarse para ello, lo cual se consigue con un trabajo de emprendimiento y crecimiento personal. Según los especialistas, en la filosofía Ikigai las luchas son bienvenidas porque "el ser humano no necesita una existencia tranquila, sino un desafío por el que desplegar sus capacidades y luchar y crecer".
Tener un Ikigai o propósito de vida claro y definido, como una gran pasión, da satisfacción, felicidad y significado a la vida a nivel individual y ayuda a sobrellevar la angustia espiritual. La relación del Ikigai con la espiritualidad se da a través de lo colectivo, ya que siempre debe estar relacionado con una contribución a la comunidad, la cual se transformará, a largo plazo, en una contribución al mundo. Esto brinda un sentido de trascendencia que hace que nuestro paso por el planeta no sea en vano.
Los Cuatro Pilares del Ikigai para Emprender
El concepto de Ikigai en los negocios se representa gráficamente con cuatro círculos que se intersectan, creando un centro donde se encuentra el propósito. Para encontrar el sentido a tu trabajo o negocio, o si estás emprendiendo actualmente, es útil hacerse estas preguntas:
- ¿Lo que estás haciendo en tu trabajo/negocio realmente te gusta?
- ¿Estás usando tus habilidades innatas o aprendidas para resolver un problema/necesidad de tus clientes?
- ¿Hay clientes realmente dispuestos a pagar por tu servicio o producto?
- ¿Este servicio/producto que vendemos aporta algún tipo de valor social o a tu comunidad?
A continuación, describimos los cuatro círculos principales del Ikigai:
1. Lo que te gusta hacer (Pasión)
Para identificar esto, puedes preguntarte: "¿Qué trabajo harías de forma gratuita?". Se trata de esa pasión que uno tiene dentro y que haría todos los días de su vida. Es aquello que verdaderamente disfrutas, lo que te genera adrenalina y hace que el tiempo vuele. Ejemplos incluyen la pasión por los deportes en un entrenador personal o la pasión por programar en el caso de alguien que monte una startup tecnológica.
2. Lo que somos buenos haciendo (Vocación)
Son nuestras fortalezas, nuestras habilidades innatas y talento natural. Incluye también las habilidades aprendidas en las que te hayas vuelto muy buena a través de cursos y formación. Ejemplos: tener facilidad para vender y hablar en público, o ser muy bueno organizando personas y tiempos.
3. Por lo que te pueden pagar (Profesión)
Se refiere a si el mercado (la gente, la demanda) está dispuesta a pagar a cambio de tus habilidades (servicios) y productos. Esta suele ser la parte donde muchos emprendedores fallan, ya que es fundamental fijarse en lo que el mercado requiere para pasar de tener un hobby a un negocio. Debes pensar si la gente está dispuesta a pagar por tus servicios o productos, y cuánto. Esta es la parte más racional del proceso.
4. Lo que el mundo necesita (Misión)
Este es un punto fundamental y diferencial del Ikigai. Pensar que si el mundo a nuestro alrededor no mejora, de nada sirve. Es fundamental montar un negocio rentable pero que le aporte al mundo de alguna forma. Lo que aportes puede limitarse a tu comunidad, ciudad y no necesariamente al planeta entero. Si no aportas, no importas.
Cuando se mezclan estos elementos, se generan las siguientes intersecciones:
- Pasión (Lo que amas + En lo que eres bueno): Tu corazón se llena de energía al combinar lo que disfrutas con tus talentos.
- Misión (Lo que amas + Lo que el mundo necesita): Descubres un propósito significativo al alinear tus gustos con las necesidades del entorno.
- Vocación (Lo que el mundo necesita + Por lo que te pueden pagar): Encuentras una forma de ganarte la vida al satisfacer demandas del mercado y generar un impacto positivo.
- Profesión (Por lo que te pueden pagar + En lo que eres bueno): Utilizas tus habilidades y talentos para generar ingresos, construyendo una carrera sólida.
Así es como encuentras tu propósito -IKIGAI
Aplicando el Método Ikigai para Crear un Negocio Ideal
Para aplicar el método Ikigai y crear el negocio ideal, es importante seguir estos pasos con constancia y dedicación:
- Identifica tus pilares:
- Lo que amas: Es fundamental identificar aquello que verdaderamente amas en tu vida. Al iniciar un negocio, asegúrate de que estás siguiendo tus pasiones.
- Lo que el mundo necesita: Una vez identificadas tus pasiones, es momento de reflexionar sobre lo que el mundo necesita.
- En lo que eres bueno: Identifica aquello en lo que sobresales y cómo puedes aprovechar tus habilidades al máximo.
- Por lo que te pueden pagar: Por último, es crucial determinar cómo tu negocio puede generar ingresos y qué se necesita para alcanzar el éxito financiero en tu emprendimiento.
- Encuentra tu Ikigai: El centro de estas intersecciones es tu Ikigai. Ahí es donde se alinean tu pasión, misión, vocación y profesión. Es importante observar dónde se cruzan estos círculos una vez completado el ejercicio.
- Valida tu idea: Antes de lanzarte, verifica que haya un mercado para tu idea. Herramientas como Exploding Topics y SE Ranking son ideales para explorar las tendencias del mercado y volúmenes de búsqueda.
- Formaliza tu negocio: Ahora que has identificado tu Ikigai y validado la idea, es el momento de formalizarlo. Establece cómo conseguirás clientes, cuánto cobrarás, qué tipo de servicios o productos ofrecerás, y cómo promocionarás tu negocio.
- Empieza y adapta: Inicia tu negocio y mantente atento al feedback. A medida que tu negocio crece, regresa constantemente a tu Ikigai para asegurarte de que sigues alineado con tu propósito y expande tus ofertas si es pertinente.
Ejemplo práctico: Elena y la jardinería sostenible
Elena, quien ama la naturaleza y es buena con las plantas, realiza encuestas en su ciudad y descubre que muchos edificios y empresas están dispuestos a invertir en jardines sostenibles. Establece cómo conseguirá clientes, cuánto cobrará, qué tipo de jardines ofrecerá y cómo promocionará su negocio. Con algunos ahorros y un préstamo pequeño, Elena inaugura su consultora. Al principio, trabaja con pequeños proyectos, pero a medida que su portfolio y reputación crecen, recibe contratos más grandes. Con el tiempo, Elena decide expandir su negocio ofreciendo talleres sobre jardinería sostenible y vende kits de jardinería para balcones y terrazas.
Beneficios de Emprender con Ikigai
Aplicar el método Ikigai en tu proceso de emprendimiento te permitirá crear un negocio con un propósito sólido, alineado con tus pasiones y habilidades. Los beneficios son múltiples:
- Autoconocimiento y motivación: El método Ikigai te ayuda a entender tus pasiones, habilidades y objetivos en la vida. Esto te proporciona la motivación y dirección necesaria para crear tu negocio ideal.
- Satisfacción y equilibrio: Al encontrar el equilibrio entre tu pasión, vocación, misión y profesión, puedes experimentar más satisfacción y felicidad en tu trabajo y vida diaria.
- Creación de valor y conexión: Un negocio basado en tu Ikigai tiene el potencial de transmitir tu esencia y aportar valor a la comunidad, lo que genera una conexión más profunda con tus clientes.
- Resiliencia: Identificar los temas en los que serás más resiliente.
- Alineación: Evitar dedicar gran parte de tu vida a un proyecto que no te llena.
Es importante recordar que la búsqueda y comprensión de tu Ikigai puede ser un proceso introspectivo y reflexivo que requiere tiempo. En el proceso de descubrir y perseguir tu Ikigai, podrías enfrentar algunas dudas o desafíos, o dificultades para encontrar el equilibrio perfecto entre los cuatro elementos. Sin embargo, este viaje de autoconocimiento, investigación y formulación de preguntas importantes te guiará hacia tu propósito auténtico.
El Ikigai frente a otras herramientas de análisis
Como podrás ver, el Ikigai se diferencia de otras herramientas, por ejemplo, el análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades), al incorporar una dimensión más profunda de propósito y significado personal. Mientras que el DAFO se enfoca en el análisis externo e interno de un negocio, el Ikigai va más allá, buscando la convergencia entre lo que amas, en lo que eres bueno, por lo que te pueden pagar y lo que el mundo necesita, asegurando así un emprendimiento con un propósito bien definido y personal.
Por ejemplo, si te interesa emprender pero al mismo tiempo aportar algo positivo al mundo, los negocios de triple impacto son lo tuyo. Pero antes de dar ese paso, es fundamental definir bien las razones que te mueven, y la clave puede ser tu Ikigai. Para crear una empresa social alineada a tu propósito, en cada curso se usan herramientas como el Canvas de Teoría de Cambio, Business Model Canvas y Design Thinking, pero el Ikigai es el punto de partida que asegura una base sólida y significativa.
El verdadero poder de un emprendedor no está en hacer más, sino en descubrir por qué lo hace. El Ikigai es una herramienta muy potente si se hace bien, y aunque emprender desde la razón es importante, también debemos ponerle sentimiento a nuestro negocio.
