Modelo de Competencias de Liderazgo: Ejemplos y Desarrollo
El liderazgo no es un concepto único ni universal. No se trata solo de dar órdenes, sino de guiar, motivar e inspirar a un equipo hacia una meta compartida. Dentro de las organizaciones, se distingue entre liderazgo formal y liderazgo informal. El primero corresponde a aquellas personas que, por su puesto o jerarquía, asumen la dirección de un equipo de manera oficial. Actualmente, el liderazgo es una de las capacidades clave en las empresas: para ser un/a buen/a líder, se necesita desarrollar una serie de habilidades o competencias.
Un modelo de competencias es un documento en el que se agrupan y definen las competencias laborales requeridas en la empresa para poder cumplir con su misión, visión y objetivos. Dentro del modelo se conceptualizan las competencias más relevantes que debe tener cada empleado o grupo de trabajo. Es decir, se definen las soft skills (habilidades blandas) y también las hard skills (habilidades duras), que son aquellas habilidades y conocimientos específicos en un campo.
Pero estas habilidades no tienen que ver con el tipo de liderazgo que se ejerza, sino que tienen que ver con las cualidades personales del/de la líder. Y cada vez son más las empresas que buscan líderes para guiar a sus equipos.
DESARROLLA TUS HABILIDADES DE LIDERAZGO - Examen PMP
Estilos de Liderazgo
No existe un único modelo válido de liderazgo. A lo largo del tiempo se han identificado diferentes estilos que responden a formas distintas de dirigir y motivar a las personas.
- Liderazgo Autocrático: Se caracteriza por la autoridad centralizada y la toma de decisiones unilaterales. La persona líder define objetivos, normas y métodos, asigna tareas y supervisa de cerca la ejecución.
- Liderazgo Democrático: La persona líder escucha, consulta y valora las aportaciones de cada integrante, generando un ambiente de confianza y colaboración.
Además de los estilos de liderazgo más conocidos, existen enfoques complementarios que aportan herramientas útiles para adaptarse a diferentes contextos. No existe un estilo único, sino que se ajusta el nivel de dirección y apoyo en función de la madurez, experiencia o motivación de las personas que forman el grupo. El liderazgo coaching pone el foco en el desarrollo del talento individual. El liderazgo emocional se centra en la gestión de las emociones, tanto propias como del equipo.
No existe un estilo de liderazgo que pueda considerarse “ideal” en todos los casos. La clave está en que los líderes sean capaces de adaptar su estilo a cada momento y circunstancia, combinando distintas estrategias según lo que el equipo y la organización necesiten.
En la segunda mitad del siglo XX, el ejercito estadounidense acuñó este acrónimo (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad) para reflejar un escenario caracterizado por la inestabilidad. Y ese es el escenario, un entorno complejo marcado por una oleada de cambios surgidos de la revolución digital y la irrupción de los millennials, en el que hoy se mueven las empresas.
La figura del líder en la historia ha evolucionado desde los líderes que basaban su poder en la fuerza hasta las formas más racionales de liderazgo actuales, como el mencionado VUCA. El liderazgo, por tanto, ha ido adaptándose a las necesidades de la época. Ahora, la figura del líder es la de un gestor que ocupa su puesto gracias a su carisma o experiencia, que promueve una comunicación horizontal, que tiene en cuenta la opinión de su equipo y se preocupa por su bienestar y que, al tiempo, trata de minimizar el impacto de sus decisiones sobre el planeta.
Las 11 Competencias de Liderazgo Esenciales
Son muchas las competencias de liderazgo que se exigen a la persona que asume el rol de líder. Por lo tanto, estas competencias son necesarias para ejercer un liderazgo eficiente.
- Proactividad: A los líderes les reclamamos también que pongan en marcha nuevos proyectos y aporten nuevas ideas, de manera que no se queden estancados y sean un motor de cambio dentro del equipo. Los/as líderes son las personas a las que el resto del equipo seguirán, por eso, deben ser los primeros en poner en marcha las nuevas ideas, metodologías o cambios. Podemos decir que son introductores del cambio.
- Liderar desde dentro: Como líder, tienes la capacidad de manejar a tu equipo y el entorno interno de tu organización, pero no siempre podrás ejercer tu influencia hacia fuera. Concéntrate en tu ámbito interno y céntrate en las personas con las que trabajas, en tu equipo y no en el mundo exterior. Trabaja por mejorar lo que tienes más cercano. ¿Qué significa esto? Pues que un/a buen/a líder sabe que el activo más importante de una empresa son las personas. Por eso, pone el foco en ellas. Deberá conocer a todas las personas que estén a su cargo, centrándose en las fortalezas de cada una y haciendo que desarrollen su mejor versión. Solo de esta forma, podrá establecer los roles más adecuados para cada trabajador/a y distribuir las tareas de la mejor manera posible. Si consigue conocer bien a su equipo y hacerles crecer profesionalmente, tendrá asegurado un gran porcentaje del éxito.
- Recompensar: Los resultados son importantes para los buenos líderes, pero lo es más aún la actitud de los miembros de su equipo. No actúes como si los resultados fueran lo único importante, recompensa aquellas personas que se muevan por algo más, premia su disposición a colaborar, la actitud optimista, las ganas de mejorar… los equipos que trabajan con actitud positiva terminarán por lograr también los resultados esperados.
- Comunicar con claridad: Una de las competencias de liderazgo más demandadas ahora y en el futuro es la capacidad de comunicar de forma efectiva, es decir, con claridad. Sin una buena habilidad comunicativa será difícil desarrollar el resto de competencias de un/a líder. Y tan importante será saber hablar/escribir para expresarse, como saber escuchar las necesidades de los miembros del equipo. Saber escuchar la opinión del resto del equipo es una pieza importante de las habilidades de comunicación, pues conocer la opinión del resto es clave para expresar la opinión propia después y tomar la mejor decisión. No es fácil, pero, como el resto de habilidades, puedes mejorar a través de la práctica.
- Empatía: A los grandes líderes se les valora por su capacidad para ponerse en el lugar de los demás. Esta es una competencia imprescindible. Sin empatía, no se puede conocer bien al equipo. Sin conocer al equipo, no se puede sacar a relucir todo su potencial. Y, si no se consigue que desarrollen todo su potencial, no se alcanzan los mejores resultados. Por eso, saber entender las emociones de las personas del equipo es un punto importantísimo. Además, gracias a la empatía, se puede adaptar el discurso dependiendo del interlocutor y conseguir así una mejor comunicación. Y esta habilidad se hace más importante cuando hablamos de liderazgo en tiempos de incertidumbre, momento en el que las preocupaciones entre los/as trabajadores/as aumentan considerablemente. Sólo así se puede llegar realmente a comprender las necesidades y preocupaciones del equipo. Es una habilidad muy demandada en el campo del liderazgo, pues la falta de empatía se traduce en una sensación de incomprensión que genera malestar y ruptura en el equipo. Muestra disgusto con el fracaso de los tuyos, alégrate cuando alcancen el éxito.
- Gestionar los éxitos: Para triunfar también es necesario saber manejar los éxitos. Una figura líder no solo sabe cómo resolver problemas, sino que también sabe cómo reconocer el trabajo bien hecho y hacer que su equipo se sienta valorado. Al líder se le pide que entre sus competencias de liderazgo sepa fijar metas a corto plazo, de manera que poco a poco se puedan ir celebrando las pequeñas victorias. Es responsabilidad del líder saber encauzar esos éxitos para acercarse aún más a los grandes objetivos.
- Adaptación al cambio: En un mundo cada vez más competitivo, la habilidad de adaptarse al cambio puede marcar la diferencia en el liderazgo. El/la líder debe actuar como gestor del cambio. Es decir, será quien se encargará de gestionar una transformación y acompañar al resto del equipo en el camino. Por lo tanto, también deberá saber manejar y resolver los problemas e imprevistos que puedan ir surgiendo. Entre las funciones que se le exigirán al líder será la de buscar pequeños cambios que nos ayuden a ser más eficientes, encontrar ideas innovadoras que supongan beneficios para la organización, etc. En definitiva, adaptarse a los cambios es necesario para satisfacer las necesidades de la propia empresa y de los clientes, por estar en un entorno dinámico que precisa de un guía que sepa liderar a los equipos.
- Seguimiento: Para un líder es importante comprobar el impacto que tienen sus decisiones sobre su equipo y el conjunto de la organización. De esta manera puede trabajar en sus áreas de mejora y obtener feedback sobre su liderazgo, de manera que perfeccione sus planes futuros y la relación con sus compañeros.
- Motivación: La capacidad de motivar, quizá la competencia de liderazgo más importante de todas. Como ya comentaba antes, el/la líder es la figura a la que seguirán todos los componentes de un equipo. Por eso, debe ser la fuente de motivación y de inspiración y esta es una de las principales competencias de liderazgo. Saber motivar e inspirar a los/as trabajadores/as permitirá que estos estén motivados y quieran quedarse en la empresa. Por lo tanto, ayudará a la fidelización del talento. Una cualidad fundamental en todo buen líder, necesaria para conseguir alcanzar los objetivos y llevar a cabo las tareas. Sin motivación, el equipo no funciona. El líder tiene en sus manos la llave para extraer del equipo la fuerza necesaria para hacer el trabajo.
- Asertividad: Al líder siempre se le pide que defienda sus intereses y exprese sus opiniones de forma sosegada y sin pisotear los derechos de los demás. Hablamos de la asertividad, una de las capacidades clave del liderazgo presente y futuro. Es además, una habilidad que garantiza mejores relaciones y aumenta las posibilidades de éxito. Sé asertivo para poder expresar tus propios criterios y alcanzar tus objetivos.
- Localización de carencias: Otra de las competencias de liderazgo más importantes es su aptitud para localizar las carencias de su equipo, de manera que pueda dedicar tiempo a corregir los fallos y mejorar la sinergia del grupo. Al prestar atención a los puntos débiles el líder podrá después multiplicar las fortalezas de la organización. Pon remedio a lo que no funciona, no aceptes el fracaso entre tus posibilidades.
Otras Competencias Clave
Además de las anteriores, un/a líder debe desarrollar varias competencias, interconectadas entre sí. Estas 10 habilidades se podrían resumir en 5 aptitudes imprescindibles:
- Inteligencia emocional: Probablemente, sea la aptitud más básica y necesaria para cualquier líder en la actualidad del mercado laboral. La inteligencia emocional te permite reconocer y comprender las emociones de los demás, además de gestionar dichas emociones y, poder así, gestionar mejor las situaciones de crisis. El conjunto de aptitudes sociales y emocionales que componen la inteligencia emocional de una persona resultan fundamentales para que los/as líderes puedan tomar las decisiones más adecuadas y construir mejores relaciones, sobre todo, en este entorno laboral tan cambiante e incierto. Un/a líder emocionalmente inteligente tiene la capacidad de comprender tanto sus emociones como las de los demás, pero además las gestiona de manera adecuada. Por lo tanto, existe una relación estrecha entre inteligencia emocional, empatía y compasión. Además, los/as líderes empáticos aceptan las opiniones del resto de componentes de un equipo sin juzgarlas, teniendo en cuenta los sentimientos de cada persona. Esto genera confianza en el equipo y un entorno de trabajo más colaborativo.
- Comunicación: La figura líder es aquella a la que el resto quiere seguir y de la que esperan unas indicaciones. Por ello, es imprescindible contar con una buena habilidad comunicativa. Estos deben ser auténticos, transparentes y comunicativos, a la vez que honestos y vulnerables, capaces de admitir sus errores o debilidades. Es importante ser claros a la hora de comunicar el mensaje, pero también es igual de importante transmitir confianza cuando lo hacemos. Con el modelo híbrido de trabajo actual, este es una habilidad que vale la pena reforzar, ya que la manera de comunicarnos ha cambiado, pero el mensaje a transmitir debe llegar de la misma forma a todas las partes. En este punto es importante recordar que no solo se cuenta con una buena habilidad comunicativa cuando se sabe transmitir el mensaje, sino también cuando se sabe escuchar activamente a las personas con las que se trabaja. Para fomentar la confianza entre los/as trabajadores/as hay que valorar sus opiniones y tenerlas en cuenta para mejorar.
- Adaptabilidad: Los/as líderes, a lo largo de su carrera, tendrán que vivir nuevas situaciones y afrontar retos casi a diario. Por esta razón, la capacidad de adaptación marca la diferencia entre un buen líder y uno mediocre. Es importante mantener una actitud flexible, a la vez que previsora. La figura de un buen líder debe intentar anticiparse a los acontecimientos y tener preparadas las posibles respuestas a estos. Será necesario plantear varias alternativas para cumplir los objetivos, de manera que, independientemente de las circunstancias a las que se enfrente la empresa, siempre haya varias soluciones posibles al alcance de la mano. Los/as líderes con más probabilidades de éxito serán aquellos seguros de sí mismos, que adopten una actitud flexible y no duden a la hora de ajustar sus planes a las diferentes circunstancias que se presenten. Por lo tanto, son personas resolutivas, es decir, con recursos y conocimientos para desatascar y resolver problemas.
- Soluciones creativas: Es evidente que no todas las situaciones serán previsibles, por eso, también será necesario que el/la líder cuente con aptitud creativa. De esta manera, podrá ingeniar la mejor solución para cada situación. La capacidad de exprimir al máximo nuestra imaginación y de seguir innovando son de vital importancia para seguir mejorando y avanzando. Muchas veces, la creatividad se potencia en situaciones de crisis, debido a la presión por encontrar soluciones. Las personas con esta aptitud conseguirán destacar en momentos difíciles.
- Pensamiento crítico: De la mano de la creatividad y la resolución de problemas, viene el pensamiento crítico. Este no es nada más que el acto de pensar en cómo pensamos y plantearnos nuestros razonamientos. ¿Por qué es necesario que un líder tenga pensamiento crítico? Pues, en una era de constantes cambios, plantearnos nuestros patrones de pensamientos es fundamental para innovar. Si aprovechamos el pensamiento crítico para explorar cada problema de liderazgo imaginable desde todos los ángulos, nos encontraremos en el lugar apropiado para diseñar las soluciones adecuadas.
¿Cómo Desarrollar las Competencias de Liderazgo?
El liderazgo no es una habilidad innata que solo algunas personas poseen, sino una competencia que puede aprenderse y entrenarse. Algunos pasos prácticos para avanzar en este camino incluyen: trabajar la comunicación asertiva, aprender a dar y recibir feedback constructivo, practicar la gestión emocional, fomentar la escucha activa y adquirir técnicas de motivación y acompañamiento.
Aunque existen varios tipos de líderes, cualquier buen/a líder necesita desarrollar sus competencias de liderazgo para guiar al equipo de la mejor forma posible. Como ya sabrás, son pocas las personas que poseen estas habilidades de forma innata. La mayoría tienen que trabajar duro y con constancia hasta lograr poseer todas las competencias necesarias para ejercer un liderazgo efectivo.
Pero que esto no te desanime, ya que significa que, si ahora crees que te falta desarrollar alguna de estas competencias, puedes conseguirlo con esfuerzo y dedicación. Es importante trazar un plan para desarrollarlas. Y, para empezar, es importante tener en cuenta lo que justo te venía diciendo: esfuerzo y constancia. Trabajar día a día en desarrollar estas cualidades es la base para conseguirlo. De hecho, la capacidad de aprender de manera continua también es una aptitud muy valorada entre los puestos de liderazgo. Se trata de mantener una mentalidad de crecimiento para poder estar atentos a cualquier oportunidad que se presente para adquirir nuevas aptitudes como, por ejemplo: ver las situaciones de crisis e incertidumbre como oportunidades de crecimiento y de superación.
Pero no solo es cuestión de tiempo y experiencia. La formación también será una aliada para conseguir que un/a líder desarrolle estas capacidades. Aprender nuevas técnicas de comunicación, de resolución de conflictos, de gestión de proyectos, entre muchas otras, es lo que hará que el/la líder siga evolucionando.
Aspectos a Trabajar para Desarrollar tus Competencias de Liderazgo
- Pon en práctica la disciplina: Es decir, pon orden tanto en tu vida profesional, como en tu vida personal. ¿Esto qué significa? En el trabajo, sé respetuoso con las fechas de entrega, con la organización de las tareas a realizar y con los horarios de las reuniones (tanto de inicio como de fin). Debes inspirar a los demás, por lo tanto, tienes que dar ejemplo de cómo hacer las cosas bien. Si eres desorganizado, empieza poco a poco. Por ejemplo, puedes empezar en tu vida personal, marcándote una rutina sencilla a cumplir e ir progresando desde ahí. Verás que, poniendo orden en tu vida personal, también te será más fácil ponerlo en el trabajo. Por lo tanto, trabajando la disciplina, conseguirás desarrollar la habilidad del compromiso, ya sea con tus tareas, tus compañeros y/o la empresa.
- Asume más responsabilidad: Si puedes, por tiempo y capacidad, asume más proyectos y tareas de las que tengas asignadas. Esto no significa que tengas que trabajar horas extras, solo que intentes tomar las riendas en diferentes situaciones que impliquen a tu equipo. Por ejemplo, si se presenta un problema, aprovecha para tomar la iniciativa y ayudar a encontrar una solución. De esta manera, estarás también saliendo de tu zona de confort, por lo que estarás forzándote a aprender. Por supuesto, con esto no me refiero a que tomes las decisiones tú solo, sino que ejerzas de figura líder y guíes a los demás para salir juntos de las diferentes situaciones que se os presenten. Trabajando este aspecto, desarrollarás la proactividad y la gestión del cambio.
- Aprende a delegar: Y por aprender a delegar no me refiero solo a saber cómo distribuir las tareas entre los diferentes miembros del equipo, sino que también me refiero a saber aceptar las opiniones de los integrantes de tu equipo. A veces, te darán otros puntos de vista sobre cómo hacer un procedimiento y es importante que sepas tenerlo en cuenta. De esta manera, conseguirás que se sientan más valorados y motivados para que asuman sus responsabilidades. Por supuesto, también es vital que sepas valorar el trabajo bien hecho para mantener la motivación del equipo.
Modelo de Competencias: Ejemplo Práctico
A cada competencia se le establece un grado de conocimiento o adecuación para poder evaluar a cada empleado respectivamente. De esta manera, puedes comparar el nivel de competencia que deseas que el empleado desempeñe y cómo lo hace en cuanto a esa competencia en el trabajo diario real. En base a los resultados arrojados por el modelo de competencias, puedes crear planes de formación o capacitación para que el empleado mejore sus competencias en cierta área o, incluso, replantearte si es el indicado para el puesto actual.
A continuación, un modelo de competencias básico para que utilices en tu empresa. Puedes personalizarlo de acuerdo a tus competencias y necesidades.
| Competencia | Empleado 1 | Empleado 2 | Empleado 3 |
|---|---|---|---|
| Trabajo en equipo | 1/3 | 2/3 | 3/3 |
| Uso de software | 3/3 | 2/3 | 2/3 |
| Comunicación oral | 1/3 | 2/3 | 1/3 |
| Toma de decisiones | 2/3 | 2/3 | 3/3 |
| Liderazgo | 3/3 | 1/3 | 2/3 |
Nivel de competencia: 0 = No cuenta con la competencia, 1 = Nivel básico de competencia, 2 = Nivel intermedio de competencia, 3 = Nivel avanzado de competencia
