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Aprender Haciendo: La Clave del Emprendimiento Exitoso

by Admin on 22/05/2026

El emprendimiento es un viaje lleno de desafíos y oportunidades, donde la capacidad de adaptarse y aprender constantemente resulta vital. En este camino, el método “Aprender Haciendo” (Learning by Doing) se erige como una filosofía educativa fundamental, que promueve el aprendizaje a través de la práctica y la experiencia directa. Este enfoque, que ha ganado terreno en el mundo empresarial, se basa en la premisa de que la mejor manera de adquirir conocimientos y habilidades es poniéndolos en práctica.

Desde la antigüedad, filósofos como Aristóteles ya defendían la importancia de la acción en el proceso de aprendizaje, afirmando que "Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciendo". En la era moderna, el profesor David Kolb y el pedagogo Roger Schank han contribuido a popularizar y desarrollar la Teoría de Aprendizaje Experiencial (ELT), que subraya el valor de la experimentación activa, la observación reflexiva y la conceptualización abstracta como pilares del aprendizaje significativo.

En el contexto del emprendimiento, el "Aprender Haciendo" se traduce en la posibilidad de probar nuevas ideas, experimentar con diferentes enfoques y tomar decisiones en tiempo real. Esta metodología permite a los emprendedores adquirir conocimientos prácticos y habilidades empresariales esenciales como la resolución de problemas, la toma de decisiones, la gestión de riesgos y la adaptabilidad. Además, fomenta la creatividad y la innovación, al tiempo que permite recibir retroalimentación directa de clientes y usuarios para mejorar y perfeccionar productos y servicios.

El Tejido Emprendedor y el Miedo al Fracaso

El tejido emprendedor, como el de España, sigue creciendo, pero a pesar de estas cifras, el miedo a emprender aún persiste. El temor al fracaso frena la actividad emprendedora en muchos países, incluso cuando se perciben buenas oportunidades. Sin embargo, es importante recordar que la carrera del emprendimiento es larga y a menudo está llena de obstáculos. Para alcanzar el éxito, es crucial mantener la constancia y la perseverancia, y no rendirse ante los fallos y adversidades. Incluso emprendedores de éxito como Bill Gates o Jeff Bezos han hecho frente a errores y fracasos.

El espíritu emprendedor implica reducir o apartar de las emociones o preocupaciones comunes el miedo al fracaso, que es una reacción natural ante la incertidumbre y el riesgo. Los emprendedores no nacen, se construyen. Mejorar sus conocimientos y habilidades, ampliar sus redes de contacto y mantener la constancia y perseverancia resulta vital para alcanzar el éxito.

La cultura emprendedora es polifacética y engloba tanto el impacto social y cultural de la formación emprendedora como los factores del entorno que influyen en su desarrollo. En España, por ejemplo, la tasa de actividad emprendedora (6,8 %) se encuentra por debajo de otras economías de su entorno como Italia (8,3 %), Francia (10,8 %), Reino Unido (11,8 %), Irlanda (12,5 %) o Portugal (12,5 %). Este índice, que mide todas las iniciativas emprendedoras de menos de tres años y medio de vida, nunca ha superado el 7,6 %.

Estudios sugieren que una menor aversión al riesgo en la población y el apoyo del entorno cercano (padres, amigos, vecinos) influyen en la propensión a emprender. Es más probable que una persona se atreva a ser emprendedora si sus padres, amigos o vecinos también lo son, lo han sido o le animan a que lo sea. Esto se debe, en parte, a que el 80 % de las veces que alguien se anima a emprender, las fuentes de financiación están constituidas por estos actores.

Las personas que emprenden comparten una serie de características y atributos que generan en ellas lo que algunos académicos y profesionales llaman el espíritu emprendedor. Entre estas particularidades se distinguen los rasgos de personalidad y las diferentes motivaciones. En lo referente a la personalidad, se les asocia a una identidad orientada a aceptar desafíos y lograr resultados. Son personas curiosas, con una fuerte capacidad de automotivación, a las que les interesa más el trabajo en beneficio propio que el reconocimiento externo. Además, tienen mayor necesidad de autonomía y buscan mejores formas de hacer las cosas.

A pesar de las opiniones divergentes sobre si el emprendimiento es innato o adquirido, está claro que una combinación de características innatas y factores ambientales contribuyen al desarrollo de emprendedores de éxito, pero el camino siempre será más fácil para aquellos individuos con una clara vocación hacia el emprendimiento.

El Método Aprender Haciendo: ¿Por qué funciona?

La rápida evolución de los procesos y la movilidad laboral exigen una formación continua, accesible sin restricciones de lugar y tiempo. A pesar de la evolución de las técnicas y la digitalización, los métodos de formación a menudo permanecen invariables, con una pedagogía pasiva donde el alumno reúne teorías y luego se encuentra solo frente a la práctica. Con el objetivo de resolver este problema de eficiencia, el método Aprender Haciendo se utiliza cada vez más en los cursos de formación.

El método Aprender Haciendo es un concepto simple que consiste en utilizar las experiencias y acciones, en lugar de basarse en la teoría pura. La cita de Aristóteles "Lo que tenemos que aprender a hacer, lo aprendemos haciendo" resume perfectamente esta filosofía. Una cosa es recibir información en forma teórica, y otra es ponerla en práctica en la vida real. Este concepto se puso en práctica tanto en la era industrial, en los sectores del automóvil y la aviación, como en los nuevos métodos educativos de principios del siglo XX, como la pedagogía Montessori. Para María Montessori, "las manos son el instrumento de la Inteligencia", y el niño tiene que integrar los conceptos de una manera tangible y real, tocando, pesando, experimentando.

No fue hasta los años ochenta que se introdujo el método de Aprender Haciendo en las estrategias empresariales, fomentando el espíritu empresarial y la innovación, en particular por economistas como Kenneth Arrow y Robert Lucas. Recientemente, el llamado “Lean Management” está ganando terreno en empresas de todos los tamaños, utilizando la práctica diaria de todos los empleados para optimizar procesos y lograr el máximo rendimiento.

El éxito del "Aprender Haciendo" se basa en varios factores clave:

  • Atención y retención: En situación de escucha, el nivel óptimo de atención del cerebro humano no supera los 10 minutos, disminuyendo drásticamente después. Leer y escuchar no es hacer. Retenemos el 75% de lo que hacemos, pero solo el 5% de lo que escuchamos.
  • La noción de riesgo: Hacer es arriesgarse a cometer un error, pero sobre todo a fracasar y tener que enfrentarse a nuestras propias capacidades intelectuales. Si nos ponemos en una situación de fracaso, podemos retener mejor nuestro error y corregirlo.
  • La noción de emoción: Al intentar, al practicar, vivimos una experiencia y le asociamos una emoción. La vergüenza, la alegría, la angustia, el asombro son indicadores eficaces en la creación de una memoria asociada a la práctica.
  • Repetición y práctica: Para memorizar, hay que repetir. La práctica continua en diferentes escenarios reales es aún mejor, ya que permite cambiar de perspectiva y revisar conceptos e ideas de forma activa, tratando al mismo tiempo de resolver problemas o de responder a casos particulares.
  • Imitación: Está científicamente probado que cuando escuchamos una conferencia o un discurso y sabemos que debemos reproducir la práctica justo después, el cerebro se prepara para ello. La neurociencia ha demostrado que la idea de la práctica inmediata activará las mismas áreas del cerebro como si ya estuvieras practicando una determinada habilidad, resultando en una mayor y óptima atención.

Edgar Dale, en su "cono de la experiencia", destacó cómo los recursos y estímulos contribuyen al aprendizaje. La pirámide de aprendizaje, que se ha atribuido a Treichler, Chi, William y Meierhenry, presenta los diferentes recursos y estímulos que aportan a mayor escala al aprendizaje:

Categoría Método de Aprendizaje Porcentaje de Retención
Estudiante como espectador Escuchar 5%
Leer 10%
Ver y escuchar (simultáneamente) 20%
Ver demostraciones y observar ejemplificaciones 30%
Estudiante como accionar Participar en debates y conversaciones (actividad participativa) 50%
Realizar la práctica (actividad pura, implementación) 75%
Enseñar a otros / Realizar inmediatamente (actividad pura, implementación) 90%

En la era digital, el método Aprender Haciendo es más relevante que nunca. La formación online digitalizada es muy valorada hoy en día por los profesionales en las empresas, que buscan la adquisición de habilidades directamente aplicables en sus tareas diarias, en formatos dinámicos y a un menor coste. Los CEMA’s (Cursos En-línea Masivos y Abiertos) permiten la puesta en marcha de dispositivos y actividades educativas que fomentan la experiencia y la práctica, con procesos de aprendizaje basados en conocimientos, guiados por objetivos de competencias que deben alcanzarse con la aplicación práctica.

El aprendizaje a través de la creación de productos, estudio de casos reales y juegos de rol favorece la participación colectiva. Asimismo, el aprendizaje a través de la resolución de problemas, con la posibilidad de repetir ejercicios, pruebas u otras actividades varias veces, es crucial, porque la mejor manera de aprender es cometiendo errores.

Aplicaciones del "Aprender Haciendo"

El método Aprender Haciendo tiene muchas aplicaciones:

  • A través de la realidad aumentada, como en la empresa GRDF, donde los trabajadores en prácticas aprenden a soldar un grifo a presión gracias a gafas conectadas, en un aprendizaje de los gestos correctos donde lo virtual se conecta a la realidad.
  • A través de la aplicación en conversaciones, para el aprendizaje de un idioma extranjero, donde los alumnos presentan temas de su elección en el idioma aprendido y los comentan con sus compañeros de clase.
  • Mediante la puesta en práctica, en particular mediante juegos formativos, que requieren que el trabajador se enfrente a una situación problemática concreta; para cuestiones de gestión o de tiempo, estos métodos son especialmente eficaces.

En muchas empresas, la formación se centra en el soporte digital y el buen dominio de los programas informáticos internos. Plataformas como Lemon Learning han apostado por las guías interactivas, integradas directamente en las herramientas internas, que guían a los empleados paso a paso en su utilización. El método Aprender Haciendo se incorpora así directamente al día a día de los empleados, que pueden activar la guía que necesiten para resolver un problema o una duda. Más independientes y eficientes, los empleados se convierten en el motor de la gestión del cambio en la empresa.

Ventajas del "Aprender Haciendo" para Emprendedores

El learning by doing es un método de formación utilizado en escuelas de emprendimiento que implica cometer errores y buscar fórmulas creativas para sacar adelante proyectos, reales o experimentales, en equipo, donde los participantes trabajan como si fueran sus propias empresas. El foco de la metodología está en el alumno, no en el docente, cuyo papel se restringe al de mero facilitador de aprendizaje en el desarrollo de una serie de destrezas y habilidades propias del emprendedor como pueden ser la toma de decisiones, pensamiento creativo o capacidad de liderazgo.

Algunas de las ventajas del "Learning by Doing" para los emprendedores son:

  • Aprendizaje significativo: El emprendedor puede aplicar los conocimientos teóricos directamente en la práctica, lo que permite un aprendizaje más significativo y duradero.
  • Práctica de habilidades: Al llevar a cabo tareas prácticas, el emprendedor puede practicar y mejorar sus habilidades empresariales, como la toma de decisiones, la resolución de problemas y la gestión de equipos.
  • Experiencia en situaciones reales: Al trabajar en proyectos reales, el emprendedor puede experimentar situaciones y desafíos similares a los que enfrentará en su negocio, lo que le permitirá estar mejor preparado para manejarlos.
  • Mejora la confianza: El «learning by doing» puede ayudar al emprendedor a ganar confianza en sus habilidades y conocimientos, lo que puede ser importante para enfrentar los desafíos y riesgos que conlleva el emprendimiento.
  • Fomenta la creatividad e innovación: La experiencia práctica puede fomentar la creatividad y la innovación, lo que puede ayudar al emprendedor a encontrar soluciones únicas a los desafíos empresariales.

En resumen, el «learning by doing» es una forma efectiva para que los emprendedores adquieran habilidades y conocimientos empresariales prácticos y relevantes, lo que les permitirá enfrentar los desafíos del emprendimiento de manera más efectiva.

Learning by doing: el éxito de «aprender haciendo». Conectando la enseñanza con los ODS #otoñoFGUMA

Casos de Éxito y Aplicaciones Prácticas

En plataformas como mentorDay, que utiliza el "learning by doing" como una de sus principales herramientas para el aprendizaje de emprendedores, inversores y mentores, se ven casos de éxito a diario. Esta metodología se basa en el aprendizaje a través de la experiencia práctica, el fracaso y el éxito, y se enfoca en aprender haciendo. Los participantes de mentorDay tienen la oportunidad de aplicar sus conocimientos en un entorno real, mediante la creación y desarrollo de sus propias empresas. A través del acompañamiento de mentores y expertos en distintas áreas, los emprendedores pueden aprender a tomar decisiones informadas, adaptarse a situaciones cambiantes y superar obstáculos.

Caso Airbnb: Un ejemplo de "Aprender Haciendo"

Un caso de éxito muy conocido en el que se aplicó el aprendizaje práctico (learning by doing) es el de la empresa Airbnb. Los fundadores de la compañía, Brian Chesky y Joe Gebbia, utilizaron esta metodología para crear su empresa de alojamiento en línea. En 2007, cuando Chesky y Gebbia estaban desempleados y necesitaban ganar dinero, decidieron alquilar tres colchones de aire en su apartamento de San Francisco durante una conferencia de diseño en la ciudad. A través de esta experiencia, los fundadores de Airbnb se dieron cuenta de que existía una necesidad de alojamiento más personalizado y auténtico, y comenzaron a desarrollar la idea de una plataforma de alojamiento en línea.

Chesky y Gebbia se centraron en aprender a través de la práctica y la retroalimentación constante de sus usuarios. En lugar de construir una plataforma completa de inmediato, crearon un sitio web sencillo y ofrecieron su servicio de alquiler de colchones de aire. Luego, a medida que recibían comentarios y sugerencias de los usuarios, incorporaron nuevas características y mejoraron la plataforma. Esta metodología les permitió iterar rápidamente y adaptarse a las necesidades de sus usuarios, lo que finalmente los llevó a crear una de las empresas más exitosas de la economía colaborativa. El enfoque de aprendizaje práctico de Airbnb ha sido clave para su éxito, ya que les permitió desarrollar una plataforma que resuelve un problema real de una manera innovadora y efectiva. Además, les permitió estar en constante evolución y mejora, lo que ha sido fundamental para su crecimiento y expansión global.

Cómo puede aplicar el "Learning by Doing" un emprendedor

Un emprendedor puede aplicar el "Learning by Doing" de varias maneras:

  • Práctica constante: Una forma de aplicar esta metodología es a través de la práctica constante en el día a día del emprendimiento. Esto implica poner en práctica las ideas y soluciones que se van generando a medida que se va avanzando en el proyecto.
  • Experimentación: El aprendizaje se da a través de la experimentación y el análisis de los resultados obtenidos. En lugar de seguir teorías o suposiciones, el emprendedor puede experimentar con diferentes estrategias y analizar los resultados para determinar qué funciona y qué no.
  • Colaboración: El aprendizaje colaborativo puede ser muy efectivo en el aprendizaje práctico. Un emprendedor puede buscar la colaboración de otros emprendedores, mentores o expertos en el campo para trabajar juntos en un proyecto y aprender unos de otros.
  • Realizar pruebas piloto: Una forma de aplicar el learning by doing es a través de la realización de pruebas piloto para validar una idea o producto antes de lanzarlo al mercado. Esto implica poner en práctica una pequeña parte del proyecto para analizar los resultados y hacer ajustes antes de invertir más recursos en el proyecto.

Para poder lanzar una nueva startup al mercado no basta con tener contactos e ideas: también hay que definir cómo se estructurará la empresa. En este proceso, los emprendedores deben seguir una serie de pasos que les ayudarán a dar forma a su proyecto:

  1. Estudiar el mercado: Realizar un análisis exhaustivo para identificar oportunidades y necesidades no cubiertas.
  2. Redactar el plan de negocio: Se trata de un documento que define los principales aspectos del proyecto, como el modelo de negocio, la estructura de costes o el plan de marketing y comunicación.
  3. Buscar financiación: Todo proyecto necesita fondos económicos para salir adelante.
  4. Ampliar la red de contactos: Un proyecto se nutre de trabajadores, socios e inversores. Los eventos de ‘networking’ pueden ayudar a los emprendedores a mejorar sus redes y conocer a otros expertos con los que crear sinergias y firmar acuerdos, especialmente cuando se está empezando en el mundo de los negocios.

Incluso cuando se tiene experiencia y conocimientos financieros se pueden cometer errores. Estar abierto a las críticas y comentarios de otras personas ayuda a identificar los fallos de un proyecto y a buscar puntos de mejora. Al compartir las ideas que se tienen, se puede encontrar nuevas perspectivas de negocio y conocer la aceptación que el proyecto tendría entre el público. Por mucho que un emprendedor confíe en su idea, esta no tiene por qué encajar con los intereses de los clientes.

Tener una buena educación financiera ayuda a los emprendedores a identificar oportunidades de negocio, tomar mejores decisiones y reducir riesgos y errores. Para aumentar su nivel educativo, los emprendedores pueden recurrir a cursos físicos u ‘online’ de las escuelas y universidades o al paquete educativo que algunas empresas ponen a su disposición.

El aprendizaje no es un proceso fácil, y la realidad es que no es una tarea sencilla en cualquier ámbito. Sin embargo, no nacimos sabiendo absolutamente todo y menos nacemos aprendiendo cómo hacer las cosas. Debemos aceptar que no siempre tomaremos buenas decisiones, que a veces lo arruinaremos. Pero hay que entender que fallar no arruina el éxito, sino que es parte de él.

Anímense, hagan. Si no saben, aprendan. Pero no pierdan oportunidades por no saber hacer algo. Lo más difícil de la vida es encontrar la oportunidad. Aprender es lo fácil.

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