Test de Actitudes Emprendedoras: Una Herramienta para el Autoconocimiento Empresarial
Ser emprendedor no sólo implica tener una gran idea o querer serlo. Hay muchos factores que entran en juego, incluidos los que van más allá de la propia actividad empresarial. Uno de esos factores tiene que ver con la actitud y la psicología del emprendedor. Para evaluar estas cualidades inherentes, se han desarrollado los tests de actitudes emprendedoras.
¿Para qué sirve el test del emprendedor?
Hay ciertos rasgos de la personalidad que son más interesantes o que se adecúan más a la actividad emprendedora. Por eso, se ha desarrollado el test de emprendedor. Este test está diseñado para representar el grado en el que se adapta la persona emprendedora al perfil ideal de emprendedor.
Al igual que cualquier test, se trata de un sistema de evaluación cuyos resultados son orientativos. El contenido del cuestionario incluye situaciones y conflictos con los que se puede encontrar una persona emprendedora en el desarrollo de su actividad diaria.
El resultado del test es una forma objetiva de comprobar en qué punto se encuentra la persona emprendedora en relación a unos estándares. Se trata de comprobar cuáles son los puntos fuertes y débiles, para potenciar los fuertes y mejorar los débiles. Una vez realizado el test y obtenidos los resultados, se deben fijar unas áreas de mejora y unos objetivos para cumplir.
No es más que un ejercicio de autoconocimiento y evaluación, por lo que se debe considerar un paso más en el camino del aprendizaje. Pasado un tiempo, se puede realizar de nuevo el test para comprobar si se han mejorado las debilidades.
He tomado el autodiagnóstico de actitudes emprendedoras
¿En qué consiste el test del emprendedor?
El test del emprendedor no es un documento oficial que dependa de ningún organismo. Más bien, hay instituciones y entidades que han desarrollado estos tests con el objetivo de ayudar a los emprendedores en su trayecto. Su objetivo siempre es ayudar a reflexionar sobre las características emprendedoras de quien quiere poner en marcha una idea empresarial.
Tampoco se trata de realizar varios tests del emprendedor, ya que cada uno de ellos mide unas competencias distintas y, si se comparan los resultados, no será de gran ayuda.
Áreas clave evaluadas en los tests de actitudes emprendedoras
A continuación, se presentan algunas de las áreas que cubren, en general, los tests del emprendedor:
- Confianza en uno mismo: Tener una gran confianza en uno mismo y en sus capacidades es un aspecto favorable para conseguir los objetivos empresariales. Sin embargo, no debe ser una confianza excesiva porque se corre el riesgo de restar importancia a otras.
- Liderazgo de equipos: En el caso de que en un futuro el emprendedor quiera contratar personal para la empresa, deberá tener unas bases sólidas de liderazgo de equipos. Se trata de saber ser un buen líder.
- Innovación y creatividad: Esta competencia le da a los emprendedores la capacidad de marcarse y superar de manera innovadora desafíos en el entorno empresarial. Pero también es importante ser innovador y creativo para implantar nuevos procesos o sistemas de trabajo que permitan conseguir los objetivos empresariales.
- Capacidad de negociación: El emprendedor deberá negociar con sus proveedores o clientes. Por eso es importante que sepa que debe tener en cuenta, no sólo sus intereses o necesidades, también las de los demás.
- Asunción de riesgos: Contar con una actitud abierta para afrontar riesgos y tolerar la incertidumbre es necesario para ser emprendedor.
- Necesidad de tener dinero en efectivo: Si sientes la necesidad de tener dinero en el corto plazo, quizás debas plantearte la idea de ser emprendedor. Empezarás a ganar dinero, pero no tan pronto. Un negocio al principio se define coloquialmente como “un pozo negro de dinero”. Surgen gastos inesperados por todas partes y será necesario tener un buen colchón de dinero del que disponer cuando haya gastos extra.
- Capacidad de trabajar más: Un negocio propio es más demandante, exigente y tiene muchas más responsabilidades que si trabajas por cuenta ajena. En conclusión, tendrás que trabajar duro y más.
- Disposición para cambiar la rutina cada día: En tu propio negocio como emprendedor vas a tener que realizar muchas tareas distintas. Desde contabilidad o finanzas, hasta comercial o vendedor. Por lo que cada día será distinto.
- Grado de incomodidad para pedir favores: Sobre todo al principio, el emprendedor debe pedir muchos favores. Ya sean préstamos, poder pagar alguna factura más adelante o incluso, a amigos y familiares para que le ayuden en lo que puedan.
- Grado de pesimismo: Por muy mal que vayan las cosas, el emprendedor debe ser optimista. Debe tener presente la razón que lo hizo llegar dónde está hoy y cuál es su meta, para no dejarse amedrentar por las piedras que encuentre en su camino.
- Conocimientos sobre finanzas personales: Al principio, es importante que el emprendedor se haga cargo de su dinero. Si, es posible externalizar esta tarea a un gestor, pero es importante saber de dónde viene y dónde va el dinero para optimizar gastos.
- Grado de apatía hacia tareas aburridas: El emprendedor deberá hacer tareas de muy diversa naturaleza. Algunas de ellas serán muy interesantes y motivadoras, pero otras no tanto. El emprendedor debe ser capaz de terminar lo que empieza, por muy aburrido que sea.
- Cumplimiento de lo acordado: Un emprendedor debe tener palabra y ser consecuente con lo que promete o acuerda. Sólo así conseguirá que las personas que le rodean confíen en él y en su palabra.
¿Dónde realizar un test de actitudes emprendedoras?
El test del emprendedor puede realizarse en muchas páginas web de algunas instituciones. Entre las opciones disponibles se encuentran:
- Test para emprendedores del Ministerio de Industria y de la PYME.
- El test Ildefe, Agencia de desarrollo local del ayuntamiento de León.
- Test para Emprendedores de Lampide Euskadi.
- Test del emprendedor de Red 060 gobierno de España.
La Herramienta de Autodiagnóstico del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo
El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, a través de la Secretaría General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, ha creado la herramienta de autodiagnóstico de actitudes emprendedoras. Este instrumento interactivo permite dar un diagnóstico a los emprendedores y emprendedoras que cumplimenten un cuestionario y, a continuación, ofrecer una serie de recomendaciones que les ayudarán a estar preparados para iniciar su proyecto.
El núcleo del sistema es un cuestionario de 25 preguntas cerradas, distribuidas en siete características del emprendedor/a:
- Motivación
- Iniciativa y energía personal
- Perfil psicológico
- Capacidad de relación
- Capacidad de análisis
- Innovación y creatividad
- Propensión al riesgo
Para comprender mejor cómo funciona, consideremos algunos ejemplos de preguntas por área. En el área de Motivación, se pueden encontrar preguntas como: "¿Me gusta ser mi propio jefe?" o "¿No quiero que la disciplina de trabajo me la imponga otro?". Otra pregunta sobre motivación podría ser: "Ante los problemas que plantea la cuestión de una empresa propia, ¿cuál de estas respuestas le parece más adecuada? ¿Es un reto personal? ¿Seré capaz de salir adelante?".
Al final de la evaluación, se obtiene un resultado. Por ejemplo, en innovación, se podría observar una puntuación de 100, y lo mismo en orientación al mercado y en planificación y calidad, aunque otras áreas podrían tener puntuaciones como 27 o 0 puntos, lo que indica diferentes niveles de aptitud o áreas de mejora.
