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Comunicación

Los golpes del ERP: Asaltos a Batallones Militares en Córdoba y Monte Chingolo

by Admin on 18/05/2026

El Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) llevó a cabo operaciones de gran envergadura contra unidades del Ejército Argentino durante la década de 1970, marcando un salto cualitativo en su accionar militar. Dos de los ataques más significativos fueron el asalto al Batallón de Comunicaciones 141 en Córdoba en 1973 y el asalto al Batallón de Arsenales 601 en Monte Chingolo en 1975.

Asalto al Batallón de Comunicaciones 141 en Córdoba (18 de febrero de 1973)

El domingo 18 de febrero de 1973, once días antes de las elecciones que pondrían fin a la dictadura militar, el ERP realizó uno de sus primeros ataques a unidades del Ejército. Este operativo fue planificado por Mario Roberto Santucho, jefe del PRT-ERP, en colaboración con Juan Ledesma ("Capitán Pedro") y el soldado conscripto Félix Roque Giménez, quien resultó ser un infiltrado clave.

Preparativos y Planificación

La operación se inició a las 00:30 horas del 18 de febrero, con las unidades guerrilleras partiendo de sus locales operativos donde habían permanecido acuarteladas desde el día anterior. La Compañía "Decididos de Córdoba", dividida en seis pelotones ("29 de Mayo", "Che Guevara", "Lazcano-Polti-Taboada", "Jorge Luis Sbedico", "Ramiro Leguizamón" y "Martínez-Ferreira"), estaba compuesta por cuarenta hombres vestidos con uniformes militares.

El objetivo era el Batallón de Comunicaciones 141, ubicado en el Parque Sarmiento de Córdoba. Enrique Gorriarán Merlo, al mando de la operación, sabía que el grueso de la unidad, unos 640 hombres, se encontraba en maniobras fuera de la base, dejando en el cuartel solo a la guardia, integrada por aproximadamente 60 efectivos. A pesar de contar con combatientes experimentados, la sincronización de los movimientos era crucial para evitar bajas.

Ejecución del Asalto

A la 1:10 de la mañana, las unidades guerrilleras, tras una marcha de aproximación sin inconvenientes, ingresaron en el territorio enemigo. A las 2:00 de la mañana, el soldado Giménez, incorporado al ERP por el servicio militar obligatorio, inició la acción tomando el puesto "a" y facilitando el ingreso del grupo de aniquilamiento de los guardias.

Los subversivos se desplegaron con un perfecto conocimiento del terreno. La vanguardia redujo los puestos 7, 6 y 5, mientras otras secciones se dirigían a la Guardia de Prevención y los depósitos. Irrumpieron sorpresivamente en las oficinas de guardia, neutralizando a los 32 efectivos presentes con un disparo de FAL. Posteriormente, tomaron los puestos 2 y 3, completando a las 4:30 la ocupación de todo el Batallón. Redujeron a los 60 soldados que dormían y al Teniente 1º Wasnet, Oficial de Servicio que llegó en ese momento.

Una vez dueña del cuartel, la Compañía “Decididos de Córdoba" del ERP cargó dos toneladas de armas y municiones recuperadas en un camión del batallón. El camión partió a las 5:30 horas hacia los lugares predeterminados para el transporte a los depósitos del ERP. Parte de la unidad mantuvo la ocupación una hora más para asegurar el transporte, retirándose ordenadamente a las 6:30 horas en sus propios vehículos.

Camión Unimog 416, similar al utilizado por los terroristas para transportar el armamento robado.

Historia de la Represión en Cordoba Capítulo 1º

Botín Recuperado

Durante el asalto, los subversivos se apoderaron de un importante arsenal, que incluía:

  • 63 ametralladoras PAM 1
  • 11 PAM 2
  • 107 pistolas 11.25
  • 4 Halcón 45 mm
  • 1 Halcón 9 mm
  • 1 Winchester 44
  • 1 escopeta lanzagases
  • 2 revólveres 32 especial
  • 1 Beretta 9 mm
  • 1 caja de 480 balas 0.50
  • 1 caja de 1500 tiros de FAL
  • 6 cajas de 300 balas calibre 38 cada una
  • 1 caja de diez granadas FAL
  • 100 granadas de mano
  • 3 granadas antitanque
  • 20 granadas lacrimógenas
  • 500 unidades de cartuchos 12
  • 40 cartuchos de señales
  • 6 largavistas
  • 1 binocular infrarrojo
  • 2 ametralladoras 0.50
  • 74 fusiles FAL
  • 2 FAP
  • 600 FAL
  • 5 trombones lanzagranadas FAL
  • 1 pistola de señales
  • 5 brújulas
  • 3 mochilas
  • 15 sables

Consecuencias

El diario cordobés "La Voz del Interior" destacó la perfecta planificación del ERP y la ausencia de derramamiento de sangre en la operación. La magnitud del hecho se hizo evidente por la cantidad de militantes participantes (alrededor de 30 hombres más el apoyo exterior) y los miembros del Ejército capturados temporalmente (aproximadamente sesenta hombres). El operativo incluyó acciones de distracción contra el hospital policial y el Comando Radioeléctrico de la Policía Provincial.

Asalto al Batallón de Arsenales 601 en Monte Chingolo (23 de diciembre de 1975)

El 23 de diciembre de 1975 tuvo lugar la operación de mayor envergadura llevada a cabo por el ERP en el ámbito urbano de Argentina. Con esta acción, Mario Roberto Santucho pretendía realizar un operativo que, por su audacia e impacto, hiciera olvidar el fracaso del PRT-ERP en construir un foco rural en Tucumán y posicionarse como el máximo conductor militar de la guerrilla argentina.

Objetivos y Planificación

Santucho manifestó a sus combatientes que uno de los objetivos era "desmoralizar a las fuerzas armadas enemigas con una fuerte acción que los obligue a retrasar sus planes para tomar el poder". Además, el armamento capturado serviría para reforzar a la Compañía de Monte ‘Ramón Rosa Jimenez’ y consolidar una zona liberada en Tucumán. La expectativa era recuperar veinte toneladas de armamento.

La planificación original del ataque fue efectuada por Juan Eliseo Ledesma, conocido como “comandante Pedro” y Jefe de Estado Mayor del PRT-ERP. Ledesma previó aislar el cuartel por varias horas para que los terroristas tuvieran tiempo de ocultarse en los partidos bonaerenses de Quilmes, Avellaneda y Lanús.

Monumento conmemorativo de la Batalla de Monte Chingolo, testimonio de la intensidad de los combates.

Fuerzas Atacantes

La fuerza atacante, denominada “Batallón Urbano de Buenos Aires General San Martín”, estaba formada por tres compañías: “Héroes de Trelew” de Capital Federal, “Juan de Olivera” de la Regional Sur y “José Luis Castrogiovanni” de la Regional Norte - Oeste del Gran Buenos Aires. El batallón contaría con doscientos cincuenta combatientes: unos ciento cincuenta de infantería y cien de apoyo (logística y servicios).

El asalto al cuartel fue llevado a cabo por una unidad especial denominada “Guillermo Rubén Pérez”, cuyo núcleo principal era un contingente selecto de combatientes probados, incluyendo una escuadra de diez terroristas provenientes de Córdoba. El jefe de esta fuerza, compuesta por ochenta y cinco efectivos, fue Abigail Armando Attademo, alias “Miguel”.

La Infiltración y la Emboscada

El domingo 7 de diciembre, durante el “Operativo Cacerola”, fuerzas del Ejército Argentino capturaron a varios integrantes del PRT-ERP que conocían los detalles del ataque, entre ellos Juan Eliseo Ledesma, quien fue reemplazado por Benito Urteaga, “Mariano”, como comandante del “Batallón Urbano” del ERP. José Oscar Pintos, “Gabriel”, jefe de logística, también fue capturado. A pesar de estas capturas y las advertencias de un soldado conscripto que colaboraba con el ERP, Santucho se negó a suspender el operativo.

El Ejército, ya al tanto del ataque gracias a un infiltrado, Juan Ramés Ranier, conocido como el “Oso Ranier”, y la información obtenida de los capturados, preparó una emboscada. Los militares no querían evitar el ataque, sino atraer a los guerrilleros a un combate abierto. Reforzaron las defensas del cuartel con "tres puntos fuertes" dotados de armas pesadas, trincheras y pozos de tiradores, e incrementaron los efectivos con una sección de tiradores del Regimiento de Infantería 3.

Fecha Objetivo Resultado del ERP Infiltrados / Inteligencia Muertes (ERP) Indemnizaciones (USD)
18 de febrero de 1973 Batallón de Comunicaciones 141 (Córdoba) Éxito parcial (robo de armas) Félix Roque Giménez (colaborador) 0 N/A
23 de diciembre de 1975 Batallón de Arsenales 601 (Monte Chingolo) Fracaso total Juan Ramés Ranier (agente) ~160 224,000 por caso (49 identificados)

El Desarrollo del Combate

En la tarde del 23 de diciembre, los terroristas ocuparon un hotel en Quilmes. A las 18:50, el jefe del Batallón, el coronel Eduardo Abud, observó la columna atacante y preparó su ametralladora MAG 7,62.

El camión Mercedes Benz irrumpió en el cuartel derribando el portón, pero fue inmediatamente impactado por el fuego de la MAG del coronel Abud. El camión se incrustó contra una garita, y el conductor murió. Un presunto atacante relató en la revista Estrella Roja (órgano oficial del PRT-ERP) la intensidad del fuego enemigo. Los atacantes fueron recibidos por fuego de ametralladoras MAG y soldados atrincherados. Un segundo grupo de logística ingresó por la parte posterior de la guarnición.

El Fracaso y las Consecuencias

El ataque fue un total fracaso. Los terroristas nunca pudieron capturar el puesto de guardia de prevención y, aunque lograron ingresar unos cincuenta metros, fueron bloqueados por el intenso fuego cruzado. Las contenciones montadas por los terroristas en los puentes tampoco pudieron resistir a la Policía Bonaerense y los refuerzos militares.

El "Batallón Urbano de Buenos Aires General San Martín" resultó ser, como lo calificó Irurzún, una auténtica “Armada Brancaleone”. De los doscientos cincuenta miembros del ERP que participaron, al menos un centenar eran jóvenes estudiantes universitarios, algunos adolescentes sin experiencia en combate o manejo de armas. Muchos recibieron sus armas minutos antes de la acción sin familiarizarse con ellas, y carecían de disciplina de fuego. Algunos milicianos portaban escopetas monotiro, pistolas calibre 11,25 mm o revólveres calibre 22, e incluso algunas mujeres llevaban "granadas caseras" precarias.

En los primeros momentos del combate, los atacantes se quedaron sin municiones ni comunicaciones, lo que impidió un repliegue ordenado. Los medios sanitarios y de evacuación de heridos eran insuficientes. El plan de ataque incluso contemplaba que, si la operación tenía éxito, una parte de los terroristas abandonaría el lugar en transporte público.

El combate dentro del Batallón duró aproximadamente desde las 18:50 hasta las 21:30, una batalla de gran intensidad. Cuando los últimos atacantes fueron abatidos, unos 110 muertos quedaron dentro del Batallón. Sumando los que murieron en los ataques de distracción, el ERP tuvo unos 160 muertos. En el batallón no hubo prisioneros, ya que los heridos seguían disparando hasta morir.

Juan Bautista Tata Yofre señaló que “En Monte Chingolo murieron más personas que en el Combate de San Lorenzo”. Entre las fuerzas de defensa y seguridad, fallecieron el capitán Luis María Petruzzi, el teniente primero José Luis Spinassi, el sargento ayudante Roque Cisterna y los soldados conscriptos Roberto Caballero, Benito Manuel Rúffolo y Raúl Fernando Sessa, todos del Ejército, además del cabo segundo Enrique Grimaldi de la Armada y tres miembros de la Policía Bonaerense. 34 militares y policías resultaron heridos. Estos héroes fueron condecorados póstumamente y ascendidos al grado inmediato superior.

La Aniquilación del ERP Urbano

El desastre de Monte Chingolo no solo fue el último ataque del ERP a una unidad del Ejército, sino que supuso su aniquilación definitiva como fuerza urbana. Dos meses después, el Ejército dio por finalizada su campaña en Tucumán, y el 19 de julio fueron localizados y muertos en enfrentamiento Santucho y Urteaga.

Según Clarín del 23 de enero de 2006, los restos de 49 terroristas del ERP caídos en Monte Chingolo fueron localizados en el cementerio de Avellaneda. Todos ellos han sido dados de alta en la base de datos del Parque de la Memoria y sus familias han sido indemnizadas con 224.000 dólares por el gobierno de Néstor Kirchner. En total, se pagaron 37 indemnizaciones "reparatorias", sumando un total de $281.000.000 (actualizado a marzo de 2019).

tags: #termidorianos #erp #batallon #comunicaciones #de #cordoba

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