Guía Completa para Generar Ideas de Negocio Innovadoras y Rentables
Desarrollar una idea de negocio puede ser una tarea emocionante, pero también abrumadora y compleja. Las ideas y la pasión que sientas por ellas serán el motor principal de tu aventura de negocios, pues si algo se necesita a la hora de un emprendimiento, es justamente la tenacidad que otorga el convencimiento. Para poder obtener ideas de valor en nuestra empresa que nos ayuden a crear y modificar los productos y procesos, es absolutamente necesario trabajar la creatividad y hacerlo de forma planificada y estructurada.
No es necesario que reinventes la sopa. Muchos de los emprendimientos más exitosos sencillamente tomaron ideas que estaban en el aire, que la competencia estaba llevando a cabo, y les dieron un sentido único. Lo que hace interesante a una idea de negocios, entonces, no es necesariamente que sea inédita, sino que sepa aplicarse de un modo eficiente, original y organizado. Una vez logrado ese funcionamiento primario, será más fácil que vengan las ideas novedosas y las posibilidades más rompedoras.
Paso 1: Identificar Necesidades y Problemas en el Mercado
El primer paso en el desarrollo de una idea de negocio es identificar una necesidad en el mercado que puedas resolver. Los grandes emprendedores de la historia han sido ante todo observadores. ¿Por qué razones sufre la gente a tu alrededor? ¿Qué les falta? ¿De qué se quejan? Allí pueden perfectamente estar las claves que necesitas para tu idea. Recuerda que todos los negocios se dirigen a alguien y tienen un mercado que satisfacer.
Piensa en un segmento de cliente objetivo, un cliente con quien nos apetezca trabajar, conocer y empatizar. A veces ocurre que pensamos en clientes cuyo perfil dista tanto de nuestros gustos, aficiones, comportamientos o ideales, que nos resulta muy complicado identificarnos con ellos. Por ejemplo: parejas de entre 30 y 40 años, con hijos pequeños de entre 3 y 10 años, que trabajan y no tienen tiempo para hacer deporte.
En esta fase, lo que queremos es encontrar problemas de nuestro segmento de clientes, que son el punto de partida de muchas metodologías, como por ejemplo, lean startup. Es el momento de empezar a generar ideas innovadoras. Pero el primer paso para saber «cómo se generan las ideas de negocio», pasa por no centrarnos en soluciones, lo que buscamos en esta fase son problemas. El paso siguiente sería documentarse aún más respecto a la temática, las necesidades, las fuentes de esa molestia que pudiste percibir… y buscar en los libros.
Generalmente, los problemas son los que hemos generado en la fase anterior, pero a veces se generan nuevos, simplemente por el hecho de poner nombre y apellidos a los clientes objetivo. Es un proceso que merece la pena realizar.
Paso 2: Desarrollar la Propuesta de Valor
Una vez que hayas identificado una necesidad en el mercado, definido tu público objetivo, el lienzo de propuesta de valor se centra en dos casillas fundamentales del lienzo de modelo de negocios de Osterwalder: las casillas de clientes y propuesta de valor. Lo que ofrecemos y por qué es valioso para tus clientes debe ser claro y conciso.
Una vez tenemos clientes objetivo y problemas que resolver, lo que hacemos es encontrar soluciones que satisfagan a esos clientes. No olvidemos que las soluciones ideadas estarán basadas en problemas que nosotros hemos pensado que existen, pero eso no quiere decir que existan de verdad.
Identificar beneficios es importante para realizar una selección de todas las ideas que hemos tenido para solucionar los problemas. Elegiremos la solución o soluciones que más beneficios aporten o que resuelvan los problemas más acuciantes de nuestros clientes.
Paso 3: Técnicas para la Generación de Ideas
En ocasiones podemos tener algunos bloqueos en nuestra creatividad. Por esa razón, se han desarrollado una serie de técnicas en grupo que nos ayudan a generar ideas. Cualquiera de estos consejos te permitirá avanzar en la dirección adecuada: la de dar con tu propia idea de negocios.
1. Brainstorming (Tormenta de Ideas)
También conocida como la tormenta de ideas, es una técnica infalible para encontrar ideas cuando no tenemos ni siquiera una clave de dónde buscarlas. Se trata de la técnica más extendida. Es una técnica grupal que busca generar el mayor número de ideas posible en un tiempo determinado que suele ser una hora. Los participantes aportan todas las ideas que se les van ocurriendo y de la cantidad finalmente se obtienen ideas de calidad.
Los miembros del equipo expresan durante 10-15 minutos todas las ideas que se les van ocurriendo, sin que se haga ninguna crítica de la misma, ya que lo importante es la cantidad de ideas no la calidad. Así que recuerda ¡no vale criticar! Se van apuntando todas las ideas en una pizarra de manera que las ideas de unos irán alimentando las de otros. Una vez acabado el proceso, se procederá a hacer la evaluación de las ideas, pero nunca antes.
Toma apuntes, graba tus impresiones, permite que tu mente derive con libertad y luego intenta juntar los puntos de lo que surja. Como dicen los estadounidenses, hace falta pensar “fuera de la caja” (out of the box) para dar con los filones rentables y originales.
Existe una variante escrita de esta técnica que se llama Brainwriting. Normalmente se aplica con grupos que no se conocen, con grupos que tienen dificultades de expresión o con equipos muy jerarquizados en los que se evita que los participantes filtren las ideas ante la presencia de los directores.
2. SCAMPER
Esta técnica busca mejorar o modificar un producto existente haciéndose una serie de preguntas. Es muy útil para mejorar productos existentes.
- Sustituir: ¿Qué se puede reemplazar? (colores, materiales, componentes, personas...). Ejemplo: ¿Cómo puedo hacer que un pastel no tenga tantas calorías? Sustituyendo el azúcar por sacarina.
- Combinar: ¿Qué podemos unir? (características, ideas, objetos, juegos...). Ejemplo: ¿Cómo puedo limpiar el suelo de una forma más cómoda? Combinando un cepillo con un palo (así se creó la escoba).
- Adaptar: ¿Qué puedo añadir? (funciones, disponibilidad para nuevos usuarios...). Ejemplo: ¿Cómo puede dejar claro que mi tienda se centra en niños? Poniendo una entrada pequeña para ellos.
- Modificar: ¿Qué podemos cambiar? (transformarlo, cambiar el tamaño, el material...). Ejemplo: ¿Cómo podemos mantener un circo sin que haya animales encerrados? Centrándonos en las acrobacias, la magia y los musicales.
- Proponer: ¿Qué otros usos le puedo dar? (para otras personas, para otros mercados...). ¿Qué otro uso le puedo dar a una sábana muy bonita? Puedo convertirla en una cortina, o incluso en un vestido.
- Eliminar: ¿De qué puedo prescindir? (materiales, personas, diseños...). ¿Cómo puedo jugar a la play desde cualquier lugar de la habitación? Haciendo mandos inalámbricos.
- Reordenar: ¿Qué puedo organizar de una manera distinta? (cambiar de lugar, de forma...). Ejemplo: ¿Cómo puede un restaurante con muchos clientes despreocuparse de que se vayan sin pagar? Sirviéndole la comida después de que pague (como McDonald’s).
3. Los 6 Sombreros para Pensar (Edward de Bono)
Esta técnica del psicólogo Edward de Bono pone en escena el funcionamiento de la mente humana, creando una metáfora con 6 sombreros que sirven para observar la realidad desde un prisma diferente. Es una técnica promovida por Edward de Bono, uno de los mayores expertos en creatividad y padre del pensamiento lateral. En el mundo empresarial, esta técnica se pone en práctica para generar ideas creativas.
La técnica consiste en que un concepto pasa por el filtro de cada sombrero, adoptando un enfoque distinto que ofrezca diferentes puntos de vista sobre un problema. Los 6 sombreros y las posturas que defienden son:
- Blanco: Se centra en defender hechos. Es un punto de vista objetivo, realista y neutro. Este sombrero es el que comienza.
- Amarillo: Defiende un punto de vista optimista. Se encarga de destacar todos los aspectos positivos de la idea.
- Negro: Defiende un punto de vista pesimista. Destaca todos los aspectos negativos de la idea con el fin de mejorarlas.
- Rojo: Se centra en emociones y sentimientos. Se encarga de enfatizar cómo se siente con la idea y cómo se sentirían las demás personas.
- Azul: Se encarga de controlar el debate. Puede organizar los turnos de los sombreros.
- Verde: Es el punto de vista de la creatividad. Se centra en qué otra forma se podría hacer, o cómo se puede mejorar esa idea.
4. Los 5 Porqués
La técnica de los 5 Porqués es una herramienta de análisis creada para entender en profundidad las causas reales de un problema. Se basa en un principio muy simple: formular la pregunta "¿por qué?" cinco veces seguidas para llegar a la causa raíz de un problema. Solo cuando entendemos esa causa profunda podemos encontrar soluciones verdaderamente eficaces y sostenibles.
Ejemplo: Problema detectado: “Los estudiantes no se conectan a las clases online.”
- ¿Por qué no se conectan? Porque no les resulta interesante.
- ¿Por qué no les resulta interesante? Porque las clases son muy teóricas y pasivas.
- ¿Por qué son tan teóricas? Porque no se aplican dinámicas participativas o herramientas digitales atractivas.
- ¿Por qué no se aplican esas dinámicas? Porque el profesorado no ha sido formado en metodologías activas para el entorno online.
- ¿Por qué no se ha formado el profesorado? (La respuesta a esta última pregunta revelaría la causa raíz y el punto de acción).
5. Mapas Mentales (Tony Buzan)
Esta técnica gráfica fue promovida por Tony Buzan, investigador en el campo de la inteligencia y presidente de la Brain Foundation. El mapa mental es una técnica gráfica muy útil para la generación de ideas por asociación y para organizar la información. Para aplicarla escribimos en el centro el problema o reto y de ahí irradian los temas relacionados con el problema dando una estructura nodal.
6. Método Walt Disney (Robert Dilts)
Que todo lo relacionado con Walt Disney es un éxito está claro. Por ello, este método, impulsado por el experto en Programación Neurolingüística, Robert Dilts, es una buena opción para despertar la creatividad en tu empresa. Esta metodología consta de tres pensamientos para el desarrollo: el soñador, el realista y el crítico.
7. Técnica 6-3-5 (Bernd Rohrbach)
Esta metodología, acuñada por Bernd Rohrbach, es una de las más útiles para conseguir un gran número de ideas en poco tiempo. Por tanto, si necesitas que tu equipo realice un trabajo eficiente e invierta el mínimo tiempo en obtener ideas exitosas, esta es tu metodología. El único inconveniente que puedes encontrar es que está pensado para 6 personas, las cuales deben proponer tres ideas distintas cada 5 minutos. El proceso se repite durante un tiempo máximo de media hora y la máxima es no dejar de escribir pensamientos, indistintamente de la calidad de éstos. Con esta técnica se consigue potenciar el trabajo en equipo, al tiempo que se aprende a desarrollar ideas a partir de los pretextos que expongan los compañeros. La clave está en que todo el mundo trabaja a la vez y bajo la presión de cumplir con el tiempo establecido.
8. Técnica de Leonardo Da Vinci (Concentración y Asociación)
Uno de los genios que ha dado la historia de la humanidad, Leonardo Da Vinci, también dejó un legado aplicable para lograr buenas ideas empresariales. Da Vinci abogaba por utilizar la concentración para evadirte y abstraerte del trabajo durante 10 minutos. Una vez hayas acabado de plasmar en papel todo lo que se te ocurra, debes tomarte tu tiempo y analizar el porqué de cada garabato. Intentar encontrar nexos de unión entre los dibujos es interesante para poder expresar aquello que con palabras no has encontrado la forma de hacerlo. Esta metodología es muy recomendable para aquellos que les resulta complicado transmitir una idea.
9. Método de los Ojos Limpios (Molière)
Por último, aunque no por ello menos útil, si quieres encontrar una idea de éxito empresarial, puedes utilizar la metodología del poeta y dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière. Esta técnica, también bautizada como el método de los ojos limpios, consiste en invitar a una persona o personas ajenas al proyecto para que ofrezcan su propia visión y aporten matices nuevos. De este modo, se consigue un enfoque fresco, ya que la opinión externa no está sesgada por los antecedentes.
TÉCNICAS PARA FOMENTAR LA CREATIVIDAD
Paso 4: Documentar y Estructurar las Ideas
Una vez generadas las ideas, es crucial documentarlas. “Los suspiros son aire y van al aire”, escribía el poeta romántico Gustavo Adolfo Bécquer. Pues a las ideas les pasa un poco igual. No puedes dejarlas flotando como un suspiro; has de darles consistencia. Para poder hacer buen uso de ellas tienes que "bajarlas" desde la abstracción al mundo real, convertirlas en un proyecto con forma y fondo.
Hoy la tecnología nos ha abierto un sinfín de posibilidades. Existen herramientas que te permiten documentar los conceptos, guardarlos y compartirlos para que personas de confianza te den esa visión externa tan importante para comprender qué falla y en qué estamos dando en el clavo.
Un software original y muy productivo cuando das los primeros pasos del emprendimiento es Mindmeister, que permite generar mapas mentales y estimular lluvias de ideas, los famosos brainstorming. Es tan sencillo como escribir en el centro del mapa tu idea de negocio e ir generando desde ramas que te lleven a ideas secundarias, presupuestos, conceptos de la competencia aprovechables, elementos diferenciadores. Además, puedes enriquecerlo con imágenes, vídeos, comentarios, hojas de cálculo o PDFs que profundicen en algún concepto.
Con esta herramienta vas a poder estimular el flujo de pensamiento y, lo mejor de todo, podrás compartirlo con las personas en las que confíes para que intervengan en tu idea y la puedan mejorar a partir de su experiencia o su capacidad innovadora.
Los conceptos que complementan a la idea de negocio inicial surgen a menudo de forma inesperada. Por ello, contar con un lugar donde subrayarlos y desplegarlos es una opción que debe tener en cuenta cualquier emprendedor. Evernote es probablemente el software más popular para hacerlo. Este software funciona como el mejor aliado para una persona con vocación de emprendimiento. Evernote te permite guardar notas de voz en un archivo o, gracias a su reconocimiento de voz, pasarlo a un archivo de texto. Además, puede archivar todos los documentos útiles para desarrollar tu idea de negocio: imágenes, infografías, informes… Tu memoria pasa a estar organizada en una aplicación que podrás visitar cuando quieras, desde tu teléfono móvil si lo crees conveniente. Además, es posible compartir todos estos documentos con quien desees.
Paso 5: Establecer Metas y Fechas Límite
Ya tienes la idea documentada y razonada. Llega el momento de estructurarla: establecer prioridades, ordenarlas, indicar fechas límite. Las ideas pueden surgir caóticas. Nuestra recomendación es muy clara: ve por partes, trabaja por proyectos. Y déjate ayudar por las herramientas más convenientes.
A todo ello es a lo que nos referimos cuando hablamos de la gestión de proyectos. Tienes la visión global del proyecto, pero te falta empezar a desarrollar tu idea de negocio y eso has de hacerlo a partir de un plan integral compuesto por tareas. Cada una de ellas debe tener un objetivo claro, debe avanzar hacia una meta, tener un tiempo establecido para que se cumpla y estar orientada a lograr un resultado global.
Paso 6: Validar la Idea de Negocio en el Mercado
Una vez que has dado los pasos que permiten definir que la idea de negocio puede ponerse en marcha, es el momento de investigar si realmente tiene mercado, si tiene potencial para ser rentable. Salir a hablar con los clientes es el paso fundamental para comprobar si todo lo que nosotros hemos ideado se cumple en realidad. La mayoría de los procesos fracasan porque los emprendedores con una buena idea de negocio se quedan sin realizar este paso, sin comprobar si sus ideas se fundamentan en necesidades reales. Por lo tanto, como solemos aconsejar, el estudio de mercado debes hacerlo tú mismo. Tú eres quien debe hablar con los clientes.
Para tener toda la información necesaria es importante ir paso a paso, no correr demasiado. Lo primero es tener claros los datos del segmento del mercado al que te diriges. Todos los productos tienen un público objetivo. Tras ello es el momento de analizar a la competencia directa. Has de saberlo todo sobre cuántas empresas están especializadas en servicios tecnológicos para bebés y qué volumen de venta tienen. Investiga la fórmula en que los consumidores acceden a marcas parecidas a la tuya. Analiza la tendencia de penetración de la tecnología en el mercado en que actúas, cómo crees que va a ser recibido y qué financiación necesitas para poder llevarse a cabo. ¿En qué tiempo crees que alcanzarás el retorno de la inversión inicial y empezarás a ser rentable?
Cuando tengas un plan de negocio sólido, es el momento de desarrollar un prototipo para validar tu idea de negocio. Desarrollar un prototipo también te ayudará a identificar posibles problemas o desafíos que podrían surgir. Recuerda: el prototipo no tiene que ser perfecto. Ya con el prototipo, es el momento de realizar pruebas de mercado. Puedes realizar pruebas de mercado a través de encuestas, grupos focales, pruebas de usuario y otros métodos de investigación de mercado. Es importante entender que las pruebas de mercado deben ser continuas. Debes seguir obteniendo feedback de los clientes y ajustando tu idea de negocio a medida que cambian las necesidades del mercado, día a día, mes a mes.
Paso 7: Crear un Plan de Negocio Detallado
Llega el momento de la verdad. La documentación, el inicio de la gestión del proyecto y la validación del mismo te confirma que sí, que el negocio puede salir adelante. Vamos a poner sobre el papel la hoja de ruta que facilite desarrollar una idea de negocio y hacerlo con éxito. Tres puntos hay que tener muy en cuenta desde el principio: el aspecto financiero, cómo esperamos que se desarrollen las operaciones y la fórmula para llegar al posible consumidor mediante la comunicación y el marketing.
Un plan de negocio es esencial para definir los objetivos de la empresa, la estrategia para alcanzarlos y los planes financieros. Será tu mapa de ruta. También es importante tener en cuenta los riesgos y oportunidades que existen en el mercado. Un plan de negocio sólido es esencial para el éxito a largo plazo de la empresa.
Te dejamos unos consejos que son válidos para todo plan de negocio, sea cual sea el tipo de emprendimiento. Ha de ser breve, describir claramente el producto o servicio indicando su valor y cuál es nuestro planteamiento en el corto, medio y largo plazo, explicar los recursos que necesita, contar con una información financiera precisa, detallar con qué personal vas a contar para su desarrollo y hacer una valoración de la competencia y de nuestras virtudes frente a ella.
Análisis DAFO
Un paso muy útil que nos lleva a poner sobre el papel lo que tenemos entre manos y así entender sus puntos positivos y sus dificultades es el llamado análisis DAFO, una herramienta de análisis estratégico que te va a ayudar a dar un paso más al desarrollar la idea de negocio y facilita que el análisis estratégico sea efectivo.
Se trata de una matriz compuesta por cuatro cuadrantes de análisis en los que se incluyen las Debilidades, las Oportunidades, las Fortalezas y las Amenazas del negocio. Es esencial que este análisis sea puramente objetivo, que esté sustentado en datos verificables. A partir del análisis de los componentes de esta matriz es posible realizar comparaciones y plantear las líneas de acción para desarrollar la idea de negocio.
A continuación, se presenta un esquema del análisis DAFO:
| Interno | Externo |
|---|---|
| Fortalezas: Elementos internos positivos (recursos, destrezas, capacidades, talentos, ventajas competitivas). | Oportunidades: Elementos externos positivos (penetración en el mercado, nichos no explorados). |
| Debilidades: Elementos internos negativos (aspectos mejorables, obstáculos internos). | Amenazas: Elementos externos negativos (competidores, aspectos legislativos, cortapisas tecnológicas). |
Las fortalezas se plantean como elementos internos, es decir, parten de la empresa misma. Las oportunidades son aspectos también positivos pero externos, es decir, relacionados con el entorno en que vamos a competir. Por su parte, las debilidades forman parte de nuevo del esquema interno de la empresa. Las amenazas son elementos externos, ya que provienen del entorno.
Paso 8: Crear una Marca y un Logo
Ya casi tienes el negocio a punto. Pero falta una parte esencial: la marca y el logo. El rostro de la idea, lo que te hace único y reconocible por parte de los consumidores: la identidad. Empecemos con el nombre. Lo ideal es que hagas una lista de palabras que se relacionen con el objeto de la empresa. Apúntalas en un papel y descarta aquellas que sean difíciles de pronunciar, las que puedan resultar malsonantes y las que puedan tener significados equívocos en otros idiomas.
La marca debe ser única y diferencial. Es decir, has de tener el máximo cuidado para evitar que el nombre de la marca coincida con el de otra empresa que ya existe en el mercado. Es recomendable que tu marca esté acompañada de un eslogan que defina el tono de tu empresa y que sea identificable para el usuario.
Una vez que tenemos nombre y eslogan, es el turno de crear la primera imagen visual que nos va a definir, el logo. Programas de diseño como Canva te acompañan para generar un logo de manera muy sencilla en escasos minutos. También Adobe Creative Cloud Express te ofrece gran cantidad de plantillas que podrás modificar y moldear según el estilo que te interesa para la marca. No puedes olvidar una parte esencial para oficializar la marca: el registro.
También es imprescindible establecer una estrategia de branding sólida y diferenciadora.
Paso 9: Lanzar el Negocio y Monitorear Resultados
Y el último paso para desarrollar tu idea de negocio es, como no podía ser de otro modo, el lanzamiento. Llega el turno de aprovechar los principales canales que permitirán visibilizar tu negocio. Bien. Ya tenemos una idea de desarrollo de negocio sólida. El negocio ya ha sido lanzado. Toca analizar. Monitorear los resultados y ajustar la estrategia según sea necesario. Y no nos olvidemos de obtener feedback de los clientes y ajustar tu oferta en consecuencia.
Por último, pero no menos importante, es importante mantener un enfoque constante en la mejora continua. Continúa investigando y aprendiendo sobre tu industria y tu público objetivo para asegurarte de que estás ofreciendo la mejor solución posible. Recuerda que cada negocio es único y puede requerir pasos adicionales o diferentes en función de las necesidades específicas y complejidad del mercado.
