Carmen Lomana: Un imperio forjado entre la herencia, los negocios y la alta costura
Carmen Lomana es una de las figuras más conocidas del panorama social español. Su presencia en televisión, su carácter extrovertido y su pasión por la moda y el arte han hecho que su nombre sea prácticamente sinónimo de elegancia y lujo. A lo largo de los años, la socialité ha sabido construir una imagen sólida y reconocible, que combina sofisticación con una personalidad de lo más directa.
Pero más allá de su fama y de su estilo, lo que realmente ha despertado siempre un gran interés y curiosidad es cómo ha gestionado su patrimonio y cómo ha conseguido mantener su nivel de vida a lo largo del tiempo. La combinación de ingresos derivados de negocios familiares, colaboraciones en distintos medios y con distintas marcas en redes sociales, han hecho de Carmen Lomana una figura que despierta debate sobre su estilo de vida y la gestión de su fortuna.
Desde que la empresaria hizo pública su afición a la alta costura en 2018, realizó una exposición en el Museo del Traje de Madrid en la que exhibió piezas exclusivas de su armario.
Los orígenes de su fortuna: Una herencia marcada por el amor y la tragedia
La fortuna de Carmen Lomana no solo proviene de su astucia en los negocios, sino también de una considerable herencia que recibió tras la trágica muerte de su esposo, el diseñador chileno Guillermo Capdevila, en un accidente de tráfico en 1999.
La historia de Carmen Lomana (1948) y su marido Guillermo Capdevila (1947-1999) empezó en Londres, donde se conocieron cuando el chileno vino a Europa al entrar su país en una profunda crisis política. Una vez en Europa se instaló en Londres, donde conoció a Lomana en un club de jazz del barrio de Chelsea. Ella tenía 26 años, él tenía 27. "Era un chico muy comprometido políticamente, muy bohemio, que tenía una brillantez y una cultura que me volvió loca de amor”, contó Carmen Lomana en Vanitatis.
Fue en la primavera de 1974 y se casaron seis meses después, el 13 de diciembre de 1974, en Llanes (Asturias). “No teníamos nada excepto nuestro amor, muchas ganas de vivir y un apartamento en Chelsea”, aseguró la empresaria a Vanitatis. Carmen Lomana, licenciada en Filosofía, trabajaba en Londres para el Banco Santander. En esta etapa abrió una tienda con ropa que traía de la capital británica en San Sebastián, donde la pareja se instaló poco después.
El matrimonio sufrió un duro golpe poco después del "sí, quiero", ya que Carmen Lomana sufrió un aborto espontáneo y eso le impidió cumplir sus deseos de ser madre. Ahí decidió volcarse en Willy, como llamaba a su pareja. "A mí la vida me ha dado mucho, pero me ha quitado mucho, me ha quitado la posibilidad de ser madre. Todo por un médico, un monstruo, al que nunca perdonaré, que por una tontería de un embarazo extrauterino me cortó las dos trompas", contó en una entrevista con Francisco Rivera en Espejo público.
Guillermo, ingeniero industrial de formación, se destacó rápidamente en España como uno de los diseñadores industriales más importantes del País Vasco, fundando su propia empresa, Capdevila Asociados, que se especializó en diseño técnico, industrial y electrodomésticos. En 1985 alcanzó gran proyección internacional cuando le otorgaron el premio Simo y se hizo famoso con creaciones propias de gran repercusión.
Capdevila fue pionero en el diseño de productos emblemáticos como la cafetera triangular, el teléfono Panorama y la colección de grapadoras Derlin M20, que revolucionaron el mercado. Entre sus creaciones destacan algunos como la cafetera triangular y el climatizador Solac, el teléfono Panorama, el teléfono bipieza en madera o la colección de grapadoras de plástico Derlin M20 de El Casco. La carrera de Guillermo, llena de éxitos, terminó trágicamente cuando sufrió un accidente de tráfico el 9 de enero de 1999, a los 51 años.
Fueron años de luto para Carmen Lomana, que en 2001 decidió instalarse en el piso que tenían en Madrid. A partir de ese momento, Carmen Lomana se convirtió en la heredera de su fortuna, que incluía los negocios que Guillermo había fundado, los cuales le han proporcionado generosos dividendos.
La colaboradora de corazón nunca ha dejado de pensar en él, así lo confirmó en una entrevista con Diario de León: “Me propusieron incinerarle en Pamplona, pero pensé que bastante habíamos sufrido ya todos como para quemarlo, ni hablar. Hice donación de órganos y lo llevamos a León. Muchas veces voy a León a verle, y eso la gente no lo sabe. Es absurdo, pero parece que te reconforta. Voy allí, llevo mi cubo, limpio el panteón, le pongo unas flores y le digo: ‘Willy, ya te vengo a limpiar la casita’”.
La astucia empresarial de Lomana: Multiplicando el patrimonio
Tras la muerte de su marido, Lomana heredó todos los activos de sus empresas, lo que le permitió mantener un alto nivel de vida y una gran independencia financiera. Sin embargo, no se limitó a disfrutar de su herencia, sino que fue capaz de multiplicar su fortuna mediante diversas inversiones. Carmen Lomana ha sabido gestionar y expandir aquella herencia, convirtiéndola en una estructura financiera estable y diversificada que le ha permitido mantener un estilo de vida de lujo.
A lo largo de los años, Lomana ha demostrado una gran capacidad para multiplicar su riqueza, no solo con la gestión de los negocios que heredó, sino también mediante inversiones en propiedades inmobiliarias y en su pasión por la alta costura. "Cuando me quedo viuda, me llaman las personas que gestionaban las empresas de mi marido y yo les digo que quiero cerrar todas las sociedades y traer todo el dinero a España para regularizarlo”, explicó entonces en Vanitatis.
Carmen ha invertido parte de su capital en propiedades inmobiliarias, lo que le ha permitido generar ingresos adicionales a través de alquileres y ventas de bienes raíces. "Lo invertimos bien. Yo nunca he sido una mujer pedigüeña", ha explicado. Parte de esa riqueza se sustenta en inversiones inmobiliarias -“edificios en sitios singulares”, como ella misma ha definido-, además de otros activos, colecciones de arte, joyas y moda, elementos que forman parte tanto de su estilo de vida como de su capacidad de inversión.
La colección de alta costura: Arte, inversión y estilo
Además de sus inversiones inmobiliarias, Carmen Lomana ha destacado por su pasión por la moda de alta costura. Con una vasta colección de prendas de diseñadores icónicos como Dior, Chanel, Prada y Balenciaga, Lomana ha logrado combinar su amor por la moda con una inversión significativa en ropa de alta gama, según ha informado El cierre digital. Su colección no solo refleja su impecable estilo, sino también un patrimonio valioso que aumenta con el tiempo.
Según Europa FM, la leonesa habría declarado en el evento que “nunca me he puesto a calcular cuánto vale mi ropa, barata no es”. Por lo que, sin duda, esta colección ha sido otro de sus activos más valiosos, y no es extraño que haya obtenido enormes beneficios de su venta o alquiler en el mercado de la moda. Su armario fascina a los amantes de la moda y ha sido una oportunidad de negocio al abrirlo al público en subastas, exposiciones y alquileres.
| Área de Inversión | Descripción | Impacto en su Patrimonio |
|---|---|---|
| Herencia Capdevila | Negocios y activos heredados de su marido, Guillermo Capdevila. | Base fundamental de su fortuna inicial, generando dividendos. |
| Propiedades Inmobiliarias | Inversiones en edificios y áticos en ubicaciones exclusivas (Madrid, Marbella). | Generación de ingresos adicionales a través de alquileres y ventas. |
| Alta Costura | Colección de más de 1.000 piezas de diseñadores icónicos. | Valor patrimonial que aumenta con el tiempo, oportunidad de negocio (exposiciones, alquileres). |
| Negocios Propios | Empresas como Zapallar 99 SL (diseño de moda) e It’s Only Rock and Roll SL (promoción inmobiliaria). | Fuentes de ingresos activas que contribuyen a su estabilidad económica. |
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La trayectoria televisiva y otros intereses
Además de su faceta como empresaria, Carmen ha sido una figura televisiva clave en España, participando en programas como ¡Más que baile!, Las joyas de la corona y MasterChef Celebrity. La tele es donde menos pagan. A mí me gusta el foco y creo que en este medio tienes que ser un poco egocéntrico y vanidoso, afirma. "La gente piensa que no trabajo, pero esta publicidad también conlleva trabajo previo que no se ve”.
También incursionó brevemente en la política como candidata al Senado por Vox en 2015, aunque rápidamente abandonó esta faceta. Se dedicó durante unos años al sector financiero, pero su perfil actual se vincula a otros negocios. Carmen Lomana se hizo famosa hablando de dinero en televisión. La empresaria de 73 años saltó a los medios en 2008 preocupada por sus amigos ricos que no tenían cash para ir al supermercado. En aquel momento era una rica empresaria anónima, hoy es prácticamente imposible no conocerla ni conocer sus opiniones.
Desafíos y polémicas: Los “Papeles de Panamá” y más
A pesar de su éxito y astucia financiera, muchos apuntan que Carmen Lomana ha hecho alguna actividad inmoral con el dinero que posee. Y es que, en 2016, su nombre apareció en los “Papeles de Panamá”, relacionados con el uso de paraísos fiscales para ocultar activos. Aunque la empresaria se desvinculó rápidamente del asunto, explicando que no estaba involucrada en ninguna irregularidad, la situación generó debate sobre su gestión financiera.
En 2016 saltó a los medios porque algunas propiedades offshore que salieron del despacho de Mosack Fonseca estaban a nombre de Guillermo Capdevila. La socialité se desvinculó rápido del asunto al asegurar que era "una española ejemplar". "Me gasté muchísimo dinero en deshacerme de esa empresa. Hay que recordar que mi marido no era español [era chileno] y que tenía clientes por todo el mundo. Lo lógico sería preguntarle a él, pero desgraciadamente no se puede", dijo en una entrevista en LOC.
Más recientemente, Carmen Lomana ha sido sorprendida en una polémica alrededor de su patrimonio. El sábado OK Diario publicó que habría vendido uno de sus pisos en su misma ciudad de veraneo a un presunto narcotraficante. La madrileña fue inmediata. Se apresuró a defender su actuación ante las cámaras de Fiesta, el programa de sociedad de Telecinco. Allí se desmarcó de todo movimiento ilícito del nuevo propietario y aseguró que desconocía sus antecedentes: “Cuando recibí la información de que era un supuesto narcotraficante, no daba crédito”. Contó que “yo le vendo el piso a uno y no miro los antecedentes”.
Hace siete años que Carmen Lomana no estaría vinculada a este inmueble marbellí. Según los datos aportados por el periodista Saúl Ortiz, el apartamento es aún propiedad de una sociedad de Carmen Lomana en la que ella está registrada como administradora única. En su día no modificó la titularidad de la propiedad y las deudas que han surgido en este tiempo se han apuntado a nombre de la celebridad. Las inquietudes de los vecinos con el nuevo inquilino hablan de “impagos, ambiente de inseguridad, malas influencias y mala fama en torno a la colonia y dificultades en cuanto a futuras operaciones de compra-venta”. Así se lo hace ver la administración del vecindario y ha llegado hasta las portadas que otros días ocupa por su estilo y amistades high class.
