Entendiendo las PYMES: Definición, Clasificación y Requisitos de Activo
En España, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) son el motor económico del país. Basta con ver los datos para comprobar que representan una parte significativa del tejido empresarial, alrededor del 98 %. Esta realidad empresarial se extiende globalmente, ya que las PYMES constituyen una parte esencial de la economía mundial.
En 2024, estas compañías empleaban a 89,8 millones de personas, lo que equivale al 65 % del empleo asalariado del sector, y generaron más de la mitad (53,6 %) del valor añadido total. Las PYMES y todo lo que estas representan son piezas clave en el tejido productivo y en la economía de España, así como en el conjunto de la Unión Europea, donde nueve de cada diez empresas son PYMES y estas generan dos de cada tres puestos de trabajo. Según datos del Foro Económico Mundial, estas compañías generan más del 70 % del empleo en el Sur Global (países en vías de desarrollo) y crean dos de cada tres puestos de trabajo en la UE.
¿Qué es una PYME? La Definición Oficial
Pero, ¿exactamente qué es una PYME? Su definición oficial se puede encontrar en el reglamento nº 651/2014 de la Comisión Europea, concretamente en su Anexo I. Una PYME solo puede ser llamada así si es una empresa. Según dicho documento, se considerará empresa “toda entidad, independientemente de su forma jurídica, que ejerza una actividad económica. En particular, se considerarán empresas las entidades que ejerzan una actividad artesanal u otras actividades a título individual o familiar, así como las sociedades de personas y las asociaciones que ejerzan una actividad económica de forma regular”.
Ahora que ya conoces qué es una PYME, tienes que saber que una empresa se considera PYME cuando cumple los límites oficiales de tamaño. En general, el criterio más conocido es tener menos de 250 empleados. Pero para que la clasificación sea completa, hay que mirar también la parte económica: facturación anual (volumen de negocio) y/o balance general anual. Dada su relevancia, la definición de lo que es una “PYME” es importante para garantizar que las ayudas se concedan exclusivamente a aquellas empresas que las necesiten y cumplan con los requisitos establecidos. “Es un término acuñado hace ya varias décadas”, se explica en el ámbito académico.
Criterios de Clasificación de las PYMES
Además, en el escrito de la Comisión Europea se especifica que en la categoría de PYME (microempresas, pequeñas y medianas empresas) puede enmarcarse en aquellas compañías que ocupan a menos de 250 personas y cuya facturación es inferior a 50 millones de euros o cuyo balance general anual está por debajo de los 43 millones de euros. Así pues, las PYMES pueden ser muy diferentes entre sí. Para dividirlas se habla de tres tipologías distintas: microempresas, pequeñas empresas y medianas empresas.
- Microempresas: Estas son las PYMES más pequeñas en términos de empleo. Se considera como aquella sociedad que tiene una plantilla inferior a 10 personas y que tiene un volumen de negocios anual de como mucho 2 millones de euros. “Cuando alguien decide emprender una nueva actividad económica, lo normal es que la empresa no tenga más de diez personas y el volumen de negocio no sea espectacular”. En el caso de la UE, las microempresas son aquellos negocios cuyos activos no superan los 2 millones de euros. En España existían en septiembre de 2023 1.132.652 microempresas según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el 38,60 % del total de empresas.
- Pequeñas Empresas: Por su parte, una pequeña empresa sería la que ocupa a menos de 50 trabajadores y factura o tiene balance anual menor a 10 millones de euros. En el caso de la UE, se consideran pequeñas empresas las que no llegan a 10 millones de euros en activos.
- Medianas Empresas: La mediana empresa, como comentábamos, es la que cuenta con menos de 250 empleados e ingresa 50 millones de euros anuales a lo sumo. Una empresa mediana no debe sobrepasar los 250 empleados en su plantilla, mientras que la empresa pequeña suele tener un número menor de 50 trabajadores. En el caso de que la PYME continuara creciendo y superara estas cifras pasaría a considerarse una gran empresa.
El balance general anual, también llamado total del balance, es un indicador contable distinto de la facturación. El balance general hace referencia al valor de los principales activos de una empresa. Por ello, incluye la información de los recursos de los que se disponen (o activos), los que se tienen que pagar (pasivos) y, además, detalla el patrimonio y la manera en la que se administra.
Cálculo y Cumplimiento de los Requisitos
Para realizar la estimación del personal y los importes financieros hay que recurrir al último ejercicio contable cerrado y hacer los cálculos sobre una base anual. El total del volumen de negocio se calcula sin contabilizar el IVA ni los tributos indirectos. Si se trata de una empresa de nueva creación que todavía no tengan sus cuentas cerradas, lo que se hace es usar datos basados en estimaciones referente al ejercicio financiero.
Para que una empresa pueda ser considerada una PYME es indispensable que esta cumpla con los límites máximos establecidos en el requisito referente a los efectivos o número de trabajadores de las PYMES. En cambio, para obtener la condición de PYME, solo es necesario que, una vez se cumpla con el primer requisito, la empresa cumpla con uno de los otros dos requisitos, referentes a la cifra de volumen de negocio y de balance general. De esta manera, que una empresa supere uno de los dos límites máximos previamente establecidos no implicará que dicha empresa no pueda ser considerada una PYME.
Las compañías que no se mantengan en los límites de personal y volumen de negocio establecidos, podrían dejar de ser consideradas PYMES. En la misma línea, aquellas empresas consideradas PYMES solo perderán su condición cuando superen los umbrales establecidos (bien sea excediéndose en lo referente al requisito de efectivos o a ambos requisitos financieros) durante dos ejercicios consecutivos. Para saberlo, solo tienen que completar las preguntas de un cuestionario. Sin embargo, según la CE, “si supera los niveles establecidos durante el año de referencia, este hecho no afectará a su situación y conservará la condición de PYME que tenía al inicio del ejercicio contable”. Este hecho también ocurre a la inversa.
Las PYMES en España: Impacto y Evolución
Las PYMES son piezas clave en el tejido productivo y en la economía de España. Dentro de los cerca de tres millones de PYMES que componen el entramado empresarial español encontramos un sinfín de perfiles. En concreto, según los datos recogidos en los Informes elaborados por la D.G. de Industria y de la PYME, la situación de las PYMES en España ha evolucionado de la siguiente manera:
| Periodo | Número total de PYMES activas | Empleo generado por PYMES | Número total de empresas activas en España | Empleo total generado en España |
|---|---|---|---|---|
| Enero de 2021 | 2.879.948 | 10.131.728 | 2.884.713 | 15.790.645 |
| Noviembre de 2021 | 2.928.418 | 10.641.646 | 2.933.435 | 16.568.765 |
Pese a los efectos de la pandemia, todavía notorios en la economía del país, el número de PYMES ha seguido creciendo a lo largo del año 2021, de la misma manera que lo ha hecho el empleo generado por las mismas. En ambos casos, los sectores que predominan son el sector servicios, la construcción, el sector agrario y la industria.
Tipos de PYMES según su Estructura y Actividad
Además del tamaño, una PYME puede clasificarse en función de su relación con otras empresas, especialmente cuando existen participaciones o vínculos societarios:
- Empresa autónoma: Es aquella que no participa en más del 25% del capital o derechos de voto de otra empresa, y ninguna otra empresa cuenta con más del 25% de la suya. Este es el caso más común en microempresas y empresas pequeñas.
- Empresa asociada: Es aquella que cuenta con una participación entre el 25% y el 30% con otras empresas. Para saber si sigue siendo PYME hay que tener en cuenta sus propios datos y una parte proporcional de los datos de la empresa asociada.
- Empresa vinculada: Cuando otra empresa cuenta con más del 50% de su capital o derechos de voto.
También se pueden clasificar según su actividad económica:
- PYMES industriales: Estas empresas están involucradas en la producción o manufactura de bienes.
- PYMES comerciales: Se dedican a la compra y venta de productos. Esto incluye minoristas, mayoristas y comerciantes en general.
- PYMES de servicios: Ofrecen servicios en lugar de bienes.
- PYMES agrícolas: Se dedican a la producción, procesamiento o venta de productos agrícolas. Pertenecen a este grupo las granjas familiares, las cooperativas agrícolas y las pequeñas empresas agroindustriales.
Características Distintivas de las PYMES
Las pequeñas y medianas empresas tienen un tamaño menor en comparación con las grandes corporaciones, lo que les confiere una dimensión reducida y una estructura flexible. Sin embargo, esto también implica que tienen recursos más limitados que las grandes empresas, enfrentando a menudo mayores dificultades para acceder a financiación. A pesar de estas limitaciones, las PYMES suelen tener un alto grado de creatividad para lograr su supervivencia, llevando la optimización al siguiente nivel debido a la menor cantidad de recursos económicos disponibles.
La mayor dificultad para acceder a fuentes de financiación es el catalizador que lleva a las PYMES a ser más creativas e innovadoras que las empresas de gran tamaño. Además, muchas PYMES se caracterizan por una mayor especialización en un nicho de mercado. Una pequeña empresa ya suele tener cierta estabilidad y un equipo más estructurado, pudiendo tener varias áreas como ventas, operaciones, administración, entre otras.
Beneficios y Ventajas de ser una PYME
La clasificación como microempresa, pequeña o mediana empresa puede influir en líneas de financiación tanto públicas como privadas, requisitos en convocatorias, programas de digitalización, y criterios de elegibilidad en determinados proyectos. Esto no es un simple capricho, ya que las PYMES pueden conseguir muchas ayudas y subvenciones que no están disponibles para otro tipo de empresas. Más allá de cumplir con los requisitos de una PYME, esta tipología de empresa ofrece diversos beneficios, tales como:
- Ayudas y subvenciones específicas.
- Incentivos para empresas tecnológicas e innovadoras.
- Beneficios en el Impuesto de Sociedades.
- Ventajas en el IVA.
- Regímenes especiales en Retenciones y pagos a cuenta.
“La intención detrás de todo esto es facilitar que se desarrolle un negocio, se monte una empresa o se cree una startup para generar y crear riqueza”.
Requisitos Contables y Fiscales Específicos para PYMES: Activos y Modelos Abreviados
El balance refleja el valor de activos y pasivos. Para ser reconocida como PYME en España, tu empresa debe figurar correctamente en el Registro Mercantil. Por otra parte, entre los requisitos para PYMES más básicos está la obligación de llevar una contabilidad acorde a la normativa vigente y a presentar las cuentas anuales. El Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas (PGC de PYMES) establece ciertos criterios que permiten aplicar modelos contables simplificados. En el año 2007 se aprobaron dos Reales Decretos para actualizar nuestra contabilidad.
Para entidades que deseen aplicar un PGC de PYMES, se requiere que el total de partidas del activo no sea superior a los 2.850.000€. Existen otros umbrales, como el de un total de partidas del activo no superior a los 11.400.000€, que también pueden ser relevantes para otros beneficios o modelos abreviados. Para las entidades que realicen actividades no mercantiles que estén obligadas por sus disposiciones específicas a aplicar alguna adaptación del Plan General de Contabilidad, podrán optar por aplicar los contenidos del PGC de PYMES y los criterios contables específicos para microempresas en vez de los contenidos en el plan general, siempre que se cumplan los requisitos comunes de las empresas.
Es importante destacar que los criterios que acabamos de conocer no son los mismos que sigue la Administración Tributaria. La ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades considera entidades de reducida dimensión aquellas cuya cifra anual de negocios en el periodo medio anterior sea inferior a 10 millones de euros.
