Principales Preocupaciones de las Pymes Españolas: Gestión Administrativa, Fiscal y Laboral
El tejido empresarial español, compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas (pymes), enfrenta una crisis sin precedentes. El Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos ha publicado un nuevo Barómetro que confirma lo que muchos temían: la situación de los pequeños y medianos negocios no mejora.
Según el presidente del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Madrid, Fernando Jesús Santiago Ollero, se estima que para finales de 2025 habrán desaparecido 70.000 empresas en España. Además, se denuncia que alrededor de 300.000 negocios operan en la economía sumergida. Esta situación pone de manifiesto las dificultades que atraviesan las pymes y la necesidad de implementar medidas urgentes para su supervivencia.
Entre el 31 de diciembre de 2024 y el 30 de junio de 2025 ha desaparecido el 4,8% de las pequeñas y medianas empresas. Aunque en ese mismo periodo se ha registrado un 5,2% de nuevas constituciones, el dato no refleja una recuperación real, sino una rotación forzada en el tejido empresarial. Las que desaparecen son, en su mayoría, negocios viables que no han podido seguir adelante por el entorno hostil al que se enfrentan.
El Poder de las PYMEs: Clave para el Empleo en España
Contexto Actual de las Pymes en España
Las pymes representan el 99,8% del tejido empresarial español, siendo fundamentales para la economía y el empleo en el país. Sin embargo, a pesar de su relevancia, estas empresas enfrentan múltiples desafíos que amenazan su viabilidad.
Gerardo Cuerva, presidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), ha señalado que, aunque el Ibex 35 muestra indicadores positivos, las pymes no experimentan el mismo crecimiento, evidenciando una desconexión entre las grandes corporaciones y las pequeñas empresas.
Incremento de Costes y Reducción de Rentabilidad
Uno de los principales obstáculos para las pymes es el aumento significativo de los costes operativos. Desde 2019, los costes laborales han crecido un 25,1% en las pequeñas empresas, mientras que su rentabilidad bruta ajustada por inflación ha disminuido un 15,4%. Este desequilibrio financiero limita la capacidad de inversión, innovación y expansión de las pymes, colocándolas en una posición vulnerable en el mercado.
Economía Sumergida: Un Problema Persistente
La existencia de aproximadamente 300.000 negocios operando en la economía sumergida agrava la situación. Estas empresas evaden regulaciones fiscales y laborales, creando una competencia desleal y reduciendo la recaudación tributaria del Estado. La falta de control y regulación en este sector informal dificulta la implementación de políticas efectivas para apoyar a las pymes legítimas.
Impacto de las Políticas Gubernamentales
Las decisiones políticas también influyen en la estabilidad de las pymes. La reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha generado controversia. Fernando Santiago Ollero ha expresado que este incremento es, en realidad, una subida de impuestos encubierta para los negocios, ya que el Estado se queda con una parte significativa del aumento salarial. Estas medidas, aunque buscan mejorar las condiciones laborales, pueden tener efectos adversos en las finanzas de las pymes.
Digitalización y Modernización: Retos y Oportunidades
La digitalización se presenta como una herramienta clave para la supervivencia y competitividad de las pymes. Sin embargo, muchas empresas enfrentan dificultades para adaptarse a las nuevas tecnologías debido a la falta de recursos y conocimientos. A pesar de los fondos europeos destinados a la modernización, los gestores administrativos han superado al Estado en la implementación de soluciones digitales, evidenciando una brecha en la adopción tecnológica.
Relaciones Institucionales y Apoyos
La colaboración entre las pymes y las instituciones es fundamental para enfrentar los desafíos actuales. La CEOE ha manifestado su apoyo a los gestores administrativos en la regulación de los horarios de notificaciones administrativas, reconociendo la importancia de establecer un marco que facilite la operatividad de las empresas. Estas alianzas pueden ser determinantes para la implementación de políticas que favorezcan a las pymes.
Casos Regionales: Aragón y Baleares
La situación de las pymes varía según la región. En Aragón, se prevé un déficit de 40.000 empleados en los próximos cinco años debido a la falta de relevo generacional y vocación profesional, afectando sectores clave como la industria manufacturera y la logística. Por otro lado, en Baleares, se están analizando las políticas económicas aplicadas y la situación del tejido empresarial y autónomo para identificar soluciones adaptadas a las necesidades locales.
Formación y Gestión del Talento
La transformación digital y la automatización están redefiniendo el panorama laboral. La gestión del talento se convierte en un desafío para las pymes, que deben invertir en formación continua para sus empleados y adaptarse a las nuevas herramientas tecnológicas. La implementación de soluciones digitales en recursos humanos puede mejorar la eficiencia y competitividad de estas empresas.
Brecha Salarial y Equidad de Género
La brecha salarial en puestos directivos ha vuelto a aumentar tras siete años de descenso, situándose en un 12,9%. Este incremento refleja desigualdades persistentes en el ámbito empresarial, afectando la moral y la cohesión dentro de las pymes. Abordar estas disparidades es esencial para fomentar un entorno laboral equitativo y productivo.
Perspectivas Futuras y Recomendaciones
Para revertir la tendencia de desaparición de pymes, es crucial implementar una serie de medidas:
- Acceso a Financiamiento: Facilitar líneas de crédito y subvenciones específicas para pymes, permitiendo inversiones en innovación y expansión.
- Simplificación administrativa y fiscal: Uno de los principales reclamos del colectivo de gestores administrativos y asociaciones empresariales es la reducción de la burocracia y la mejora en la interoperabilidad entre administraciones. La maraña regulatoria actual ralentiza los trámites, incrementa costes indirectos y disuade tanto a emprendedores como a pequeñas empresas de seguir adelante.
- Estabilidad normativa y seguridad jurídica: Las constantes modificaciones legislativas, muchas veces sin una adecuada transición, generan incertidumbre en la planificación de negocio. Las pymes requieren un marco legal estable que permita anticiparse y adaptarse a las exigencias sin que ello implique un sobrecoste insostenible.
- Mejor uso de los fondos europeos: El caso del Kit Digital o del fallido PERTE de microchips son ejemplos de cómo la falta de flexibilidad y la sobrecarga burocrática pueden desvirtuar los objetivos de programas bienintencionados. Es fundamental que la nueva programación de fondos 2025-2027 simplifique el acceso para las pequeñas empresas y autónomos.
- Apuesta por la profesionalización en la gestión: La figura del gestor administrativo se presenta como un aliado estratégico para el desarrollo empresarial. Promover el acompañamiento de expertos en todas las fases de vida del negocio (alta, digitalización, contratación, fiscalidad) puede marcar la diferencia en la supervivencia de muchas pymes.
- Formación dual y colaboración con FP y universidades: Abordar los retos de la empleabilidad y el relevo generacional pasa por rediseñar la formación desde una óptica más práctica y alineada con las necesidades reales de las empresas.
Según el Barómetro, el 17% de los negocios ha cerrado el primer semestre con pérdidas, frente a un 64% que declara beneficios. Además, el acceso al crédito se ha deteriorado: el 40,4% de los negocios tiene hoy más dificultades para obtener financiación bancaria, frente a solo un 13,1% que afirma lo contrario.
Y mientras los niveles de facturación apenas cambian -solo un 36,9% factura más que en el mismo periodo de 2024, y un 19,1% factura menos-, el 50,6% de los negocios declara pagar hoy más impuestos que hace un año.
Un 18% de los negocios ha reducido plantilla en los últimos seis meses, mientras que un 28% la ha incrementado. Esta polarización también se refleja en la economía informal: el 12,4% de los negocios opera total o parcialmente fuera del sistema, lo que equivale a más de 340.000 negocios.
Preguntados por su percepción del pasado reciente, el 41% de los negocios considera que 2024 fue un buen año, frente a un 10,5% que lo califica como malo. Sin embargo, las expectativas para 2025 muestran división: un 24,6% cree que será mejor, pero un 27,4% opina que será peor.
El 61% de los Gestores Administrativos afirma que hoy es más difícil realizar los trámites que antes de la pandemia, frente a un 25,3% que indica que es más fácil.
El informe elaborado por el Consejo General de los Gestores Administrativos junto al economista Javier Santacruz Cano, pone el foco en un aspecto clave: la caída sostenida de la productividad por trabajador desde 2008 y el deterioro del volumen de ventas por empleado en los últimos seis trimestres, especialmente entre las empresas más vulnerables. Esta fragilidad estructural, unida al incremento de costes laborales y financieros, deja a miles de negocios en una posición límite.
Desde 2008, la productividad por trabajador ha caído de forma sostenida, mientras que los costes laborales han aumentado. Muchas empresas sobreviven, pero no crecen, no invierten y, en muchos casos, ni siquiera compensan el coste de su deuda.
En opinión de Santiago, “la respuesta es sencilla y dolorosa: no han hecho nada. Nada relevante ha cambiado en la presión fiscal, en la negociación colectiva o en la forma de adoptar decisiones que afectan directamente a autónomos y pymes. Mientras el Gobierno sigue legislando sin escuchar, muchas organizaciones empresariales callan.
