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Comunicación

Por qué los empleados deciden irse de una PYME: Razones y soluciones

by Admin on 18/05/2026

La infidelidad laboral es un fenómeno que afecta a muchas PYMES, donde los empresarios se sienten defraudados por el abandono inesperado de sus empleados. La marcha de los mejores talentos puede ser el inicio del fin de una empresa, como señalan desde la firma de recursos humanos Nexian. Esta consultora estima que el perjuicio económico generado por la marcha repentina de un buen empleado es similar a su propio sueldo anual.

Todas las empresas deben asumir un ratio de abandono, que viene marcado por el sector, la responsabilidad del puesto y la propia empresa, entre otros factores. La salida del profesional no ocurre de la noche a la mañana; este proceso lleva de media entre seis y doce meses. Todo comienza con la duda del empleado por la forma en que la empresa toma sus decisiones, el inicio de un proceso de desconexión que acabará con su abandono.

Gracias a la visión que le aportan sus 30 delegaciones en España, Nexian ha identificado las diez principales razones por las que un empleado abandona su empresa. Analicemos estas razones y otros factores que contribuyen a la rotación de personal en las PYMES.

Razones por las que los empleados abandonan las PYMES

1. Expectativas defraudadas y falta de perspectivas

Cada día llegan nuevos empleados a las empresas cargados de ilusiones y expectativas. Sin embargo, muchas veces estas no se ven cumplidas y se genera un gran descontento en la persona. Poner las cartas sobre la mesa contribuye a que el empleado asuma de forma realista sus perspectivas de futuro dentro de la empresa. Ofrecer unas perspectivas de futuro reales y satisfactorias es imprescindible para fidelizar el capital humano de calidad. Las falsas expectativas, que se generan cuando en los procesos de selección se obvian algunas peculiaridades del trabajo para no "asustar" a los candidatos, también contribuyen a la insatisfacción.

2. Desajuste entre la persona y el puesto

Un mercado laboral a menudo más estrecho en su demanda que en la oferta propicia que muchos empresarios contraten personal con una cualificación muy superior a las necesidades del puesto. Este hecho lleva a que "el 80% de los empleados piense que no utiliza sus capacidades a diario, lo que en poco tiempo se traduce en frustración o aburrimiento". Todo parte de un error: considerar que es el profesional quien debe adecuarse al puesto y no al contrario. Un gran porcentaje de los empleados cree que no se están explotando todas sus capacidades y que podría aportar mucho más en otras áreas, lo que acaba desmotivando y haciendo que pierdan interés en sus tareas.

3. Deficientes políticas de comunicación y falta de feedback

El buen empleado necesita saber hacia dónde va la empresa, qué se espera de él, cómo se valora su trabajo, pero no son muchas las empresas que satisfacen esta demanda. No recibir feedback del trabajo es un gran problema: te dan prisa para enviar un informe, pero después resulta que nadie te da feedback; te piden una serie de ideas, pero nunca te dicen si se han llegado a implementar; te piden que hagas unas valoraciones respecto a unos materiales o unos procesos, pero nunca nadie te da las gracias por todo el material que has enviado. Estos errores minan la lealtad del empleado, aumentando además su nivel de estrés e inseguridad.

4. Falta de justicia, equidad y promociones injustas

La justicia y la equidad son dos de los principios fundamentales en la gestión de los recursos humanos, pero no son fáciles de alcanzar con la única visión del empresario, de algún modo sesgada. Las promociones injustas, donde se escala a personas que no lo valen, generan un profundo malestar entre los empleados.

5. Mala relación con el entorno de trabajo y el liderazgo

Uno de los aspectos que más influencia ejerce en un trabajador es el ambiente de trabajo. Un entorno laboral desagradable, intoxicado, está muy relacionado con el bajo rendimiento, la falta de implicación y la alta rotación. Es más probable que los buenos empleados permanezcan en la empresa si tienen un jefe al que respetar y que les apoya. Las malas relaciones con los compañeros (problemas de comunicación, rencillas, envidias, comparaciones) y la mala relación con el líder del equipo son de los principales motivos por los que se toma la decisión de dejar una empresa.

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6. Estrés laboral e imposibilidad de conciliación

La desorganización, el estrés, las horas extras no justificadas y los horarios inflexibles son fuente de importantes "conflictos personales que derivan en inseguridad e insatisfacción para los empleados". El estrés laboral, causado por sobrecarga de trabajo, horas extras o mala gestión del tiempo, es un mal de nuestra sociedad que puede llegar a ser insostenible y forzar la salida del empleado. La imposibilidad de conciliar la vida laboral con otros aspectos de la vida (amigos, familia, aficiones) ha tomado mucho peso en los últimos años.

7. Sentirse infravalorado y la apropiación de logros

Todo el mundo necesita sentirse importante y, a veces, los empleados sienten una falta de aprecio por parte de sus superiores. Esto es especialmente negativo cuando creen que merecen un reconocimiento que no han recibido. Cuando un empleado aporta ideas, soluciones o desarrolla proyectos, pero después las medallas se las ponen otras personas, deja de estar motivado para aportar.

8. Sueldo injusto

Cuando una persona valora que su trabajo no está remunerado correctamente tiene dos vías: hablarlo para reivindicar lo que considera justo o irse. La remuneración justa es un pilar fundamental de la satisfacción laboral.

9. Valores diferentes con respecto a la empresa

En ocasiones ocurre que el empleado no comparte sus valores con los que inspiran a la empresa. Esta puede ser una brecha importante en la relación entre empresa y trabajador. Cuando se tienen que realizar tareas que chocan con los valores personales, se siente que no se está en el lugar correcto.

10. Sentir que se ha tocado el techo profesional

En alguna ocasión, los empleados pueden sentir que su responsable ha dejado de confiar en ellos y que no apuesta para que accedan a otros puestos de mayor responsabilidad, generando estancamiento y la búsqueda de nuevas oportunidades.

Problemas empresariales que impactan en la retención

Más allá de las razones individuales de los empleados, existen problemas estructurales en las PYMES que también contribuyen a la alta rotación y al cierre de negocios.

1. Falta de mentalidad de negocios y visión cortoplacista

La mentalidad va mucho más allá de los conocimientos. Un empresario puede tener una buena formación en contabilidad, pero sentir miedo a arriesgar dinero invirtiendo en iniciativas para mejorar las ventas. La visión cortoplacista es muy habitual, especialmente en la producción, donde se puede vender muy rápido sin tener adaptada la infraestructura y los costes de aumentar la producción, lo que puede llevar a endeudamiento y pérdida de confianza.

2. Insuficiencia de capital y problemas de liquidez

Se recomienda tener un colchón financiero de mínimo 3 meses de gastos fijos, incluyendo el sueldo del empresario. Además de los gastos fijos, se necesitan inversiones para que el negocio siga vivo o crezca. La visión a largo plazo debe ir acompañada de un cálculo lo más real posible de las necesidades y costes que se tendrán. Las pérdidas constantes, aunque sean pequeñas, pueden minar la salud financiera de la empresa. El excesivo endeudamiento, recurriendo a préstamos o tarjetas de crédito, solo acumula deudas y comisiones. La financiación debería venir más de los beneficios o de otras fuentes.

Tabla: Errores financieros comunes y sus consecuencias

Error Financiero Consecuencia Principal Recomendación
Visión cortoplacista Endeudamiento, mala prensa Planificación a largo plazo, adaptación de infraestructura
Falta de liquidez Problemas de tesorería, incapacidad de pagos Colchón financiero de 3 meses de gastos fijos
Insuficiencia de capital Estancamiento, imposibilidad de crecimiento Cálculo real de necesidades y costes de inversión
Pérdidas constantes Desequilibrio financiero, aumento de deuda Control riguroso de gastos y análisis de ventas
Excesivo endeudamiento Altas comisiones, dificultad para salir de la deuda Priorizar financiación interna, buscar otras fuentes

3. Desavenencias entre socios

Este es uno de los motivos más tristes porque en muchos casos la relación entre socios nace de una amistad previa. Suele darse porque tienen roles similares en lugar de complementarios, porque carecen de formación de negocios o de mentalidad de empresa, entre otros. Las diferencias más importantes pueden pasar por desacuerdos con respecto a las estrategias de crecimiento, la expansión, la forma de comercialización, el control de la caja o el esfuerzo personal realizado. Es muy recomendable hacer un contrato inicial con la ayuda de un profesional externo, aunque no sea necesario a nivel legal.

4. Morir de éxito

Aunque sorprenda, la realidad indica que muchas firmas no están preparadas para asumir el éxito. Quizá lo desean, pero los emprendedores nunca piensan que su referencia puede convertirse en un bombazo y cuando ocurre no disponen de los medios necesarios para hacer frente a la demanda, lo que llevaría al cierre de su empresa. Tampoco cuentan con experiencia necesaria para negociar la entrada de inversores que le ayuden con capital para adaptar la compañía a las exigencias del mercado. Para evitar esta situación, es mejor tenerlo todo previsto y soñar con el éxito mucho antes de que este llegue a tener lugar.

5. Gestión deficiente de las personas

El primer objetivo de cualquier emprendedor, tras tener claro el negocio, es contar con un equipo con talento que se sienta implicado en el proyecto. El segundo es motivarlo. De lo contrario, lo más probable es que todos salten del barco a la más mínima dificultad, lo que llevará al negocio al fracaso más absoluto.

6. Control de la caja

Muchos clientes pagan a plazos o lo hacen meses más tarde de la operación, mientras que las nóminas de los trabajadores y los impuestos no entienden de retrasos. Esta situación lleva a muchos empresarios a tener problemas de tesorería o de caja. Lo peor es que saben que ese dinero llegará, pero lo necesitan ahora y no lo tienen. La gestión del efectivo es fundamental, y para ello es crucial contar con la ayuda de expertos en la gestión del crédito.

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