Cómo Patentar una Idea de Negocio en España: Guía Completa
Si tienes una idea de negocio y crees que es original, seguro que estarás pensando en los trámites legales para hacerla tuya y evitar que te la copien. Patentar una idea es perfectamente posible y te aconsejamos realizar esta gestión para conseguir su explotación comercial exclusiva. Así evitarás problemas legales si otras empresas pretenden apropiarse de ella. Las ideas son a menudo invaluables y las patentes existen para evitar que otras personas y empresas exploten comercialmente los inventos ajenos sin el permiso expreso de sus creadores.
¿Es posible patentar una idea?
La primera pregunta que muchos inventores se hacen es si realmente se puede patentar una idea. Y la respuesta, aunque puede parecer frustrante, es clara: una idea, por sí sola, no es patentable. La única condición es que se trate de una creación totalmente nueva y que no exista ya en el mercado. Para que una idea pueda aspirar a ser patentada, debe haberse materializado en una solución técnica concreta. Puede ser un prototipo, un procedimiento, un producto innovador… pero siempre con una aplicación práctica y una descripción técnica que permita a un experto reproducirlo.
En realidad, no es necesario un prototipo, pero sí saber cuáles son las características físicas del invento. Por ejemplo, no vale con decir «mi idea es un coche que vuela», tendrás que explicar cómo logras que vuele. Al hacerlo, conseguirás el derecho a explotar tu creación comercialmente durante un periodo de tiempo determinado, que depende del tipo de idea que quieras patentar o registrar.
Requisitos para Patentar una Invención en España
Las oficinas de patentes, como la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), requieren que aquello que se pretende patentar sea una invención concreta, descrita de forma detallada, con aplicación industrial y carácter novedoso. Antes de presentar una solicitud de patente, es fundamental comprobar si la invención cumple con los requisitos mínimos exigidos por la ley española (ley 24/2015 de patentes):
- Novedad: La invención no debe haber sido divulgada públicamente antes de presentar la solicitud. Tiene que tratarse de una idea completamente nueva.
- Actividad inventiva: No debe ser obvia para un experto en la materia. No puede ser una idea que, de forma evidente, cualquier experto en la materia podría inventar.
- Aplicación industrial: Debe poder fabricarse o utilizarse en algún tipo de industria o sector productivo. Debe tratarse de una idea que pueda ser llevada a la práctica, que se pueda fabricar o llevar a cabo más allá de la abstracción.
Son, por tanto, invenciones no patentables: los descubrimientos, las teorías científicas, los métodos matemáticos, las obras literarias y artísticas, las creaciones estéticas, los planes, reglas y métodos para juegos, entre otros. También son invenciones no patentables los inventos que sean contrarios al orden público, las variedades vegetales y las razas animales, los procesos biológicos de obtención de vegetales o animales, y las secuencias genéticas y de ADN.
Tipos de Patentes para Proteger tu Idea de Negocio
Cuando hablamos de registrar una idea, lo primero que tendemos a pensar es que este proceso consiste en patentar una marca. Si estás pensando en patentar una idea es normal que tengas en la cabeza diversos términos relacionados sin tener claro su significado. El tipo de patente que vas a necesitar, dependerá de las características de tu idea y de aquellos elementos de la misma que quieras proteger.
Patente Nacional
Si tu idea consiste en la creación de una máquina, un dispositivo o un procedimiento industrial, necesitarás una patente nacional para obtener exclusividad en su comercialización. Las recetas de cocina también son un ejemplo de ideas que puedes registrar bajo una patente nacional. La condición para que tu idea tenga una actividad inventiva y de aplicación industrial. En España, las patentes tienen carácter nacional (rigen en todo el país) y se conceden por un plazo de 20 años improrrogables.
Modelo de Utilidad
En caso de que tu idea sea una mejora de un producto o dispositivo que ya existía, debes registrarla como modelo de utilidad. Un modelo de utilidad se diferencia de una patente en que se utiliza para proteger mejoras útiles de productos que ya existen, en lugar de inventos completamente nuevos. La modalidad de Modelo de Utilidad protege invenciones en las que el requisito de actividad inventiva tiene un menor grado de exigencia que en el caso de una Patente. A cambio, la duración de la protección es también menor. Un Modelo de Utilidad puede proteger un objeto o producto al que su configuración, estructura o composición le otorga una ventaja para su uso o fabricación. Como alternativa para el caso de invenciones menores o que entrañen poca complejidad y menor altura inventiva conviene saber que también es posible registrar un modelo de utilidad en España, lo que implica una tramitación más rápida (6 meses) y sencilla y un menor coste (alrededor de 100 euros) por no precisar del Informe sobre el Estado de la Técnica (IET) ni del examen sustantivo del que hemos hablado en las patentes. En contrapartida, el tiempo de monopolio máximo que otorga un modelo de utilidad es de 10 años desde la fecha de presentación de la solicitud.
Diseño Industrial
Si lo que quieres es proteger la apariencia física y la ornamentación de un producto o parte del mismo, necesitas patentar la idea como diseño industrial. Por ejemplo, las patentes de este tipo son habituales en el sector de los muebles, donde pueden destacar productos debido a un aspecto particular que los diferencia del resto. Es importante destacar, que con esta patente, no estamos registrando como nuestras las características técnicas ni las funcionales del producto en cuestión, para lo cual necesitamos una patente nacional o del tipo modelo de utilidad.
Marca
Si quieres registrar el nombre de tu negocio o producto, tendrás que patentar tu idea como marca. Por definición de marca, esta idea consiste en un signo que puede componerse de un nombre o de un logotipo que distingue a nuestro producto o servicio de los demás. Por tanto, cuando patentamos una marca, lo habitual es registrar en conjunto un nombre acompañado de un logotipo asociado, fundamental para llevar a cabo futuras tareas de posicionamiento y mejorar nuestra imagen de marca.
Nombre Comercial
Este tipo de patente se utiliza cuando queremos registrar el nombre comercial que identifica a nuestra empresa. Es importante diferenciarlo de la marca. Únicamente podemos asociar a nuestra empresa un nombre comercial, mientras que podemos registrar un número indefinido de marcas vinculadas a la misma empresa.
Derechos de Autor
Las ideas que protegemos como Derechos de Autor consisten en creaciones literarias o artísticas. El Registro de la Propiedad Intelectual es un organismo que depende del Ministerio de Cultura y Deporte, y se encarga de proteger las ideas intelectuales. Las últimas patentes que hemos visto en el apartado anterior, las de Derechos de Autor, son concedidas por este organismo. En el caso de las creaciones artísticas, como una canción, un libro, etc., se protegen a través de este registro.
🔥Actualizado🔥Diferencia entre patente y marca ► EJEMPLOS de patentes y marcas
Proceso para Patentar una Idea en España: Paso a Paso
El proceso para patentar en España está claramente definido, pero puede resultar complejo para quienes se enfrentan a él por primera vez. A continuación te explicamos, en líneas generales, el proceso para registrar una idea paso a paso. No obstante, te recomendamos leer antes las instrucciones que encontrarás en la sección correspondiente de la página web oficial de cada organismo, según el tipo de idea que vayas a registrar.
- Definir y desarrollar la invención: Define qué quieres patentar con una descripción lo más exacta posible de tu creación, asegurándote de que no existe nada igual. Transforma la idea en una invención detallada con una explicación, descripciones técnicas y su funcionamiento. Es necesario que ofrezcas detalles concretos con relación al artículo.
- Buscar antecedentes: No hacer una búsqueda previa de patentes existentes es un error común. Busca antecedentes en bases de datos de patentes para verificar si la invención ya existe. Además, debes asegurarte de que no estés intentando patentar algo que ya existe.
- Redactar la memoria descriptiva: Este es el documento técnico principal y debe estar impecablemente redactado. Este documento servirá para definir el artículo que quieres patentar, con ejemplos si fuera posible, además de una o varias reivindicaciones que es lo que va a tener validez jurídica, y un resumen de la invención. Además, se pueden también presentar dibujos, figuras o planos si así se va a entender mejor el invento.
- Presentar la solicitud de patente: Presenta una solicitud de patente a través de la OEPM o el Registro de la Propiedad Intelectual, según el tipo de idea que quieras registrar, con los formularios, tasas y documentos correspondientes. La solicitud puede presentarse en distintas sedes de forma presencial como son la Oficina Española de Patentes y Marcas, los Centros Regionales de Información en Propiedad Industrial, los registros de cualquier órgano pertenecientes a la Administración General del Estado o de las Comunidades Autónomas, las oficinas de Correos e incluso las oficinas consulares o representaciones diplomáticas. El trámite también se puede realizar telemáticamente a través de la Sede Electrónica de la OEPM. Si se realiza así, las tasas son más económicas (se aplica una reducción del 15%). En este punto, la organización competente revisará si la documentación es correcta y otorgará una fecha de presentación. La fecha que se te otorga, en caso de que no haya errores, es la fecha en que presentaste la solicitud.
- Análisis formal y pago de tasas: Junto con la solicitud anteriormente comentada, deberán abonarse las tasas de presentación y del Informe sobre el Estado de la Técnica (IET).
- Examen de oficio (evaluación preliminar): La OEPM procede a hacer un examen de oficio, una evaluación preliminar de los diferentes elementos de la solicitud: el resumen, las reivindicaciones y los bocetos aportados.
- Realización del Informe sobre el Estado de la Técnica (IET): Aprobado el examen de oficio y previo pago de la tasa correspondiente, la OEPM realiza el Informe sobre el Estado de la Técnica (IET), en donde determina si existen antecedentes similares, total o parcialmente, a tu invento. Este informe cita divulgaciones iguales o similares a las de la idea que se intenta patentar, además de una opinión escrita sobre si cumple los requisitos de patentabilidad. Consistirá en la primera opinión de patentabilidad de la OEPM.
- Publicación de la solicitud: Recibirás un informe de búsqueda de otras ideas parecidas a la que has presentado. Tu solicitud se publicará 18 meses después de la fecha de presentación. Después de transcurridos 18 meses del inicio del proceso, se hace la publicación de la solicitud para mostrarla a nivel público. Esta publicación se realiza en el BOPI (Boletín Oficial de la Propiedad Industrial).
- Examen sustantivo: Tras los pasos previos de obtención de un IET y la publicación de la solicitud, el procedimiento continúa con la etapa de examen sustantivo que debe ser pedido por el solicitante. En esta etapa se aceptan modificaciones que no amplíen la solicitud tal y como fue presentada originariamente y alegaciones al IET, en el caso de que este sea desfavorable. En el examen sustantivo se vuelve a estudiar la solicitud. Para ello se crea una comisión de evaluación en el que participan tres examinadores que deciden si se procede o no a la concesión definitiva de la patente.
- Concesión de la patente: Si todo el proceso se supera satisfactoriamente, se procede a la concesión. La concesión otorga protección durante un período de 20 años improrrogables, computados a partir de la fecha de presentación, y está sujeta al pago de anualidades para su mantenimiento en vigor. Durante los 6 meses siguientes a la concesión de la patente, cualquier persona tiene derecho a oponerse.
- Publicación de la concesión: Tanto la concesión como la denegación de la solicitud de patente se publica en el BOPI.
Los tiempos de tramitación se encuentran entre 21 y 24 meses.
Costes para Patentar una Idea en España
Patentar una idea en España implica un coste que, como mínimo, se divide en varias partes y que puede variar dependiendo del tipo de patente, la extensión del documento técnico y si se desea protección internacional.
| Concepto | Coste Estimado (Nacional) | Notas |
|---|---|---|
| Tasa de solicitud nacional ante la OEPM | Desde 87 € (100,83€) | Reducción del 15% si se tramita telemáticamente. |
| Redacción profesional de la memoria descriptiva | Entre 600 € y 1.200 € | Depende de la complejidad de la invención. |
| Informe sobre el Estado de la Técnica (IET) | 685 € (691,50€) | Tasa oficial. Obligatorio para patentes. |
| Examen sustantivo | Aproximadamente 1200 € | Coste del procedimiento de concesión. |
| Mantenimiento anual de la patente | Tasas que aumentan progresivamente cada año | Los dos primeros años están cubiertos con la tasa de solicitud. |
| Coste total inicial estimado (sin asesoría) | ~792,33€ (solo para empezar la solicitud) | |
| Coste total estimado del proceso (sin asesoría) | ~2000 € |
La OEPM dispone también de un programa de subvenciones anuales para ayudar en los gastos en que han incurrido los solicitantes de Patentes y Modelos de Utilidad Nacionales, así como de Patentes Europeas o Internacionales, siempre y cuando reúnan los requisitos que establece la convocatoria que se publica anualmente en el BOE.
Extensión de la Protección a Otros Países
Si la idea es internacionalizar nuestro negocio y comercializar en otros países también deberemos obtener la protección en ellos puesto que la validez de estos títulos es territorial, es decir, sólo son válidos para el territorio en el que se expiden.
- Patentes nacionales: Son aquellas que concede cada país de manera individual. Extiende su protección solo a nivel nacional y no tienen vigor internacional.
- Patentes europeas: Son aquellas que otorgan protección en los países de la Unión Europea.
- Patentes internacionales (PCT): Creado a través del Tratado de Cooperación en materia de patentes, al cual están adheridos 152 países, se permite extender a través de esta patente su protección a cualquiera de los países adheridos, unificando la tramitación, abaratando sus costes y ampliando algunos plazos. Por lo tanto, no se trata de un procedimiento de concesión de patentes, ni tampoco sustituye a las concesiones nacionales, sino que permite una unificación en la tramitación de la solicitud de registro de la patente. La OEPM también gestiona las solicitudes de patentes internacionales, válidas en los 158 países adheridos al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). La fase nacional consiste en la tramitación de la solicitud internacional en cada país contratante que haya sido designado en la “solicitud internacional” y en el cual el solicitante desee obtener una patente.
Ventajas de Patentar una Idea
A nadie le gustan los trámites burocráticos, pero las ventajas de patentar una idea justifican con diferencia el tiempo (y las tasas) que deberás invertir para hacerlo:
- Protección legal: Tu patente es el resguardo que te protege en caso de que otra persona invente y patente el mismo producto que tú has inventado.
- Explotación comercial: Tú eres el único que tendrá derecho a explotar comercialmente tu invento, una enorme ventaja competitiva que te ayudará a posicionarte en el mercado.
- Valor intrínseco: Si la patente despierta el interés de otras empresas, puedes ofrecer licencias o venderla, cediendo su uso al precio que negocies con la parte interesada en explotarla comercialmente. Un punto medio entre explotar tu mismo tu patente y venderla es ofrecerla en modalidad de licencia. Pueden ser exclusivas o no exclusivas, siendo las primeras mucho más deseadas, y permitir, o no, la sublicencia de la patente.
- Acceso a financiación: Las patentes son un factor clave a la hora de buscar financiación para tu negocio, ya que transmiten seguridad a los inversores.
- Imagen de marca: La patente te permitirá mantener la exclusividad respecto a la comercialización de tu invento, lo que te ayudará a posicionar mejor a tu negocio en el mercado y en la industria.
Tu patente puede ser la base sobre la que construyas un negocio, una herramienta que te permitirá acceder a un mundo de oportunidades. Es el paso clave entre tu idea innovadora y la gran empresa que sueñas construir.
Errores Comunes al Intentar Patentar una Idea
Después de dos décadas viendo todo tipo de casos, podemos decir que los errores más comunes son:
- Intentar patentar una idea sin desarrollarla técnicamente.
- No hacer una búsqueda previa de patentes existentes.
- Redactar la memoria descriptiva sin ayuda profesional.
- Revelar públicamente la invención antes de presentar la solicitud.
- Escoger mal entre patente o modelo de utilidad.
Asesoría Profesional en Patentes
En definitiva, tener clara la idea que queremos patentar es fundamental para elegir qué patente es la más adecuada para el producto, servicio u obra que vamos a proteger. Es necesario contratar un abogado o agente de patentes para efectuar el patentado. En general, es posible efectuar la tramitación sin necesidad de un abogado de patentes. De todos modos, es aconsejable debido a la complejidad de los documentos.
Patentar por cuenta propia puede parecer económico al principio, pero los errores salen caros. Una asesoría experta desde el principio puede marcar la diferencia entre un trámite fallido y una protección sólida. Las ventajas de contar con especialistas son:
- Redacción técnica impecable, que evita rechazos.
- Ahorro de tiempo y trámites innecesarios.
- Evaluación realista de la viabilidad.
- Defensa de tus derechos ante posibles conflictos.
- Estrategias de protección y rentabilización.
Recuerda que en caso de vivir esta situación, es recomendable contar con un seguro para empresas, con el que tendrás el asesoramiento jurídico garantizado, entre otras coberturas.
Finalmente, debes valorar en qué mercado vas a comercializar tu producto. Por otro lado, es necesario tener en cuenta la inversión que vamos a realizar y el potencial de beneficio económico que nos puede proporcionar.
