Obstáculos Legales y Regulatorios que Frenan el Crecimiento de las PYMES en España
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) son esenciales para la economía española, pero se enfrentan a una serie de dificultades a lo largo de su vida empresarial, especialmente en lo que respecta a su crecimiento y consolidación. Montar y gestionar una PYME no es tarea fácil, y los problemas legales no solo son costosos, sino que también pueden dañar la reputación y la viabilidad de un negocio.
La Complejidad del Marco Regulatorio y Burocrático
Un estudio de crecimiento empresarial elaborado por Cepyme y el Informe de Crecimiento Empresarial 2024 de CEPYME, junto con un informe de la Comisión Europea (Spain country report 2018), revelan que las PYMES españolas encuentran más dificultades para arrancar y, sobre todo, para crecer que las del resto de Europa. La coexistencia de múltiples niveles regulatorios y administrativos es una de las principales dificultades detectadas.
Costos y Trámites de Constitución
Los largos trámites o el coste de constituir una empresa son algunos de los obstáculos fundamentales. El informe revela que las empresas españolas se enfrentan a más dificultades que la media europea para crear una empresa. Mientras que en países como Finlandia, Irlanda y Grecia solo se necesitan tres trámites para constituir una sociedad, en España el mínimo es de siete. Además, los costos también son mayores. Crear una sociedad limitada en España equivale al 3,9% del ingreso por habitante, mientras que en otros países como Suecia, Rumanía, Dinamarca, Irlanda o Reino Unido no superan el 0,5%. De igual forma, el capital mínimo para constituir una sociedad en España es de 3.000 euros, lo que equivale al 11,6% del ingreso medio por persona, un dato que contrasta con otros casos como Portugal, Bélgica, Holanda, Irlanda o Reino Unido donde no se exige un mínimo.
Exceso Normativo y Duplicidad Administrativa
Actualmente, hay más de 100 regulaciones vinculadas con el tamaño empresarial que desalientan el crecimiento. Estas son de tipo fiscal, laboral, contable, financiero, de seguros y de competencia, según el FMI. Siete de cada diez PYMES consideran que el marco regulatorio actual supone una barrera directa para el desarrollo normal de su actividad, con especial incidencia en el ámbito estatal, seguido del autonómico. El informe publicado por la Cámara de España bajo el título “Crecimiento empresarial y buenas prácticas regulatorias para la mejora del entorno de las PYMES españolas” identifica una percepción generalizada de exceso normativo que afecta al funcionamiento cotidiano de las empresas. La preocupación se extiende a múltiples áreas de cumplimiento obligatorio, con especial atención a las normativas medioambientales, sociales, fiscales y relacionadas con la morosidad.
Las empresas participantes en el estudio señalan de forma recurrente la falta de coordinación entre administraciones como uno de los principales problemas estructurales. La duplicidad de trámites aparece como una dificultad habitual que incrementa los costes de gestión y reduce la eficiencia operativa, generando una percepción de sobrecarga burocrática que condiciona la toma de decisiones empresariales y ralentiza procesos clave.
Cómo crecen las PYMEs en México: financiamiento, riesgo y oportunidades, Rodrigo Correa Grupo CAPEM
El "Efecto Escalón": Umbrales Regulatorios
Una de las principales barreras para el crecimiento es el denominado “efecto escalón”, una dinámica por la que las obligaciones regulatorias aumentan de forma abrupta cuando las empresas superan determinados umbrales de tamaño. El estudio “Crecimiento empresarial y buenas prácticas regulatorias para la mejora del entorno de las PYMES españolas”, elaborado por la Cámara de España, identifica cuatro umbrales según el número de empleados que dificultan el crecimiento de las empresas. Estos umbrales coinciden con tramos de empleo a partir de los cuales la regulación se vuelve más estricta, motivando así que las PYMES decidan mantener su tamaño en lugar de crecer y tener que someterse a esa regulación más específica.
Umbrales de Empleados y sus Implicaciones
El estudio identifica cuantitativamente cuatro segmentos de empleo en los que el número de empresas es inferior al esperado:
- 7 empleados: En esta categoría hay un 21% menos de empresas de lo previsto, lo que podría atribuirse a consideraciones financieras y fiscales, estrategias de negocio o dinámicas del mercado laboral.
- 10 empleados: A este umbral se le asocian nuevas obligaciones contables y laborales, como la cofinanciación de la formación a los trabajadores, el acogimiento a las normas de despido colectivo o el nombramiento de un delegado de personal, lo que podría influir en la existencia de un 16,6% menos de empresas de lo previsto. Las empresas de más de diez empleados deben nombrar a un delegado de personal con al menos 15 horas remuneradas.
- 20 empleados: El número real de PYMES es un 18,6% inferior al estimado, tras una acumulación evidente de empresas en los tramos de 18 y 19 empleados. Aunque no existe una regulación estructural específica, se estima que podría incidir en este resultado la jurisprudencia sobre despidos colectivos aplicable a plantillas superiores a 20 trabajadores, más restrictiva que la establecida para tramos de empleo inferiores.
- 50 empleados: El número de empresas de 50 trabajadores es casi un 24% inferior a lo esperado, coincidiendo con la entrada en vigor a partir de ese umbral de algunas obligaciones relevantes: creación de un comité de empresa, diseño de planes de igualdad, designación de delegados de prevención, establecimiento de un canal interno de denuncias o exigencias contables más estrictas. Las empresas de más de 50 empleados deben disponer de un comité de empresa que esté integrado por 5 miembros como mínimo. Además, tienen la obligación de aplicar el sistema del Suministro Inmediato de Información (SII), y la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, obliga al empresario a garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva.
El estudio también proporciona un análisis sectorial que confirma que estos umbrales no afectan por igual a todas las ramas de actividad. En industria y construcción las empresas son más reticentes a alcanzar los 50 empleados, mientras que en servicios y comercio el número de empresas es inferior al previsto, sobre todo, en los umbrales de 7 y 10 empleados.
Otros Problemas de la Coyuntura Actual
El Informe de Crecimiento Empresarial 2024, elaborado por CEPYME, también identifica desafíos relevantes que enfrentan las PYMES en el contexto económico actual:
- Aumento de los costes laborales: Desde la pandemia, las PYMES han experimentado un incremento del 18% en los costes laborales, atribuido en parte a las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
- Reducción de la productividad: A pesar del crecimiento económico general, las PYMES no han logrado mejorar su productividad.
- Dificultades en la financiación: Las PYMES enfrentan obstáculos para acceder a financiación adecuada, lo que restringe sus oportunidades de inversión y crecimiento.
- Escasez de personal cualificado: La dificultad para atraer y retener talento se ha intensificado en la última década, pasando de afectar al 3% de las empresas al 62%.
- Falta de estabilidad política: El tejido empresarial de menor tamaño en España afronta un escenario de creciente complejidad administrativa que condiciona su capacidad de expansión.
Propuestas de Mejora y Soluciones
Los empresarios suelen tener la vocación por crecer. Algunas normas pueden ser de utilidad para las empresas o sus trabajadores, pero se deberían revisar. Si se quiere facilitar el emprendimiento y el desarrollo empresarial, es conveniente revisar, de vez en cuando, las normas que se imponen a las empresas.
El informe de la Cámara de España no solo diagnostica el problema del crecimiento empresarial, sino que también propone un conjunto de medidas de impacto para facilitar un entorno favorable para el crecimiento empresarial sobre la base de las necesidades de las PYMES:
- Adaptar la regulación al tamaño de la empresa: Aplicar el principio de proporcionalidad en nuevas normas y revisar aquellas que generan cargas excesivas, eliminando duplicidades y reduciendo cargas.
- Crear una ventanilla única digital y real: Centralizar trámites, ayudas y procesos para evitar duplicidades y reducir tiempos.
- Mejorar la coordinación entre administraciones: Especialmente en licencias, pagos, fiscalidad, inspecciones y normativa medioambiental.
- Acompañar la digitalización con atención humana: Las herramientas digitales deben simplificar la relación con la administración, pero sin sustituir el asesoramiento experto.
- Impulsar la formación y el acompañamiento empresarial.
Como afirma Isabel Puig, presidenta de la Comisión de PYMES de la Cámara de España, “nuestro país no tiene tanto un problema de creación de empresas, sino de crecimiento empresarial. Suavizar los umbrales regulatorios y avanzar hacia la proporcionalidad normativa y burocrática es clave para que las PYMES puedan crecer con mayor seguridad”.
La Digitalización como Estrategia de Crecimiento
Adaptarse a los nuevos desafíos competitivos es crucial para la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas. La digitalización es el pilar fundamental que permite a estos negocios competir eficazmente en el mercado, crecer de manera sostenible y expandirse de manera eficiente. Sin embargo, los directivos de PYMES se enfrentan a tres obstáculos destacados en su camino hacia la digitalización:
- Resistencia al Cambio: Para abordar este desafío, la formación intensiva de los empleados en nuevas tecnologías es una recomendación clave.
- Limitación de Recursos: Aunque es un obstáculo difícil de superar, existen alternativas, como el acceso a financiamiento público, destacándose el Kit Digital, que financia el 100% de las soluciones digitales.
- Falta de Conocimiento Especializado: Las PYMES pueden aprovechar el apoyo externo, como los servicios brindados por las Oficinas Acelera PYME.
La digitalización marca un punto de inflexión entre las PYMES que muestran una mayor disposición al cambio y una apertura a la adopción de nuevas metodologías de trabajo, en contraste con aquellas que son más rígidas en su capacidad de adaptación e integración de procesos. Son precisamente las primeras las que logran prosperar en un mercado altamente competitivo.
Las Oficinas Acelera PYME, puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, cuentan con un presupuesto significativo financiado con cargo al Programa Operativo Crecimiento Inteligente, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER).
Conclusión
El reducido tamaño medio de las empresas en España constituye uno de los principales condicionantes estructurales de su competitividad. En este contexto, resulta esencial seguir impulsando políticas y mecanismos efectivos de apoyo a PYMES que favorezcan el crecimiento empresarial, faciliten el acceso a financiación adecuada y las acompañen en su proceso de internacionalización. Necesitamos políticas que puedan crear un entorno regulatorio favorable a la empresa y su crecimiento, ya que España arrastra desde hace años este mal endémico que limita la competitividad, la innovación, la internacionalización y, en definitiva, la productividad del país.
