Mentoring en centros educativos: Una guía completa para el desarrollo integral del estudiante
En el mundo de la educación, donde cada uno de nuestros alumnos es un universo en sí mismo, el mentoring se posiciona como una herramienta clave para alcanzar una educación personalizada. Pero, ¿qué es exactamente el mentoring educativo? ¿Realmente vale la pena considerarlo como una opción de crecimiento integral para tu hijo o hija?
Orígenes e importancia del mentoring educativo
El concepto de mentoring tiene sus raíces en la antigua Grecia. Cuenta Homero en su Odisea, que el mejor amigo de Ulises probablemente era Méntor, al que confió la preparación de su hijo Telémaco, para ser el próximo rey de Ítaca, mientras él partía hacia Troya. En la obra de La Odisea de Homero su protagonista, Ulises, tenía un sueño: ver cómo su hijo, Telémaco, se convertía en rey de Ítaca. Cuenta la leyenda que cuando Ulises tiene que partir a la guerra le pide a su gran amigo Mentor que ayude y guíe a su hijo. Es entonces cuando Mentor tiene que ejercer de consejero y maestro. Su objetivo era que Telémaco llegara a convertirse en un rey sabio, bueno y prudente, tal y como soñaba su padre. Es en esta obra de la mitología griega donde tiene su origen el mentoring. Tomando el nombre de la Grecia clásica, el mentoring se perfila como una herramienta fundamental y eficaz para cambiar el paradigma de la educación que tanto se debate, y que tantas voces claman porque llegue.
Conceptualmente, el mentoring o mentoría se configura como una relación entre una persona con mayor experiencia, el mentor, y otra con menor experiencia o incluso nula; el pupilo, alumno, mentorizado o mentoree, para mejorar su desarrollo y sus competencias. La mentoría o mentoring es una práctica diseñada con el objetivo de desarrollar el máximo potencial de las personas, tanto a nivel personal como profesional. La persona mentora enseña, guía, acompaña y aconseja a la persona mentorizada mediante un traspaso de conocimientos, habilidades, destrezas y experiencia.
Al contrario de lo que se piensa habitualmente, el mentoring educativo es mucho más que un profesor extra o una tutoría clásica. Esta metodología se centra en acompañar al estudiante de forma personalizada, pero no se limita a orientar sobre un único aspecto, sino que busca el desarrollo y crecimiento pleno de cada alumno. Este enfoque no se limita al esquema tradicional profesor-alumno, sino que va más allá. El mentor es una persona con la formación y conocimientos necesarios para poder orientar al estudiante en todo lo que conlleva su desarrollo integral, dentro y fuera del aula. Es quien tendrá que procurar que haya unidad de criterios y de acción educativa entre la familia y el colegio. Además, el mentoring es un método cuyo objetivo es el desarrollo del potencial de las personas y que se nutre de las aportaciones de diversas disciplinas como la biología, la medicina, la psicología, la filosofía, la pedagogía, la antropología o la neurociencia.
Roles y funciones del mentor educativo
La figura del Mentor Educativo nos proporciona un proyecto muy diferente, perfilándose como un actor estratégico que crea un espacio de confianza mutua y empatía para fomentar nuevas estrategias de aprendizaje como la autorreflexión, o la identificación de las necesidades de apoyo y acompañamiento, potenciando la libertad a través de la responsabilidad. Un mentor se especializa en lograr que el estudiante sea autodidacta para dirigir su proceso de enseñanza. Su rol de observador activo, le permite intervenir solo cuando es necesario su supervisión. Por tanto, es una persona capaz para brindar reflexiones, experiencias y oportunidades durante la asesoría. Es una muestra del potencial y la influencia que puede tener el conocimiento práctico de un mentor sobre un aprendiz. El mentor proporciona información y acompañamiento en los momentos de transición escolar, sirve de alternativa cercana a las necesidades de la persona mentorizada. Asimismo, desarrolla procesos de aprendizaje para adquirir competencias más eficaces, posibilitando la transferencia a diferentes ámbitos del desarrollo personal y social.
Un mentor desempeña varios roles como acompañamiento que promueven la motivación, el esfuerzo y la vivencia de experiencias significativas. Por tanto, se convierte en un ejemplo a seguir y un guía para intervenir en la toma de decisiones del discípulo.
Cualquier proceso de aprendizaje requiere de acompañamiento al estudiante. Contar con un apoyo escolar es fundamental para que los estudiantes logren captar conocimientos útiles y prácticos que les permitan desenvolverse a futuro. En este proceso es necesario implicar a todos los miembros de la comunidad educativa, familia, profesores y alumnado.
Beneficios clave del mentoring educativo
- Apoyo académico personalizado: Imagina que tu hijo está teniendo dificultades para organizar su tiempo entre tareas, exámenes y actividades extracurriculares. El mentor hace uso de toda su experiencia, conocimiento y habilidades para ayudar a los alumnos a progresar académicamente.
- Formación en valores: El mentor sabe que no todo es sacar dieces; por eso, fomenta en el alumno valores que le permitan crecer como persona: ser respetuoso, empático, responsable, etc.
- Desarrollo de competencias de liderazgo y autonomía: Uno de los objetivos es que el alumno sea capaz de trabajar de forma autónoma una vez finalizado el programa de mentoring.
Diferencias entre mentoring y coaching
Mientras que el coach cumple una labor táctica, por lo que no hace recomendaciones, el mentor, busca influir en las decisiones de los colaboradores, por lo que este proceso no está delimitado en el tiempo. El coach establece que el cliente encuentre las respuestas que necesita por sí mismo. Esto se puede comparar con la posibilidad de mejorar el rendimiento académico y laboral de estudiantes o trabajadores que tengan un mentor para brindarles soporte.
| Característica | Mentoring | Coaching |
|---|---|---|
| Enfoque | Desarrollo integral, transferencia de conocimientos y experiencia | Logro de objetivos específicos, autodescubrimiento de soluciones |
| Relación | Guía a largo plazo, influencia en decisiones | Facilitador, sin recomendaciones directas |
| Duración | No delimitado en el tiempo | Delimitado en el tiempo por objetivos |
| Base | Experiencia y conocimientos del mentor | Preguntas poderosas y reflexión del coachee |
Diferencia Coaching y Mentoring
Tipos de mentoring
Este proceso de acompañamiento y aprendizaje se puede llevar a cabo de diversas maneras:
- Mentoría formal e informal: La primera se produce cuando es una entidad la encargada de organizar y planificar estas dinámicas. Determinará quiénes son los participantes, el proceso a seguir y cuál es la finalidad del proceso. En este caso, se deben tener en cuenta la política de evaluación de la institución. El método informal contempla que ambas partes acuerden los procesos y horarios de formación para adquirir nuevas habilidades o competencias. Este modelo se centra en los encuentros informales entre ambos roles, aunque no existe relación de seguimiento a lo largo del tiempo es efectiva para el aprendizaje. Un ejemplo son los networking, congresos o conferencias laborales en los que se comparten experiencias sobre temas especializados.
- Mentoría entre pares (peer to peer): En este caso, el proceso se llevaría a cabo entre personas del mismo rango estableciéndose así una relación horizontal en la que ambas actúan como mentores. Este tipo de mentorías persiguen el objetivo de compartir experiencias y conocimientos que se complementen.
- Mentoría express: Se caracteriza por la puesta en marcha de encuentros informales entre la persona mentora y la mentorizada. Su característica más llamativa es la rapidez del encuentro.
- Mentoría a la inversa (Reverse mentoring): En este caso, la práctica se lleva a cabo entre personas con diferentes roles y se orienta al aprendizaje recíproco.
- Mentoría grupal: La parte práctica se relaciona con la relación entre la persona mentora y un grupo participante en el mismo proyecto.
- Cross mentoring: Se produce mediante un intercambio de personas mentoras y aprendices entre instituciones educativas o del ámbito empresarial. Para realizarlo se debe intercambiar mentores y aprendices de otras instituciones o centros educativos. El objetivo principal es propiciar nuevas experiencias e intercambiar prácticas profesionales o desarrollo educativo para mejorar las capacidades de los integrantes.
- Mentoría Social: Donde la persona mentora facilita a la persona mentorizada una red de relaciones que puede favorecer su desarrollo profesional.
Implementación del mentoring en centros educativos
Aplicado al ámbito educativo, el mentoring favorece el aprendizaje significativo, tanto individual como organizacional. A través de programas específicos donde se realizan procesos de mentoring diseñados y estructurados teniendo en cuenta el objetivo que se quiere conseguir. Mentoring es mucho más que un servicio de orientación profesional. Con este programa, el alumno es el protagonista de su proceso de aprendizaje y de la construcción de su futuro. Se busca que adopte una posición proactiva que le involucre en el logro de su tarea vocacional.
Objetivos de los programas de mentoring en educación
Son programas que contienen algunos de estos objetivos:
- Apoyar a alumnos de nueva incorporación.
- Facilitar el cambio de ciclo o etapa educativa.
- Acelerar la adaptación de profesores noveles.
- Desarrollar las competencias de liderazgo de directores de centro.
- Mejorar la relación familia-escuela.
- Desarrollar competencias de mentoring para tutores y orientadores.
- Favorecer el tránsito del mundo educativo al laboral en alumnos de formación profesional o bachillerato.
- Reducir la tasa de abandono escolar.
- Prevenir el acoso escolar y favorecer la integración.
- Orientación vocacional para construir la vocación y carrera académica y profesional de los alumnos.
- Potenciar el papel de la inspección en su rol de evaluación, asesoramiento y orientación.
En Parentes San Rafael Arcángel, creemos firmemente en el poder de la educación personalizada para fomentar el crecimiento pleno de nuestros estudiantes. El Programa de Mentoría Personalizada es un pilar fundamental de nuestro compromiso con la excelencia educativa. Como explica Sonsoles Gallo: Mentoring es un programa de acompañamiento a nuestros alumnos cuando se encuentran en su hito vital de tomar la decisión de qué recorrido formativo van a elegir, teniendo en cuenta que ponen ya un pie en la educación postobligatoria. Por lo tanto, nuestro programa Mentoring se inicia en cuarto de la ESO.
Claves para un programa de mentoring exitoso
- Identificar las problemáticas individuales: El primer paso es identificar, en caso de que las haya, las distintas problemáticas a las que se enfrenta cada alumno. Y cada caso es un mundo. Por este motivo, la probabilidad de éxito a la hora de fomentar la motivación en el aula aumenta si trabajamos con un grupo reducido y de manera individual. Todas las semanas, nuestros mentores se reúnen durante 30 minutos con cada alumno. Después de estas sesiones, nos reunimos con los profesores para trasladarles las necesidades detectadas.
- Implicación de todos los actores: Para que un programa de mentoring funcione, todos los participantes (mentores, orientador, alumnos y, por supuesto, padres y madres, que juegan un papel clave en este tipo de programas) tienen que implicarse al máximo. Los chicos saben que tienen detrás un equipo que está ahí para ayudarles. Con nuestro esfuerzo diario, les estamos transmitiendo valores de solidaridad y compañerismo.
- Constancia y seguimiento regular: Es fundamental establecer un contacto regular con el alumno. Si como mentor no eres constante, todo el progreso se va perdiendo de una sesión a otra. Del mismo modo, responsabilizarlos es fundamental para lograr su compromiso.
- Desarrollo de habilidades de gestión del tiempo: Uno de los problemas a los que se enfrentan estos alumnos es la falta de capacidad para gestionar su propio tiempo. Por eso, una parte fundamental del programa de mentoring es el study plan (plan de estudios), que cada alumno crea de forma individual con ayuda de los mentores, haciendo uso de los iPads de los que disponen tanto docentes como estudiantes dentro del marco de nuestra propuesta de innovación educativa. Un alumno se organizó para estudiar un tema cada día, con unas pautas concretas y combinando teoría con práctica, de manera que cada tema estuviera estudiado al menos dos veces antes del examen. Esto le ayudó a sentirse protagonista y ahora es mucho más organizado y entrega las tareas a tiempo. Ha encontrado una motivación en cumplir su study plan.
- Fomento de la autonomía y el autoaprendizaje: El orientador psicopedagógico se reúne periódicamente con cada alumno y analiza sus hábitos de estudio, su nivel de motivación en el aula y fuera de ella, y qué tipos de aprendizaje predominan en cada caso. Partiendo de este análisis podemos ver qué nivel de autoaprendizaje puede alcanzar cada alumno. Con los que tienen cierta autonomía, aplicamos técnicas más avanzadas. Otros, lamentablemente, no tienen hábitos de estudio y asumen directamente que no saben estudiar. Siempre empezamos por técnicas básicas y vamos construyendo desde este punto de partida. En cuanto a las técnicas de estudio que se aplican de forma personalizada dependiendo de las necesidades individuales de cada alumno, Sophia do Amaral nos habla de una de sus favoritas: enseñarles los criterios de evaluación de los exámenes. Muchos alumnos tienen la sensación de que no saben qué se espera de ellos. No tienen perspectiva.
- Gestión del estrés y bienestar emocional: La adolescencia es una etapa complicada, en las que los alumnos pueden estar, por diversas causas, sometidos a unos niveles de estrés muy elevados. De nuevo, la individualización aquí es fundamental: se evalúa cada caso y se trabaja con cada alumno de forma personalizada. Aquí la figura del orientador psicopedagógico es indispensable. La emoción que le provocaba este bloqueo psicológico es el miedo. En este caso concreto, Daniel comenzó su terapia con una sencilla técnica de relajación: Una vez relajamos el cuerpo y el alumno es consciente de su propio miedo, podemos empezar a trabajar.
- Reorientación de percepciones sobre el estudio: Muchos estudiantes tienen percepciones erróneas sobre el estudio, que afectan a su rendimiento académico: Esto no sirve para nada, Estoy perdiendo el tiempo, Me da igual. Un mentor nos habla ahora de una de sus alumnas: Ella era consciente de que estudiar servía para sacar mejores notas, pero ni le importaba ni tenía intención de cambiarlo. En este caso, la solución pasó por mover a esta alumna hacia una motivación intrínseca, conseguir que encontrara valor en el estudio más allá del resultado académico. Se trabajó manteniendo un diálogo con ella sobre el valor del conocimiento frente a la ignorancia, poniéndola en perspectiva con ejemplos sobre su vida futura. Hacerles ver que el conocimiento que están adquiriendo es útil para su día a día, más allá de lo académico, puede ser un punto de inflexión para que estos alumnos mejoren su actitud.
Los programas de mentoring funcionan si cuentan con un buen diseño y evaluación de los resultados. A través de la incorporación de herramientas de la metodología en el desempeño de la labor de los docentes. A pesar de los innumerables retos a los que se han enfrentado, los mentores cuentan que están satisfechos con el resultado, tanto a nivel pedagógico como personal. Los alumnos están enganchando con el sistema. Están contentos, tienen ganas, están intentando hacer las cosas. Se ha creado un grupo muy cohesionado: se apoyan en nosotros y entre ellos, colaboran. En un colegio con miles de alumnos, a estos chicos les costaría mucho más.
