Marco Hulsewe y el entorno empresarial neerlandés: entre la inversión y la fiscalidad global
El mundo empresarial neerlandés se caracteriza por una dinámica compleja, marcada tanto por la colaboración internacional como por desafíos en el ámbito fiscal y de reputación. En este contexto, figuras como Marco Hulsewe y organizaciones como el Dutch Business Club desempeñan un papel fundamental.
El Dutch Business Club: Un nexo para empresarios en España
El Dutch Business Club (DBC) es una vibrante comunidad de empresarios, directivos y profesionales de habla neerlandesa que operan en diversos sectores empresariales. Esta diversidad de miembros convierte al DBC en un espacio idóneo para establecer redes valiosas y compartir conocimientos relevantes sobre el emprendimiento en España.
Con más de 200 miembros y amigos, el DBC representa una plataforma significativa para la interacción y el crecimiento profesional. Entre sus miembros se encuentran consultores independientes, emprendedores en industrias como la música y el deporte, fundadores de empresas, abogados especializados en derecho de familia internacional, y profesionales con amplia experiencia en marketing internacional y gestión de empresas industriales a nivel global.
Algunos ejemplos de sus miembros incluyen a:
- Monique: Consultora independiente en Customer Experience Strategy, activa en proyectos tanto españoles como internacionales.
- Thijs Verhulst: Emprendedor en las industrias de la música y del deporte.
- Michiel van Beek: Fundador y propietario de AlphaRainbow SL.
- Adriana de Ruiter: Abogada con especialización en derecho de familia internacional.
- Peter: Abogado con casi cuarenta años de experiencia y una pasión por la dimensión internacional del derecho.
- Martijn: Profesional de marketing internacional con experiencia en entornos B2B, B2C, B2B2C y D2C.
- Roland: Con una carrera internacional dirigiendo empresas industriales en Europa, el Sudeste Asiático y África.
- Robert Assink: Managing Director en la rama española del datacenter Interxion, A Digital Realty Company.
La presencia de profesionales tan variados subraya la capacidad del DBC para facilitar el intercambio de ideas y oportunidades en el ámbito empresarial hispano-neerlandés.
La fiscalidad y la reputación empresarial de Países Bajos
La reputación de Países Bajos como destino para multinacionales se ha visto afectada por decisiones fiscales y la salida de grandes empresas. El gobierno neerlandés ha expresado su preocupación por el impacto que la salida de multinacionales como Unilever y Shell tendrá en las inversiones y el empleo.
El gigante del gas y petróleo Shell, con 114 años de historia anglo-neerlandesa, decidió poner fin a su estructura dual y trasladar su sede a Londres. Esta decisión, que implica la eliminación de "Royal Dutch" de su nombre, fue un golpe inesperado para el país. Se estima que, junto con Unilever, la salida de Shell representará una pérdida de casi 1.000 millones de euros en ingresos fiscales para Países Bajos.
La asociación de empresarios VNO-NCW advirtió que "el clima empresarial neerlandés se deteriorará con la salida de Shell", calificándola como una "gran pérdida". Sin embargo, expertos como Jan van de Streek, de la Universidad de Leiden, señalan que Shell y Unilever son "dos casos especiales" debido a su doble nacionalidad y la necesidad de elegir un país para centralizar su sede. Aunque la salida de Shell "daña nuestra reputación", Van de Streek considera que no se debe "exagerar este efecto".
El debate sobre el impuesto a los dividendos
Estas mudanzas se han producido tras años de un intenso debate sobre el impuesto a los dividendos, que asciende al 15% en Países Bajos, a diferencia de su inexistencia en el Reino Unido. El primer ministro Mark Rutte intentó abolir esta tasa en varias ocasiones para retener a las multinacionales, pero no logró el apoyo parlamentario necesario. Para los accionistas, especialmente aquellos ubicados en paraísos fiscales, la ausencia de un impuesto de retención de dividendos representa una clara ventaja.
Van de Streek calculó que, si bien la abolición del impuesto podría haber mantenido las sedes de Unilever y Shell, "habríamos perdido alrededor de 2.000 millones de euros de ingresos anuales" y "habría tenido efectos negativos sobre la moral fiscal". Además, Shell enfrentaba una presión creciente por parte de la justicia neerlandesa para adherirse al Acuerdo Climático de París y reducir sus emisiones, aunque la empresa asegura que este fallo no influyó en su decisión de trasladarse a Londres.
Un proyecto de ley de los verdes GroenLinks, que busca retener con multas millonarias a empresas que intenten eludir impuestos al trasladarse, añade otra capa de complejidad al panorama. Sin embargo, Van de Streek no espera que otras multinacionales con base neerlandesa abandonen el país debido a este impuesto o a cualquier otro.
Diferencias entre EVASIÓN y ELUSIÓN tributaria
La elusión fiscal en Luxemburgo y Países Bajos
Luxemburgo y Países Bajos han sido señalados por la Unión Europea por sus regímenes fiscales laxos, que facilitan la elusión de impuestos. Estos países son utilizados por empresas de todo el mundo para canalizar inversiones y beneficios, reduciendo su factura fiscal en sus países de origen.
El caso de Vicente Boluda, líder empresarial y presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios, ilustra esta práctica. Boluda repatrió 100 millones de euros desde Luxemburgo en plena crisis de la COVID-19, apoyándose en sociedades constituidas en Luxemburgo (Boluda Finance y Boluda Luxembourg) y Países Bajos (Boluda Finance BV).
Expertos de Hacienda señalan que "el montaje de este tipo de sociedades es un claro intento de rebajar la factura fiscal". Aunque tener sociedades en estos países no es ilegal, la intención es "aprovecharse de sus ventajas tributarias". Un ejemplo es el movimiento de capital entre empresas, que no paga impuestos, y la posibilidad de repatriar dividendos con una tributación mínima en Luxemburgo (solo un 5%).
Otros asesores fiscales no ven problema en usar estos países como vehículos de inversión, argumentando que "Luxemburgo es un país que tiene tratado de doble imposición con todos los países del mundo. España no". Sin embargo, la polémica tributación de Luxemburgo es innegable. Casos como el de McDonald's, que se ahorró cientos de millones de euros en impuestos gracias a su domicilio fiscal europeo en Luxemburgo, lo confirman. El escándalo Luxleaks reveló acuerdos entre el estado y 350 multinacionales para pagar apenas un 1% de impuestos, lo que pone de manifiesto el papel de Luxemburgo como vivero empresarial gracias a su legislación.
El papel de los "trusts" y las sociedades "offshore"
Los "trusts" o fideicomisos, junto con las sociedades "offshore" y las fundaciones de interés privado, constituyen lo que el economista Gabriel Zucman denomina el "tridente opaco", estructuras utilizadas para disociar el patrimonio de sus beneficiarios finales. Estas figuras jurídicas son habituales en países de derecho anglosajón y paraísos fiscales como Islas Caimán o Bermudas.
En España, sin embargo, la figura del "trust" carece de validez legal si no se menciona en un convenio de doble imposición. Las autoridades fiscales españolas suelen "examinar" el "trust" para atribuir los activos a sus beneficiarios reales. Esto genera un riesgo, ya que, desde el punto de vista fiscal, se trata de forma deficiente, y desde el civil, no se reconoce.
La profesora Sonia Martín de la Universidad de Cantabria señala que "el problema no es el trust sino la falta de transparencia". Aunque los residentes españoles están obligados a informar a Hacienda sobre sus bienes en el extranjero, la Administración tributaria tiene dificultades para averiguar lo que una persona posee en un centro "offshore", dependiendo de la "buena voluntad" del otro territorio, que "no existe".
Ejemplos de "trusts" y sociedades "offshore"
Los casos de las familias Cremades Carceller y Martinavarro ilustran cómo funcionan estas figuras. El matrimonio Cremades de Adaro y Carceller Coll constituyó The Macaja Trust en las Islas Caimán en 1992, transfiriendo la propiedad de cuatro sociedades "offshore" con activos valorados en más de 112 millones de dólares. Según fuentes cercanas a la familia, esta estructura tenía como objetivo "asegurar activos" y "jamás se utilizaron para sacar dividendos; todo se reinvirtió en España y todo pasó por el fisco nacional".
De manera similar, en 2001, los descendientes de las familias Martinavarro, Ballester y Dealbert constituyeron sendos "trusts" en las Caimán para realizar inversiones a través de sociedades en las Islas Vírgenes Británicas. Estos fideicomisos llegaron a acumular inversiones por valor de 12 millones de dólares. Los hermanos Martinavarro Dealbert aseguran que "tanto la existencia de dichas sociedades como su disolución fueron declaradas ante la Agencia Tributaria", y que los fideicomisos han sido liquidados.
| Instrumento | Descripción | Ventajas | Desventajas en España |
|---|---|---|---|
| Trust (Fideicomiso) | Acuerdo privado donde una persona deposita bienes para que un agente gestor los administre para sí misma o para otros beneficiarios. | Protección de activos, planificación sucesoria, flexibilidad. | No reconocido legalmente sin convenio de doble imposición, tratamiento fiscal deficiente, falta de transparencia. |
| Sociedad Offshore | Empresa constituida en una jurisdicción con baja o nula tributación y regulaciones laxas. | Confidencialidad, reducción de impuestos, flexibilidad operativa. | Puede ser percibida como intento de elusión fiscal, riesgo reputacional, escrutinio de autoridades. |
| Fundación de Interés Privado | Entidad jurídica similar a un trust, pero con personalidad jurídica propia y objetivos específicos. | Protección de patrimonio, planificación sucesoria, control sobre los activos. | Complejidad legal, falta de reconocimiento en algunas jurisdicciones, requisitos de cumplimiento. |
El caso de Paul van Lienden y los Pandora Papers
Los Pandora Papers han revelado la figura de Paul van Lienden, un intermediario neerlandés que ha ayudado a millonarios a establecer empresas secretas en paraísos fiscales. A través de su empresa International Corporate Structuring (ICS), fundada en Mónaco, Van Lienden facilitó la creación de cientos de empresas "buzón" en Belize, las Seychelles y las Islas Vírgenes Británicas.
Van Lienden actuaba como "administrador en nombre" de estas empresas, prestando su nombre para mantener a los verdaderos propietarios en el anonimato. Estas empresas, carentes de personal, producción o clientes, eran meros "envoltorios administrativos" para asegurar dinero o evadir impuestos. El problema radica en que, a pesar de los esfuerzos por hacer más transparentes estas operaciones, los intermediarios como Van Lienden rara vez son castigados, ya que gran parte de sus servicios son legales, incluso si trabajan para clientes con intenciones dudosas.
Entre sus clientes se encuentran empresarios inmobiliarios, capitalistas de riesgo, miembros de la lista Quote 500, e incluso figuras condenadas por fraude, como Ruud Koekkoek y Henk Erenstein. Además, Van Lienden trabajó para clientes internacionales, incluyendo a Boris Rotenberg, un oligarca cercano a Vladimir Putin, sancionado por Estados Unidos. También se le vincula a escándalos de corrupción en Angola y Senegal, donde ayudó a canalizar dinero ilícito.
A pesar de las acusaciones y su aparición en importantes casos de fraude, Van Lienden ha afirmado, a través de su abogado, haber actuado siempre dentro de la ley y nunca haber sido interrogado por la justicia. Esto, según Jason Sharman, experto en corrupción y paraísos fiscales, se debe a que "hay muy pocas procesamientos". La dificultad de perseguir a intermediarios que operan internacionalmente, la falta de información y la complejidad de la cooperación entre países hacen que muchos de ellos eludan la justicia.
Este panorama global de interconexión empresarial, desafíos fiscales y la sombra de la elusión de impuestos, subraya la importancia de la transparencia y la colaboración internacional para garantizar una conducta ética en el ámbito de los negocios.
