Manuel Díaz: Biografía de un Empresario y Torero Excepcional
Manuel Díaz González, popularmente conocido como El Cordobés, es una figura destacada en el mundo del toreo y un empresario con una historia de vida fascinante. Su trayectoria, marcada por la superación y el éxito, lo ha convertido en un personaje muy querido en España. A continuación, exploraremos los momentos clave de su vida, desde sus humildes comienzos hasta su consolidación como figura pública.
Primeros Años y Orígenes
El 30 de junio de 1968, Manuel Díaz nació accidentalmente en Arganda del Rey (Madrid), pero creció en Córdoba, específicamente en el barrio de Santa Marina. Fue a clase en el colegio de la Virgen de la Dolores y compaginó sus estudios con trabajos en una bodega familiar y lavando coches en talleres. Estos primeros años estuvieron marcados por la necesidad y el esfuerzo.
La vida de Manuel dio un giro cuando su madre le reveló la identidad de su padre, Manuel Benítez, también conocido como El Cordobés. Este descubrimiento lo impulsó a convertirse en torero, con la esperanza de obtener el reconocimiento paterno. Un antiguo mozo de espadas, Antonio Mata, dirigió sus primeros pasos, y así, El Manolo comenzó a alternar los talleres con las becerras.
Inicios en el Toreo
El camino hacia el toreo no fue fácil. Manuel Díaz encontró apoyo en el ganadero Ramón Sánchez Ybargüen, quien le ofreció casa y comida en su finca El Chaparro, en Gerena (Sevilla). Además, contó con la ayuda de un empresario de Granada, que allanó el camino para que usara el apodo más universal del toreo: El Cordobés. De esta manera, El Manolo se convirtió en El Cordobés, logrando su objetivo inicial.
En 1983, con tan solo quince años, Manuel Díaz se vistió de luces. Durante diez años, se dedicó a demostrar su amor por el mundo del toro en cosos de tercera y segunda categoría, así como de novillero. Siempre reivindicó que Manuel Benítez 'El Cordobés' era su padre, y aunque esta paternidad tardó en llegar, el joven novillero se esforzó por destacarse en las plazas de toros.
Un momento significativo fue cuando, en 1986, se tiró al ruedo de Las Ventas a cambio de un millón de pesetas que nunca llegó a ver. Este acto, aunque impulsivo, reflejaba su desesperación por llamar la atención de su padre y reprogramar su existencia.
Consolidación como Torero
El 11 de abril de 1993, Manuel Díaz tomó la alternativa en La Maestranza, de la mano de Curro Romero. A partir de ese momento, su carrera despegó, llegando a encabezar el escalafón taurino de 1996 a 2007. En 1999, cortó una oreja en la plaza de Madrid, ganándose el respeto de la afición taurina. Sus faenas en Córdoba en 2005, en Valencia junto a El Fandi en 2013, y su salida a hombros junto a su hermano Julio Benítez en Morón de la Frontera, son inolvidables.
En 2016, la Audiencia Provincial confirmó su identidad como hijo de Manuel Benítez, un momento que describió como "de los más tristes de mi vida". Sin embargo, lo hizo por sus hijos, para darles el derecho de conocer sus raíces.
Finalmente, en 2017, se produjo el esperado reencuentro público con su padre. Manuel Díaz declaró estar muy contento y agradecido de poder "navegar en el mismo barco" con su progenitor.
Manuel se cortó la coleta a los 55 años, bueno no se la cortó él, se la cortó su padre, quien acabó reconociéndole públicamente en 2017, un año después de que la Audiencia Provincial de Córdoba confirmara que era su hijo biológico. Sin embargo, habría que esperar 365 días más para que el veterano torero y aquel hijo que tanto luchó tanto porque lo reconocieran protagonizaran un encuentro público. "No tengo palabras, estoy muy contento con todo, todo viene en su momento, gracias a Dios, estamos aquí y vamos a navegar en el mismo barco” declaraba Manuel Díaz 'El Cordobés' en aquel momento.
Vida Personal y Matrimonios
En el ámbito personal, Manuel Díaz ha vivido dos importantes historias de amor. En octubre de 1997, se casó con Vicky Martín Berrocal en la iglesia del Salvador de Sevilla. Su boda fue un evento muy esperado, dado que ella era hija de un prestigioso empresario taurino y él, el torero del momento. Tuvieron una hija en común, Alba Díaz, pero la pareja se separó en 2001. A pesar de la separación, ambos mantuvieron una relación de respeto y colaboración por el bienestar de su hija.
Durante un viaje a Venezuela en 2002, Manuel conoció a Virginia Troconis, quien se convertiría en su segunda esposa. Se casaron el 6 de febrero de 2004 en Valencia, Venezuela. Juntos tienen dos hijos, Manuel y Triana. Manuel Díaz ha expresado que Virginia es una persona que ha sabido entregarse por completo para beneficiarlo, ayudándolo a cerrar su círculo como torero.
Hijos de Manuel Díaz:
- Alba Díaz (con Vicky Martín Berrocal)
- Manuel Díaz (con Virginia Troconis)
- Triana Díaz (con Virginia Troconis)
La boda va a paralizar Sevilla. La cita es a las cinco y media en El Salvador. Manuel saldrá desde el hotel Colón y Vicky, desde el Alfonso XIII.
Un mes antes de la boda, Vicky -licenciada Marketing y Ciencias Empresariales y educada entre Suiza y Madrid- se encontró en un concesionario de Sevilla con el coche de su vida, un Mercedes SLK 230 Kompressor que su futuro le ha comprado por siete millones y medio de pesetas.
Vicky es el cerebro, y lo hace a gusto porque "cuando vea a este hombre esperándome en el altar me puedo caer de espaldas".
Después vendrá la luna de miel ("Vicky no me ha dicho adónde vamos a ir para que no lo largue") y a vivir al centro de Sevilla. Allí entrenará en un gimnasio por las mañanas e irá a la finca por la tarde. Todo con mucha discreción, como los cuatro años de noviazgo con su novia: "En vez de ir a fiestas, cogíamos el coche y nos íbamos a cenar al Parador de Carmona, por ejemplo, donde siempre hay poca gente".
El primero en descubrir la primicia del romance fue un peluquero de Gerena, radioaficionado, que interceptó las conversaciones de horas entre Manuel y Vicky: "El hombre lo comentó a alguien del pueblo, pero nada más".
Vicky entonces vivía donde ahora lo hace Manuel, en Cerro Negro. Se conocieron en 1993, y ese mismo año Curro Romero y Espartaco le daban la alternativa a él en La Maestranza: "No sé lo que me faltó esa temporada, pero sí reconozco que fue un año de incertidumbres.
Yo había salido con un par de novias, pero me aburría mucho que me controlaran. Ahora está convencido de que se va a templar su carácter explosivo al lado de una mujer de fuerte personalidad: "Me apetece hacer una vida normal, con un horario ordenado. Oye, Vicky, si no aparezco en la boda, ¿me irá a buscar la Guardia Civil, como cuando no vas a torear?".
Legado y Reflexiones
Manuel Díaz se retiró de los ruedos el 16 de octubre de 2023, tras treinta años de alternativa. Durante su carrera, participó en más de 40 faenas y superó numerosos desafíos, incluyendo una grave cogida en Huesca que le produjo una cornada y la fractura de un dedo. Su trayectoria es un ejemplo de perseverancia y pasión por el toreo.
Manuel Díaz quiere satisfacer a todos. Habla con el orgullo del que no ha tenido. "Mi mayor satisfacción es regalar".
"Sí, mi vida ha sido como la de un príncipe de un cuento. He pasado de la nada al todo en muy poco tiempo. Pero insiste en que sigue siendo él mismo. El que se para en una venta "y compro un jamón pata negra por 28.000 pesetas o me hago un bocadillo de chorizo y me subo al capó del coche para comérmelo hablando con el gasolinero". O comer con los dedos sardinas asadas, o los potitos pasados por puré que le hace su madre, o estar despierto hasta las cuatro de la madrugada. "Como buen Cáncer que soy, me encantan la Luna y la noche.
Manuel Díaz quiere otro objetivo: un Manolito o una Rocío Díaz Martín Berrocal.
Pero reconoce que en el altar no se va a dominar y "seguro, se me van a escapar unas lágrimas". El pícaro engañado que en 1986 se tiró al ruedo de Las Ventas a cambio de un millón de pesetas que nunca llegó a ver, está a las puertas de su día más grande, que reconoce le costará más de 40 millones de pesetas. Todos los coches de caballos de Sevilla están alquilados esa tarde para los invitados, que después de la ceremonia se trasladarán -muchos de ellos en autocares- a la finca que la familia Peralta explota en La Puebla. 1.200 personas comiendo, bebiendo y "divirtiéndose con grupos musicales de primera fila que vamos a contratar".
¿Qué invitados ilustres asistirán? "¿Ilustres? ¿Eso qué es? ¿Algo de letras?", Díaz dixit. ¿Altas personalidades? "La personalidad más alta que conozco es Fernando Romay. Ya me gustaría conocer a escritores. Me acuerdo que estuve al lado del alcalde de Madrid en una comida. Y, oye, una vez brindé un toro a un ex presidente americano. ¿A quién fue, mi niña? (dirigiéndose a Vicky). Eso, a George Bush. Así es y así habla el primogénito de María José Díaz González y el mayor de siete hermanos. Y no huye del asunto de la paternidad: "Voy a invitar a la boda a todo el mundo del toro, que es mi familia, a mis amigos, a los amigos de los padres de Vicky.La auténtica biografía de Manuel Díaz es un misterio hasta para ella: "El otro día íbamos por un carretera y vimos a unos hombres sacando agua de un pozo. Entonces va Manuel y me dice que ahí estuvo trabajando él dos meses día y noche. En otro momento estaba pensando en qué hacer en la casa nueva, y va y me suelta que él estuvo un mes cortando mármol. Hay algunos datos contrastables. El 30 de junio de 1968 nació accidentalmente en Arganda del Rey (Madrid). Fue a clase -más apropiado que estudió- en el colegio de la Virgen de la Dolores en Córdoba, trabajó en la bodeguilla que tenía la familia y se quedó en la ciudad "de prestado" lavando coches y cambiando aceite en distintos talleres ("buenos currelos eran").
Y aparecen dos faros que alumbran la atribulada vida de este rubiales. El ganadero Ramón Sánchez Ybargüen, que le da casa y comida en su finca El Chaparro, de Gerena (Sevilla). de Granada, que allana el camino a Manuel Díaz para usar el apodo más universal del toreo. El Manolo ya es El Cordobés, y se ha salido con la suya.
Le han dado permiso para olvidarse de la boda y ha sumado 90 corridas este año.
