Historia del Mercado de Los Remedios: De Feria Ganadera a Corazón de Sevilla
El barrio de Los Remedios, en Sevilla, alberga una historia rica y multifacética, marcada por la evolución de su mercado y su conexión con la famosa Feria de Abril. En este artículo, exploraremos los orígenes de este mercado, su transformación a lo largo del tiempo y su impacto en la vida comercial y social del barrio.
Orígenes de la Feria de Abril: Un Mercado de Ganado
Para comprender la historia del Mercado de Los Remedios, es fundamental recordar los orígenes de la Feria de Abril. Todo comenzó como una feria ganadera, impulsada por dos concejales no sevillanos: José María Ybarra (de Bilbao) y Narciso Bonaplata (de Barcelona). Su objetivo era facilitar a los agricultores locales la adquisición de ganado sin tener que desplazarse a otras ferias.
Tal y como señala José María de Mena en su libro «Historia de Sevilla», «gracias a los buenos oficios del diputado Don Fermín de la Puente y Apechea, amigo de Ybarra, se consiguió que la reina Isabel II ordenase su dictamen y firmase su aprobación». El historiador también señala que «hubo una fuerte oposición por parte de las ciudades que tenían ferias y que se consideraban perjudicadas, principalmente Carmona y Mairena», pero finalmente pudo celebrarse por primera vez en 1847.
Como emplazamiento se le asignó el Prado de San Sebastián, concretamente en una explanada abandonada donde nadie quería edificar por ser el lugar más lúgubre de Sevilla, concepto que luego cambio por completo. El rechazo inicial era porque allí se ubicaron dos cementerios : el de San Sebastián y el de Los Pobres, y por otro lado, también había estado el quemadero de la Santa Inquisición, lugar en el que perecieron muchos sevillanos.
Señalan los cronistas de la época que al principio el público se resistió a acudir a tan tétrico lugar pero que en poco tiempo la Feria fue un éxito. Los vendedores de ganado, para resguardarse del sol, construyeron tiendas de campaña de lona, que pasados unos años vinieron a llamarse «casetas», como las conocemos hoy en día.
Transformación de la Feria: De Mercado a Fiesta Social
El fin para el que fue creada la Feria de Abril se fue modificando con los años. Pasado un tiempo la cita ganadera fue evolucionando a fiesta de índole social. Parece ser que ya entonces empezó a primar aquello de «a la Feria se va a ver a ser visto». La curiosidad por la famosa celebración animó a las señoritas sevillanas a acudir al Real en coches de caballos. La Feria pasó de ser un simple mercado de reses a convertirse en una distracción, y las casetas un lugar de encuentro para invitar a las amistades, cantar y bailar.
El desarrollo natural de la ciudad y del propio festejo provocaron la necesidad de cambio. Se decidió este cambio porque el terreno de Los Remedios es mucho más amplio que el del Prado de San Sebastián. Aquella Feria íntima sólo queda en el recuerdo de algunos sevillanos.
Los Remedios: Un Nuevo Comienzo para la Feria
En 1973, la ciudad se trasladó al otro lado del Guadalquivir para dar aire a una celebración a la que se le quedó pequeño el Prado de San Sebastián. El barrio de Los Remedios acogió la Feria de Sevilla por primera vez el 30 de abril de 1973. Ese año hubo dos cambios importantes: la feria se trasladó a Los Remedios y ésta se celebró en el mes de mayo, entre el día 1 y el 6. De este modo los sevillanos vieron doblemente revolucionada su semana de farolillos. Años después nos hemos acostumbrado, muchos no hemos vivido la Feria del Prado, pero hoy en día hay abuelos y abuelas que miran la feria de Los Remedios como algo novedoso , con nostalgia de la familiaridad de la originaria.
La construcción de Los Remedios comenzó en 1937, en plena Guerra Civil, siendo alcalde de la ciudad Ramón de Carranza. El edil decidió poner en marcha un proyecto que llevaba diez años paralizado por tramas burocráticas. En 1927, el arquitecto García Mercadal ideó un barrio con gran paseo arbolado en el centro como pulmón verde y calles amplias a los lados. Más tarde éste se tildó de «disparate urbanístico», así que se adaptó a la filosofía urbanística y al tráfico rodado de la época. De este modo, Los Remedios se construyeron sobre los terrenos de las huertas del antiguo convento que llevaba el mismo nombre, de la Huerta del Níspero, del Cortijo de la Tía Pepa y de la Hacienda del Diablo.
El estreno del nuevo recinto en Los Remedios, por el alcalde Juan Fernández, se fijó a las nueve de la noche del 30 de abril , para «vivir unas horas abrileñas», publicó este periódico. Paco Palacios, «El Pali», se convertiría pronto en cronista de la nostalgia del Prado en sus sevillanas , como la del antiguo pianillo que en aquella Feria de 1973 fue portada en ABC. Casi desvencijado, y cansada su manivela por tantas y tantas bodas y bautizos en corrales de vecinos, pero siempre entrañable con sus sones.
El cambio de ubicación propició pasar de medio centenar de casetas a 630, ocupando un total de 64.000 metros cuadrados. En la actualidad, el terreno ha sido ampliado hasta los 275.000 metros cuadrados y alberga más de mil casetas. Personajes de la farándula, reyes, políticos y demás personalidades han visitado a lo largo de su historia el Real de la Feria atraídos por su estética y la alegría que la caracteriza.
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La calle Ignacio Sánchez Mejías del Real de la Feria de Abril puede presumir de ser la única del recinto de Los Remedios que contiene parte de la Feria del Prado de San Sebastián. Con la ampliación del actual recinto ferial, ejecutada en 1983, se ganaron las manzanas cercanas al Club Mercantil y el Club Náutico, que se vertebran en torno a la calle Ignacio Sánchez Mejías. Para esas nuevas vías se usó el asfalto clásico, con alquitrán, que nunca llegó a gustar, no sólo por la estética sino por el calor que desprenden aprieta el sol. Por ello, con motivo de la reurbanización del Prado en 1994, el Ayuntamiento sevillano decidió reutilizar el suelo de adoquín que se estaba levantando. Las montañas de adoquines fueron trasladadas a Los Remedios y se colocaron como nueva calzada de Sánchez Mejías.
El Mercado de Los Remedios Hoy
La historia del barrio de Los Remedios, está marcada por la especulación urbanística. Pensado y diseñado para convertirse en lo que es hoy el barrio del Ensanche barcelonés, de aquel proyecto con amplias avenidas, grandes acerados y zonas ajardinadas, no queda nada; si acaso la Avenida de la República Argentina, la calle Virgén de Luján, o la Plaza de Cuba. Y en ese habitat degradado, se levantó, en 1964, el Mercado o Plaza de Abastos de Los Remedios, recientemente renovado y adecuado a las nuevas necesidades de los usuarios. Escondido y apelmazado entre bloques de pisos, el mercado de Los Remedios abastece a una altísima población, que, genérica y mayoritariamente, corresponde al sector más pudiente de Sevilla. El mercado de Los Remedios se encuentra situado en el corazón del barrio, y es de mediana dimensión.
En la reciente historia de Los Remedios hay tres hitos que, de una u otra forma, han marcado al comercio de la zona. En primer lugar, la construcción del parking de Virgen de Luján. Después, la apertura de la línea 1 del Metro de Sevilla. Y, por último, la peatonalización de Asunción. Los Remedios, antes de estas grandes obras, tenía una cuota de mercado superior a la del centro. Su principal fuente de clientes era el Aljarafe y Triana. El comercio era dinámico y Asunción, su locomotora.
Entonces, allá por 2008, Los Remedios era una zona «ideal» para el comercio. Un dato lo refleja: había 14.000 residentes y en los días laborales su población alcanzaba las 75.000 personas. Esa era la primera característica del barrio. Muchas personas iban a comprar o trabajar a Los Remedios. Sus cifras sólo eran comparables a las del Casco Antiguo. «Si alguien venía a Sevilla a comprar tenía que pasar por Los Remedios».
Así lo recuerda Pepe Aycart, el que fuera presidente de la Asociación de Comerciantes de Los Remedios antes de la puesta en marcha del Metro. A su juicio, ya la obra del parking de Virgen de Luján «afectó negativamente» a la movilidad. Según Aycart, la cuota de mercado de la zona, actualmente, no es relevante. «Ni se tiene en cuenta como zona comercial», apostilla en un tono muy crítico. La razón, a su juicio, los efectos de esas tres grandes obras. «Las decisiones políticas destrozaron el comercio de Los Remedios», sentencia Aycart, que ve una «evolución negativa» con el paso del tiempo, si bien matiza que la situación actual «no es mala». Y no lo es porque el comercio sigue siendo una parte muy importante del barrio, si bien el tipo de negocio cambió. ¿Tanto o más que en el resto de la ciudad?
Después de años de vallas, zanjas, socavones, excavadoras, tuneladora y obreros, República Argentina recuperó la normalidad en 2009 con la inauguración del la línea 1 del Metro. Los comerciantes de la zona, después de muchos ejercicios con pérdidas, recuperaron parte de lo perdido en una primera etapa. Sin embargo, actualmente los efectos del metropolitano en las cuentas de los comerciantes de República Argentina o incluso Asunción son «mínimas». Así lo aseguran fuentes del sector. «Hay una docena de establecimientos vacíos en República Argentina. Es cierto que algunos vecinos de otros barrios vienen en Metro a hacer algún mandado concreto, pero la repercusión de la línea 1 no ha sido tanta como se esperaba», explican.
En cambio, el propio Pepe Aycart reconoce que el Metro es el único transporte que atraviesa el barrio y que sigue trayendo a los vecinos del Aljarafe, el histórico cliente de Los Remedios de fuera del barrio.
Lo que sí ha tenido un efecto «notable» ha sido la peatonalización de Asunción. El modelo de negocio cambió. «Le ha venido bien a algunos, pero a otros no», comenta un comerciante de los afectados, uno de los más antiguos del barrio.
Con la peatonalización se acabó eso de «aparco el coche en doble fila, voy a la mercería de toda la vida y a la ferretería y vuelvo a casa». El comercio tradicional casi ha desaparecido.
Así lo certifican José María Cañizares Márquez, presidente de la Asociación de Vecinos de Los Remedios, y Carlos Junco, actual presidente de la Asociación de Comerciantes de Los Remedios. Ambos coinciden en que Asunción, tras la peatonalización, es una zona «de ocio, familiar, de barrio», «pero no comercial».
«Incluso ha descendido la rentabilidad de los locales comerciales de Asunción, una locomotora en el barrio que se desangra», critica Aycart.
«Hay mucha actividad, pero no comercial», remarca Carlos Junco, quien explica que parte de los clientes de Los Remedios siguen viniendo del Aljarafe si bien el cambio del tráfico en el barrio «dificulta mucho las compras porque sigue existiendo la costumbre de ir a comprar en coche».
Para el presidente de los comerciantes del barrio, es prioritario que el Ayuntamiento instale toldos en la calle Asunción, así como que se solucionen los problemas de aparcamiento para atraer a más clientes y recuperar el esplendor perdido.
Cambio de Modelo Comercial
Muebles Lacquer, Simón Loscertales, Nova Roma, Foto Asunción, Tintoretto, Benetton, La Tahona y Baby Decor son algunas de las marcas que han desaparecido de la calle Asunción en lo últimos años, una vía abonada ahora a las franquicias y a la tecnología china. Sobreviven en el barrio, eso sí, Sloppy Joe’s, Ferretería Asunción o la Heladería Jijona.
«Han cerrado desde tiendas de flamenca hasta mercerías y zapaterías. En el barrio, en general, abundan las franquicias, los comerciantes chinos y la hostelería, sobre todo en Virgen de Luján. Además, hay un auge de clínicas de salud y belleza. Hay por docenas y tiene mucha demanda los locales alrededor de la Feria, ese inmenso parking», señala José María Cañizares.
Lo cierto es que cuando una franquicia cierra, «no pasa mucho tiempo hasta que abre otra porque actividad hay, incluso más que en otras zonas de la ciudad», asegura un comerciante de Virgen de Luján que comenta que también en otras barriadas el comercio tradicional «que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos» ha muerto. «Hay que evolucionar, aquí y donde sea. El comercio se digitaliza, las preferencias y gustos del consumidor cambia, incluso las necesidades evolucionan. El comercio no puede ser estático», sentencia.
Para el presidente de la Asociación de Vecinos de Los Remedios, el barrio sigue «con el sambenito de siempre de que es el barrio de los ricos, si bien también ha habido aquí muchos desahucios y muchos impagos. Y, como siempre, seguimos sin equipamientos públicos. Sin colegios y sin centro para mayores. Los comerciantes del mercado de Los Remedios han tenido que pagar 72 millones de pesetas para su arreglo. Pero aún está sin acabar, y lo que es más sangrante, el aire acondicionado todavía no funciona pese a estar instalado, para horror de vendedores y clientes. En la imagen, la cafetería del mercado , uno de los sitios donde hace más calor, en una foto de archivo de los preparativos para instalarse. SEVILLA. El pasado año en agosto el delegado de Hacienda, Carmelo Gómez, visitó el mercado de Los Remedios y se comprometió a instalar el aire acondicionado.
Manuel Mula, el presidente de los comerciantes del mercado, señala que en abril se libraron los fondos para el aire acondicionado, pero llegó el verano y el mercado continúa siendo un horno. No se explica qué ha pasado: «Hacienda ha dado el dinero y Consumo se ha preocupado de la instalación, pero nosotros seguimos sin aire. Los comerciantes están muy dolidos con el asunto, ya que esperaban que en mayo o junio el aire acondicionado estuviese funcionando. El inmenso calor de las instalaciones les ha perjudicado mucho sobre todo en los meses de mayo, junio y julio, «cuando está la gente en Sevilla».
Manuel Sainz, propietario de una carniceria, señala que el asunto del aire es una vergüenza y que los clientes se quejan «aunque el calor lo pasamos todos, clientes y vendedores». Para los puestos que no tienen vitrina frigorífica, como los de la fruta y el pescado el problema aumenta. Paqui, de la pescadería Enrique y Paqui, señala que sacan el pescado poco a poco, como de muestra, para que no se les estropee. Tan desilusionado está Manolo Mula, que a mediados de mes dejará su cargo como presidente. Lo sustituirá Sebastián Rico, que tiene un puesto de pescado. Mula asegura que el asunto del aire acondicionado ha sido la gota que ha colmado el vaso: «A mí me ha echado. Me he visto impotente. Ayer en concreto las noticias que tenían los comerciantes era que a las tres de la tarde iban a cortar la luz para realizar la conexión con el contador, que también se iba a instalar. Los comerciantes desde luego tienen motivos para dudar. Las obras en principio iban a durar un año, y ya van por dos años y cuatro meses. Piensan que la actitud del Ayuntamiento es un agravio comparativo con respecto a la actuación municipal en el mercado de Triana: «Si allí han puesto de todo, ¿por qué aquí no lo hacen?». Y el enfado aumenta cuando razonan que ellos han sido unos industriales que se han sacrificado por el mercado y han pedido créditos para poder pagar los 72 millones que han abonado al arreglo de la plaza. Entre los detalles que faltan para culminar el mercado están las luces de la entrada de la calle Madre Rafols, una puerta de cierre en la calle Virgen de la Victoria, así como reposa canastos en algunos puestos. La cafetería del mercado y el puesto de Manolo Mula, ubicados en una isleta central del mercado son los puntos donde más calor hace. Virginia y Chari, las dueñas del bar, aseguran que hay mucho descontento por el calor: «Los clientes piensan que les estamos tomando el pelo, y dicen que si van a poner el aire para Navidad». Al bar en concreto, el calor y la falta de refrigeración le ha perjudicado mucho. Chari, la cocinera, comenta la indignación que siente por los comentarios: «Paso mucho calor en la cocina , pero me dañan más los comentarios, los de aquí y los que hay en la calle». Comenta que la gente sigue teniendo un motivo para no venir: «Antes decían que era porque la plaza estaba muy mal, y ahora porque hace mucha calor. Gabriel Yanes, otro comerciante, señala que es una informalidad: «No me creo que sea un problema de Sevillana de instalar el contador».
El Mercado de Abastos de Sevilla Este, inaugurado en el siglo XXI, en el año 2010, y nacido para abastecer a uno de los barrios más modernos y poblados de la Sevilla actual.
Evolución de la Feria de Abril
| Año | Acontecimiento |
|---|---|
| 1847 | Primera Feria de Abril en el Prado de San Sebastián como mercado de ganado. |
| 1973 | Traslado de la Feria de Abril al barrio de Los Remedios. |
| Actualidad | La Feria de Abril se ha convertido en una fiesta social y cultural de renombre internacional. |
La historia del Mercado de Los Remedios es un reflejo de la evolución de Sevilla, desde sus raíces agrícolas hasta su vibrante presente. Su conexión con la Feria de Abril y su papel como centro comercial y social lo convierten en un lugar emblemático de la ciudad.
