Los 35 Errores Más Comunes del Emprendedor y Cómo Evitarlos
Emprender un negocio desde cero no es una tarea fácil, pues requiere de mucho trabajo, compromiso, dedicación y esfuerzo económico. No es suficiente tener una buena idea, sino que hay que tener unas nociones básicas sobre el mercado, el sector en el que se quiere emprender y las fases de desarrollo por las que pasa un negocio.
A pesar de tener algunas de estas cuestiones claras, hay negocios que fracasan y tienen que colgar el cartel de cerrado. Algunos de los errores más comunes a la hora de emprender se dan cuando el emprendedor no conoce bien el mercado, se centra más en los inversores que en los clientes, descuida su producto principal, carece de tecnología, no tiene la capacidad para ser líder o no está lo suficientemente formado, entre otros.
Los emprendedores son individuos valientes que se aventuran en el mundo de los negocios con la esperanza de alcanzar el éxito. Sin embargo, el camino hacia el éxito empresarial está lleno de desafíos y obstáculos. Muchos emprendedores cometen errores que pueden tener un impacto negativo en sus negocios.
A continuación, exploraremos 35 errores comunes que los emprendedores deben evitar para aumentar sus posibilidades de éxito:
Errores Relacionados con la Planificación y la Formación
- Falta de formación en gestión empresarial: En los proyectos escasos de recursos, la falta de formación en gestión empresarial de los promotores hace que se multipliquen los pequeños problemas cotidianos. Esta limitación puede poner en peligro el futuro de la empresa. Lo importante es ser consciente de las propias limitaciones.
- Euforia e impaciencia: La euforia y la impaciencia por hacer realidad el proyecto empresarial suele ser el principal motivo de fracaso de muchos empresarios novatos. Más aún cuando, se ha pasado por un MBA y se tiene plena confianza en las propias capacidades personales. Cuando montas un negocio, empiezas con mucha ilusión, crees que lo sabes todo y, a la hora de la verdad, te das cuenta de que no es así.
- Falta de planificación: Hay un caso que se repite que es el clásico del emprendedor confiado que monta un negocio en un mercado desconocido sin detenerse a analizar la competencia, los clientes… Esta falta de planificación da al traste con el negocio pasados unos años. Un final casi cantado cuando se comete este error, incluso cuando se trata de personas que han trabajado varios años en ese mismo mercado.
- Exceso de información: Aunque parezca increíble, el exceso de información se ha convertido en una barrera para muchos emprendedores. Muchos de ellos confiesan que se sienten perdidos en la maraña de organismos públicos y de páginas web a las que podrían dirigirse.
- Desconocimiento de normativas específicas: En algunos mercados existen normativas muy específicas que se pueden escapar a las previsiones del promotor.
- Falta de previsión en trámites administrativos: La falta de previsión relativa a los trámites administrativos necesarios para crear una empresa puede generar retrasos y complicaciones inesperadas.
- Plan financiero a corto plazo: Un error muy común es hacer el plan financiero sin tener en cuenta las necesidades a medio plazo. Y justamente cuando todo empieza a bien parece que volvemos al principio, porque nos encontramos con que hay que realizar reinversiones para hacer frente a cambios en el mercado. Como regla general el plan financiero se debe hacer a uno, dos y tres años. Pero si se trata de una industria tradicional, probablemente habrá que hacerlo a siete u ocho años para calcular el retorno de la inversión. Y en industrias más dinámicas habrá que ajustarlo cada seis meses. Lo importante es no plantearse este documento como algo rígido.
- Plan de marketing poco ajustado: Un plan de marketing poco ajustado a las necesidades del negocio fue el principal motivo de fracaso de una empresa de formación y consultoría. Diseñar una estrategia de marketing que no se ajusta al mercado, intentando abarcar demasiado y no especializarse, puede ser un error fatal.
- No adaptar el plan de negocio: Cuando desarrollas un plan de negocio, estás haciendo un plan de negocio para hoy. Con tus condiciones actuales, financieras, de recursos humanos, con una situación muy concreta del mercado en ese momento… Pero no hay que olvidar que el mercado es completamente cambiante y que hay una rotación enorme de productos.
Errores Relacionados con el Equipo y la Gestión
- Mala elección de personal clave: Los pequeños empresarios suelen confiar en su olfato o buen criterio para decidir quiénes deben ocupar los puestos clave de la empresa. En muchos casos aciertan, pero si no es así, las consecuencias pueden ser más graves de lo que a priori cabría esperar. Es recomendable hacer un estudio de la empresa y fijar los perfiles profesionales que se necesita para cada puesto.
- Problemas con los socios: Siempre se ha dicho que una pareja no se conoce bien hasta que no convive en la misma casa. Esta misma idea sirve para comprender por qué resulta tan complicado para la mayoría de los emprendedores conseguir una buena relación con sus socios. Cuando la química falla entre los socios, el resultado final es el cierre del negocio, o, en el mejor de los casos, la venta de una de las partes al socio más comprometido con el proyecto. Es un error muy frecuente entre los emprendedores porque hay cosas que nunca descubres hasta que no trabajas con tu socio. Y da igual que se trate de una persona a la que conoces desde hace años; incluso si se trata de un familiar o un amigo todavía puede ser peor.
- Renunciar a profesionales con experiencia: Un error común de los promotores de un proyecto que empieza con escasos recursos es renunciar a buenos profesionales con experiencia porque resultan más caros. El equipo es una parte clave del negocio. Aunque no se tiene la estructura ni la pretensión de trabajar con multinacionales, es importante tener un equipo que no envidie a las grandes. Si el equipo está motivado, se luce y da lo mejor de sí.
- Dificultad para formar un equipo: Otras veces el problema está en la dificultad de los promotores para hacer equipo.
- Exceso de costes fijos: El exceso de costes fijos impidió a un emprendedor sacar a flote un negocio familiar de muebles que no pasaba por un buen momento. La implantación del outsourcing se ha convertido en la panacea de muchos negocios para reducir los costes fijos. Pero sólo se debe aplicar a aquellas áreas del negocio que no forman parte de su actividad principal si se quieren mantener unas pautas de calidad.
Errores Relacionados con las Finanzas y la Inversión
- Acudir a relaciones personales por ahorrar: También el afán por ahorrar está detrás de este error clásico entre los emprendedores novatos. Un error común es acudir a relaciones personales cuando se necesita ayuda. Este error se repite casi siempre por el coste que puede suponer para una pyme contar en nómina con un director financiero o un contable.
- Falta de liquidez: La falta de liquidez en los primeros meses de actividad del negocio es, desgraciadamente, una realidad a la que se enfrenta la mayoría de los promotores de un nuevo negocio. Existen pequeñas partidas que se van sumando y muchas veces terminan estrangulando el negocio. A estos errores clásicos se pueden añadir otros imprevistos mucho más difíciles de resolver. El problema cuando se entra en esta espiral de gastos es que casi siempre coinciden con los primeros meses de actividad, cuando apenas hay ingresos para ajustar los números.
- Exceso de deuda: La mitad de los emprendedores financia el cien por cien del negocio de su propio bolsillo, y otra parte importante solicita ayuda de algún familiar. El resto tiene que recurrir a la financiación de bancos y empresas de capital riesgo. Esta última opción es la más arriesgada, especialmente si los recursos ajenos son superiores al 30-40% de la inversión total realizada. Conviene tener en cuenta, sobre todo, que la asfixia del negocio por un exceso de deuda no sólo se produce por una falta de clientes. También se puede producir cuando el negocio va bien.
- Exceso de prudencia al invertir: El exceso de prudencia a la hora de invertir en el negocio es un error que puede acabar en fracaso por una infradimensión del negocio. Es un error que limita tanto el éxito como el crecimiento de la empresa.
- Mala previsión del tiempo para cubrir gastos: Cuando montas un negocio siempre calculas mal el tiempo que vas a tardar en empezar a cubrir los gastos. Crees que vas a tener clientes desde el primer día, que vas a crecer enseguida… Y después te das cuenta de que sí consigues contratos, pero con más tiempo del que habías calculado.
- Clientes morosos: En el fino equilibrio necesario para ajustar el presupuesto, tropezar con un cliente moroso puede suponer la muerte del negocio.
Errores Relacionados con el Producto/Servicio y el Mercado
- Enamorarse del producto/servicio: De nuevo el exceso de confianza está detrás de un error muy común cuando los promotores del negocio se enamoran de su producto o servicio. Éste es un error que se comete por falta de formación y un exceso de confianza. Tú puedes dominar un tema y tener una idea excelente, pero tienes que dominar un entorno que normalmente no conoces. Esta máxima se convierte casi en un mandamiento cuando se trata de productos innovadores.
- Errores de distribución: Es muy común cometer errores de distribución cuando una empresa intenta lanzar un nuevo producto al mercado. O cuando simplemente aspira a un mercado mayor y no ha planificado bien la dimensión de ese reto.
Otros Errores Comunes
- Motivación y ambición: La motivación, la ambición, la resistencia al fracaso del promotor determinan también el éxito. Hay una gran diferencia entre el emprendedor por necesidad y el vocacional.
- Condición jurídica de persona física: El 60% de las pymes españolas están creadas por promotores que han elegido la condición jurídica de persona física en el momento de constituir la empresa.
Los 6 Errores Más Comunes al Emprender (Y Cómo Evitarlos)
El Sistema de Franquicia como Alternativa
Ahora bien, muchos de estos errores disminuyen o simplemente desaparecen cuando se emprende en el ámbito de la franquicia, principalmente porque no se trata de una idea o concepto de negocio que el emprendedor tiene que levantar de la nada, sino que ya existe esa marca, tiene una trayectoria y un reconocimiento en el mercado.
Según Eduardo Tormo, Director de la consultora Tormo Franquicias Consulting, “en este aspecto, hay que destacar que la franquicia tiene una gran capacidad para adaptarse a los entornos cambiantes, le permite al emprendedor invertir en un valor más seguro que al hacerlo en una empresa independiente, son formatos en constante evolución e innovación y que tienen la ventaja de haber sido previamente testados en el mercado”.
En el ámbito de la franquicia, al igual que en el resto de sistemas de negocio, también existe un mínimo porcentaje de error, los más comunes suelen estar relacionados con la falta de identidad con la marca escogida, ya que uno de los principales aspectos para escoger bien una franquicia es tener afinidad o la misma filosofía que la marca elegida; el mal asesoramiento, en el caso de que el franquiciado no reciba una buena información sobre las características principales de la franquicia o sobre las condiciones de las distintas marcas en las que está interesado; inversión precipitada en un modelo de negocio que requiere de un capital mayor del que dispone el franquiciado, es decir, invertir por encima de sus posibilidades; o que la zona escogida no sea la más adecuada para instalar un negocio, porque sea una localidad con menor población de la necesaria o la zona de la ciudad escogida no sea la indicada para el modelo de negocio, porque no sea muy transitada o porque no tenga clientes asiduos.
Más del 60 % de los nuevos franquiciados en España tienen entre 35 y 50 años y buscan un modelo de negocio probado que les permita autoemplearse o reorientar su carrera profesional.
Aspectos a tener en cuenta al emprender en franquicia
Cuando se quiere emprender en franquicia hay que tener en cuenta determinados aspectos. "Escoger un sector que te guste ya que será algo a lo que le dediques la mayor parte de tu tiempo y dentro del mismo, pedir información sobre las franquicias que más te interesen o se adapten a ti. También es importante hacer una inversión realista acorde a tus recursos o necesidades. Por último, creo que es básico conocer tus responsabilidades como franquiciado y las herramientas que pone la franquicia en tus manos para desarrollar el negocio”, asegura Eduardo Tormo.
¿Cómo escoger la franquicia adecuada?
En el momento de la toma de decisión, entran en juego muchos factores, en primer lugar, es importante conocer bien el sistema de franquicia y sus características, con el objetivo de entender mejor las condiciones que exige el franquiciador. Toda esta información el franquiciado la puede encontrar en guías de franquicia, blogs, portales especializados, webinars o seminarios de la franquicia, entre otros canales, aunque la mejor opción es acudir a una consultora, ya que son especialistas en asesoramiento en franquicia, y además, pueden darle al franquiciado más información sobre otras franquicias del sector.
Otra fase muy importante durante la etapa de elección de una franquicia es el autoanálisis, es decir, el momento en el que se evalúa toda la información recogida y se baraja si la opción de emprendimiento en franquicia es adecuada o no para uno mismo. Cuando el franquiciado decide que la franquicia es un sistema de negocio afín a su persona, llega el momento de conocer los sectores de franquicia en el mercado y las enseñas más destacadas de cada uno de ellos.
"Actualmente, los sectores relacionados con la última milla, el delivery y las dark kitchen, se están viendo muy beneficiados por la presencia de inversores, además de los ya tradicionales como la restauración. También el sector del fitness, donde se están implantando las principales marcas internacionales, y el sector de la estética y el cuidado personal”, apunta el director de Tormo Franquicias Consulting.
En este paso, el papel de la consultora también es fundamental, porque puede aconsejar al interesado dependiendo de su nivel de inversión, de los requisitos y obligaciones que tiene como franquiciado e incluso, de la exclusividad que ofrece la franquicia, entre otras cuestiones.
Siguiendo en esta línea y a ser posible, de la mano de profesionales de la franquicia, el franquiciado necesitará de cierta documentación de la central de franquicias como es el contrato y el precontrato, dossier informativo, documentación sobre los establecimientos abiertos, estructura de la empresa, información económica, obligaciones financieras como franquiciado y plan de marketing.
Una vez el franquiciado cuenta con toda la información de la franquicia y las ventajas que ofrece, debe pedirle al franquiciador cierta información sobre la empresa como el domicilio social, capital social, datos registrales, etc. Además, necesitará también la información relativa al sector de actividad del negocio, el mercado en el que se encuentra la franquicia, las características de la misma, donde encontrar los productos y servicios que la enseña le ofrece a sus clientes, etc.
El siguiente paso a seguir consiste en estudiar toda la información recogida, formular las preguntas necesarias para dar respuesta a todas dudas del franquiciado, contrastar la información y examinar a fondo todas las propuestas de las distintas marcas escogidas.
Cuando el candidato tenga una idea clara de la enseña que desea abrir, debe hacer un último análisis de su capital, ya que de la inversión total debe contar con un 30% o 40% de capital propio.
Por último, llega el momento de la firma del contrato, el punto más importante, por eso mismo, es necesario leerlo detenidamente punto por punto y analizar cada detalle. Una vez formalizada la relación comercial con el franquiciador, el mismo, debe iniciar todos los procesos necesarios para llevar a cabo el proyecto, empezando por la formación del franquiciado.
Cuando un interesado se introduce en el mundo de la franquicia, además de todo lo anterior, es necesario que tenga en cuenta ciertos aspectos como no dejarse llevar por las primeras impresiones, ni por la buena reputación que una marca pueda tener en el mercado, porque no siempre es una buena opción, o no optar por aquellas franquicias que sean tendencia.
"Es importante que el franquiciado no se ciegue por las marcas. Hay excelentes empresas en fase de inicio, cada vez más, que suponen excelentes oportunidades y marcas ampliamente desarrolladas con un elevado riesgo. Es su responsabilidad conocerse a sí mismo, valorar sus aptitudes, capacidades, disponibilidad económica y asunción del riesgo que esté dispuesto a asumir y en función de todo ello analizar, analizar y analizar cuál es el negocio donde va a sentirse plenamente identificado. Y para mí, un negocio donde me sentiré plenamente identificado en franquicia es aquel que me enamora, que me hace sentir orgulloso de gestionarlo, donde me siento en consonancia con su equipo fundador y gestor, y donde me siento capaz de llevarlo a término por mí mismo con todos los apoyos que me va a brindar", aconseja Tormo.
Además de todos los puntos tratados anteriormente, el franquiciado deberá comprometerse con el modelo de negocio, dedicarle tiempo, ser paciente y seguir las directrices de la central de franquicias para que el modelo de negocio pueda desarrollarse con éxito.
El sistema de franquicia va dando pequeños pasos hacia el camino de la recuperación, en relación a las cifras recogidas, en cuanto al volumen de negocio, con respecto a las de años anteriores a la pandemia. Son muchas las franquicias, de distintos sectores, como el de la restauración o la estética, las que han experimentado un aumento en el interés de abrir un negocio de su marca.
“Va a ser un año de pleno desarrollo para el sistema de franquicia, en el cual irrumpirán nuevos conceptos de negocio y también áreas de negocio pertenecientes a grandes empresas que franquiciarán su actividad”, concluye Eduardo Tormo, director de Tormo Franquicias Consulting.
También están apareciendo nuevos conceptos de negocio, innovadores, con sistemas de gestión automatizados, adaptados a los nuevos tiempos, otros que ya existían y que han evolucionado e introducido mejoras en su operativa, etc.
