La Cultura Emprendedora en el Marco de la LOMCE
Desde la implantación de la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa), el espíritu emprendedor ha adquirido una relevancia significativa en el ámbito educativo español. La LOMCE, que entró en vigor el 30 de diciembre de 2013, introdujo cambios fundamentales en la estructura y objetivos del sistema educativo, con un enfoque particular en la mejora de la calidad educativa y la adaptación a las demandas de la sociedad actual.
Esta reforma se apoya en evidencias y recoge las mejores prácticas comparadas a nivel internacional, buscando reducir la tasa de abandono temprano, mejorar los resultados educativos según criterios internacionales, aumentar la tasa de alumnos excelentes y titulados en Educación Secundaria Obligatoria, potenciar la empleabilidad y, crucialmente, estimular el espíritu emprendedor de los estudiantes. Es uno de los elementos transversales tanto para primaria como para secundaria y, por lo tanto, indispensable en la formación docente.
¿Qué es el Emprendimiento en Educación?
El emprendimiento o espíritu emprendedor se refiere a la capacidad de llevar adelante una obra o negocio, generalmente un proyecto que se desarrolla con esfuerzo y haciendo frente a diversas dificultades con la determinación de lograr un objetivo final. En la sociedad actual, se valora la capacidad de tener iniciativa, de luchar por conseguir las propias metas, el liderazgo, la innovación y la habilidad para hacer cosas diferentes en pos de nuevas metas.
En el contexto educativo, el emprendimiento ha entrado a formar parte del debate de la mano de la LOMCE, donde tiene un peso específico y se manifiesta de diversas maneras:
- Como objetivo del sistema educativo.
- Como elemento transversal a todas las áreas.
- Como competencia clave.
- Incluso como asignatura optativa.
El Espíritu Emprendedor como Fin de la Educación
La LOMCE ya establece en el artículo 2 de la LOE, en la redacción dada por la LOMCE, el desarrollo de la iniciativa personal y el espíritu emprendedor como uno de los fines del sistema educativo español.
Aparece como un objetivo a conseguir en cada una de las etapas:
- Educación Primaria (artículo 17): "Desarrollar hábitos de trabajo individual y de equipo, de esfuerzo y de responsabilidad en el estudio, así como actitudes de confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés y creatividad en el aprendizaje, y espíritu emprendedor."
- Educación Secundaria (artículo 23): "Desarrollar el espíritu emprendedor y la confianza en sí mismo, la participación, el sentido crítico, la iniciativa personal y la capacidad para aprender a aprender, planificar, tomar decisiones y asumir responsabilidades."
- Bachillerato (artículo 33): "Afianzar el espíritu emprendedor con actitudes de creatividad, flexibilidad, iniciativa, trabajo en equipo, confianza en uno mismo y sentido crítico."
- Formación Profesional (artículo 40): "Afianzar el espíritu emprendedor para el desempeño de actividades e iniciativas empresariales."
Los cambios propuestos en el sistema educativo por la LOMCE están basados en evidencias, y su éxito se medirá en función de la mejora objetiva de los resultados de los alumnos. La reforma promovida por la LOMCE se apoya en evidencias y recoge las mejores prácticas comparadas.
El currículo básico, fundamental para la ordenación del sistema educativo tras la aprobación de la LOMCE, determina la práctica cotidiana en los centros educativos desde Primaria hasta Bachillerato, así como el diseño y los contenidos de las evaluaciones previstas en la nueva ley.
Elementos Transversales en la LOMCE
La LOMCE, aunque no los denomina directamente así, establece en su artículo 18 para primaria y en los artículos 24 y 25 para secundaria una serie de elementos que deberán trabajarse en todas las áreas, de ahí su carácter transversal. Estos "elementos transversales" incluyen:
- Comprensión lectora.
- Expresión oral y escrita.
- Comunicación audiovisual.
- TIC.
- Emprendimiento o espíritu emprendedor.
- Educación cívica y constitucional.
Competencia "Sentido de Iniciativa y Espíritu Emprendedor"
El emprendimiento también se concibe como una competencia clave. En la Orden ECD/65/2015, se define como la capacidad de transformar las ideas en actos: adquirir conciencia de la situación a resolver, elegir, planificar y gestionar los conocimientos, destrezas o habilidades con criterio propio para conseguir los objetivos propuestos.
Esta competencia abarca conocimientos sobre el mundo del trabajo, la educación económica y financiera, la organización y procesos empresariales, así como diversas destrezas o habilidades:
- Capacidad de análisis.
- Capacidades de planificación, organización, gestión y toma de decisiones.
- Capacidad de adaptación al cambio y resolución de problemas.
- Comunicación, presentación, representación y negociación efectivas.
- Habilidad para trabajar, tanto individualmente como dentro de un equipo.
- Participación, capacidad de liderazgo y delegación.
- Pensamiento crítico y sentido de la responsabilidad.
- Autoconfianza, evaluación y auto-evaluación, ya que es esencial determinar los puntos fuertes y débiles de uno mismo y de un proyecto, así como evaluar y asumir riesgos cuando esté justificado (manejo de la incertidumbre y asunción y gestión del riesgo).
La competencia emprendedora implica desarrollar un enfoque vital dirigido a actuar sobre oportunidades e ideas, utilizando los conocimientos específicos necesarios para generar resultados de valor para otras personas. Aporta estrategias que permiten adaptar la mirada para detectar necesidades y oportunidades; entrenar el pensamiento para analizar y evaluar el entorno, y crear y replantear ideas utilizando la imaginación, la creatividad, el pensamiento estratégico y la reflexión ética, crítica y constructiva dentro de los procesos creativos y de innovación; y despertar la disposición a aprender, a arriesgar y a afrontar la incertidumbre.
Por tanto, a partir de la LOMCE, el espíritu emprendedor aparece en el currículo básico de primaria y en los currículos oficiales de las diferentes comunidades autónomas como objetivo a desarrollar, elemento transversal y como competencia. Se deberá desarrollar desde todas las áreas.
La reforma educativa se basa en la potenciación del aprendizaje por competencias. Sin embargo, el proyecto de real decreto muestra una yuxtaposición de competencias y contenidos. Esta contradicción puede llevar al olvido de las premisas y a la traición de su propio punto de partida. Además, el real decreto define las competencias como "capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa", lo cual es simplificador y reduccionista.
Asignatura Optativa en Secundaria
En la Educación Secundaria, además de ser un objetivo, el emprendimiento se consolida como asignatura optativa de la ESO dentro del bloque de asignaturas específicas. Se denomina "Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial".
En el último curso de la ESO, la oferta de asignaturas se complica con dos itinerarios. En las asignaturas específicas, se incluyen opciones como Cultura Clásica, Educación Plástica, Música, Segunda Lengua Extranjera, Tecnología e "Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial".
LOMLOE vs LOMCE: ¿Cómo transforman las leyes la educación en España? (1/9)
¿Dónde Incluir el Emprendimiento en tu Programación Didáctica?
Para los docentes, es crucial integrar el emprendimiento en la programación didáctica en al menos tres momentos:
- Al describir las competencias clave: Se debe explicar cómo se contribuye desde el área al desarrollo de cada una de las competencias, incluyendo el "Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor", y cómo las propuestas didácticas contribuirán a su desarrollo.
- Al hablar de los elementos transversales: Indicar cómo se incluyen el emprendimiento en los contenidos y propuestas didácticas.
- En las unidades didácticas: Incluir actividades concretas para trabajar transversalmente el emprendimiento, permitiendo que el alumno desarrolle progresivamente esta competencia a lo largo de la educación obligatoria.
Evaluación del Emprendimiento
Es fundamental evaluar si se está alcanzando el desarrollo del espíritu emprendedor, para lo cual se necesitan ítems concretos y sencillos.
En el currículo de cada comunidad autónoma se encontrarán los criterios de evaluación, indicadores de logro o descriptores que permitirán valorar el desarrollo de esta competencia. Estos indicadores reflejan la capacidad del alumno para imaginar soluciones, desarrollar proyectos con autonomía, mostrar confianza en sí mismo, actuar con responsabilidad y sentido crítico, entre otros.
Ejemplos de ítems de evaluación:
- Realiza un proyecto, elabora y presenta un informe creando documentos digitales propios (texto, presentación, imagen, video, sonido, mapa conceptual,…), buscando, analizando y seleccionando la información relevante, utilizando la herramienta tecnológica adecuada y compartiéndolo con sus compañeros (del área de matemáticas).
- Se plantea nuevos problemas, a partir de uno resuelto variando los datos, proponiendo nuevas preguntas, conectándolo con la realidad, buscando otros contextos, etc. (Matemáticas).
- Elabora informes sobre el proceso de investigación realizado, exponiendo las fases del mismo, valorando los resultados y las conclusiones obtenidas. (Ciencias).
- Prepara reportajes sobre temas de intereses cercanos, siguiendo modelos. (Lengua).
- Escribe diferentes tipos de textos adecuando el lenguaje a las características del género del tipo de texto: diarios, opiniones y entradas en blogs, cartas, correos electrónicos, noticias y periódicos, encaminados a desarrollar su capacidad creativa en la escritura. (Lengua).
- Construye alguna estructura sencilla que cumpla una función o condición para resolver un problema a partir de piezas moduladas (escalera, puente, tobogán, etc.) (Ciencias).
Dado que estamos hablando de procedimientos, destrezas y capacidades, las estrategias de evaluación deben adaptarse a estos, evitando las tradicionales pruebas escritas que difícilmente comprobarán el "saber hacer". Las rúbricas, por ejemplo, pueden ser de gran ayuda para evaluar el funcionamiento de los grupos colaborativos y el desarrollo de la competencia emprendedora.
Las evaluaciones externas de fin de etapa constituyen una de las principales novedades de la LOMCE. Estas pruebas tienen un carácter formativo y de diagnóstico, buscando garantizar que todos los alumnos alcancen los niveles de aprendizaje adecuados y orientarlos en sus decisiones escolares. Además, normalizan los estándares de titulación en toda España y proporcionan información valiosa a padres, centros y administraciones educativas. Se centran en el nivel de adquisición de las competencias y serán homologables a las que se realizan en el ámbito internacional.
La LOMCE y la Transformación Educativa
La LOMCE es la séptima gran reforma legislativa de educación en los últimos 43 años en España. Añade nuevas materias orientadas a la tecnología, idiomas y emprendimiento, impuestas por la nueva realidad social. Sin embargo, el progreso de un país se lleva a cabo gracias al esfuerzo, atención y empeño de los actores principales de la comunidad educativa: profesores, padres, y centros escolares, que acaban influyendo sobre los alumnos.
Premisas y Desafíos de la LOMCE
Las premisas de la LOMCE se basan en la idea de que el sistema educativo anterior no permitía mejorar la calidad educativa, como evidencian los resultados en pruebas como PISA, las tasas de abandono escolar y el reducido número de estudiantes que alcanzan la excelencia. La dirección del cambio pasa por la metodología, propiciando un cambio metodológico donde el alumnado sea un elemento activo en el proceso de aprendizaje, con el docente como pieza fundamental en este cambio.
El alumnado es el centro y la razón de ser de la educación. El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio. Todos los alumnos tienen un sueño y talento, por lo que serán objeto de atención en la búsqueda de desarrollo de este talento, convirtiendo la educación en el principal instrumento de movilidad social, ayudando a superar barreras económicas y sociales y generando aspiraciones realizables para todos.
La lógica de esta reforma se basa en la evolución hacia un sistema capaz de encauzar a los estudiantes hacia las trayectorias más adecuadas a sus capacidades, facilitando la empleabilidad y estimulando el espíritu emprendedor.
Estructura del Currículo y Asignaturas
El currículo básico explicita un intento de simplificar su regulación, centrándose en los elementos curriculares indispensables. Define "contenidos" como "conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes" o "conceptos, procedimientos y actitudes".
Los contenidos se ordenan en asignaturas, clasificadas en materias, ámbitos, áreas y módulos. El currículo está formado por tres tipos diferentes de asignaturas:
- Troncales: Lengua y Literatura, Primera Lengua Extranjera, Matemáticas, Geografía e Historia, Biología y Geología, Física y Química.
- Específicas: Educación Física y Religión (obligatorias), y optativas como Cultura Clásica, Educación Plástica, Iniciación a la Actividad Emprendedora, Música, Segunda Lengua Extranjera, Tecnología, Religión y Valores Éticos.
- De libre configuración autonómica.
Esta distribución busca cubrir las necesidades formativas básicas del alumnado y dotar a las administraciones educativas y los centros de una mayor autonomía para ajustar la oferta formativa y sus itinerarios a la demanda y a la proximidad de facultades o escuelas universitarias y otros centros docentes.
Evaluaciones en Primaria y Secundaria
La LOMCE introduce evaluaciones individualizadas al finalizar el tercer y sexto curso de Educación Primaria. Al finalizar el tercer curso, la evaluación se orienta a comprobar el dominio de las destrezas relacionadas con las competencias de matemáticas y lingüística. Al finalizar el sexto curso, se comprueba el grado de adquisición de las competencias básicas y el logro de los objetivos de la etapa.
En Educación Secundaria, se realiza una prueba de evaluación individualizada al finalizar el cuarto curso de la ESO, que comprobará "el logro de los objetivos de la etapa y el grado de adquisición de las competencias". La superación de estas pruebas es imprescindible para obtener la titulación y poder cursar Bachillerato.
| Etapa | Curso | Objetivo de Evaluación | Impacto |
|---|---|---|---|
| Educación Primaria | 3º Primaria | Dominio de destrezas en matemáticas y lingüística. | Si es desfavorable, el equipo docente adopta medidas. |
| Educación Primaria | 6º Primaria | Adquisición de competencias básicas y logro de objetivos. | Los centros utilizan resultados para refuerzo. |
| Educación Secundaria | 4º ESO | Logro de objetivos de etapa y adquisición de competencias. | Imprescindible para titular y cursar Bachillerato. |
Es un tema recurrente de la reforma eliminar las barreras para favorecer la realización, como mínimo, de las etapas superiores de secundaria, una exigencia cada vez más evidente en la sociedad en la que vivimos. Para ello, se han planteado nuevos itinerarios y se ha dotado de mayor permeabilidad a los existentes. La permeabilidad del sistema, tanto vertical como horizontal, es una de las mayores preocupaciones de la Unión Europea.
La LOMCE busca una reforma gradualista y prudente, basada en el sentido común y sostenible en el tiempo, cuyo éxito se medirá en función de la mejora objetiva de los resultados de los alumnos.
