El Síndrome de Cronos: Cuando el Liderazgo Impide el Crecimiento Profesional
La mayoría de los empleados sueñan con hacer crecer sus habilidades y su carrera profesional; así pueden asumir más responsabilidad y exposición frente a sus superiores, e incluso sentirse más útiles y agregando valor a los equipos. Sin embargo, no todo el mundo tiene las mismas oportunidades de crecer. Algunos directivos son más indulgentes que otros; y algunas personas empleadas son más afortunadas que otras. Y también pasa exactamente lo opuesto. Entonces, ¿por qué algunos empleados tienen la oportunidad de crecer y otros no? Si lo piensas desde la perspectiva de un jefe verticalista y tradicional: ¿Cuál es tu situación en cuanto a oportunidades de crecimiento? ¿Tu superior te alienta a desarrollarte o te pone palos en la rueda?
¿Qué es el Síndrome de Cronos en las Organizaciones?
El Síndrome de Cronos es un fenómeno organizacional que se refiere a la conducta de un líder o jefe que, debido al miedo a ser desplazado o sustituido, impide el crecimiento y desarrollo de sus subordinados. Cronos, en la mitología griega, devoraba a sus hijos para evitar que lo destronaran. En la empresa, el jefe con este síndrome hace lo mismo: aniquila a su propio talento antes de que pueda eclipsarlo.
Origen Mitológico del Síndrome de Cronos
Brevemente, Cronos -que quizás sepas que es denominado también el dios del tiempo- es hijo de Urano (el cielo) y de Gea (la tierra). La mitología cuenta que Cronos derrocó a su padre con el fin de hacerse con el trono, por lo que su padre le maldijo deseándole que le ocurriera lo mismo con sus hijos. Casado con su hermana Rea, asumió el reino de los dioses; pero, conociendo que estaba destinado a ser derrocado por uno de sus hijos, decidió devorarlos a todos nada más nacer. Su esposa, Rea, logró salvar a su último hijo, Zeus, ocultándolo, quien finalmente destronó a Cronos.
El «Síndrome de Cronos» toma su nombre de esta historia, ya que representa el temor de algunas personas en posiciones de liderazgo a ser reemplazadas por generaciones más jóvenes y talentosas. Este fenómeno ha sido descrito en psicología organizacional como la conducta de líderes inseguros que bloquean, neutralizan o invisibilizan a colaboradores brillantes, por miedo a perder poder o reconocimiento (Moreno, 2007).
No es casualidad: la literatura sobre liderazgo destructivo confirma que, cuando la autoestima del directivo depende de su posición jerárquica, percibe a los empleados competentes como amenazas existenciales (Padilla, Hogan & Kaiser, 2007). Aunque el síndrome de Cronos no sea a día de hoy una psicopatología o un trastorno mental reconocido, ya que es un tipo de síndrome que pertenece más bien al ámbito empresarial que al ámbito clínico, es conveniente tenerlo presente puesto que ha ido sonando cada vez con mayor fuerza a lo largo de los últimos años.
Características de un Jefe con Síndrome de Cronos
Para que puedas reconocerlo, necesitas saber que por lo general este tipo de patología psicológica tiene algunos signos claros frente a las personas a cargo. En la práctica, el Síndrome de Cronos se manifiesta en gestos cotidianos:
- Acción Deliberada de Estancamiento: Se caracteriza por una acción deliberada de quien ocupa el rol de jefatura por la que decide estancar o “freezar” a su personal por temor a ser sustituido o desplazado, e incluso, que lo dejen en evidencia respecto a su conocimiento y destrezas.
- Miedo a Perder Poder: Surge de cierto miedo de la persona a perder poder, lo que le hará sentir inseguridad por su puesto, y así, quiere evitar que nadie pueda derrocarle.
- Control Excesivo: Otros aspectos se revelan en el trato de superior-sometido que tiene con las personas, el excesivo control aún en aspectos insignificantes.
- Falta de Delegaicón Efectiva: Frente a sus propios superiores, jamás dice que no, aunque luego le cueste delegar en forma efectiva y motivar al equipo para lograr resultados conjuntos.
- Impedimento del Crecimiento: Jamás te alentará a que te postules a una vacante superior.
- Demanda de Obediencia Incondicional: Piensa que cada persona le debe obedecer aún en sus más inverosímiles caprichos con tal de mantener ese estado de aparente estabilidad.
- Asumir Toda la Responsabilidad: Tienen una tendencia a asumir toda la responsabilidad de su departamento o área dentro de la empresa u organización, realizando normalmente varias tareas de forma simultánea.
- Refuerzo Constante de su Autoridad: Estas personas tienen por costumbre recordar continuamente a las personas que están bajo su mando quién es el jefe, ensalzando así su cargo.
- Enemigo del Talento Ajeno: El jefe Cronos es enemigo del talento ajeno y envidioso del potencial éxito de las personas de su equipo.
- Autoritario y Desconfiado: El líder Cronos habitualmente es autoritario, huraño y con malos modales. Suele mostrarse casi siempre inseguro y desconfiado ante sus colaboradores.
- Escasos Niveles de Competencia: El líder afectado por el Síndrome de Cronos acostumbra a contar con exiguos niveles en las competencias profesionales más relevantes.
En este contexto, un líder Cronos suele ocupar puestos relevantes y nadie sabe muy bien cómo ha llegado allí.
Impacto del Síndrome de Cronos en la Organización
El Síndrome de Cronos afecta, en primer lugar y negativamente, al clima laboral. Cuando una persona que tiene a otras a su cargo se comporta de modo autoritario, sin ceder ningún tipo de responsabilidad y pretende controlar todos los movimientos de los demás, crea un clima de inseguridad, de desconfianza.
- Clima Laboral Deteriorado: El síndrome de Cronos genera un ambiente laboral tenso y estresante, donde la desconfianza y el miedo predominan. De esta manera, las personas que le rodean sentirán que es alguien que puede castigarles si cometen un error e incluso despedirles.
- Cultura de Estrés y Control: Si esta situación se repite con varias personas o se prolonga en el tiempo, afecta a la cultura de empresa. Se entenderá que la metodología de trabajo incluye estrés, desconfianza, control y supervisión constantes por parte de los mandos.
- Reducción de la Innovación y Aumento del Burnout: La investigación ha demostrado que estos entornos aumentan el burnout, disminuyen la innovación y disparan la rotación de empleados con mayor potencial (Einarsen, Aasland & Skogstad, 2007).
- Indefensión Aprendida: A nivel psicológico, los colaboradores atrapados bajo un jefe Cronos desarrollan indefensión aprendida: dejan de esforzarse porque saben que cualquier éxito será castigado.
En estos casos, lo mejor sería trabajar esa desconfianza y esa necesidad de control no solo por el equipo de personas a nuestro cargo, sino por nosotros mismos. Un buen líder no debería desconfiar de su equipo, sino apoyarse en él.
Prevención y Soluciones para la Organización
Salir del Síndrome de Cronos requiere un enfoque multifacético que involucre tanto a los líderes como a la organización en su conjunto. La mejor forma de prevenir esta situación en nuestra empresa es formar a nuestros líderes, darles herramientas para trabajar la confianza con sus equipos.
- Formación de Liderazgo: Invertir en el desarrollo de líderes que adopten estilos horizontales y colaborativos, donde se tenga en cuenta la potencialidad de cada integrante.
- Comunicación Clara y Transparente: La mejor manera puede ser la comunicación: un método de comunicación claro, directo y transparente genera confianza tanto de los líderes hacia sus equipos como al revés.
- Fomento de la Colaboración: La colaboración también es otro de los métodos que ayuda a generar confianza.
- Enfoque en el Factor Humano: Lo importante en toda empresa es tener presente el factor humano. Trabajamos con personas y cuanto más cercano y claro sea el trato, mejor podremos resolver los obstáculos del día a día.
- Reconocimiento y Aceptación del Miedo: Los líderes deben ser conscientes de sus miedos y aceptarlos para poder superarlos.
- Competitividad Saludable: Uno de los mejores consejos a seguir es tratar de no excederse en cuanto a la competitividad dentro de la empresa, procurando mantenerla bajo unos límites razonables, que no lleguen a ser dañinos o perjudiciales.
Además, nosotros debemos decidir qué tipo de líder queremos ser y podemos optar por el control y la supervisión o por una gestión de personas más humana, más gratificante y más efectiva. La verdadera lección es que el liderazgo auténtico no se mide por la capacidad de dominar, sino por la de trascender. El líder sano prepara sucesores, comparte conocimiento y construye legado. El líder Cronos, en cambio, termina aislado, rodeado de obedientes mediocres que no lo cuestionan, pero tampoco lo salvan. Como advierte Zaleznik (1992), los jefes inseguros confunden autoridad con propiedad y poder con permanencia.
Estrategias para Empleados Ante un Jefe con Síndrome de Cronos
Frente a un comportamiento tóxico, como el de quienes son jefes con síndrome de Cronos, es crucial adoptar estrategias que protejan tu desarrollo profesional y bienestar. Estamos hablando de jefes y jefas, no de líderes, quienes tienen un estilo horizontal y colaborativo, donde se tiene en cuenta la potencialidad de cada integrante.
- Destácate con Resultados Extraordinarios: Si tienes superiores con patología Cronos es posible que hasta en las competencias internas por el desempeño se vea su sello; por lo general, tienen sus favoritos y hacen y deshacen a su gusto. En este caso, te sugiero que logres destacarte en obtener resultados tan extraordinarios que sobresalgan de tal forma que la alta cúpula de la empresa no pueda disimular conocerlos. De esta manera, sin estar haciendo puente por sobre tu jefe que no te deja crecer, es posible lograr resonancia de tu desempeño en otros niveles de la organización.
- Crea y Cultiva tu Red de Contactos: Desarrolla tu red de contactos interna y externa a medida que permaneces en el puesto actual, y no cuando ya no lo tengas. De esta forma, todas esas personas conocerán de primera mano la calidad de tu labor, más allá del jefe que tienes encima y que no te lo reconoce.
- Evita la Crítica y Enfócate en tu Desempeño: Un comportamiento tóxico no se subsana ni disminuye si te pliegas a la usina de chismes y rumores que suele funcionar en casi todas las empresas. Lo mejor es evitar criticar al jefe, aunque esto no significa que lo justifiques. Simplemente, buscarás enfocarte en cómo hacer cada día mejor tu tarea, sacándole brillo: primero por tu desafío propio, y luego, para aumentar la visibilidad de tus aportes y soluciones.
- Mantén una Actitud Profesional y Visión a Largo Plazo: Sé que hay jefes que pueden hacerte la vida imposible y jugarte malas pasadas; sin embargo, sugiero que tengas una actitud más profesional y que madures este aspecto interno para que pienses en el logro mayor que te gustaría conquistar. En una empresa podrías llegar a acceder a otras responsabilidades no sólo por tu jefe directo, sino por lograr que vean tu desempeño y tu potencial. Quizás se interese el área de recursos humanos, o un líder de otro sector, e incluso el directorio. Conozco casos así en pequeñas, medianas y enormes empresas.
- Prepara tu Salida Estratégica: Si piensas en marcharte, es fundamental que tu salida sea lo más profesional posible. Un buen desempeño constante y una red de contactos sólida pueden facilitarte una buena carta de recomendación, abriéndote puertas a nuevas oportunidades y reafirmando tu valor profesional más allá del entorno tóxico.
El Síndrome de Cronos es una de tantas y tantas enfermedades organizacionales que nos hacen percibir aspectos negativos en la competitividad y en el crecimiento profesional. Lamentablemente, representan algunas de las causas más frecuentes de malestar laboral que no siempre es fácil de afrontar.
