El Liderazgo para el Bien Común: Transformando la Sociedad a Través de la Colaboración y la Dignidad
La constante interrogante sobre la formación adecuada de los líderes del mañana es un dilema recurrente en los ámbitos académicos, políticos, económicos y organizacionales. Este fue el punto de partida de un seminario impartido por la profesora Cynthia María Montaudon en la Fundación Pablo VI, en colaboración con expertos en sociología, economía y doctrina social de la Iglesia. Cynthia Montaudon, académica visitante del Instituto Para el Bien Común de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México, ha puesto de manifiesto la dificultad de cuantificar el impacto del liderazgo para el bien común en el ámbito empresarial y social, a pesar de su creciente búsqueda.
De estas investigaciones, surge una definición clara: el líder para el bien común es aquel que se dignifica a sí mismo y dignifica a los demás en todas sus acciones. La investigación futura de Montaudon se centrará en desarrollar una teoría sobre el liderazgo dignificante, profundizando en este crucial ámbito de conocimiento.
El Liderazgo Colaborativo Hacia el Bien Común
Los desafíos actuales, como el cambio climático, la polarización y la desigualdad, no pueden ser resueltos por liderazgos individuales que concentran el poder. El tiempo de los "héroes solitarios" está llegando a su fin. Lo que se necesita hoy son liderazgos que distribuyan responsabilidades, generen confianza y permitan el florecimiento de la creatividad colectiva. Esta es la premisa del artículo "El liderazgo colaborativo hacia el bien común", publicado en SSIRñ por colegas de Ashoka.
El texto propone un cambio de paradigma: pasar del mando vertical al coliderazgo horizontal, capaz de sostener visiones compartidas y resultados más sólidos. Esta transformación ya es una realidad, desde cooperativas en México que deciden por consenso hasta empresas brasileñas que han reinventado su cultura interna, pasando por redes juveniles globales que multiplican su voz gracias a la descentralización.
Este liderazgo colaborativo no es una utopía lejana, sino un conjunto de prácticas concretas que podemos incorporar en nuestro día a día. Aquí se presentan siete formas en que este liderazgo puede empezar a manifestarse en equipos, comunidades y organizaciones:
- Escuchar de verdad: No solo se trata de abrir un espacio para opinar, sino de asegurar que lo que se escucha se traduzca en cambios visibles, multiplicando la confianza.
- Cumplir lo prometido: La confianza se construye con coherencia, y un liderazgo colaborativo se mide por la capacidad de sostener acuerdos claros y hacerlos realidad.
- Alternar los roles: Permitir que distintas personas tomen la batuta en momentos distintos, repartiendo poder y enseñando que cada quien tiene algo valioso que aportar.
- Reconocer lo colectivo: Poner en el centro los logros del equipo, cambiando la cultura y generando un sentido de pertenencia más fuerte.
- Compartir la información: La transparencia abre espacio a la innovación, permitiendo que surjan soluciones inesperadas desde cualquier nivel.
- Tender puentes entre generaciones y estilos: Las diferencias son un recurso; la convivencia de perspectivas jóvenes y trayectorias largas enriquece el rumbo y abre nuevas posibilidades.
- Mapear y cuidar la confianza: Lealtad, sinceridad y cumplimiento son los pilares de cualquier colaboración duradera.
Estas acciones, aunque parecen pequeñas, marcan la diferencia entre un liderazgo que controla y uno que habilita, entre un equipo que obedece y otro que crea, y entre un cambio superficial y una transformación perdurable. Nadie transforma sistemas por sí solo; el liderazgo colaborativo es la única manera de afrontar problemas que nos superan en escala y complejidad.
El Liderazgo Comunitario: Un Pilar para la Transformación Local
El liderazgo comunitario es esencial para que una localidad pueda avanzar y lograr sus metas. Como decía Lester R. Bittel, "Los buenos planes crean buenas decisiones". Sin líderes o grupos responsables, es difícil coordinar el trabajo y culminar actividades de manera efectiva. Los diferentes tipos de liderazgo comunitario se califican según las funciones de sus grupos, ya que no es lo mismo liderar un grupo de derechos humanos que un equipo vecinal. Un buen líder comunitario se preocupa por encontrar, escuchar y plantear soluciones efectivas para los retos de su comunidad.
Una de las tareas clave del liderazgo comunitario es detectar y reclutar a personas con características de líderes para distribuir el trabajo. El liderazgo en la comunidad siempre estará bajo escrutinio público, lo cual es normal. Es importante que los líderes comunitarios sean modelos a seguir, especialmente para los más jóvenes, influyendo positivamente en sus comportamientos. Los esfuerzos del liderazgo comunitario deben enfocarse en buscar soluciones que impacten positivamente la vida de todos los miembros del colectivo, sin convertirse en un fin en sí mismo para sostener el poder.
El principio del liderazgo comunitario es el empoderamiento de las personas y el impulso de la sustentabilidad y autosuficiencia de las localidades. El trabajo del liderazgo comunitario es iniciar la transformación de las regiones a través de la unión de fuerzas. El líder es un miembro más de su colectividad, y entiende que los beneficios del liderazgo comunitario solo se alcanzan uniéndose a la fuerza de trabajo. Esta transformación es posible gracias a que el líder conoce tan bien a su colectivo que ha desarrollado una visión clara. Una de las habilidades de un líder comunitario es impulsar la motivación individual, sabiendo cómo y cuándo dar un empujón extra, logrando desatar un proceso de participación activa de buena parte de las personas. Quienes asuman el liderazgo comunitario deben ser siempre los primeros en dar un paso adelante, en mostrar cómo se hacen las cosas. La esencia de todo liderazgo debe ser siempre buscar el bienestar de las personas bajo su responsabilidad.
Una de las principales habilidades de un líder comunitario debe ser la disposición a adaptarse a los cambios y la creatividad para encontrar soluciones a situaciones inesperadas. Lugares como el Congreso Mujer Alfa demuestran cómo líderes, especialmente mujeres, trabajan a diario en sus localidades para generar acciones concretas que impulsen el bienestar de las personas. Evidentemente, queda muchísimo trabajo por hacer.
Liderazgo Auténtico: Pasión y Bien Común
La positividad, ética o transparencia son algunas de las cualidades que se atribuyen al liderazgo auténtico. Imelda Rodríguez Escanciano, autora del libro "Imagen política. Modelo y método", enfatiza: «Hay una diferencia significativa entre carisma y liderazgo auténtico: a diferencia de la autenticidad, el carisma no tiene porqué buscar un bien común o un cambio positivo». Esta reflexión tuvo lugar durante el encuentro ‘Liderando desde la autenticidad’ en Santiago de Compostela.
Las características del liderazgo auténtico lo posicionan como el necesario para el actual entorno socioeconómico, aunque pocas empresas pueden asegurar contar con él entre sus dirigentes. «La sociedad tiene en su mano la capacidad de reivindicar la exigencia sobre el bien común y la autenticidad», aseguraba la experta. Los expertos coinciden en la importancia de la autenticidad en el ámbito político, extrapolable también a la empresa. «El liderazgo debe realizarse desde la pasión. Si no se transmite esa pasión nuestro mensaje no va a calar y nuestro liderazgo no va a funcionar», afirmó en el encuentro, apoyando su discurso en las formas de actuar de líderes como Barack Obama, Volodímir Zelenski o Emmanuel Macron.
La ex Rectora de la Universidad Europea Miguel de Cervantes, Imelda Rodríguez, también reflexionó sobre la importancia de la educación para conseguir una sociedad con criterio. «La ausencia de la compasión puede llevar a la atrocidad. Como ciudadanos responsables no nos podemos permitir ese lujo». La jornada contó con una mesa de debate donde se resaltó a las personas como parte fundamental en la empresa y la política, destacando la ilusión, la pasión y el porqué de las cosas. Los tres ponentes coincidieron en la importancia del ejemplo como motivación para los equipos. Tino Fernández resaltó: “la pasión es muy importante. Yo mantengo la misma que hace 28 años e intento transmitirla todos los días a los equipos, porque creo mucho en ellos”. Carlos Negreira apuntó: “el ejemplo que se hace a través del sacrificio es muy importante. Desde el sacrificio se puede exigir, ilusionar y mejorar.” También hizo referencia a la importancia de “transmitir mucha energía. Que ellos sepan que, si pasa algo, tú estás ahí. Para los problemas, tú. Para los halagos, los equipos”. El ejemplo a través del sacrificio es crucial. Imelda Rodríguez también reflexionó sobre la importancia de contar con los mejores y fomentar la captación de talento, algo que no siempre sucede en los partidos políticos.
APD, que celebra su aniversario, pone en el centro a las personas con el lema ‘Las personas son el camino’, reconociendo que socios, colaboradores y ponentes son la esencia y razón de ser de la organización.
El Liderazgo para el Bien Común: Una Visión Ética y Transformadora
El libro "Liderar para el bien común" aborda un momento de grandes cambios y oportunidades, donde la abundancia de información y riqueza a menudo nos abruma. La obra ratifica que lo que es bueno para los individuos y la sociedad, es casi siempre bueno para las empresas. Los autores proponen un modelo para explicar las conductas humanas: nuestro cerebro instintivo impulsa cuatro deseos "básicos" (seguridad, variedad, singularidad, conexión), mientras que el cerebro racional nos permite movernos por dos deseos de índole más elevada (crecimiento personal y contribución). Cuando los deseos básicos se gestionan inteligentemente, se ordenan naturalmente a los "superiores", que representan la gran esperanza para el progreso de la sociedad.
El objetivo del libro es dar una visión ética del liderazgo y del talento, explicando cómo el talento del líder repercute en la ruta de la sociedad. Ofrece reflexiones, herramientas e historias para favorecer el liderazgo centrado en el bien común, subrayando que lo que es bueno para los individuos y la sociedad, es bueno para los negocios. El talento líder se define como la “capacidad para ejercer brillantemente las tareas directivas”. La combinación de dos autores de diferentes generaciones, un baby boomer y un millennial, aporta equilibrio y frescura para el siglo XXI. Los temas abordados se refieren a cuatro ámbitos: desarrollo personal, mejora de relaciones, gestión de equipos y gobierno de instituciones. En todas estas áreas, el centro es la persona, que reúne conocimientos, competencias, actitudes y formas de pensar para tener una influencia positiva. Los estilos de alto valor requieren optimismo, protagonismo, aprendizaje e integridad. El estilo del libro es ligero, conciso, ameno, fácil de leer, creativo, fresco, didáctico e inspirador, reuniendo sabiduría, experiencia y pasión. Se dirige principalmente a directivos, empresarios, ejecutivos, emprendedores, líderes sociales y ciudadanos en general que desean mejorar su modo de trabajar.
¿Qué es un líder colaborativo?
Hacia un Mundo Más Colaborativo y Menos Competitivo
El liderazgo basado en la colaboración es uno de los enfoques más necesarios en el contexto actual. A principios de 2024, junto con David Mayoral, se escribió un artículo para SSIR en Español (SSIRñ) sobre el coliderazgo como una transformación hacia un mundo más colaborativo y menos competitivo. Esta reflexión generó un conversatorio de 15 minutos que recibió cerca de 300 preguntas de lectores de más de 11 países, interesados en el tema.
En un mundo con abundantes demandas de habilidades de liderazgo, ¿por qué enfocar la atención en la colaboración? Creemos que vivimos en una época de transformación sin precedentes, donde la dinámica social, económica y política exige repensar la forma en que ejercemos el liderazgo. El contexto global actual, con sus desafíos medioambientales, sanitarios, tecnológicos y culturales, demanda líderes capaces de articular visiones compartidas, sumar talentos diversos y construir soluciones que trasciendan los intereses particulares. Si tuviéramos que sintetizar esta transición, diríamos que pasamos del liderazgo individual al liderazgo colaborativo. Bajo esta visión, el liderazgo colaborativo implica compartir la responsabilidad para generar un impacto positivo más amplio y duradero. El liderazgo que se propone se basa en la distribución del poder y la promoción de valores (especialmente la empatía) para generar un impacto positivo, profundo y sostenible. Dicho de otra manera: el liderazgo colaborativo contribuye tanto al éxito organizacional como al bienestar social. Un estudio sobre 822 empresas estadounidenses encontró que la presencia de valores como la humildad y la justicia en la comunicación interna ayuda a prevenir conductas antiéticas, lo que fortalece la integridad y el buen funcionamiento de las organizaciones (Meyer & Li, 2023).
Ejemplos Concretos de Liderazgo Colaborativo
Estos ejemplos ilustran cómo el liderazgo colaborativo se manifiesta en diferentes sectores y países, demostrando su capacidad para generar un impacto positivo y duradero:
| Región/País | Organización/Movimiento | Enfoque del Liderazgo Colaborativo | Resultados Clave |
|---|---|---|---|
| Holanda | Buurtzorg (atención domiciliaria) | Equipos reducidos de enfermeras y cuidadores con autonomía y corresponsabilidad. Información compartida entre profesionales y pacientes. | Atención más cercana, mayor satisfacción del personal, sistema más resiliente. |
| Brasil | Semco (empresa industrial) | Dinámicas participativas en la toma de decisiones, transparencia en información financiera, rotación de funciones. | Crecimiento sostenido, cultura interna que valora el ingenio compartido, mayor flexibilidad y adaptabilidad. |
| Países Nórdicos | Cooperativa eólica Middelgrunden (Dinamarca) | Ciudadanos, autoridades locales y especialistas técnicos en propiedad y gestión compartida de un parque eólico. | Beneficios de energía limpia y dividendos económicos, aprendizaje colectivo en el sector energético. |
| México | Cooperativa Tosepan Titataniske | Órganos colectivos que toman decisiones por consenso, amplia participación de socios, capacitación y saberes ancestrales compartidos. | Incremento de ingresos, regeneración de ecosistemas, rescate de prácticas culturales. |
| Redes Ciudadanas Globales | "Fridays for Future" | Red descentralizada, plataformas digitales para compartir información, estrategias y experiencias locales. Adaptación de demandas a realidades locales. | Construcción de un mensaje global plural y sólido, incidencia en agendas políticas y empresariales. |
Estos casos confirman que, frente a problemas complejos como la pobreza, la exclusión social o la degradación medioambiental, las respuestas más sólidas emergen del trabajo articulado y la visión integradora. Además, otros sectores, no solo el social, pueden beneficiarse de esta transformación. El liderazgo colaborativo trasciende la etiqueta de tendencia pasajera y se presenta como una respuesta profundamente adaptativa a las demandas del presente.
En la experiencia de muchas líderes, el cambio hacia un liderazgo colaborativo es evidente. A menudo, a las mujeres les ha sido más natural aceptar y pedir ayuda, reconociendo que no pueden solas y buscando en los demás lo que no tienen. Hoy, después de décadas de colaboración, la transformación hacia este tipo de liderazgo es innegable. Los jóvenes actuales son emprendedores, creativos, inteligentes, con ambición de crecimiento y contribución social; no se conforman solo con un salario, sino que desean un mundo diferente. Impulsamos a que todas las personas sean agentes de cambio, que tomen decisiones sin esperar a que otros les digan qué hacer, demostrando iniciativa. Un liderazgo tradicional, autoritario, con reglas establecidas y jerarquías definidas, ¿cómo lograría impulsar la agencia de cambio de estos jóvenes, su iniciativa, su capacidad emprendedora e innovadora?
Pensemos: ¿cuánto desgaste experimenta una persona por no delegar en otros que pueden colaborar con sus capacidades? ¿Cuántas iniciativas se quedan pequeñas por la desconfianza de sumar a más personas u organizaciones? ¿Cuántos conflictos se tienen que enfrentar por no incluir a quienes tienen mayor conocimiento y experiencia en un tema? El liderazgo más abierto, flexible y colaborativo da mayor fuerza a quienes lo practican. Ayuda a construir relaciones diferentes basadas en la empatía, el respeto y la apertura a la diversidad. Este liderazgo se ve en acción cuando se logran acuerdos con los equipos que se cumplen y respetan, mirando el bien común y entendiendo que todo lo que va, regresa, y que todos estamos en un sistema en el que dependemos unos de otros.
Contrastes: Liderazgo Colaborativo vs. Liderazgo Autoritario
Para entender mejor el liderazgo colaborativo, es útil contrastarlo con el liderazgo autoritario en diferentes contextos:
- En una escuela primaria:
- Colaborativo: La directora organiza una asamblea mensual donde los estudiantes expresan inquietudes y sugerencias, y las propuestas se traducen en cambios visibles.
- Autoritario: La directora ignora las sugerencias de los niños, argumentando que no entienden las prioridades presupuestarias.
- En una universidad:
- Colaborativo: El consejo estudiantil organiza foros de diálogo entre estudiantes de diferentes disciplinas, promoviendo el respeto por diversas formas de pensar.
- Autoritario: Las autoridades académicas diseñan todos los eventos sin considerar la participación estudiantil.
- En una clase de secundaria:
- Colaborativo: Cada semana, un estudiante diferente lidera la sesión de debate.
- Autoritario: El profesor dicta todas las clases sin permitir que los estudiantes asuman un papel activo.
- En una empresa de tecnología:
- Colaborativo: Se implementan reuniones semanales donde cualquier empleado puede proponer ideas para mejorar procesos, incluso si no están directamente relacionados con su cargo.
- Autoritario: Las decisiones solo las toma la alta dirección.
- En un equipo de diseño:
- Colaborativo: Se organizan sesiones de brainstorming donde se fomenta la crítica constructiva.
- Autoritario: Los empleados tienen miedo de opinar, porque el jefe siempre tiene la razón.
- En una organización sin fines de lucro:
- Colaborativo: La organización trabaja con diversas comunidades, consultándolas en los proyectos.
- Autoritario: La organización decide unilateralmente qué proyectos ejecutar, sin consultar a la comunidad.
- En una oficina municipal de desarrollo social:
- Colaborativo: El encargado del trámite guía a un ciudadano que no tiene todos los documentos, lo conecta con otras oficinas y lo ayuda a obtener lo necesario.
- Autoritario: Un funcionario despacha fríamente a un adulto mayor al que le falta un documento, sin más explicaciones.
- En una dependencia gubernamental:
- Colaborativo: La directora permite que los empleados tomen capacitaciones sobre innovación y administración pública, incluso si no están directamente relacionadas con su puesto actual.
- Autoritario: Un supervisor se niega a aprobar solicitudes de capacitación porque "es una pérdida de tiempo".
- En un equipo de desarrollo urbano:
- Colaborativo: Se organizan mesas de trabajo con los vecinos afectados por inundaciones para adaptar un proyecto de reubicación de viviendas a sus necesidades.
- Autoritario: Las autoridades deciden reubicar a una comunidad sin consultarlos, diseñando un plan sin considerar el impacto en su vida.
- En un municipio:
- Colaborativo: Un programa de apoyo a emprendedores se lanza en colaboración con la Secretaría de Educación y la de Trabajo para ofrecer capacitación, financiamiento y asesoría legal.
- Autoritario: La oficina de desarrollo económico lanza un programa similar sin coordinarse con otras áreas, resultando en proyectos que fracasan por falta de apoyo integral.
El liderazgo colaborativo solo es posible en entornos que lo permiten, refuerzan y comparten. Ante preguntas sobre cómo dirigir a personas diferentes (otras generaciones, colaboradores resistentes o quienes piensan distinto), la clave es compartir la visión e invitar a todos a sumar la suya para crear una visión colectiva. Es fundamental priorizar las relaciones, la confianza y el bienestar por encima de los resultados, y reconocer y premiar las acciones colectivas, no las individuales.
Para crear y sostener espacios de liderazgo colaborativo, es indispensable construir una conexión genuina que permita soltar el control, delegar responsabilidades y compartir información valiosa. Esto requiere aceptar que otras personas pueden dirigir con su propio estilo y que la diversidad en la toma de decisiones fortalece al equipo.
