Liderazgo en Equipos: Conceptos Clave para el Éxito
El éxito de un líder depende en gran medida de rodearse de un buen equipo, de gente especialmente competente. Ningún líder puede tener éxito en solitario. Cuando el líder elige a sus colaboradores, el criterio de selección que aplica es elegir a los más capacitados. Busca gente muy competente, con personalidad, con empuje, con ideas propias, que sepa funcionar con autonomía, pero leales y honestos. Sería un enorme error rodearse exclusivamente de gente que piense como él, gente poco problemática.
De ahí, la importancia de mantener reuniones frecuentes (diarias o semanales) que sirvan para estrechar lazos. Los líderes son generadores de visiones colectivas estimulantes. Esto quiere decir, que debemos aportar sentido a lo que se hará dentro de la organización, generar anhelos y motivación para retos y proyectos inspiradores a largo y corto plazo. El líder debe tener clara la visión de cómo llegar a la meta de los retos y los proyectos, para ello, debe generar estrategias con un grupo mínimo de confianza y fieles en el grupo, o de manera democrática con todo el plantel, pero que en todo momento, él dirija todo el debate.
Orígenes del Liderazgo: Potestas y Auctoritas
El liderazgo es un concepto que se remonta a la Roma clásica, el cual lo utilizaban para dos tipos de personas; para los Potestas y para los Auctoritas.
- Líderes de Potestas: Es un poder formal, una posición jerárquica. Mientras más batallas ganaban, más potestas se les entregaba a estos líderes.
- Líderes de Auctoritas: Son los que tienen un reconocimiento moral el cual se gana por otras personas que se posicionan debajo del líder de forma independiente y autónoma.
Tipos de Liderazgo en la Actualidad
En la actualidad, estos dos términos se pueden mezclar para formar cuatro tipos de líderes que se ven en la cotidianidad.
| Tipo de Líder | Potestas | Auctoritas | Características Principales | Ejemplo |
|---|---|---|---|---|
| Líder Liberal | Sin | Sin | Caos y anarquía, falta de eficiencia. | Equipo sin dirección clara. |
| Líder Represivo | Con | Sin | Autoridad basada en el miedo, poco contacto con el equipo. | Jefe que amenaza constantemente. |
| Líder Simpático | Sin | Con | Liderazgo informal, confianza excesiva sin metas claras, pocos cambios positivos. | Líder carismático sin estructura. |
| Líder Transformador Positivo | Con | Con | Equilibrio entre poder formal y valor, gran reconocimiento, inspirador, impulsa el cambio positivo. | Líder que inspira y logra objetivos. |
Este curso tiene como finalidad centrarnos en un sólo tipo de liderazgo, el cual es el más óptimo para cualquier equipo: el Líder Transformador Positivo. Este tipo de liderazgo es inspirador y tiende a ir al cambio positivo. Tenemos equilibrio, un poder formal y de valor con un gran reconocimiento de las personas.
¿Un líder nace o se hace? Claves para reinventarse descubriendo tu potencial | Mario Alonso Puig
Etapas en la Gestión y Desarrollo de un Equipo de Alto Rendimiento
La gestión del equipo a través del líder pasa por tres variantes: el líder debe tener conocimiento respecto a lo que está haciendo y dónde quiere llegar. El líder debe tener la confianza de su equipo y debe tener en él su confianza, no puede ser inseguro. Los líderes se apoyan en la confianza, para ello, deben hacer partícipe a los miembros del grupo para dejar claro que si el proyecto avanza con éxito, ellos igual avanzan con éxito, tienen que tener (al igual que el líder) la percepción de que todo avanza gracias al esfuerzo de cada uno. Hay maneras de conseguir los resultados, como por ejemplo: a través del miedo, en la que perdemos la auctoritas y nos quedamos con el poder formal, dejamos por un momento de ser líderes, para ser jefes. Cuando utilizamos el miedo, incapacitamos a las personas para que desarrollen sus talentos para cumplir los objetivos de manera más cuadrada.
Etapa 1: Establecimiento del Propósito y Visión
Es el primer momento en que el líder y el equipo se conocen y tienen contacto. Es ahí donde inmediatamente se comienza a hablar del propósito, el "para qué" y el "por qué" están en aquel lugar. Se plantea la visión de manera general que hay que estar repitiendo constantemente. Hay que dejar en claro los valores innegociables del equipo y los límites de este. En esta etapa, el líder debe estar centrado en motivar y dejar claro todo lo que tiene que ver con los objetivos que se desean alcanzar.
Etapa 2: Afrontando los Desafíos y la Resistencia al Cambio
Esta es la fase más compleja de la vida de un equipo, es aquí donde la mayor parte de los grupos pierde la posibilidad de acceder a ser un buen equipo de alto rendimiento. Una vez que el líder haya marcado los objetivos, viene el cómo hacer posible estos objetivos. Todos los miembros ya tienen sus hábitos desde antes, y cuando llega un líder nuevo y propone una manera diferente de hacer las cosas, lógicamente se complican, pues, les entran emociones y sentimientos como el miedo (¿Para qué cambiar?), la inseguridad (¿Será correcto?), etc. Habrá personas que se rebelen con la nueva visión, y si el grupo está en desunión se rompe cualquier posibilidad de crecer como equipo, pues, los miembros comienzan a saltarse reglas, el líder pierde confianza y autoridad, y ahí termina la posibilidad de alcanzar la siguiente etapa. En esta fase, el líder debe tener un comportamiento mayoritariamente centrado en reforzar la confianza, los comportamientos positivos y anular a las personas que vayan en contra del proceso.
Etapa 3: Hacia la Eficacia y el Desarrollo de Hábitos
Esta fase es diferente en la que los miembros ya han adquirido los nuevos hábitos puestos en la etapa anterior, pero aún no están cien por ciento maduros. Está caracterizado por la eficacia, pero aún no son eficientes. Se consiguen resultados, pero con un gasto de energía grande de cada miembro. En esta fase, los desafíos ya no van tanto dirigidos al equipo en general, sino al líder, pues ahora tiene que dar un paso al lado y dejar al grupo que haga lo que sabe hacer (que ya fue instruido en las dos etapas anteriores) de manera independiente. Los miembros no deben tener dependencia negativa con el líder, pues estos deben saber que es una relación de ayuda y trabajo en conjunto. Sin embargo, en esta etapa el líder fortalece lazos de confianza y saca a los miembros de sus zonas de confort para enseñarles nuevos retos y que así aprendan nuevas cosas.
Etapa 4: Madurez y Eficiencia del Equipo
Se caracteriza por la sencillez con lo que se realiza, aun sabiendo que es complejo. Ya hay un nivel de madurez elevado en los hábitos de los miembros, y pues, hay gran eficiencia en el grupo y se requiere un menor gasto de energía. Acá el líder tiene un rol delegatorio, apoya, empuja a lo positivo, anima con claridad y calidad a los miembros del equipo. Ya no es necesario entregar muchas palabras decorativas, sino que ahora tiene que ser potente, directo y fuerte, pues ya los miembros conocen el trabajo y de lo que son capaces.
La Importancia de Fomentar los Talentos en el Equipo
Nuestro sistema educativo pone el foco en arreglar aquellas cosas en las que no somos buenos, tiende a nivelar a todos por igual. Constantemente estamos intentando corregir las debilidades, pero no nos refuerzan en lo que somos buenos. El talento se dice que está vinculado a un concepto innato, único y exclusivo de algunos pocos, y no todo el mundo lo tiene. Muchas personas no saben en lo que son buenos (es culpa de la sociedad), les da vergüenza hablar sobre sus talentos, se tiene temor de hablar de sus atributos por miedo al rechazo, a parecer egocéntrico, etc. No obstante, las cosas que son negativas se pueden encontrar con mayor rapidez y da menos temor que hablar de los atributos.
Es importante entonces, mejorar la calidad de los talentos de cada persona, pues es esencial reforzarlos en aquellas áreas para sacar lo mejor de ellos.
