Jorge M. Pérez y Javier Pérez Dolset: Dos Trayectorias Empresariales Marcadas por el Éxito y la Controversia
En el mundo empresarial, algunas figuras destacan por su capacidad de construir imperios, innovar y dejar una huella imborrable. Este es el caso de Jorge M. Pérez, un magnate inmobiliario y coleccionista de arte, y Javier Pérez Dolset, el fundador de Zed Worldwide, una empresa tecnológica que revolucionó el mundo de los videojuegos y los servicios digitales. Sus biografías, aunque diferentes, están marcadas por el éxito, la ambición y, en algunos casos, la controversia.
Jorge M. Pérez: Del Póker al Imperio Inmobiliario y el Mecenazgo Artístico
Jorge M. Pérez, nacido en Argentina en 1949 de padres cubanos, es una de las grandes fortunas de Estados Unidos. Su historia es una de esas biografías que dan para una película biográfica. Su principal empresa es el gigante The Related Group. Desde muy joven, tuvo espacio para el arte, la herramienta con la que quiere reivindicar el papel de Latinoamérica y sus creadores en los libros de Historia.
La exposición Territorios, en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, es una selección de un centenar de obras de las dos mil que conforman su colección y que ha sido comisariada por su directora, Jimena Blázquez, en la que es la primera gran muestra que lleva su sello desde su llegada al antiguo monasterio de La Cartuja en Sevilla.
La exposición Territorios en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.
Como latinoamericano, que estas obras se expongan en el espacio que cobijaron a Cristóbal Colón durante la preparación de su viaje al Nuevo Mundo tiene un sentido mayúsculo. “Miami es una ciudad joven, no tenemos arquitectura colonial, y para mí la relación entre el arte contemporáneo latinoamericano de mi colección y esos espacios monumentales es esencial”.
Pero no es sólo mostrar, sino, sobre todo, hacer pensar y abrir caminos: “Es muy importante que el arte latinoamericano aparezca más y más en los museos de España, que es la madre patria, por eso este proyecto es tan importante para mí. Quiero trabajar para que el arte latinoamericano venga acá y para que el arte español sea conocido en los Estados Unidos”.
En ese trabajo por acercar el arte latinoamericano a las grandes instituciones españolas, el empresario cita al Reina Sofía, museo al que asesoró, dice, para “comprar arte latinoamericano en Sudamérica”. “Los directores Manuel Borja-Villel, antes, y ahora Manuel Segade se han empapado del arte americano más nativo, de indígenas que no conoce nadie, ni siquiera sus propios países. La otra cuestión es cómo podemos hacer que el arte español contemporáneo sea conocido en los Estados Unidos. Pienso en nombres como Ignasi Aballí, por ejemplo, Rafael Canogar o Luis Gordillo. Me gustaría darlos a conocer al público americano”.
El Legado Artístico de una Familia Cubana
Su vinculación primera con el arte vino a partir de la colección de sus padres, de origen cubano, su madre relacionada con la vida intelectual de la isla y su padre, de linaje industrial. El estallido de la Revolución castrista en 1959 removió los cimientos y motivó un periplo que los llevó primero a Colombia y luego, a Argentina. Un periplo que es también como se define una colección de arte, un viaje sin destino preciso.
Jorge M. Pérez empezó el camino con la colección familiar, de la mano de los mexicanos Frida Kahlo, Diego Rivera y Orozco, el pintor argentino Pettoruti, o el chileno Matta… hasta llegar a una colección inmensa que ha legado al Museo de Miami, donación que la gran institución cultural de la ciudad más latina de Estados Unidos agradeció adoptando su nombre. Si en Nueva York está el Museo Guggenheim, en Miami está el suyo. Con estos gestos se construyen los nuevos tiempos para un mundo plagado de desigualdades que le preocupan, y mucho, a este inmigrante en el país donde el color de la piel condiciona la mirada.
"Pero para mí EEUU ha sido muy generoso y por eso uno debe devolver lo que le han dejado ganar, no sólo en lo económico sino en lo social. Es muy importante que un museo llevara el nombre de un latino, pues hasta el Pérez Art Museum Miami esto no había ocurrido. Los latinos tenemos que tener un rol cada vez más importante en la sociedad".
“Quiero mucho a Estados Unidos por las oportunidades que me dieron, llegué sin un centavo y sin educación, y me dieron becas en todas las universidades, nunca me pusieron peros en mis negocios por ser latino… Aunque es cierto que existen prejuicios en EEUU, sobre todo si eres negro", opina este empresario que defiende ese lema con el que se construye las grandes biografías en Estados Unidos: "Como en ninguna otra parte del mundo, una persona que no tiene nada puede llegar allí a triunfar".
"El arte cambió mi vida, me siento una persona más humana y que comprende mejor a los demás gracias al arte y el intercambio de ideas con los artistas", defiende Jorge M. Pérez cuando se le pregunta por la presencia del arte en la conversación social en la que los asuntos raciales son una constante. "La diáspora africana ocupa una parte importante de nuestra colección y hemos hecho exposiciones sobre el arte de África y la influencia de la religión, los símbolos y cosmogonías ancestrales en el norte de Brasil, en el Caribe…", explica el coleccionista sobre sus nuevos focos de atención a la hora de adquirir obras o de emprender proyectos. África, como América Latina, son mundos expoliados.
"Viajo entre dos y tres veces al año a Sudáfrica y recientemente hemos sido premiados mi esposa Darlene y yo allí por tener la que se considera la mejor colección de arte africano contemporáneo. Hemos trabajado mucho para conocer las mejores galerías y comisarios de museos. Tenía similitudes con el latinoamericano, porque han sido colonias, países explotados por Europa, una historia aún más triste en África porque fueron sacados de allí para ser esclavizados, pero su influencia actual pervive en el arte afrobrasileiro y afrocubano".
Hitos en 'Territorios' en el CAAC
La obra del mexicano Moris, la inmensa instalación del brasileño Jonathas de Andrade, donde reflexiona sobre cuestiones raciales, la artista peruana Claudia Coca denunciando cómo el National Geographic presentaba a las mujeres indígenas como salvajes son algunos de los hitos esenciales de una colección que podrá verse en el Monasterio de la Cartuja hasta el próximo 1 de septiembre.
"Es una exposición muy comprensiva que cubre toda América Latina y también la huella indígena y africana. Tienes artistas jóvenes maravillosos como Ana Segovia, mujeres que denuncian la violencia en Colombia, como Doris Salcedo, y piezas que recuerdan la huella del modernismo en América Latina, el arte cinético y la abstracción cromática", destaca el coleccionista del casi centenar de obras de unos 60 artistas.
En resumen, Jorge M. Pérez es un ejemplo de cómo la pasión por el arte y el compromiso social pueden ir de la mano, creando un legado que trasciende el ámbito empresarial y contribuye al enriquecimiento cultural de la sociedad. Su historia es un testimonio de que, con esfuerzo y dedicación, se pueden alcanzar grandes metas y dejar una huella positiva en el mundo.
Javier Pérez Dolset: El Pionero de los Videojuegos que Cayó en la Controversia
Javier Pérez Dolset (Jaén, 1969) soñó con cambiar el mundo con píxeles. Es un empresario español conocido por su papel como fundador y máximo accionista de Zed Worldwide, una compañía tecnológica destacada en el ámbito de los videojuegos y servicios digitales. En el caso de Javier Pérez Dolset, lo de que creció con una consola en las manos es absolutamente literal. Así que más que vocacional, su apasionada historia de amor con el mundo de la tecnología es casi genético. Fundó su primera compañía con tan sólo 19 años.
Y muy pronto, vio que el mundo de la televisión no se iba a entender sin internet, videojuegos, teléfonos móviles... Así pues, llegó, vio y venció. Lo último, como líder de Grupo Zed, la compañía número uno en el mundo en servicios, tecnología y contenidos para móviles, con presencia en 70 países y más de 1.700 empleados, el 50% de ellos dedicados a I+D+i.
En su brillante currículum, además, dos hitos cum laude: la creación de la película de animación por ordenador Planet 51 y los videojuegos de la saga Commandos. Javier tiene claro que la innovación es el motor del desarrollo y a ello se dedica en cuerpo y alma. Cree que una parte muy importante del futuro económico de nuestro país pasa por el desarrollo de una verdadera industria digital en España.
La carrera empresarial de Pérez Dolset comenzó en la década de 1990 con la distribución de videojuegos a través de Proein, empresa fundada por su padre, Juan Antonio Pérez.
En tanto, también ha formado parte de la dirección de Proein, desde 1992 hasta 1999, dedicada a la distribución de videojuegos. En 1993 y con la colaboración de Telefónica, Dolset fundó Teleline, actualmente conocida como Terra. En esta compañía ha sido consejero y director general. Además, en 1998 confundó la compañía de desarrollo de videojuegos Pyro Studios, y cuatro años más tarde, hizo lo mismo con Ilion Animation Studios.
Commandos: Behind Enemy Lines, uno de los videojuegos más exitosos de Pyro Studios.
La Caída de un Imperio Digital
Sin embargo, la trayectoria de Pérez Dolset no estuvo exenta de obstáculos. A medida que Zed Worldwide crecía, también lo hacía su compleja estructura corporativa y los problemas financieros. A partir de 2013, los problemas comenzaron a acumularse.
A pesar de sus éxitos, a partir de 2013, Zed Worldwide se enfrentó a graves problemas debido a una compleja estructura corporativa y a la crisis económica global. En un movimiento controvertido, Javier trasladó la sede de la empresa a Holanda y creó un nuevo holding, Zed+, en colaboración con socios rusos vinculados al magnate Mikhail Fridman, propietario de VimpelCom.
Esta operación, conocida como ‘Operación Zeus’, generó desconfianza entre los socios españoles, como el Grupo Planeta y Juan Abelló, quienes denunciaron la falta de transparencia y esa salida a bolsa, planeada para 2014, no se materializó. En 2014, las tensiones con los socios aumentaron. Un incidente notable ocurrió cuando Javier, según personas presentes, agredió físicamente al representante legal del Grupo Planeta durante una junta de accionistas, lo que exacerbó las disputas internas.
En un movimiento corporativo controversial, la familia decidió trasladar la sede de la empresa a Holanda, creando un nuevo holding llamado Zed+, en colaboración con un grupo ruso vinculado al magnate Mikhail Fridman. Los resultados financieros también empezaron a reflejar la presión: las cuentas de Zed Worldwide registraron un desplome en los ingresos, mientras las deudas aumentaban considerablemente. Además, la crisis económica global afectó a la empresa, que no pudo culminar su salida a bolsa en 2014, como había planeado.
Llego 2016 y Javier Pérez Dolset denunció ante la Fiscalía Anticorrupción una presunta trama rusa liderada por Mikhail Fridman para provocar la quiebra de Zed, la cual incluía acusaciones de blanqueo de capitales y sobornos a funcionarios en Rusia y Uzbekistán. Sin embargo, esta denuncia dio un giro inesperado.
En 2017, en el marco de la Operación Hanta, Javier fue detenido e ingresó en prisión preventiva acusado de fraude en subvenciones públicas por un total de 67 millones de euros, destinados al desarrollo de empresas tecnológicas. En 2017, Zed Worldwide entró en concurso de acreedores, y en 2023, la administración concursal reclamaba a Dolset el pago de 103 millones de euros.
Desde el estallido del caso Zed, lo que la Policía llamó “operación Hanta”, toda la familia de este empresario se ha visto implicada en el procedimiento. En este sentido, las acusaciones sostienen que "los miembros de la familia Pérez Dolset operaban de manera orquestada, como un clan perfectamente organizado”. Y añaden que “todos ellos gestionaban o participaban de las empresas involucradas en los actos de despatrimonialización de Zed Worldwide".
Además, la crisis económica global afectó a la empresa, que no pudo culminar su salida a bolsa en 2014, como había planeado. A estos problemas financieros se sumaron acusaciones graves. En 2017, Pérez Dolset se vio involucrado en la Operación Hanta, una investigación judicial sobre presunto fraude relacionado con el desvío de fondos públicos destinados al desarrollo de empresas tecnológicas. En paralelo a los problemas legales y económicos, Pérez Dolset tuvo que enfrentar una creciente guerra interna dentro de Zed, especialmente con sus socios. En 2017, la empresa entró en un proceso de concurso de acreedores.
Javier Pérez Dolset - Zed
Además de su vinculación con Zed, Pérez Dolset ha estado involucrado en disputas empresariales internacionales, incluyendo un conflicto con el oligarca ruso Mikhail Fridman, propietario de VimpelCom, empresa con la que Zed había establecido relaciones comerciales.
Javier Pérez Dolset está procesado en la Audiencia Nacional por el caso Zed, mientras continúa su batalla legal contra sus antiguos socios rusos y el Grupo Planeta; su imagen pública ha pasado de ser la de un emprendedor exitoso a la de una figura controvertida, asociada tanto a logros en la industria tecnológica como a escándalos financieros y políticos.
Ahora, su participación en la trama contra la UCO ha reavivado el interés en su figura, con opiniones divididas: algunos lo ven como un empresario victimizado por poderosos intereses, mientras otros lo acusan de estar involucrado en maniobras turbias.
En los últimos años, Javier Pérez Dolset parece vinculado a operaciones políticas controvertidas. Según múltiples medios, Pérez Dolset colaboró con el PSOE y ha implicado directamente al presidente Pedro Sánchez (“el gran jefe”) y al secretario de organización del partido, Santos Cerdán, en esta trama. Estas acusaciones han generado un escándalo político, aunque el PSOE ha negado vínculos directos con Pérez Dolset y calificado a Díez como una simple militante.
A lo largo de su carrera, Javier Pérez Dolset se enfrentó a figuras poderosas en España y en el extranjero. Ganó una batalla legal contra Banco Santander en 2012, cuando el Tribunal Supremo obligó a la entidad a adquirir acciones de Zed por 30 millones de euros y otorgarle un crédito de 122,5 millones, gestionado por Ana Botín, con quien mantenía una relación de amistad.
En 2017, acosada por la crisis financiera y tras culminar su salida a bolsa en 2014, Zed Worldwide quebró y Pérez Dolset fue acusado de desviar más de 100 millones de euros en subvenciones públicas y créditos blandos otorgados entre 2010 y 2015. Fue detenido en 2017 y enviado a prisión provisional, aunque salió bajo fianza. Todo este tiempo, Dolset ha defendido siempre su inocencia, alegando ser víctima de una operación orquestada por rivales empresariales y de la llamada "policía patriótica". El caso se archivó definitivamente en 2022, pero ya entonces aprendió que en España uno es inocente sólo si lo demuestra en rueda de prensa.
