Gestión Ambiental Empresarial: Un Pilar para el Desarrollo Sostenible
En un mundo cada vez más consciente de la importancia de la sostenibilidad, la gestión empresarial sostenible se ha convertido en un pilar fundamental para las organizaciones. Esta disciplina busca equilibrar los objetivos económicos con el cuidado del medio ambiente y la responsabilidad social. Este tipo de gestión implica la adopción de prácticas y estrategias que integran consideraciones ambientales, sociales y económicas en todas las decisiones y operaciones de una organización.
Su objetivo principal es lograr un equilibrio entre el crecimiento económico, la protección del medio ambiente y la responsabilidad social, para garantizar el bienestar tanto de la empresa como de las comunidades en las que opera. La gestión sostenible en organizaciones y empresas se centra en maximizar el impacto económico, social y ambiental de una compañía de forma responsable y equilibrada. La sostenibilidad empresarial se aplica a los negocios para que, además de generar una rentabilidad financiera, creen valor ambiental, social y económico a medio y largo plazo, contribuyendo así al progreso y al bienestar de las comunidades donde operan y de las generaciones futuras.
Entendiendo el Desarrollo Sostenible
El concepto de desarrollo sostenible fue propuesto por primera vez en la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en 1981, en su informe “Cuidar la Tierra”. El desarrollo sostenible se puede definir como “el desarrollo que satisface las necesidades de la sociedad actual, sin poner en peligro la capacidad de las futuras generaciones para atender a sus propios problemas y demandas”.
Desde hace años diversos organismos internacionales como la ONU, el PNUMA y la U.E. están haciendo un llamamiento a revisar el modelo de producción y consumo, ya que éste está basado en un modelo donde se prima la obtención del mayor beneficio económico posible a corto plazo sin considerar los daños al medio ambiente que se están causando. La inacción por parte de las empresas en materia de gestión ambiental y de los impactos negativos al entorno, a no ser que tuvieran una repercusión directa en su cuenta de resultados, está generando una serie de daños que deben cesar.
La gestión ambiental está ganando cada vez más relevancia en los últimos años. Conocer los impactos ambientales que genera un comercio, reducirlos e incluso prevenirlos es una tarea fundamental para el desarrollo de dicha actividad económica. La sostenibilidad ambiental consiste en gestionar de manera eficiente los recursos naturales en la actividad productiva, permitiendo su preservación para las necesidades futuras. El principal motivo está claro: la necesidad de proteger el medio ambiente y la creciente preocupación que existe por el cambio climático.
Sistema de Gestión Ambiental
Las empresas, los comercios, deben conocer su situación de partida en cuanto a la interacción con el entorno donde interactúan. Lo cierto es que las empresas y el comercio están empezando a “gestionar” su fracción ambiental de influencia. El ser humano ha calentado el planeta a un nivel nunca visto en los últimos 2.000 años. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (UNEP), las naciones deben comprometerse a reducir colectivamente las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en al menos un 42 % para 2030 y un 57 % para 2035, con respecto a los niveles actuales.
Beneficios de Implementar una Gestión Empresarial Sostenible
La implementación de una gestión empresarial sostenible ofrece una amplia gama de beneficios para las organizaciones. La aplicación de sistemas de gestión ambiental en las empresas conlleva una serie de beneficios significativos para la organización, el medio ambiente y la sociedad en general. La sostenibilidad es una oportunidad de negocio que aporta beneficios a las empresas: de cara a sus colaboradores, sobre la cuenta de resultados, en el ahorro de costes y muchas más.
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Eficiencia Operativa y Reducción de Costes | Promueve la eficiencia operativa y la reducción de costos a través de prácticas como el uso eficiente de los recursos, la optimización de la cadena de suministro y la adopción de tecnologías limpias. La identificación y reducción de aspectos ambientales negativos puede conducir a una mayor eficiencia en el uso de recursos como energía, agua y materias primas. Mejorar la eficiencia en el uso de la energía es una de las formas más efectivas de reducir la huella ambiental. Esto puede conducir a una mayor rentabilidad y competitividad en el mercado. Cuando una empresa implementa medidas para aumentar su eficiencia energética mejora sus costes operativos y su rentabilidad. |
| Mejora de Imagen y Reputación | Contribuye a mejorar la imagen y la reputación de la empresa, ya que los consumidores y los inversores están cada vez más interesados en apoyar a empresas social y ambientalmente responsables. Al adoptar prácticas sostenibles, las empresas pueden atraer a clientes conscientes, fidelizar a los empleados comprometidos y fortalecer las relaciones con las partes interesadas. Muchos clientes y socios comerciales valoran la sostenibilidad y prefieren trabajar con empresas que demuestran un enfoque ambiental responsable. La mejora de la imagen interna frente a trabajadores es otro aspecto importante, ya que los empleados valoran trabajar en empresas sostenibles y que se toman la sostenibilidad en serio. |
| Contribución al Medio Ambiente y la Sociedad | Tal vez el beneficio más importante es la contribución directa a la protección y conservación del medio ambiente. No cabe duda de que a través de la adopción de políticas y prácticas responsables, las empresas pueden minimizar su impacto ambiental y proteger al medioambiente. Permite cumplir con la normativa medioambiental, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la reputación corporativa. La gestión de recursos se refiere a cómo una empresa administra y utiliza sus recursos de manera eficiente y sostenible. |
| Cumplimiento Legal y Reducción de Riesgos | Garantiza el cumplimiento legal, evitando sanciones. Esto implica un enfoque integral en la gestión de riesgos relacionados con la reputación empresarial, la privacidad de los datos y el impacto ambiental. |
El Rol de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fueron creados por las Naciones Unidas en 2015 para promover la sostenibilidad. Es la conocida como Agenda 2030 y cuenta con 17 ODS y 169 metas a cumplir antes del 2030. Estos objetivos, que abarcan desde la erradicación de la pobreza hasta la acción climática, son una guía para el desarrollo sostenible a nivel mundial. La adopción de una gestión empresarial sostenible va a contribuir al logro de los ODS establecidos por las Naciones Unidas. Alinearse con los ODS no solo es éticamente responsable, sino que también puede abrir nuevas oportunidades de negocio y colaboraciones estratégicas. Actualmente el 79% de las estrategias de sostenibilidad que existen en nuestro país están sustentadas en los ODS.
¿Cómo Poner en Práctica la Gestión Empresarial Sostenible?
Para poner en práctica la gestión empresarial sostenible, las organizaciones pueden seguir varios enfoques y adoptar diferentes medidas. Para realizar una adecuada gestión de la sostenibilidad, las empresas deben adoptar un enfoque de gestión sostenible para ser capaces de generar beneficios a largo plazo de una manera sostenible, responsable y ética.
El Plan de Sostenibilidad: Una Hoja de Ruta
El Plan de Sostenibilidad es la hoja de ruta que determina la estrategia de una organización en materia de sostenibilidad. Definir e implementar un plan de sostenibilidad es la manera en que una organización se compromete de manera realista a convertirse en una empresa sostenible. El plan de sostenibilidad definirá las líneas de acción principales, con sus plazos de consecución, y sus responsables, lo que permitirá año tras año llevar un seguimiento documentado del avance de la organización.
Definir un plan de sostenibilidad es la manera de establecer una estrategia ordenada hacia la sostenibilidad en la empresa. El plan de sostenibilidad debe ser una hoja de ruta hacia la sostenibilidad empresarial, pero para que funcione debe ser realista, con propuestas y acciones concretas. Estas tienen que solucionar las principales carencias y problemas de la organización en todos los vectores implicados. Solamente las empresas que tengan un plan de sostenibilidad viable y robusto serán capaces de posicionarse como empresas competitivas a medio y largo plazo. Ya no es suficiente con hacer acciones puntuales en materia ambiental. Ese comportamiento, lejos de ser beneficioso, muestra una falta de compromiso ambiental de la empresa a largo plazo. El modelo de desarrollo de negocio de una empresa hoy en día debe ir acompañado sí o sí de un plan de sostenibilidad.
Pasos Clave para Desarrollar un Plan de Sostenibilidad:
- Realizar un diagnóstico inicial: Todo plan de sostenibilidad debe comenzar con la realización de un diagnóstico inicial, que nos permita saber en qué punto o situación de partida nos encontramos. Ha de identificar los riesgos ambientales existentes y también las oportunidades de mejora. Dicho de otra manera, ¿conocemos nuestros impactos ambientales?, ¿Sabemos cuáles son los aspectos ambientales que generamos a lo largo de todo nuestro ciclo de vida? ¿Sabemos cuáles son nuestros residuos, nuestros consumos, nuestras emisiones, etc.? Es fundamental realizar un análisis de impacto económico y social de las operaciones ambientales de la empresa. Esto implica identificar los aspectos más relevantes en términos de sostenibilidad y establecer metas y objetivos claros para abordarlos. Disponer de datos cuantitativos: medir nuestros impactos ambientales para disponer de datos objetivos es la mejor manera de poder analizar el plan de sostenibilidad desde una visión objetiva y realista. Debemos disponer de medidas y análisis de todas las variables posibles (vertidos, residuos, consumos, etc).
- Definir objetivos estratégicos: Tras el estudio inicial y priorizando los puntos clave, el siguiente paso en nuestro plan de sostenibilidad debe ser definir los objetivos estratégicos. La definición de estos objetivos debe ser concreta, no debe dar lugar a dudas. Es necesario que cada objetivo dentro del plan de sostenibilidad tenga su plan de acciones para su consecución. Priorizar: el plan de sostenibilidad debe ser realista y pretender hacerlo todo el primer año no lo es.
- Establecer indicadores clave de sostenibilidad: No puede existir un plan de sostenibilidad realista si no tiene definidos indicadores clave. Los indicadores de sostenibilidad son fundamentales para poder medir los objetivos y valorar el progreso conseguido. También nos serán útiles para virar de estrategia en el caso de que la que estemos implementando no nos esté dando los resultados deseados o para fortalecerla en el caso contrario. En la medida de lo posible deben estar basados en datos medibles, porque lo que no se mide no se puede mejorar.
- Implementación de acciones: Cada equipo responsable de la consecución de las acciones deberá organizarse para implementar dichas acciones de manera sostenible en el tiempo. Crear equipos multidisciplinares: englobar a empleados de diferentes áreas para la consecución de los objetivos es la mejor manera de garantizar el éxito.
- Seguimiento y revisión: Con una periodicidad definida de antemano, se debe realizar un seguimiento del plan de sostenibilidad donde se valore el grado de consecución de los objetivos. El plan de sostenibilidad debe ser realista, nunca debe considerarse como un trámite.
- Uso de herramientas de gestión: Una alternativa que mejorará la eficiencia y la organización del trabajo es la implementación de un software que nos ayude en la gestión del plan de sostenibilidad. También podemos utilizar herramientas como Excel, lo que facilita el trabajo y la implementación de las acciones.
- Comunicación y Transparencia: El plan de sostenibilidad debe estar documentado y ser comunicado y difundido a todos los niveles de la organización. Asimismo, también debe ser comunicado a las partes externas implicadas (clientes, proveedores, etc.). La información no financiera se profesionaliza y su importancia se eleva. Convertir la memoria de sostenibilidad en una herramienta estratégica es el objetivo.
Acciones Específicas para la Gestión Ambiental y Social
- Integración de prácticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC): Un aspecto clave de la gestión empresarial sostenible es la integración de prácticas de responsabilidad social corporativa (RSC). Esto implica considerar el impacto de las actividades empresariales en las comunidades locales y los derechos humanos. Uno de los componentes más importantes de toda gestión empresarial sostenible es la sostenibilidad social, que se refiere a cómo las decisiones empresariales afectan a la sociedad en su conjunto o a los grupos más vulnerables.
- Reducción de la huella ambiental: Reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y la huella ambiental. Esto implica la reducción del consumo de energía, hacer uso de la energía renovable, optimizar procesos, minimizar residuos y agua. La relación de la empresa con el medio ambiente no sólo se centra en la producción, sino también en las operaciones diarias.
- Fomento de la economía circular y el diseño sostenible: Promover modelos de producción y consumo que busquen extender la vida útil de los productos y minimizar la generación de residuos.
- Análisis de ciclo de vida y cadena de suministro: Analizar todo el ciclo de vida o cadena de suministro. Es necesario que el plan de sostenibilidad englobe toda la cadena de valor. Es frecuente que las empresas establezcan los límites de la sostenibilidad dentro de los límites de su proceso productivo, pero hay muchas áreas que podemos mejorar que caen fuera de estos límites. Para ello lo mejor es hacer un análisis de ciclo de vida que nos ayudará a definir prioridades. La idea es minimizar impactos desde el origen de nuestras materias primas, hasta que nuestros productos dejan de estar en el mercado: lo que se llama desde la cuna a la tumba.
- Involucrar y capacitar a los empleados en sostenibilidad: La comunicación y participación es clave para que la sostenibilidad sea un tema de todos. Es recomendable recurrir a otras prácticas inspiradoras, de aprendizaje entre iguales, sesiones de capacitación o formación para mandos o grupos de interés.
- Colaboración con stakeholders y asociaciones para la sostenibilidad: Trabajar con proveedores, clientes, comunidades locales, ONGs y gobiernos para mejorar impactos ambientales globales.
Compromiso y Gobernanza
El compromiso de la dirección es fundamental. Es necesario establecer políticas y objetivos, desarrollando una política ambiental que refleje el compromiso de la empresa con la sostenibilidad. La planificación, implementación y operación y control son pasos clave; ejecutar el plan establecido, asignar responsabilidades y proporcionar la capacitación necesaria al personal. Esto incluye establecer procedimientos y controles para asegurarse de que las operaciones diarias se lleven a cabo de manera ambientalmente responsable. Finalmente, la evaluación del desempeño, revisión de la dirección y mejora continua son esenciales para un sistema de gestión ambiental eficaz.
Marco Legal y la Evolución de la Responsabilidad Ambiental
Desde los años setenta del pasado siglo, en los que se preconizaba el principio de ‘el que contamina paga’ hasta hoy, ese principio se ha quedado obsoleto. Las empresas disponen de herramientas preventivas que les facilitan cumplir con los requerimientos de la ley. Es importante que la administración realice una labor de vigilancia y control de la gestión del riesgo. El ámbito de aplicación de la ley incluye los daños y las amenazas inminentes a las aguas, a la ribera del mar y de las rías, al suelo y a las especies de flora y fauna silvestres, así como a los hábitats. Según la norma, se deberá disponer de una garantía financiera obligatoria que asegure los recursos económicos necesarios para hacer frente a sus responsabilidades medioambientales inherentes a la actividad que desarrolla.
Tanto la Unión Europea como las instituciones están desarrollando toda una batería de directivas y leyes que imprimen cambios a los profesionales de la sostenibilidad empresarial. Emanan de declaraciones universales sobre derechos humanos, sociales, el medioambiente y lucha contra la corrupción y traducen esos valores al tejido empresarial. Son el decálogo básico de la gestión empresarial del que parten las acciones sostenibles.
Ejemplos de Empresas con Gestión Sostenible
Diversas organizaciones ya han integrado la sostenibilidad en su modelo de negocio, demostrando los beneficios de este enfoque.
- Unilever: Esta compañía multinacional de bienes de consumo ha adoptado un enfoque integral de sostenibilidad a través de su programa “Unilever Sustainable Living Plan”. El plan establece metas ambiciosas para reducir el impacto ambiental de sus productos, promover la equidad de género y mejorar las condiciones de vida de millones de personas.
- Tesla: Es conocido como un ejemplo destacado de gestión empresarial sostenible por varias razones. Entre las principales, está la transición hacia la movilidad eléctrica: Tesla ha sido pionera en la producción y comercialización de vehículos eléctricos de alta calidad y rendimiento. Al fabricar automóviles completamente eléctricos, Tesla ha contribuido significativamente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia de los combustibles fósiles en el sector del transporte. Esto está alineado con el objetivo de desarrollo sostenible de Acción por el Clima (ODS 13) de las Naciones Unidas.
- Compañías de alimentos: Otro ejemplo es una compañía de alimentos que establece alianzas con agricultores locales y promueve prácticas agrícolas sostenibles, apoyando así el ODS 2 (Hambre Cero) y el ODS 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres). Al trabajar directamente con los agricultores, la empresa fomenta el cultivo de alimentos saludables, la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de comunidades rurales.
- Mapfre: Uno de los casos más destacados de compromiso de las empresas españolas con la sostenibilidad es el de Mapfre, que desarrolló en 2020 una iniciativa denominada #lapartequenostoca.
La Sostenibilidad: Una Necesidad Imperante para el Futuro Empresarial
La sostenibilidad empresarial es clave. Las empresas serán sostenibles o no serán. Es el momento de practicar una nueva manera de hacer negocios, por la que no solo se trata de hacer dinero. La sostenibilidad transforma las empresas facilitando encontrar oportunidades de negocio ligadas con el desarrollo sostenible. Todo parte de un sistema de valores y un enfoque de principios. En primer lugar, las empresas no sostenibles no podrán sobrevivir. Y, sumado a esto, la sostenibilidad es una oportunidad de negocio que aporta beneficios a las empresas: de cara a sus colaboradores, sobre la cuenta de resultados, en el ahorro de costes y muchas más.
El 98% de los CEOS reconocen que la sostenibilidad es esencial en su papel dentro de la empresa. La incertidumbre que vive el mundo actual requiere de respuestas adaptadas y resilientes. Por ello, la iniciativa líder de sostenibilidad empresarial invita a todas las empresas a sumarse al nuevo movimiento que busca un futuro próspero para las personas y el planeta. Un futuro próspero, verde e inclusivo nunca será posible sin empresas sostenibles.
Los ciudadanos contribuyen con hábitos responsables como el ahorro de energía y agua, el reciclaje y el consumo local. La concienciación y la educación ambiental es fundamental para que el planeta comience a curarse.
