Generación de Ideas Emprendedoras: Técnicas Innovadoras
Para poder obtener ideas de valor en nuestra empresa que nos ayuden a crear y modificar los productos y procesos es absolutamente necesario trabajar la creatividad y hacerlo de forma planificada y estructurada. A veces nos surgen ideas de negocio innovadoras sin quererlo y otras, por más que nos estrujamos la cabeza, no conseguimos hacer brotar ni una sola. Y es que potenciar la creatividad es esencial para conseguir ideas empresariales sorprendentes, con las que despertar el interés de la sociedad. El hándicap es que la imaginación no siempre está cuando se la necesita.
En ocasiones podemos tener algunos bloqueos en nuestra creatividad. Por esa razón, se han desarrollado una serie de técnicas en grupo que nos ayudan a generar ideas. Existen una serie de métodos probados y estructurados que facilitan el proceso de creación de ideas. No dudéis en ponerlos en práctica.
Técnicas de Generación de Ideas
1. Brainstorming (Tormenta de Ideas)
Se conoce también como tormenta de ideas y es la técnica más extendida. Se trata de una técnica grupal que busca generar el mayor número de ideas posible en un tiempo determinado que suele ser una hora. Los participantes aportan todas las ideas que se les van ocurriendo y de la cantidad finalmente se obtienen ideas de calidad.
Durante el brainstorming, no debes juzgar las ideas del equipo (por absurdas que parezcan) y es interesante ir más allá y profundizar en aspectos relacionados con el tema. Una vez des por finalizada la lluvia de ideas, cierra el paraguas con todas las palabras y frases que hayan saltado a la palestra.
Se utiliza para desarrollar la creatividad y buscar algunas soluciones originales. Los miembros del equipo expresan durante 10-15 minutos todas las ideas que se les van ocurriendo, sin que se haga ninguna crítica de la misma, ya que lo importante es la cantidad de ideas no la calidad. Así que recuerda ¡no vale criticar! Se van apuntando todas las ideas en una pizarra de manera que las ideas de unos irán alimentando las de otros. Una vez acabado el proceso, se procederá́ a hacer la evaluación de las ideas, pero nunca antes.
Existe una variante escrita de esta técnica que se llama Brainwriting. Normalmente se aplica con grupos que no se conocen, con grupos que tiene dificultades de expresión o con equipos muy jerarquizados en los que se evita que los participantes filtren las ideas ante la presencia de los directores.
Esta es una técnica que se considera ya clásica a la hora de generar ideas de forma rápida y espontánea.
2. Los Seis Sombreros para Pensar
Esta técnica fue promovida por Edward de Bono, uno de los mayores expertos en creatividad y padre del pensamiento lateral. Esta técnica del psicólogo Edward de Bono pone en escena el funcionamiento de la mente humana, creando una metáfora con 6 sombreros que sirven para observar la realidad desde un prisma diferente. En el mundo empresarial, está técnica se pone en práctica para generar ideas creativas.
Esta técnica sirve para mostrar los distintos puntos de vista ante una situación. Consiste en definir roles en el equipo. Cada miembro adopta un enfoque distinto que ofrezca distintos puntos de vista sobre un problema. La técnica consiste en hacer un debate entre los miembros, que llevan puestos seis sombreros imaginarios de colores distintos, de manera que en el debate cada uno tiene una postura diferente. Según el sombrero imaginario que nos toca tendremos que adoptar la postura que mande el color.
Los 6 sombreros y las posturas que defienden son:
- BLANCO. Se centra en defender hechos. Es un punto de vista objetivo, realista y neutro (no está a favor ni en contra, se limita a presentar hechos de manera objetiva). Este sombrero es el que comienza.
- AMARILLO. Defiende un punto de vista optimista. En el debate se encarga de destacar todos los aspectos positivos de la idea.
- NEGRO. Defiende un punto de vista pesimista. Destaca todos los aspectos negativos de la idea.
- ROJO. Se centra en emociones y sentimientos. Se encarga de enfatizar cómo se siente con la idea y cómo se sentirían las demás personas.
- AZUL. Se encarga de controlar el debate. Puede organizar los turnos de los sombreros.
- VERDE. Es el punto de vista de la creatividad. Se centra en qué otra forma se podría hacer, o cómo se puede mejorar esa idea.
La técnica consiste en que un concepto pasa por el filtro del sombrero blanco, donde debes plantearte el punto de partida. Seguidamente, en el sombrero amarillo, hay que analizar los beneficios que tiene. Justo en el lado opuesto está el sombrero negro, punto en el que se detectan las desventajas de la idea inicial con el fin de mejorarlas. Para ello, hay que hacer una parada en el sombrero verde, que servirá para plantear alternativas al concepto que estás desarrollando. No obstante, no hay que olvidarse de la parte emocional de un negocio y por eso existe el sombrero rojo, pensado para determinar los sentimientos que produce la idea que quieres convertir en negocio.
3. SCAMPER
Es una técnica creada por R.P. Crawford y es muy útil para mejorar productos existentes. SCAMPER fomenta la creatividad, el pensamiento lateral y la innovación en diversos campos, desde el diseño hasta el marketing. Con esta técnica se busca la modificación sistemática de productos, servicios o ideas existentes. Se trata de encontrar nuevas oportunidades de innovación.
Esta técnica busca mejorar o modificar un producto existente haciéndose una serie de preguntas. Cada letra de SCAMPER representa una estrategia específica: Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Propuestas, Eliminar y Reorganizar. Al aplicar estas estrategias, se desafía el pensamiento convencional para explorar nuevas posibilidades y mejorar productos, servicios o procesos.
La sigla SCAMPER responde a los verbos que guían el proceso creativo: Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Poner en otro uso, Eliminar y Reorganizar.
Los pasos que se dan para ponerlo en marcha están relacionados con cada una de las letras que conforman la palabra.
- Sustituir: Consiste en identificar elementos o componentes del problema que pueden ser sustituidos por otros. Pregúntate: ¿Qué se podría sustituir para mejorar o cambiar la situación? Por ejemplo, ¿se puede sustituir un material por otro más económico o duradero?
- Combinar: Busca combinaciones entre elementos existentes para crear nuevas soluciones. ¿Qué elementos podrían combinarse para formar algo nuevo y útil? Por ejemplo, ¿se pueden combinar dos productos o servicios para crear uno nuevo con características mejoradas?
- Adaptar: Consiste en ajustar o modificar elementos existentes para adaptarlos a nuevas situaciones o necesidades. ¿Cómo se puede adaptar algo existente para satisfacer mejor las necesidades del usuario o resolver un problema específico?
- Modificar: En este paso se trata de hacer cambios en tamaño, forma, color, u otras características de un elemento para mejorar su desempeño o impacto. ¿Qué se puede modificar para hacerlo más atractivo, eficiente o efectivo?
- Proponer o poner en otro uso: Se refiere a identificar nuevos usos o aplicaciones para elementos existentes. ¿Se puede utilizar el producto o servicio para otros fines o en diferentes contextos?
- Eliminar: Consiste en identificar elementos innecesarios o redundantes y eliminarlos para simplificar el proceso o mejorar la eficiencia. ¿Qué se puede eliminar para hacer el proceso más simple o reducir costos?
- Reorganizar o invertir: Aquí se trata de cambiar el orden o la disposición de los elementos para obtener nuevos resultados. ¿Qué pasaría si invertimos el orden de los pasos o cambiamos el flujo de trabajo?
El método SCAMPER es una herramienta clave a la hora de fomentar la innovación. Aplicando cada una de sus estrategias: Sustituir, Combinar, Adaptar, Modificar, Propuestas, Eliminar y Reorganizar, se desafía el pensamiento convencional y se generan nuevas ideas.
Por ejemplo, al sustituir materiales, combinar características o adaptar tecnologías a nuevos usos, se promueve la creatividad y se exploran soluciones únicas. Identificar elementos innecesarios para eliminar o reorganizar procesos para optimizarlos también son formas efectivas de impulsar la innovación.
En definitiva, el método SCAMPER no solo genera ideas, sino que también estimula la creatividad y la capacidad de encontrar soluciones innovadoras a problemas existentes, de esta manera encontramos múltiples usos para la innovación dentro de una organización.
4. Los 5 Porqués
La técnica de los 5 Porqués es una herramienta de análisis creada para entender en profundidad las causas reales de un problema. Se basa en un principio muy simple: formular la pregunta "¿por qué?" cinco veces seguidas para llegar a la causa raíz de un problema. Solo cuando entendemos esa causa profunda podemos encontrar soluciones verdaderamente eficaces y sostenibles.
Ejemplo: Problema detectado: “Los estudiantes no se conectan a las clases online.”
- ¿Por qué no se conectan? Porque no les resulta interesante.
- ¿Por qué no les resulta interesante? Porque las clases son muy teóricas y pasivas.
- ¿Por qué son tan teóricas? Porque no se aplican dinámicas participativas o herramientas digitales atractivas.
- ¿Por qué no se aplican esas dinámicas? Porque el profesorado no ha sido formado en metodologías activas para el entorno online.
- ¿Por qué no se ha formado el profesorado?
5. Design Thinking
Es una mezcla de varis técnicas y es muy útil para mejorar productos y servicios. El design thinking es una metodología perfecta para los emprendedores. ¿Por qué? Como hemos dicho, aquí no hay lugar para la intuición o las creencias. Esta metodología colaborativa. El design thinking es una metodología ágil que pone al usuario en el centro con el fin de buscar nuevas ideas de negocio y soluciones viables a un problema concreto. La posibilidad de trabajar esta mentalidad y proceso está abierta a todo el mundo. La peculiaridad de esta metodología es que no es lineal.
El único requisito a cumplir es que hay que pasar de forma ineludible por todas las etapas.
- Empatizar: En esta fase debes entender las necesidades, motivaciones y frustraciones de tu público: empatizar con tu buyer persona. Existen diversas herramientas con las que podrás realizar ese trabajo de inmersión y descubrimiento.
- Esta técnica es una de las más potentes porque conoces de primera mano los sentimientos y pensamientos de tu usuario. No hay lugar a suposiciones.
- No se interactúa directamente con la persona, se estudia su comportamiento desde la sombra. Obviamente, no puedes hacer shadowing con una sola persona.
- El focus group es un formato de entrevista grupal. La idea es que todos los participantes expresen su opinión y se genere debate.
- Internet tiene muchas de las respuestas que buscas.
- Definir: A partir de los insights detectados en la investigación debes definir un foco de acción. Lo ideal es hacer una lista de los problemas más frecuentes, los más relevantes para tus usuarios, los que mayor impacto generan, etc. Corres el riesgo de que el foco sea demasiado amplio o demasiado concreto. En ambos casos, se dificulta la satisfacción de esa palanca detectada. El árbol de problemas es una herramienta visual en la que se recoge cuál es el problema, las causas que lo originan y el efecto que generan. Es hora de concretar el problema o necesidad que se abordará.
- Idear: Llegamos a la parte más creativa del design thinking. En esta etapa puedes dar rienda suelta a tu pensamiento divergente para buscar múltiples soluciones al problema planteado. Una vez recopiladas todas las ideas, selecciona aquellas que más te resuenan. Es el momento del brainstorming. Ideas que de alguna manera aporten valor a tu target o les solucione un problema. Aquí todo vale. La tormenta de ideas es todo un clásico. Como hemos visto, lo importante es que surjan múltiples soluciones, sin juzgar, desde la diversión. Existen otros métodos para generar ideas, como la técnica de los seis sombreros, el método 365, mapas mentales, etc. Entonces, es el momento de organizarlas y priorizarlas.
- Prototipar: La idea más prometedora se materializa y toma forma. Un prototipo es una forma ágil de probar el producto, de fallar rápido y barato. En esta etapa tienes que “pensar con las manos”. Al prototipar puedes darte cuenta de que la idea no era buena, en cuyo caso vuelves a la etapa anterior. Existen varias técnicas de prototipado, unas más sencillas y otras más complejas. Mock up, es un borrador gráfico con el que se visualiza el resultado final. Este tipo de prototipos se acercan mucho a lo que es el producto y, por tanto, están más elaborados y son más costosos. Por ejemplo, testear una landing page y la experiencia que genera.
- Testear: Con el prototipo has materializado la idea. En esta etapa te reencuentras con tu usuario, al que no veías desde la fase de empatizar. Aquí su feedback es clave. De esta forma, nuestro usuario puede atribuirle características o definir rasgos concretos, y expresar de forma más sencilla e ilustrativa lo que el producto supone para él. Se escribe una pregunta al lado del bote: ¿qué es lo que no te gusta de este producto? Son los primeros testeos que se realizan y que conllevan las primeras iteraciones. Se centra en la experiencia de usuario. Se trata de que obtengas feedback en un entorno controlado. Se basa en la validación de hipótesis y en la experimentación hasta dar con la clave. Si tienes que fallar, que sea rápido y cueste poco.
El design thinking hace que dejes atrás la vanidad de tu proyecto para que te enamores del de tus clientes y del problema que les resuelves. Con esta metodología los errores se convierten en oportunidad y aprendizaje. De esta manera, se buscan nuevas soluciones desde la comprensión total del cliente.
Curso Design Thinking - Metodología para Innovar
6. Mapas Mentales
Esta técnica gráfica fue promovida por Tony Buzan, investigador en el campo de la inteligencia y presidente de la Brain Foundation. El mapa mental es una técnica gráfica muy útil para la generación de ideas por asociación y para organizar la información. Para aplicarla escribimos en el centro el problema o reto y de ahí irradian los temas relacionados con el problema dando una estructura nodal.
Otras Técnicas y Consejos
- Lluvia de Ideas (Individual): Esta técnica es muy sencilla de llevar a cabo para impulsar la creatividad en tu negocio. La puedes emplear tú solo o reunirte con tu equipo. Consiste en anotar en un papel todas las palabras que se os ocurran y que estén relacionadas con el tema a desarrollar. No importa si los términos que te vienen a la mente tienen relación directa o indirecta, ya que una vez terminada la lluvia de ideas, lo importante reside en saber conectar esos términos.
- Método Disney: Que todo lo relacionado con Walt Disney es un éxito está claro. Por ello, este método, impulsado por el experto en Programación Neurolingüística, Robert Dilts, es una buena opción para despertar la creatividad en tu empresa. Esta metodología consta de tres pensamientos para el desarrollo: el soñador, el realista y el crítico.
- Método 635: Esta metodología, acuñada por Bernd Rohrbach, es una de las más útiles para conseguir un gran número de ideas en poco tiempo. Por tanto, si necesitas que tu equipo realice un trabajo eficiente e invierta el mínimo tiempo en obtener ideas exitosas, esta es tu metodología. El único inconveniente que puedes encontrar es que está pensado para 6 personas, las cuales deben proponer tres ideas distintas cada 5 minutos. El proceso se repite durante un tiempo máximo de media hora y la máxima es no dejar de escribir pensamientos, indistintamente de la calidad de éstos. Con esta técnica se consigue potenciar el trabajo en equipo, al tiempo que se aprende a desarrollar ideas a partir de los pretextos que expongan los compañeros. La clave está en que todo el mundo trabaja a la vez y bajo la presión de cumplir con el tiempo establecido.
- Técnica de Leonardo Da Vinci: Uno de los genios que ha dado la historia de la humanidad, Leonardo Da Vinci, también dejó un legado aplicable para lograr buenas ideas empresariales. Da Vinci abogaba por utilizar la concentración para evadirte y abstraerte del trabajo durante 10 minutos. Una vez hayas acabado de plasmar en papel todo lo que se te ocurra, debes tomarte tu tiempo y analizar el porqué de cada garabato. Intentar encontrar nexos de unión entre los dibujos es interesante para poder expresar aquello que con palabras no has encontrado la forma de hacerlo. Esta metodología es muy recomendable para aquellos que les resulta complicado transmitir una idea.
- Método de los Ojos Limpios (Molière): Por último, aunque no por ello menos útil, si quieres encontrar una idea de éxito empresarial, puedes utilizar la metodología del poeta y dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière. Esta técnica, también bautizada como el método de los ojos limpios, consiste en invitar a una persona o personas ajenas al proyecto para que ofrezcan su propia visión y aporten matices nuevos. De este modo, se consigue un enfoque fresco, ya que la opinión externa no está sesgada por los antecedentes.
Consejos Adicionales
- Pensar en el Cliente Objetivo: Pensar en un segmento de cliente objetivo, un cliente con quien nos apetezca trabajar, conocer, y empatizar. A veces ocurre que pensamos en clientes cuyo perfil dista tanto de nuestros gustos, aficiones, comportamientos o ideales, que nos resulta muy complicado identificarnos con ellos.
- Identificar Problemas, No Soluciones: En esta fase lo que queremos es encontrar problemas de nuestro segmento de clientes, que son el punto de partida de muchas metodologías. Es el momento de empezar a generar ideas innovadoras. Pero el primer paso para saber «cómo se generan las ideas de negocio«, pasa por no centrarnos en soluciones, lo que buscamos en esta fase son problemas.
- Gamestorming: La técnica del Gamestorming tratada en profundidad en un post anterior, nos ayuda a generar ideas innovadoras siguiendo el mismo proceso creativo que sigue nuestro cerebro. En la primera fase, partiendo de un reto creativo, vamos generando ideas en un proceso divergente. Es la fase de calentamiento de nuestro cerebro, como si se tratara de un deportista que debe realizar una competición. En cada una de las fases se emplean diferentes técnicas de creatividad, que nos permite abrirnos a un pensamiento divergente, de generación de idea de negocio, un proceso de exploración y finalmente el filtrado de las mismas.
- Lienzo de Propuesta de Valor: El lienzo de propuesta de valor, se centra en dos casillas fundamentales del lienzo de modelo de negocios de Osterwalder. Las casillas de clientes y propuesta de valor. Una vez tenemos clientes objetivo y problemas que resolver, lo que hacemos es encontrar soluciones que satisfagan a esos clientes. No olvidemos que las soluciones ideadas estarán basadas en problemas que nosotros hemos pensado que existen, pero eso no quiere decir que existan de verdad. Identificar beneficios es importante para realizar una selección de todas las ideas que hemos tenido para solucionar los problemas. Elegiremos la solución o soluciones que más beneficios aporten o que resuelvan los problemas más acuciantes de nuestros clientes.
- Hablar con los Clientes: Salir a hablar con los clientes es el paso fundamental para comprobar si todo lo que nosotros hemos ideado se cumple en realidad. La mayoría de los procesos fracasan porque los emprendedores con una buena idea de negocio se quedan sin realizar este paso, sin comprobar si sus ideas se fundamentan en necesidades reales. Por lo tanto, como solemos aconsejar, el estudio de mercado debes hacerlo tú mismo. Tú eres quien debe hablar con los clientes.
- Parar de Pensar: Parar de pensar, darse un respiro. Como dice un amigo mío, “vete a la caja de la nada”. Esto es justo la razón de que aumente tu creatividad. Cuando dejas de okupar tu mente en lo cotidiano, dejas espacio a lo nuevo. Corrientes del tipo «mindfulness» promueven la atención plena como fuente de aumento de la creatividad y la innovación. Para parar, las técnicas de meditación pueden ayudarte enormemente, pero también darte un paseo en la naturaleza.
Tener una idea brillante y saber materializarla es la clave para triunfar en los negocios. Esta metodología tiene la capacidad de generar soluciones en poco tiempo, involucrando a los usuarios en el proceso.
A día de hoy, las empresas que consiguen prosperar son las que son capaces de desafiar el sistema. Para lograrlo, es fundamental implementar diversas estrategias que se enfoquen en estimular la imaginación y el pensamiento lateral.
Asimismo, recuerda que el espacio en el que se llevan a cabo estas dinámicas es esencial.
