Francisco Cervantes: Un Vistazo a la Vida y Obra del Genio Literario
Ahora que Alejandro Amenábar está a punto de estrenar su película ‘El cautivo’ abordando una relación homoerótica de Cervantes, ‘El Asombrario’ entrevista a una de las máximas autoridades sobre el autor de ‘El Quijote’.
José Manuel Lucía Megías, el cátedro alegre, la cara amable y empática de la filología románica, hispánica y jurásica, de manera que a sus notabilísimos estudios de los libros de caballerías -es la máxima autoridad en caballeros andantes y tronantes, con permiso de don Martín de Riquer, que en paz descanse- son la referencia oficial de la caballería. José Manuel es el festival literario, el certamen poético, el poemario enamorado y el manual filológico con notas a pie de página todo junto. Siempre lleva un Quijote dentro de sí, aunque se dedique a la gestión cultural y resuelva pragmáticamente, cosa que a don Alonso Quijano no se le daba nada bien.
Vamos a hablar con él de uno de sus grandes temas: la mujer en la vida y obra de Cervantes, aprovechando que acaba de publicar una excelente edición de la Poesía de Cervantes en Sial.
La mujer en la obra de Cervantes: Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo (UCLM). Avance
La Visión de Cervantes sobre la Mujer
Cervantes tuvo claro que la mujer tenía que tener los mismos derechos que el hombre, algo que normalmente no cabía en la cabeza de alguien del siglo XVII. En el caso de Cervantes, nos encontramos con una persona que defiende la libertad de la mujer en algo tan fundamental como decidir con quién tenía que organizar su matrimonio en un siglo en que lo habitual era que se lo organizasen.
Hay, sí, unas determinadas reglas sociales en el Siglo de Oro, porque la sociedad estaba organizada a partir de un núcleo familiar masculino en que el marido o el padre era el elemento vertebrador en torno al cual se organizaban las mujeres de la casa. El matrimonio, en realidad, era un elemento económico fundamentado en la dote: si la mujer tenía dinero, se tenía dote, y cuando se tenía, las reglas eran mucho más fáciles.
Sí, se refleja muy bien en la pastora Marcela de El Quijote, porque es una pastora rica a la que solicitan un montón de pastores, pero ella no quiere depender de nadie: podría decirse que ella representa esa idea actual del empoderamiento femenino.
“Yo nací libre -dice-, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos. Los árboles destas montañas son mi compañía, las claras aguas destos arroyos mis espejos; con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura. Fuego soy apartado y espada puesta lejos. A los que he enamorado con la vista he desengañado con las palabras”.
También tenemos otro ejemplo con Preciosa, la Gitanilla, que en el aduar de los gitanos dice: “Estos señores bien pueden entregarte mi cuerpo, pero no mi alma, que es libre, y nació libre, y ha de ser libre en tanto que yo quisiere”. A su candidato Andrés le dice que, si quiere casarse con ella, primero se vaya a vivir con los gitanos y luego ella ya decidirá tras ese periodo de prueba, para ver realmente que tiene palabra.
Don Quijote y Sancho Panza, personajes icónicos de la obra de Cervantes.
El Núcleo Familiar de Cervantes y el Rol de las Mujeres
En el núcleo familiar cervantino encabezado por Rodrigo Cervantes destacaban dos mujeres, sus hermanas Andrea y Magdalena, la menor, porque su otra hermana Luisa se mete a monja, y Miguel y Rodrigo hicieron la carrera militar. Este último fue militar hasta que en 1598 murió como alférez.
Pero Miguel, tras permanecer cautivo cinco años en Argel y que la familia afrontara el gran esfuerzo del rescate gracias a los negocios de su madre, Leonor de Cortinas, y gran parte de las dotes que iba destinada a casar a sus hermanas Andrea y Magdalena. Se sacrificaron por él.
Tuvo muchos oficios, porque aunque la economía doméstica se generaba en casa cosiendo por parte de las mujeres, el patriarca, en este caso Miguel, debía tener un oficio con una paga mensual en el trabajo que fuese. La aspiración de un escritor por entonces también era la de ser funcionario y el 100% de los que carecían de rentas buscaban un oficio eclesiástico como Góngora. Así que Cervantes se dedicó desde a vender sus comedias a explotar los privilegios de impresión de sus libros, pasando por recaudador de impuestos o comisario real de abastos.
Porque el principal problema al que se enfrentaban todos en la época era el de tener cubiertas sus necesidades básicas en el día a día, en el que aportaban significativamente Leonor y el resto de mujeres de la casa, entre ellas su propia mujer, Catalina de Salazar y Palacios. Una y otra tenían tierras en Arganda del Rey y en Esquivias, respectivamente -Catalina tenía viñedos, concretamente- porque el vino era un alimento de primer orden, una bebida esencial de la que había muchísima demanda. Por otro lado, Andrea y Magdalena eran costureras de alto standing, se ocupaban, por ejemplo, del menaje de las casas nobiliarias y otros detalles del día a día.
Mitos y Realidades sobre la Vida de Cervantes
Rotundamente no. Es, efectivamente, una elucubración del siglo XIX de la historiografía mojigata que, como hija de su tiempo, hizo una interpretación del pasado, en concreto Martín Fernández de Navarrete. A eso le sumamos el proceso y la instrucción policial del duelo que acabó en asesinato del caballero Gaspar de Ezpeleta a las puertas de la casa de Cervantes en Valladolid, y al que han atribuido los líos de las Cervantas, pero eso es todo falso.
Hubo, efectivamente, un duelo frente a la casa de Cervantes en la calle del Rastro, a pocos metros del río Esgueva, y suben al herido al primer piso, donde vive una viuda con sus hijos. El alguacil hace las primeras indagaciones y muy pronto se da cuenta de que el moribundo lleva consigo objetos de valor que le faltan a la mujer de un amigo suyo que era escribano. De manera que dicho alguacil comienza a buscar al culpable para encubrir la infidelidad de la mujer del escribano, y encuentra a una beata en la última planta que le cuenta cotilleos de una tal Juana Gaitán, vecina de Esquivias y amiga de Catalinia, que a él le vale para enmarañar todo el asunto. Por otro lado, recibe la información de que la hija de Cervantes, Isabel, recibe con frecuencia las visitas de un comerciante portugués, con lo cual le viene de perlas, porque la de aquella casa solo era una vida licenciosa a ojos de la beata.
En absoluto, porque en todos los núcleos familiares había muchas mujeres y tú, como varón, tenías la obligación moral de dar amparo y cobijo en tu casa a tus hermanas y darles también libertad de movimiento.
Arrabal es un genio, pero no un investigador filológico ni historiográfico, igual que la homosexualidad que atribuye a Cervantes es errónea y carece de fundamento: es un arrabalesco más. Rosa Rossi también se agarró a esto y construyó el mito de un Cervantes homosexual en la década de los años 80 que tuvo cierta resonancia y alguno como Claude Louis-Combet incluso le atribuye tendencias masoquistas. Otra falsedad promovida interesadamente.
El Legado Literario y la Fama Póstuma
Es cierto que vivió de alquiler, pero no murió olvidado de todos. En tres años publica cuatro libros. ¿Es eso un escritor fracasado? Y publicar las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados no es precisamente un síntoma de su fracaso.
Cervantes practicaba otro modelo de teatro diferente al de las comedias que entonces se empezaban a representar en los corrales y a él le enfadaba especialmente que cualquier actor o empresario teatral cambiase los textos. Por eso los dio a la imprenta y llegó a plantear una lucha literaria contra Lope de Vega los últimos años de su vida, en que publica prácticamente toda su obra.
Cervantes tiene contactos en el mundo de la imprenta, le están otorgando licencia de impresión a sus obras, y aunque no se ha hecho rico como ocurre en el 90% de los escritores de su tiempo, tiene dinero más que suficiente para vivir. Además, su mujer, Catalina de Salazar, lo acompaña en los últimos años de su vida.
Para mí la búsqueda más importante es la de su testamento, porque con su hallazgo, acabaríamos con tanta especulación e invención, con tal cantidad de tópicos.
Creo que el insulto mayor que recibió Cervantes vino de la mano de la por entonces alcaldesa Ana Botella, que en vez de dejarlos reposar en un lugar sagrado como el osario de la cripta de 80 metros cuadrados donde llevaban descansando los restos de Cervantes junto a otras reducciones más de 300 años, promoviendo así un peregrinaje laico, los movió de sitio y los subió a la iglesia, donde erigió un monumento funerario que hoy no visita nadie.
Cervantes deja otro legado más importante, y es que la otra vida existe en gran medida, que es la vida de la fama, porque aunque al final terminamos siendo huesos, él buscó la vida de la fama durante los tres últimos años de su existencia y la alcanzó, porque se trazó un plan literario para sobrevivir póstumamente, construyendo un edificio literario y una carrera contra el tiempo a través de un particular programa literario.
Ana Botella tenía que haber dejado los restos de Cervantes en su sitio y no llevarlos a una hornacina y taparla con una losa de mármol para crear un mito.
No, porque carecen de ese conocimiento y de esa sensibilidad. En cualquier parte del mundo, la iglesia de las Trinitarias sería un lugar de peregrinación masiva, pero solo se puede visitar apenas 15 minutos antes de que se celebre la misa y por la generosidad de las monjas.
La incapacidad de las autoridades de Madrid para aprovechar el potencial del barrio que habitaron los grandes genios del Siglo de Oro es manifiesta: está en el corazón de su ciudad, podía haber sido el gran proyecto convertido en un gran barrio como epicentro cultural, pero no lo ven desde hace 30 años. No es una construcción impostada a la que son tan aficionados los políticos para las grandes celebraciones deportivas y demás, sino que es real, de cuando Madrid era el centro del mundo y cualquier cosa literaria que se escribía o estrenaba en Madrid se conocía hasta en el último rincón de Europa. Ni siquiera hay un solo centro de interpretación en el barrio para atraer turismo.
Iglesia de las Trinitarias Descalzas, lugar donde descansan los restos de Cervantes.
David Felipe Arranz (Valladolid, 1975) es periodista, comparatista y filólogo hispánico. Es autor de más de una docena de libros sobre literatura, cine y columnismo, y colabora habitualmente en el Canal 24 Horas -"Secuencias en 24"- y Castilla y León Televisión. Imparte docencia en los grados y dobles grados de Periodismo, Comunicación y Humanidades como profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid.
