Financiación de las Pymes Españolas: Un Entorno en Transformación hacia la Inversión
La XIV edición del informe sobre la financiación de las pymes españolas en 2024 revela un panorama con signos de optimismo. Se observa un aumento en las empresas en crecimiento, una reducción de los obstáculos para acceder a financiación y una clara inclinación hacia la inversión, aunque la digitalización y la sostenibilidad pierden algo de impulso. Este análisis exhaustivo proporciona una fotografía detallada de la situación actual y las tendencias emergentes en el tejido empresarial español.
Radiografía de las Pymes Españolas en 2024
Los datos de 2024 muestran una mejora en la situación financiera de las pymes. Un 21% de las empresas consultadas afirman estar en crecimiento, un 43,6% se declaran estables y un 26,2% dicen haber empeorado. La mejora en términos de facturación, sin embargo, no se traduce en un aumento proporcional de los beneficios, lo que podría deberse al crecimiento de otros costes operativos no financieros, como los laborales o los asociados a suministros.
En cuanto al tejido productivo, el 9,1% de las empresas cesó su actividad y el 10,5% la inició, manteniendo un 80,4% de continuidad. El mayor crecimiento en el número de empresas el año pasado se produjo en el segmento de servicios a las empresas (más de 20.955 pymes), seguido por los sectores de Educación, Sanidad, Servicios Sociales, Cultura y Deporte (más de 14.825), Transporte y Correos (+7.463), Construcción (+6.615) y Hostelería y Restauración (+2.831).
El tamaño medio de las pymes en España experimenta un aumento en 2024, motivado por la pérdida de peso de los autónomos y el aumento de las microempresas. El 53% de estas son trabajadores autónomos, mientras que el 42,4% son microempresas. El 43,9% de las pymes prevé que la facturación va a crecer a corto plazo, de forma considerable para un 6,1%, una valoración que solo expresaron un 3,4% en 2023. No obstante, las perspectivas de crecimiento en la facturación no se trasladan al empleo, ya que un 84,6% de las pymes considera que no aumentará su plantilla.
En cuanto a la competitividad, el porcentaje de pymes que vende en mercados extranjeros ha sufrido una ligera caída (9,1% frente al 9,7% en 2023).
Herramientas Financieras: Uso y Valoración
Durante 2024, las pymes españolas han continuado utilizando mayoritariamente instrumentos bancarios de corto plazo. Las líneas de crédito y los préstamos bancarios encabezan el ranking de uso, con tasas de utilización del 21,5% y el 20,1%, respectivamente. Les siguen las líneas ICO (15,5%) que, aunque han bajado tras los picos de la pandemia, siguen teniendo un peso relevante, el crédito comercial (14,9%) y el leasing (10,4%).
En cuanto a la valoración, las pymes han puntuado mejor aquellos instrumentos que ofrecen más flexibilidad o están menos condicionados por los criterios bancarios tradicionales. El crédito comercial, el confirming y el leasing son los tres mecanismos mejor valorados, todos con puntuaciones superiores a 8 sobre 10. En cambio, las líneas ICO y los préstamos bancarios, aunque más utilizados, presentan valoraciones algo más moderadas. Este patrón refleja una mayor sofisticación en la estrategia financiera de muchas pymes, que combinan productos según el tipo de necesidad (circulante, inversión, liquidez temporal) y valoran especialmente aquellos que se ajustan con mayor agilidad a sus flujos de caja y ciclos de negocio.
A continuación, se presenta una tabla resumen de las herramientas financieras más usadas y mejor valoradas:
| Instrumento Financiero | Porcentaje de Uso | Valoración (sobre 10) |
|---|---|---|
| Líneas de Crédito | 21,5% | Moderada |
| Préstamos Bancarios | 20,1% | Moderada |
| Líneas ICO | 15,5% | Moderada |
| Crédito Comercial | 14,9% | > 8 |
| Leasing | 10,4% | > 8 |
| Confirming | N/D | > 8 |
Acceso a la Financiación: Menos Necesidad, Más Acceso y el Rol de las Garantías
El 47,7% de las pymes declaró necesitar financiación en 2024, una cifra aún alta pero en clara bajada respecto a los años posteriores a la pandemia. Esto representa una bajada de más de 6 puntos porcentuales en el número de empresas con respecto a 2023, acercándose a los niveles previos a la pandemia. Además, un 88,7% de las que necesitaban financiación consiguió resolverla, sobre todo mediante fondos ajenos (bancarios o no), que vuelven a ganar protagonismo por la bajada de tipos.
La financiación bancaria ha sido la opción más utilizada (69,8% de las pymes con necesidades), seguida de la no bancaria (especialmente pagos aplazados a proveedores y subvenciones). Solo un 3,1% no logró cubrir sus necesidades de financiación. La mayor disposición por parte de las entidades bancarias a otorgar préstamos fue percibida por el 17% de las empresas.
Las garantías siguen siendo clave. En 2024, el 18,1% de las pymes españolas ha necesitado garantías o avales para acceder a financiación o desarrollar su actividad. Este porcentaje supone un ligero aumento respecto al año anterior (16,2%) y está en línea con el repunte de las solicitudes de financiación bancaria. El uso de garantías varía mucho según el tamaño de la empresa: mientras que solo el 8,8% de los autónomos sin asalariados ha requerido avales, la cifra se eleva al 31,4% en las empresas pequeñas y al 50% entre las medianas. También es más frecuente entre las pymes exportadoras e innovadoras.
El destino principal de las garantías demandadas fue acompañar las solicitudes de financiación bancaria destinada al circulante, solicitadas por el 39,5% de las pymes con necesidad de garantías. Por su parte, el 25,7% las han requerido para financiación destinada a inversiones y el 47,3% para avales técnicos, lo que supone un aumento significativo en este tipo de avales.
El Papel Fundamental de las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR)
Las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) son entidades financieras sin ánimo de lucro que actúan como facilitadoras para que las pymes accedan a créditos en mejores condiciones, promocionando el desarrollo empresarial. El papel de la Sociedad de Garantía continúa siendo fundamental para que las pymes consigan la financiación que necesitan, ofreciendo, entre otras cosas, la mejora de las condiciones de los plazos de devolución y los tipos de interés.
En 2024, las Sociedades de Garantías inyectaron 2.694 millones de euros a pymes y autónomos a partir de 23.364 nuevos avales formalizados. Esto supuso un incremento del 5% respecto a 2023, indicando que el grado de conocimiento de este instrumento por parte de las pymes españolas va en aumento.
Inversión vs. Deuda: Un Cambio de Prioridades
Uno de los grandes cambios respecto a años anteriores es que más de la mitad de las pymes buscaban financiación para invertir (53,4%), y no solo para cubrir necesidades de circulante. La inversión en equipo productivo sube hasta el 36,5%, y también aumentan las destinadas a innovación o inmuebles. Esto demuestra una orientación clara hacia la banca, subiendo incluso su peso relativo en el conjunto de las necesidades de financiación.
La digitalización y la sostenibilidad, sin embargo, pierden impulso: solo el 23,4% de las pymes que buscaron financiación la orientaron a estos fines (frente al 29,3% en 2023). La buena noticia es que las pymes disponen de un amplio abanico de opciones de inversión que les ayude a paliar problemas de circulante, pero la mala es que sigue siendo un problema grave en este país, donde muchas empresas siguen viendo normal pagar a 60 días o más, pero exigen cobrar en un plazo marcadamente más corto.
Claves para la medición de impacto de las PYMES españolas (Necesidades)
El Impacto de los Tipos de Interés y las Perspectivas Futuras
El agresivo ciclo de subidas de tipos de interés iniciado por el Banco Central Europeo en 2022 para poner coto a la espiral inflacionista disparó los costes de financiación para los hogares y las empresas. Esto afectó con más intensidad a las pymes, debido a sus balances más ajustados. Por ello, el inicio en el verano de los recortes en el precio del dinero en la eurozona, al observar ya el eurobanco que la inflación está en cotas más controladas, debería suponer una inestimable ayuda para que la pequeña y mediana empresa logre ese capital clave para impulsar sus proyectos de crecimiento.
Sin embargo, conviene poner en cuarentena dicho escenario favorable porque, de momento, las pymes siguen pagando un alto coste por conseguir financiación. El último indicador sobre el sector realizado por la patronal Cepyme, correspondiente al segundo trimestre del presente ejercicio, revela que los tipos de interés que pagaron las pymes para conseguir que los bancos les prestasen dinero descendieron respecto a los meses comprendidos entre enero y marzo de 2024. No obstante, el tipo medio para el segundo trimestre fue del 4,81%, un porcentaje que supone 36 puntos básicos más que el del mismo periodo de 2023. Los costes también varían según el tipo de empresario: el propietario de una micropyme abona una tasa del 4,91% (42 puntos básicos más que hace un año) mientras que el de una empresa de tamaño mediano “solo” paga un 4,71% (30 puntos más).
A la vista de estos porcentajes, resulta evidente que los altos costes que las pymes se ven obligadas a pagar por su financiación sigue siendo un problema de plena vigencia. En este contexto, las próximas bajadas de tipos deberían ayudar a reducir la factura de la financiación para las pymes. Pero es importante recordar que el efecto de los recortes en el precio del dinero no se aprecia de un día para otro, sino que siempre hay un decalaje de meses.
Existen dos aspectos más que impedirán a los bancos prestar más barato. El primero es que, al contrario de lo ocurrido antes de la crisis financiera de 2008, ahora las entidades financieras están vigiladas al milímetro por el Banco de España y el propio Banco Central Europeo para que no disparen sus riesgos, lo que puede impulsar la morosidad. Por tanto, los bancos se preocuparán mucho de prestar solo al que pueda pagar y, además, le pedirá un tipo de interés más elevado. El otro aspecto que impedirá a las entidades financieras prestar más barato es de carácter técnico y tiene que ver con la prima de riesgo de las pymes sobre el euríbor. La brecha entre los tipos para las pymes y el euríbor se ha normalizado, pero sigue estando a años luz de la que había antes de la pandemia, situándose en 125 puntos básicos, menos de la mitad de la que había en la década de 2010 a 2020. Esto quiere decir que los bancos no están prestando caro a las pymes, sino todo lo contrario, y tienen menor margen de maniobra para abaratar la financiación. De ahí que sea más que previsible que los tipos de interés que sigan pagando la pequeña y mediana empresa se muevan de manera más moderada a la reducción propia del euríbor.
En última instancia, existe también otro factor técnico que actuará en contra del abaratamiento de la financiación y es la escasa diferencia entre los tipos que pagan las pequeñas empresas y los de las medianas. Una brecha que antes de la pandemia era de casi 70 puntos básicos, mientras que ahora se limita a 20 puntos o 0,20%. Todo lo anterior muestra que la financiación seguirá siendo un problema para las pymes y que se tardarán muchos meses o quizá años en reducir su factura hasta los niveles que había antes de la pandemia.
CaixaBank: Apoyo Integral a las Pymes
CaixaBank destinó 16.570 millones de euros a financiar las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España durante 2024 (nueva concesión), lo que representa un incremento del 20% respecto al año anterior. Este aumento en la financiación se traduce en más de 128.000 operaciones, un 15% más que en el ejercicio previo. La entidad respalda el desarrollo del tejido empresarial local proveyendo liquidez y apoyando inversiones clave para el crecimiento sostenible de las pymes.
CaixaBank fortalece su propuesta de valor para pymes mediante un modelo de especialización altamente diferenciado que se centra en ofrecer soluciones integrales y adaptadas a las necesidades únicas de cada empresa. Este enfoque especializado permite a la entidad no solo proporcionar productos financieros, sino también convertirse en un verdadero socio estratégico para el crecimiento de las pymes. Para articular todo este apoyo, la entidad cuenta con 72 centros Store Pymes distribuidos por toda España, en los que trabajan 1.000 profesionales especializados. A estos hay que sumar otros 142 Centros de Empresa, con unos 1.300 profesionales. Además, la entidad ha creado recientemente un centro de soporte con más de 100 personas que dan apoyo a los gestores de pymes y que están distribuidos en cuatro hubs situados en Barcelona, Valencia, Sevilla y Madrid.
El robusto volumen de crédito proporcionado se enfoca en satisfacer las singularidades que presenta la gestión de las pymes en España. CaixaBank ha destinado recursos para ofrecer líneas de financiación especializada, incluyendo opciones de factoring, confirming y renting. Por ejemplo, la entidad ha desarrollado CaixaBank ReadyToFinance, líneas de financiación 100% digitales para avanzar pagos a proveedores. Además, las pymes pueden acceder a líneas de crédito específicas para abordar proyectos puntuales o necesidades de tesorería, así como al leasing para la renovación de activos sin necesidad de desembolso inicial.
CaixaBank también ha creado productos innovadores como soluciones para la gestión de cobros y pagos que aglutinan todos los canales de comercialización de las pymes, simplificando la operativa diaria. De hecho, fue la primera entidad en Europa en estar homologada en el esquema SEPA Request To Pay, un sistema que permite a las empresas enviar una solicitud de pago automática para facilitar a sus deudores el pago de recibos devueltos. Dentro de su catálogo para pymes, CaixaBank ofrece la Cuenta Business Bank, que permite gestionar las finanzas empresariales con simplicidad y eficiencia. Esta cuenta proporciona acceso a herramientas exclusivas que facilitan la administración del flujo de efectivo, la gestión de pago a proveedores y la gestión de cobros, lo que agiliza significativamente las operaciones de las pymes.
Digitalización y Desarrollo Sostenible
En su apuesta por la digitalización, CaixaBank ha implementado herramientas digitales avanzadas que facilitan la administración financiera de las pymes. Estas herramientas permiten a los empresarios gestionar sus cuentas y operaciones desde cualquier ubicación, garantizando agilidad y eficiencia en la gestión. La entidad también está potenciando los préstamos online, para simplificar al máximo los trámites asociados a las operaciones de financiación, que permiten a los clientes beneficiarios de un límite preconcedido contratar un préstamo de forma 100% digital. La integración de otras soluciones digitales, como la notaría online o la firma diferida, ofrece a las pymes la capacidad de adaptarse a las demandas de un mercado en constante evolución.
En línea con su compromiso con la sostenibilidad, CaixaBank integra elementos de eficiencia energética en sus productos y servicios. Este enfoque no solo respalda el cumplimiento normativo y las expectativas sociales, sino que también genera un valor a largo plazo para las pymes al promover prácticas que pueden derivar en un ahorro de costes y mejora de la reputación corporativa. Por ejemplo, la entidad ha creado la figura de los gerentes en sostenibilidad, que acompañan y apoyan a las empresas en su camino hacia una gestión más sostenible. En este ámbito, la entidad ha lanzado un nuevo Plan Estratégico 2025-2027 para movilizar 100.000 millones de euros en finanzas sostenibles.
Financiación en los Mercados: Emisión de Bonos y Capital Riesgo
Las sociedades no financieras españolas captaron 16.000 millones de euros en los mercados durante los primeros seis meses del año, lo que supone un aumento del 6% interanual. Sin embargo, esta mejora se sustenta casi exclusivamente en la emisión de bonos, ya que la actividad relacionada con acciones se desplomó de forma abrupta. Las empresas incrementaron en un 3% la colocación de bonos con grado de inversión, alcanzando los 10.800 millones, la cifra más alta registrada en los últimos años. Además, las emisiones de bonos «high yield» crecieron un notable 42%, hasta 4.000 millones. En contraste, la financiación por renta variable sufrió una fuerte contracción.
El mercado español muestra señales positivas en la emisión de deuda, pero el estancamiento del mercado de renta variable evidencia la necesidad de reforzar la financiación vía capital. España debe seguir avanzando hacia una Unión del Mercado de Capitales plenamente integrada, capaz de diversificar las fuentes de financiación y movilizar el ahorro de los hogares. Uno de los mensajes centrales del informe de la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME) es la urgencia de simplificar la regulación. Garantizar un marco regulatorio claro y ágil es determinante. Reducir la complejidad innecesaria y los costes asociados puede impulsar la inversión y fortalecer la competitividad. Un entorno regulatorio más eficiente permitiría atraer capital privado, mejorar la liquidez del mercado y facilitar que las empresas europeas compitan a escala global.
El documento también analiza la financiación sostenible, ámbito en el que España mantiene una posición relevante. Aunque el volumen total de bonos ESG, con 9.500 millones emitidos, cayó un 12% interanual, el país se situó como sexto mayor emisor de la UE. La caída se debió al descenso de las emisiones verdes y sociales, aunque compensadas parcialmente por un repunte del 181% en bonos sostenibles, impulsado por emisiones destacadas de la Comunidad de Madrid, la Junta de Andalucía y grandes corporaciones como Iberdrola o CaixaBank.
Otro indicador relevante es el avance del capital riesgo, que representó el 1,7% de la financiación de las pymes, frente al 0,4% del año anterior. En el contexto europeo, este tipo de financiación ha experimentado un crecimiento sostenido en la última década, aunque la región sigue retrasada respecto a mercados más dinámicos como Reino Unido. AFME también advierte sobre un fenómeno estructural: la desaparición de las OPV como vía de salida para los unicornios europeos.
