Asest

Asociación Española de Storytelling
  • Eventos
  • Áreas de especialización
    • Emprendimiento
    • Salud
    • Deporte
    • Nuevas tecnologías
    • Turismo
    • Diseño y moda
  • Comunicación
    • Artículos
    • Prensa
    • Testimonios
  • Story
  • Galería
  • Contacto
  • Acerca de
Inicio
|
Comunicación

Federico Álvarez Cuervo: Un Legado Empresarial Inolvidable en Oviedo

by Admin on 20/05/2026

La hostelería ovetense está de luto por la pérdida de una de sus figuras más emblemáticas. Federico Álvarez Cuervo, histórico propietario de La Mallorquina, conocida más recientemente como La Mallor, falleció en Oviedo a los 83 años de edad. Su muerte ha causado un gran dolor en los corazones de todos aquellos que lo conocieron y amaron, dejando un vacío difícil de llenar en la capital del Principado de Asturias.

Federico fue, en todo caso, una institución local y universal a lo largo de 83 años de vida en los que llegó a abrir hasta once negocios en una ciudad que desde este martes por la tarde llora su pérdida. Deja un legado innumerable de iniciativas empresariales exitosas, pero, sobre todo lo demás, el cariño y cuidado que siempre mostró a la mítica confitería de la calle Milicias Nacionales, sede de algunas de las más tradicionales tertulias, lugar de encuentro de generaciones de ovetenses y, más últimamente, punto de interés de los turistas que quieren llevarse un recuerdo dulce de Oviedo.

Una Vida Dedicada a la Hostelería y al "Oviedín"

Federico Álvarez Cuervo nació el 8 de mayo de 1939 en el Sanatorio Miñor, siendo la primera cesárea practicada en Asturias. Su infancia estuvo ligada a familias influyentes de la ciudad como los Tartiere, los Masaveu y los Rubín. Sin embargo, pronto prefirió ponerse a trabajar y dejar los estudios.

Procedente de una familia de confiteros de León, la saga se inició con su abuelo, Apolinar Álvarez, aunque su padre, huérfano muy pequeño, tuvo que volver a aprender el oficio. Ya establecido en Oviedo, su padre trabajó primero para Camilo de Blas y después se estableció por su cuenta, inaugurando el salón de té de Milicias Nacionales el 1 de abril de 1929, hace 94 años. En ese entorno de Milicias se crió Federico Álvarez Cuervo. Su padre le envió a formarse en el oficio con los confiteros de la familia Pardo, en Avilés, en la calle Galiana. En 1956 se incorporó al negocio familiar.

En los años sesenta, Federico Álvarez ya se había casado con Angelita Arrieta Cueto y se habían hecho cargo del negocio familiar, que reinauguraron en 1963, ya no como salón de té estilo francés y sí como cafetería y confitería, como sigue ahora con su hijo Javier al frente. Ángel Celso y su esposa, Ángeles Arrieta Cueto, formaron una familia con cinco hijos: Federico, Joaquín, Francisco Javier, Juan Carlos y Ángela Álvarez Arrieta. Su hijo Carlos cogió un avión para llegar a tiempo a la ciudad al último adiós de su padre, donde gestiona dos restaurantes en el barrio de Polanco de Ciudad de México.

El Oviedo de aquellos años, contaba hace ocho años en las memorias que dictó a La Nueva España, «era realmente bonito, tranquilo, maravilloso. Comenzaba la temporada de ópera, habían llegado los cines, los bingos, Oviedo empezaba a tener un comercio significadísimo y los Almacenes Botas daban el mejor trato de España al cliente».

Fue en ese Oviedo que evocaba en el que Federico Álvarez alimentó las tertulias en La Mallorquina, de doce y media de la noche a tres de la madrugada. Entre ellas, la de la Peña Paquito, el internacional del Oviedo que fue luego técnico en el Valencia; la del grupo de Madrid de Sabino y Pepe Cosmen; o la de los periodistas, donde se alternaban Víctor la Concha, Pérez de Las Clotas, Ricardo Vazquez-Prada y Luis Alberto Cepeda con las jóvenes generaciones de entonces, Graciano García o Juan de Lillo.

Emprendedor Nato y Visión de Futuro

Allegados del difunto lo recuerdan como «un empresario total, un emprendedor nato, revolucionario en su negocio y luchador». Cualidades, explicó Rafael Secades, «que heredó de su padre y supo trasladar después a sus hijos». Fue un «inversor continuo que lanzaba una y otra iniciativa cada poco tiempo». Federico Álvarez Cuervo cogió el testigo de La Mallorquina, fundada el 1 de abril de 1929, de manos de su padre entre 1957 y 1958, y dedicó su vida al negocio «en cuerpo y alma», como él mismo recordaba en una entrevista. Aunque también se animó a lanzar otros proyectos.

Además de La Mallorquina, mantuvo durante años San Remo, en la avenida de Galicia, y también fue socio de Whippoorwill, entre otros negocios que marcaron su importante trayectoria profesional. Llegó a tener hasta once negocios en la ciudad. Por discrepancias con otro negocio del mismo nombre de Madrid, tuvo que acabar cambiando la marca de su emblemática confitería por la apocopada “La Mallor”, por más que él seguirá siendo, en el recuerdo de tantas generaciones de ovetenses que lo trataban en la terraza de su negocio en Milicias, Federico el de La Mallorquina.

Aquí se presenta una tabla con algunos de los negocios en los que Federico Álvarez Cuervo tuvo una participación clave:

Negocio Tipo Ubicación Principal Notas
La Mallorquina / La Mallor Confitería y Cafetería Calle Milicias Nacionales, Oviedo Negocio familiar principal, referente en la ciudad.
San Remo Cafetería Avenida de Galicia, Oviedo Mantuvo durante 25 años.
Whippoorwill Establecimiento Oviedo Fue socio.
Vánitas Discoteca Oviedo Con diseño de Chus Quirós en los años ochenta.
Rivas Tiendas de Deportes Oviedo Dos establecimientos.
Benetton Tiendas de Ropa Oviedo Dos establecimientos.

Disfruta la hostelería de Oviedo de forma segura

Un Amigo y Referente para Todos

Federico Álvarez ya era entonces amigo muy íntimo del que sería jefe de la casa del Rey, Sabino Fernández Campo, al que su padre había nombrado su tutor. Esa relación ya nunca se perdió, y la viuda del general, María Teresa Álvarez, recordaba emocionada los vínculos con el histórico empresario: «Era uno de los mejores amigos de Sabino, sin duda, aunque yo lo conocía de antes, de mucho tiempo».

El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, mostró su pesar al acudir al tanatorio de El Salvador para brindar apoyo a la familia de Federico. Canteli destacó la personalidad amable y bondadosa del empresario, y aseguró que él y toda su familia eran muy queridos por él. Federico fue un “brillante emprendedor” que dejó su huella en Oviedo. Canteli recordó con cariño que Federico era un hombre entrañable, y que para él era muy fácil encontrarlo, ya que si no estaba en casa, estaba en el Centro Asturiano o en La Mallorquina. “Cuando se pierde un amigo tan directo duele mucho el corazón. Compartí muchas cosas con él y era muy bueno, había que quererlo obligatoriamente”, declaró el Alcalde. “Lo quería mucho a él y a toda su familia. Era un hombre entrañable”, asegura Canteli haciendo referencia a un “brillante emprendedor”.

El presidente de la patronal de Hostelería y Turismo de Asturias (Otea), José Luis Álvarez Almeida, destacó también la pérdida de “uno de los baluartes del sector en Oviedo y en Asturias”. “Forma parte de ese batallón de grandes empresarios que forjaron la hostelería en Asturias y con su trabajo y buen hacer elevaron y dignificaron esta profesión con empresas solventes y que son historia de Oviedo”. También afirmó que “el sector es lo que es hoy en día gracias a empresarios como Federico”, explicando que se trata de “una gran pérdida de un maestro de la profesión y referente no sólo en Oviedo, sino en Asturias”. Algo que reiteró, por su parte, el director emérito de la Fundación Princesa, Graciano García: «Es una triste noticia la muerte de una figura irrepetible como Federico. Uno que deja poso, recuerdo y escuela en la capital del Principado de Asturias, forjada durante décadas al calor de los hornos de la confitería y del café que servía a los clientes».

Juan de Lillo rememoraba: «Fue uno de mis primeros amigos cuando llegué a Oviedo, a la Universidad, en 1957, nos teníamos gran afecto». El director emérito de la Fundación Princesa, Graciano García, también lamentó "la muy triste noticia de la muerte" de su amigo: "Federico era una parte de Oviedo, del Oviedín, y todo en la ciudad era para él lo mejor: los equipos deportivos, San Mateo, las cafeterías y bares, las confiterías. Todo era insuperable en su Oviedín del alma. Así lo recuerdo y recordaré siempre".

El Último Adiós a un Empresario Querido

La capilla ardiente fue instalada en el tanatorio de El Salvador. Amigos y familiares acudieron al tanatorio a lo largo de una jornada en la que quedó de sobra demostrado el respeto y el cariño que se había ganado en vida el "entrañable" propietario de la confitería de la calle Milicias Nacionales.

La basílica de San Juan el Real se quedó pequeña para despedir al empresario Federico Álvarez Cuervo. Amigos, familiares y representantes de todos los sectores de la sociedad ovetense asistieron a un multitudinario funeral en el que muchos de ellos tuvieron que quedarse de pie al no encontrar sitio en los bancos que ocupan el templo. «La ciudad de Oviedo pierde a un referente, a un hombre innovador y a un hostelero ejemplar. Hay que recordar a Federico como era en su vida normal, un hombre bueno, alegre, cariñoso, acogedor y siempre disponible», explicó durante su homilía el párroco de San Juan, Javier Suárez. El sacerdote destacó el carácter altruista de Federico Álvarez Cuervo. «Era una persona que se preocupaba por los demás y, sobre todo, por los más desfavorecidos. Siempre sonriente y dicharachero. Deja un hueco difícil de llenar», dijo Javier Suárez. «A partir de ahora, al pasar por la calle Milicias Nacionales nos estremeceremos al no ver a Federico en la terraza de La Mallorquina. Descansa en paz, Federico. Tenemos la certeza de que nos acompañarás y nos guiarás desde la otra orilla», añadió el párroco.

Su hijo Javier Álvarez aseguró: «Mi padre era muy humano y le gustaba ayudar a la gente. A lo largo de su vida le consiguió trabajo a muchas personas y siempre estuvo al lado de aquellos que lo necesitaron. Era muy recto y obsesivo con el orden, pero cariñoso, afectivo y muy buen padre». Y recalcó que «hacía favores sin esperar nada a cambio». Cristina Huelga, nuera del empresario fallecido, también le recuerda con cariño: «Era el pilar de la familia. Todos buscábamos sus consejos porque siempre eran acertados».

tags: #federico #alvarez #cuervo #empresario #información

Publicaciones populares:

  • Protege tu Negocio: Compliance para Autónomos
  • Análisis del liderazgo político de Washington
  • Consejos para un Email Marketing exitoso
  • Oportunidades de franquicia en el sector del agua
  • Guía de la Playa de los Pocillos
Asest © 2025. Privacy Policy