Estructura de una Startup: Tipos y Fases Clave para el Éxito
La estructuración de capital y las participaciones en startups son aspectos cruciales para el éxito y la sostenibilidad a largo plazo de una empresa emergente. La forma en que una startup estructura su capital puede determinar su capacidad para atraer inversores, manejar el crecimiento y alcanzar sus objetivos estratégicos. La estructura de capital se refiere a la forma en que una empresa financia sus operaciones y crecimiento mediante una combinación de deuda y capital.
El emprendedor pone la semilla de la idea, los inversores riegan el proyecto para que pueda crecer y la compañía madura gracias al trabajo de todo el equipo. A lo largo de las diferentes fases o etapas de una startup, el negocio puede evolucionar desde un pequeño proyecto hasta una compañía de gran tamaño.
En España, con un ecosistema emprendedor cada vez más maduro, nacieron dos nuevos unicornios el año pasado, de acuerdo con CBInsights. En América Latina, fueron nueve, y más de una treintena trotan ya por la región. Pero ¿qué fases atraviesa una startup hasta alcanzar esa valoración? ¿Qué rasgos caracterizan a cada etapa?
Cuando tenemos una startup son muchos los elementos que debemos cuidar. Desde el producto o servicio en cuestión hasta los recursos materiales o una correcta estrategia son claves para el éxito de nuestra startup. Sin embargo, sin una buena estructura organizativa y un equipo que aporte valor a nuestra startup, tendremos muchas posibilidades de quedarnos en el camino.
Fases de una Startup
El ciclo de vida de una startup incluye cinco fases: concepción, lanzamiento, crecimiento, madurez y salida o expansión. Cada fase presenta desafíos y oportunidades únicos que dan forma al futuro de la empresa. A continuación, echaremos un vistazo más de cerca:
- Concepción: En esta etapa, el emprendedor da forma a su idea para desarrollar un producto o servicio que soluciona algún problema existente en el mercado o es capaz de aprovechar una oportunidad hasta ahora no explotada. En esta fase, los fundadores identifican una necesidad o problema en el mercado e idean posibles soluciones. La atención se centra en la investigación, la conceptualización del producto o servicio y el desarrollo de un plan de negocios. Durante esta etapa, las startups refinan su propuesta de valor, evalúan la demanda del mercado y, a veces, crean un prototipo o producto mínimo viable (MVP) para probar su concepto. Es habitual mantener los costes al mínimo en esta fase, dado que la compañía necesita despegar. Por lo general, la financiación se limita a ahorros personales, amigos y familiares, o pequeñas inversiones iniciales.
- Lanzamiento (etapa de inicio): En esta fase, la startup ha definido su modelo de negocio y comienza a lanzar su producto al mercado, para lo que elabora un plan de 'marketing' con el fin de darse a conocer. Una vez que se valida la idea, la startup pasa a la fase de lanzamiento. En este punto, la empresa inicia formalmente sus operaciones e introduce su producto o servicio en el mercado. Esta etapa implica la configuración de la estructura legal, la creación de un equipo, la finalización del MVP y la adquisición de los primeros clientes. El objetivo principal es ganar tracción y validar el modelo de negocio. Las startups a menudo buscan financiamiento de inversionistas ángeles o empresas de capital de riesgo para cubrir los costes operativos iniciales. La iteración es clave y los comentarios de los primeros en adoptarlo sirven de orientación para el desarrollo del producto.
- Crecimiento (escalado): Esta es la etapa en la que comienzan a aparecer los primeros clientes en el mercado y también las primeras métricas de resultados. A medida que la startup encuentra su cabida en el mercado de productos y adquiere impulso, pasa a la fase de crecimiento. La empresa escala sus operaciones, amplía su base de clientes y podría desarrollar productos o servicios adicionales. A menudo recauda rondas de financiación más sustanciales (por ejemplo, Serie A, B y C) para respaldar los esfuerzos de escalado. La startup invierte mucho en marketing, contratación e infraestructura para aumentar su participación en el mercado. De nuevo, la startup necesita más fondos para crecer que en la fase anterior, ya que además el equipo ha crecido.
- Madurez: Cuando una empresa llega hasta aquí, significa que ha logrado el 'product-market-fit'. Es decir, su producto ha encajado en el mercado. En esta etapa, la empresa tiene una base de clientes leales, flujos de ingresos predecibles y operaciones sólidas. Si bien el crecimiento de las primeras etapas podría disminuir, la empresa se enfoca en mantener su posición en el mercado, mejorar la eficiencia y explorar oportunidades de diversificación. También podría buscar adquisiciones estratégicas o asociaciones para mejorar sus capacidades.
- Salida o expansión: El alto potencial de crecimiento de las 'startups' hace que, en esta fase, sea fundamental escalar las ventas en poco tiempo. En la etapa final, la startup generalmente se enfrenta a uno de dos caminos: salida o expansión. Una salida implica la venta de la empresa a través de una adquisición o la salida a bolsa a través de una oferta pública inicial (OPI). Esto proporciona rendimientos a los inversores y permite a los fundadores dar un paso atrás o continuar bajo una nueva propiedad. Alternativamente, la empresa puede optar por la expansión, en la que reinvierte las ganancias en nuevos mercados, productos o regiones, entrando en un nuevo ciclo de crecimiento. Se produce cuando se ha llegado a un punto de consolidación en el mercado.
Tipos de Startups
No todas las startups son iguales. Aunque comparten la ambición de crecer rápido e innovar, sus enfoques, mercados y propósitos varían enormemente. Desde gigantes tecnológicos hasta proyectos con alma social, hay un tipo de startup para cada visión emprendedora. Aquí te presentamos una clasificación completa con los principales tipos que existen, acompañados de ejemplos reales para que veas cómo funcionan en la práctica. ¿Cuál encaja con tu idea?
- Startups de Producto: Aquí el foco está en bienes físicos innovadores. Dyson, con sus aspiradoras sin bolsa, transformó un mercado aburrido en algo emocionante, y Casper hizo lo mismo con colchones vendidos online.
- Startups Sociales: Impacto sobre ganancias: ese es el lema de las startups sociales.
- Startups Tecnológicas: Netflix cambió cómo vemos televisión con su modelo de streaming.
- Startups de Estilo de Vida: Menos comunes, pero igual de interesantes, estas startups nacen de la pasión de sus fundadores más que de la ambición de dominar mercados. No siempre buscan escalar masivamente, sino vivir de lo que aman.
Cada tipo de startup tiene su propio ADN, desde la tecnología que mueve al mundo hasta la pasión que mueve a un creador. Conocerlos no solo te ayuda a entender el ecosistema, sino a encontrar el camino que mejor se alinea con tu visión.
Clasificar una startup en un tipo u otro no es solo un ejercicio teórico; depende de factores concretos que moldean su identidad y estrategia. Entenderlos te ayudará a afinar tu idea y a trazar un camino claro.
Compara Tesla (disruptiva, B2C, producto) con una nueva app de delivery (iterativa, B2C, servicio): mismo espíritu emprendedor, mundos distintos.
El Equipo de una Startup
El equipo de una startup es una pieza clave. Un equipo que aporte valor a la startup es vital ya que el valor de tu equipo influirá enormemente en su éxito. De hecho, según la consultora CB Insights no contar con el equipo adecuado está entre los tres primeros motivos de fracaso de una startup.
Antes de comenzar a formar tu equipo debes saber que la autoconciencia es la primera clave. Una vez hayas evaluado el conjunto de tus habilidades objetivamente, estarás en disposición de contratar personal proactivo que haga lo que tú no dominas. Es muy importante que el equipo comparta los mismos valores y objetivos para que exista mayor transparencia y apostar por la eficacia de la startup.
Perfiles Clave en el Equipo de una Startup
- Director tecnológico o CTO (Chief Technology Officer): En realidad, es necesario un perfil que se encargue de la ideación y desarrollo del producto. Sin embargo, dado el alto componente tecnológico de la gran mayoría de startups actuales, este perfil suele ser el de un geek. El CTO debe ser un auténtico apasionado y conocedor de la tecnología. Es común que una startup tecnológica esté fundada por alguien que no la maneja de forma profesional. Entonces, debe buscar al mejor director tecnológico para su startup.
- Director financiero o CFO (Chief Financial Officer): Este perfil es absolutamente imprescindible. Según el informe de CB Insights mencionado anteriormente, el segundo motivo por el que fracasan las startups es quedarse sin dinero. Para evitarlo, contar con alguien que se ocupe correctamente de la economía de la startup y que implemente una buena estrategia de financiación desde el principio será esencial. Controlar los plazos de pago es una de las tareas con más importancia del CFO.
- Director de marketing o CMO (Chief Marketing Officer): Si como startup somos una empresa pequeña, lo más común, el CMO debería encajar en un perfil comercial o de ventas así como desarrollar tareas de marketing y comunicación. Más adelante, podrían ser varios perfiles distintos. Esta persona debe verlo todo desde el punto de vista de los clientes: sus necesidades, gustos, preferencias…y alinear el equipo y los recursos con el fin de satisfacerlos. Tener en cuenta al usuario es clave para nuestro negocio.
- Consejero Delegado o CEO (Chief Executive Officer): En realidad, se trata de tener un perfil de negocios, con visión empresarial. Suele coincidir con el CEO ya que es la cabeza visible y se encarga principalmente de la toma de decisiones determinantes para la startup. Con sus dotes de liderazgo y sus conocimientos sobre el mundo empresarial debe crear la visión y estrategia de la compañía. Es común que sea fundador de la compañía y una pieza clave en la captación de talento y gestión de personas.
Claves para Formar un Equipo de Valor
- Hazte con perfiles y caracteres complementarios: El equipo de una startup, sobre todo el equipo fundador, debe compartir la misma visión a pesar de tratarse de perfiles muy distintos, todos ellos fundamentales. Son los que poco a poco van fijando la cultura de la empresa y la ponen en práctica. A la hora de plantearse el organigrama de equipo es mejor optar por estructuras horizontales en vez de estructuras verticales. Es decir, se promueven redes de trabajo donde la toma de decisiones es compartida frente a jerarquías fijas, es decir, optar por la flexibilidad y la capacidad de adaptación temprana. La carrera contrarreloj que supone sacar adelante una startup requiere de mucho esfuerzo y proactividad. Como consecuencia, puede generar pérdida de foco y erosión en el equipo por lo que vuestros caracteres deben complementarse.
- Quédate con los mejores: Si puedes reclutar a gente más inteligente y mejor que tú, hazlo. No solo aportarán un valor extra a la startup sino que te permitirán aprender profesionalmente. Todo ello se traducirá en el crecimiento de tu startup. En definitiva, si te rodeas de los mejores, todo irá mejor. Y en ese sentido, nos referimos a todo tipo de habilidades. No solo son importantes los conocimientos y las habilidades técnicas, las llamadas soft skills son clave para el día a día del equipo.
- Prueba y testea primero para evitar errores: Al igual que ocurre en la creación de nuestro modelo de negocio, la captación de talento para formar el equipo de nuestra startup es una cuestión de ensayo-error. No es algo sencillo y a veces te puedes equivocar con el candidato, hay variables que se te pueden escapar. Para reducir el margen de error, pon a prueba las capacidades del candidato antes de incorporarlos a tu startup. Ver cómo se desenvuelven en situaciones reales mediante casos prácticos o preguntarles cómo plantearían una estrategia o desarrollar un componente puede hacerte ganar tiempo y ahorrar dinero, evitando una mala decisión.
Financiación para Startups
La financiación de las startups suele depender de la fase de desarrollo, el potencial de crecimiento y la red de contactos de la empresa. Cada fuente de financiamiento tiene ventajas y expectativas, pero todas juegan un papel importante para ayudar a las startups a cubrir los costes iniciales, escalar las operaciones y alcanzar la rentabilidad.
Estos son los métodos de financiación más comunes:
- Autofinanciación («bootstrapping»): Con la autofinanciación, los fundadores confían en sus ahorros personales o en los ingresos de la empresa para financiar las operaciones.
- Amigos y familiares: La financiación mediante amigos y familiares es otra opción en las primeras etapas.
- Inversionistas ángeles: Los inversionistas ángeles son personas que proporcionan capital a cambio de capital o deuda convertible.
- Capital de riesgo (VC): Las empresas de capital de riesgo pueden desempeñar un papel a medida que las startups intentan expandirse.
- Micromecenazgo: El micromecenazgo, que consiste en presentar una idea a un gran número de personas (normalmente a través de plataformas en línea), se ha convertido en una forma popular de recaudar dinero.
- Incubadoras y aceleradoras: Las incubadoras y aceleradoras proporcionan a las startups financiación inicial, tutoría y recursos, a menudo a cambio de una pequeña cantidad de capital.
- Préstamos bancarios y líneas de crédito: Los préstamos bancarios tradicionales no son tan comunes en la fase inicial de inicio, ya que los fundadores a menudo carecen de garantías o ingresos comprobados.
- Subvenciones y concursos: Las subvenciones y los concursos pueden ser una excelente fuente de financiación no dilutiva.
- Capital de riesgo empresarial (CVC, por sus siglas en inglés): Las grandes sociedades anónimas tienen divisiones de riesgo que invierten en startups alineadas con sus objetivos.
- Oferta pública inicial (OPI): Una empresa puede recaudar grandes cantidades de capital vendiendo acciones en el mercado de valores, lo que también se conoce como «salir a bolsa».
Desafíos Comunes para las Startups
Las startups se enfrentan a una variedad de desafíos en diferentes etapas. Los desafíos comunes incluyen los siguientes:
- Encontrar la adecuación del producto al mercado.
- Obtención de financiación.
- Escalar las operaciones.
- Adquisición de talento.
- Gestión del flujo de caja.
- Desarrollar el conocimiento de la marca.
- Destacar.
Cómo Poner en Marcha una Empresa Startup
El lanzamiento de una empresa startup implica planificación, investigación de mercado, asignación de recursos y ejecución. Si bien el proceso puede variar según el sector o la naturaleza del negocio, aquí hay una hoja de ruta básica:
- Perfeccionar y validar tu idea.
- Elaborar un plan de negocio.
- Formar la estructura jurídica adecuada.
Emprender: todo lo que debes saber para triunfar | José Archibold | TEDxSanJosédeDavid
Regularizar la estructura fundacional de una startup implica cumplir con una serie de requisitos y trámites que varían según el sector y el tipo de actividad que se desarrolle.
Estructuras Organizativas para Startups
La estructura organizacional es un sistema que alinea y relaciona las partes de una empresa con el objetivo de ayudar a lograr sus objetivos.
- Estructura Funcional: Es el sistema jerárquico clásico y más común en una empresa, donde se divide en departamentos (marketing, finanzas, etc.). Ejemplo: la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, Amazon, se organiza así.
- Estructura Matricial: Este modelo no sigue la estructura tradicional jerárquica, ya que los empleados pueden responder ante dos o más mandos en lugar de ante uno único. Ejemplo: Nike adopta estructuras matriciales en su organización.
- Estructuras Divisonales: En las estructuras organizativas divisionales, las divisiones de una empresa tienen autonomía: controlan sus propios recursos, y pueden tener su propio equipo de marketing, equipo de ventas, etc. Ejemplo: McDonald’s se estructura así para acercarse a la cultura y preferencias alimentarias de cada país.
- Estructura Horizontal: Aplana la jerarquía y otorga a sus empleados mucha autonomía. No existen casi ningún cargo intermedio, por lo que es habitual que el CEO trate directamente con los trabajadores. Ejemplo: es la estructura típica de una empresa pequeña o que está recién constituida.
En resumen, si eres emprendedor y tu startup está en los primeros años en funcionamiento, es posible que la estructura organizativa que mejor encaje sea la horizontal, pero no tiene por qué ser esa la que elijas. Todo dependerá en último lugar de la cultura de empresa que quieras implantar y de tu modelo de management.
