Análisis Profundo de las Estadísticas de Emprendimiento en Guatemala
Guatemala ha logrado posicionarse como uno de los países líderes para iniciar negocios, alcanzando el segundo lugar entre 45 naciones evaluadas por el Monitor Global de Emprendimiento 2023-2024 (GEM, por sus siglas en inglés). Este estudio, que examina la actividad emprendedora destacando factores productivos, institucionales y culturales, revela un panorama dinámico y lleno de retos para el país.
Según el estudio de 45 naciones participantes, Guatemala ocupa la segunda posición como el país que más proporción de personas adultas es dueña y administradora de un negocio de reciente creación (es decir que tienen menos de 42 meses de estar funcionando, según la clasificación analizada), lo que representa 3.2 millones de guatemaltecos (32.4%) de la población analizada. Guatemala lidera en tasas de emprendimiento temprano (32.4%), potencial (46.4%) y establecido (13.2%), superando a otros países latinoamericanos. Además, la población guatemalteca muestra una actitud positiva hacia el emprendimiento, considerándolo una opción viable para generar ingresos.
En Guatemala, 9 de cada 10 personas consideran el emprendimiento como una buena opción de carrera. Adicionalmente, 2 de cada 3 consideran tener las herramientas para iniciar un negocio y 1 de cada 3 estima que el miedo a fracasar puede ser un obstáculo para poner en marcha un negocio. Los datos dejan mucho margen de interpretación y se pueden mencionar varias razones, una es que las personas ven en ese emprendimiento una oportunidad más formal de ingresos y pueden estar encontrado un nicho donde desarrollarse, y les genera un ingreso importante para satisfacer sus necesidades.
La Metodología GEM y el Proceso Emprendedor
La metodología del GEM considera el emprendimiento como un proceso que inicia desde que una persona tiene la idea de poner un negocio hasta que este cierra. Esto se logra a través de la comparación de indicadores que se construyen a partir de la realización de encuestas aleatorias con representatividad a nivel nacional a personas entre 18 y 64 años en todos los departamentos del país.
El problema no radica en las personas con deseos de emprender, sino en que, conforme atraviesan por las diversas etapas de emprendimiento, el número de emprendedores se reduce. Desde 2010 la tasa de emprendimiento potencial ha sido el indicador más elevado de todos los del proceso emprendedor y, en 2022, se ubicó en 47.3%. La siguiente etapa recibe el nombre de emprendimiento temprano (TEA, por sus siglas en inglés, Total early-stage Entrepreneurial Activity), que comprende negocios que todavía no les han generado ingresos a sus propietarios y aquellos que lo han hecho por un período inferior a 3.5 años. Esta es una etapa importante ya que se considera que es cuando el emprendedor y su negocio se encuentran más sensibles a las condiciones del entorno en donde operan. Desde 2019 la TEA ha experimentado una tendencia hacia el alza, pasando de 25.1% a 29.4% en 2022, ocupando el país la tasa más elevada de los 49 participantes. En el segmento "los que están empezando", hay unos 358 mil 814 negocios más en 2023-2024. Cuando un negocio ha generado ingresos por más de tres años y medio se considera que es un emprendimiento establecido. Este indicador muestra que, en cantidad de personas, existen alrededor de 1.1 millones con un negocio que ha estado generando ingresos por más de tres años y medio.
Por último, la tasa de emprendimiento descontinuado identifica el porcentaje de personas que al momento de ser entrevistadas habían cerrado su negocio en un período de hasta un año. En 2022, el 5.3% de la población adulta había cerrado un negocio, ubicando al país en la posición 17 de 49. Es decir, del potencial emprendedor del 46.3%, 12.6% corresponde a los negocios nacientes, 15.7% a los negocios nuevos, 12.7% a los negocios establecidos (persistencia de 3.5 años) y 7.3% a los negocios descontinuados, que por múltiples razones dejan de existir. Solo uno de cada diez emprendedores logra que su negocio persista.
A continuación, se presenta un resumen de las tasas de emprendimiento en Guatemala en diferentes etapas:
| Etapa del Emprendimiento | Tasa en 2023-2024 | Tasa en 2022 | Tasa en 2021 |
|---|---|---|---|
| Potencial | 46.4% | 47.3% | 46.3% |
| Temprano (TEA) | 32.4% | 29.4% | 28.3% |
| Establecido | 13.2% | 12.7% | 12.7% |
| Descontinuado | - | 5.3% | 7.3% |
Características del Emprendimiento Guatemalteco
Formalidad e Informalidad: Un Reto Persistente
Un punto preocupante y que refleja que aún hay mucho por resolver en el país, es que el número de emprendimientos que aún opera en la informalidad sigue siendo alto. El reporte indica que siete de cada diez emprendimientos en su fase temprana operan de manera informal. El problema aquí es que desde el 2021 aumentó el número de personas a las que no les resulta atractivo formalizarse porque no ven un beneficio en hacerlo, y el dato sigue alto en la actualidad porque se situó en 51.2%. Además, el 14.5% considera que es caro el cumplimiento.
El Impacto de la Informalidad en el País y la Importancia de Promover la Formalidad en las Empresas
A medida que los negocios pasan de una etapa temprana a una establecida (logran operar por más de tres años y medio) tienden a involucrarse en actividades económicas que agregan más valor (el 27.5% se dedica a actividades de transformación), de mayor tamaño (38.1 % inició su negocio con una inversión superior a los Q10 mil) y una mayor proporción de formalización (50%). Los directivos de GEM advierten que, ganar escala es comenzar por dar pasos pequeños, para subir gradas. Y en ello citan el tema de la formalización para revertir la dinámica que ha caracterizado a Guatemala. Es decir, pasar de negocios informales y autoempleos a negocios que por lo menos generen un empleo.
Inversión Inicial y Sectores Predominantes
La baja inversión es una característica común: El capital inicial de la mayoría de estos negocios es de Q10 mil o menos. En cuanto al capital semilla, el 55.9% de los emprendimientos inicia con menos de USD 1,294.46. En Guatemala los negocios arrancan con una inversión inicial de menos de Q5,000, lo que indica que el emprendedor busca nichos de respuesta rápida. Convertir una idea de negocio en una realidad empresarial conlleva un sinfín de retos. En el país, 4 de cada 10 emprendimientos inician con una inversión menor a cinco mil quetzales y son únicamente 3 de cada 10 emprendimientos establecidos los que logran generar una ganancia mensual entre Q2,501.00 y Q5,000.00.
Por ello, los negocios que predominan son aquellos asociados al consumo, elegido por 7 de cada 10 emprendimientos. Son múltiples los sectores en los cuales se está emprendiendo, siendo en su mayoría (dos de cada tres emprendimientos establecidos) en negocios orientados al consumo. Es decir, ventas al detalle tales como: panaderías, tiendas de barrio, librerías, ventas de comida, ropa, fruta y verdura, entre otras. En actividades de transformación (talleres de mecánica, zapaterías, artesanías, sastrerías, herrería, construcción, carpintería, molinos, etc.) hay una mayor proporción de emprendimientos establecidos (28%) que en emprendimientos tempranos (16%); y, alrededor del 9% de los emprendimientos se encuentran en el sector de servicios (mantenimiento de computadoras, servicios contables, fotocopias, publicidad, asesoría jurídica y similares).
Demografía del Emprendedor Guatemalteco
El GEM define al emprendedor como “una persona entre los 18 y 64 años que es propietaria o participa en la administración de un negocio”. Por género, el 55% de los emprendedores son hombres, mientras que el 45% son mujeres. Del total de personas entrevistadas que fueron caracterizadas como emprendedores, 52% son hombres y 48% mujeres. Del total de emprendedores guatemaltecos, el 54.9% son hombres y 45.1% mujeres. Dicha relación se mantiene con respecto al año previo.
En cuanto a la edad, más de la mitad de los emprendedores tiene entre 18 y 34 años (57.9%). Existe una importante participación del emprendimiento para las personas con una edad comprendida entre 25 y 34 años, que se eleva al 45.6%. Adicionalmente, el 52% tiene una edad comprendida entre 18 y 34 años. En los resultados de 2022 se encuentra que, la participación de los emprendedores en cada nivel educativo oscila entre el 29.9% y 53.3%. Sobresale también la herencia emprendedora. Los emprendedores entrevistados indican que, un 41.6% provienen de hogares en los que sus padres contaban con un negocio.
Desafíos y Oportunidades del Emprendimiento
Seguridad y Percepción del Riesgo
Los emprendedores son 1.6 veces más propensos a ser asaltados que los guatemaltecos no emprendedores. En 2023, el 22.6% de los emprendedores y el 14% de los no emprendedores reportaron haber sido víctimas de algún delito. Para vender sus productos o servicios, los emprendedores necesitan darse a conocer, esa visibilidad los expone a ser víctimas de robo, extorsión, estafa u otro delito.
Poca Innovación en los Emprendimientos
Un factor que destaca del estudio es que más de la mitad de los emprendedores no considera que su producto o servicio sea novedoso: Ciudad Guatemala (63,7%), Antigua Guatemala (65,7%) y Quetzaltenango (59,7%). David Casasola, director de Investigación del Proyecto GEM Guatemala, atribuye este fenómeno a que los negocios en el país se generan al replicar ideas de emprendimientos que se consideran exitosos: “Muchos nacen sin que exista una reflexión, validación o prototipado de ideas, sino la imitación. La diferencia son factores como precio o empaque, pero terminan vendiendo lo mismo”. Aunado a esto, no existe en Guatemala el alcance suficiente de actividades para agregar valor como: acceso a tecnología, o capacitaciones para innovar los servicios y productos comunes.
La Importancia de la Formalización y la Escala
Se necesitan acciones concretas y contundentes para lograr marcos regulatorios (salariales, tributarios, sanitarios, comerciales) estables y fáciles de cumplir. En este punto y ante el potencial emprendedor del país, hay temas que cobran relevancia, como el financiamiento en disponibilidad y accesibilidad, para aprovechar lo bien que está el país en normas sociales y educación superior y técnica, en donde ha permeado el emprendimiento. Los directivos de GEM advierten sobre la necesidad de que más personas que están en posiciones de decisión ataquen de frente esos desafíos.
Análisis Regional: Ciudad de Guatemala, Antigua y Quetzaltenango
Desde 2017, el Centro de Emprendimiento Kirzner, de la Universidad Francisco Marroquín (entidad encargada de elaborar el GEM para el país), se ha dedicado a estudiar tres ciudades: Ciudad de Guatemala, Antigua Guatemala y Quetzaltenango, mismas que fueron seleccionadas de forma estratégica por los expertos. David Casasola explica, “nos pareció interesante la capital del país por tener mayor densidad de habitantes, servicios y las universidades; Antigua Guatemala por ser un destino turístico y con gran concentración de migrantes; y, Quetzaltenango por ser una ‘segunda ciudad’ en términos de atracción de movilización”.
Contexto Emprendedor en las Ciudades
En la Ciudad de Guatemala el contexto no es el mismo. El entorno emprendedor ha tenido una baja en comparación interanual de 12.7 por ciento. El análisis que realiza el experto determina que la capital del país es un lugar con mayor oferta y disponibilidad de empleos formal, por ende, emprender termina siendo una opción para complementar ingresos, lo que genera que los negocios no sean de gran escala. Antigua Guatemala es un espacio para emprendimientos enfocados en temas de artesanía o agregación de valor, más allá de actividades de consumo: “Al ser un lugar relativamente pequeño genera una oportunidad de crecimiento bastante alta. Vemos la conveniencia de hacer las cosas con mayor rapidez al tener un entorno donde los actores son más conocidos entre sí, siendo un espacio más fácil de articular”, determina el experto.
Durante el último año de análisis el estudio determina que las tres ciudades aumentaron sus niveles de emprendimientos TEA: Antigua Guatemala (31,2), Quetzaltenango (31,5) y Ciudad de Guatemala (22,7). El director de Investigación del GEM Guatemala analiza que esto es un ‘efecto pandemia’, muchas personas perdieron oportunidades de empleo formal o tuvieron que reorganizar su negocio debido a las restricciones de movilidad, siendo el emprendimiento una válvula de escape. Los niveles de estos emprendimientos incrementaron en 2020. Otro factor que suma Casasola es la migración: “Fue más complicado porque las fronteras estaban cerradas, al acumular todos estos elementos vemos que crear un negocio fue la forma de subsistir, por eso el crecimiento. Lo que nos ha parecido interesante es que se ha mantenido, las personas siguen viendo hacer un negocio una forma de generar ingresos”.
En términos generales hubo una caída en los negocios establecidos, y un aumento en los TEA, una teoría que se confirma con la tendencia a la baja mostrada en 2021. En su comparativa interanual, Antigua Guatemala y Quetzaltenango decayeron en este tipo de negocios un 3,3% y 2,7%, respectivamente. Solamente la capital del país tuvo un incremento del dos por ciento en negocios establecidos. Casasola explica que, este fenómeno ocurre por la dificultad de mantener un negocio en tiempos de COVID-19, e hizo que muchos de estos emprendimientos fueran pasajeros, conforme iban surgiendo oportunidades. Antes de la pandemia, a nivel país los emprendimientos establecidos conformaban un 14,8 por ciento, para 2020 la tendencia bajó 2.5, y se posicionó con un 12,3%.
Tendencias y Retos Específicos
David Casasola determina que cada una de las tres ciudades tiene un reto para seguir potencializando el ecosistema emprendedor. En la Ciudad de Guatemala el desafío es el tema de la seguridad, de acuerdo con el informe, es el lugar en el que más emprendedores han sido víctimas de delitos con un 27 por ciento en el último año estudiado, más del doble que Antigua Guatemala (13,8%). En Quetzaltenango el reto está en lograr que sea un espacio atractivo para la formalización de negocios, así como los canales de financiamiento y gozar de los beneficios que implican. Mientras que Antigua Guatemala debe generar que sus negocios ganen más escala, ya que es la ciudad en donde comienzan con la inversión más alta, pero generan menos empleos.
Un aspecto interesante es que en el último año Quetzaltenango muestra una escala superior en emprendimientos potenciales con un 42,8%, y los emprendimientos que comienzan en esa ciudad tienen una inversión promedio más alta a comparación de las otras dos ciudades: “Se encuentra con un entorno en ascenso al emprendimiento”.
El informe determina que la mayoría de los negocios en el país van enfocados al consumo con más del cincuenta por ciento. “Somos una sociedad completamente volcada hacía el consumo, especialmente por temas de remesas e ingresos bajos que tienen la mayoría de los grupos poblacionales, quienes necesitan alimentarse, tener ropa, y todos los servicios necesarios para sobrevivir. Esto da espacio a mercados interesantes que crean una demanda para diferentes niveles socioeconómicos”, comenta el director de investigación. La segunda razón que determina es que el periodo de recuperación de las inversiones en emprendimientos es más rápido en servicios de consumo, por ser compraventa de bienes que no requieren mayor transformación.
“El emprendimiento es culturalmente más aceptable. En las nuevas generaciones hay más admiración al emprendimiento, ya no se hace porque ‘no hay de otra’, sino que, emprender se ha vuelto una decisión de vida para generar ingresos”, concluye el experto.
