La Rentabilidad del Negocio: Estrategias Clave y la Deducción del 20% en el IRPF
Si hay un tema que suele causar muchas dudas es justamente qué margen de beneficio debe tener un negocio. Tanto si estás comenzando un negocio, como si llevas años en el mercado, el margen de beneficio jamás perderá relevancia. La capacidad de generar beneficios rápidamente depende mucho de la naturaleza del producto o servicio.
En una época de empresas de nueva creación, de rápidos avances tecnológicos y de cambio en los modelos de negocio, encontrar la fórmula que garantice la rentabilidad se ha convertido en prioridad.
Diferenciando el Margen de Beneficio
En primer lugar, es fundamental diferenciar entre el margen de beneficio bruto y el margen de beneficio neto.
- Margen de beneficio bruto: Es la diferencia entre el precio de venta de tus productos o servicios y su coste de producción o de compra. En sencillas palabras, lo necesitamos para saber cuánto ganas realmente con cada una de tus ventas.
Cada sector, servicio o producto tiene una expectativa de margen de beneficio diferente. Como podrás ver, el margen de beneficio por sí solo no brinda información suficiente sobre la rentabilidad de un negocio: es necesario tomar en cuenta muchos otros factores. Desafortunadamente, no existe una respuesta que sirva para todas las empresas de todos los sectores del mercado.
Ejemplo Práctico del Margen de Beneficio Bruto
Supongamos que Carlos posee una fábrica de equipos de protección personal y desea saber cuál es el margen de beneficio de unas gafas de seguridad. Si comparamos, el 86 % del zumo suena a una gran ganancia contra el 20 % del dispositivo móvil. Sin embargo, el beneficio bruto del primero es de 1,95 €, mientras que el del segundo es de 87,5 €.
Imagina que tienes un negocio de venta de ropa. Si la prenda te cuesta 10 €, para obtener un beneficio suficiente evidentemente tendrás que venderlo por un precio superior. Normalmente se suele multiplicar lo que te cuesta por 2,5. El siguiente paso sería calcular el gasto variable, que como hemos dicho, se suele calcular en un tanto por ciento. La forma más fácil de llegar a esta cifra es dividir el precio de coste -en este caso 10 €- entre el precio de venta -hemos hablado de 25 €-. El resultado de esta operación sería 0,4 ó el 40%.
Alcanzando el Umbral de Rentabilidad
Cuando pones en marcha tu negocio hay un gran número de variables que tienes en cuenta. Has ordenado tus ideas y elaborado tu plan de negocio para que las condiciones en las que decides emprender sean las mejores. Sabes a qué te vas a dedicar y cómo quieres desarrollar tu actividad. A esto se le llama alcanzar el umbral de rentabilidad.
Para calcularlo tendrás que recoger una serie de datos. Si estás a punto de iniciar tu andadura debes realizar una previsión de los gastos a los que te vas a enfrentar en tu futura empresa, y si tu negocio ya lleva un tiempo en funcionamiento, necesitarás conocer tu cuenta de explotación de la actividad. Por supuesto, el objetivo de todo negocio es tener beneficios, pero en esta primera etapa -cuando inicias la actividad- tu primer reto será vender lo suficiente para cubrir gastos, o lo que es lo mismo, llegar a tu punto de equilibrio o umbral de rentabilidad.
Tipos de Gastos
- Gastos fijos: Hacen referencia a todos los gastos que tendrás que afrontar sólo por el hecho de abrir la persiana de tu negocio, aunque no consigas vender nada.
- Gastos variables: Son aquellos que están relacionados directamente con la venta y que sólo se generan cuando comercializas tu producto, ya que si no vendes nada, no incurrirás en dicho gasto.
Como somos optimistas, vamos a pensar que durante el primer año tus ventas llegarán a los 100.000€ y que el resto de los gastos fijos ascenderán a 29.200 €, y después lo trasladaremos a una cuenta de explotación. Pero, ¿cuánto debes vender al mes? Y, ¿cuánto tienes que vender al día? De esta forma, ya tienes el umbral de rentabilidad de tu negocio.
Eso sí, una vez conocido este dato, es importante que te hagas las siguientes preguntas: ¿Cuánto vende tu competencia en esa zona? ¿Puedes vender con facilidad 8 prendas al día? ¿Cuántos clientes te hacen falta?
Para que puedas hacer tus primeras pruebas, con tus propios datos, aquí puedes encontrar un modelo detallado para hacer cálculos. Sólo tienes que cambiar los valores de las casillas marcadas en azul para ver cómo afectan los cambios en los diferentes costes.
El umbral de rentabilidad de la empresa a través de un ejemplo 1/5
La Deducción del 20% de IRPF por Inicio de Actividad en España
En España, la deducción del 20% en el IRPF para nuevos autónomos sigue siendo una medida esencial para estimular el emprendimiento y apoyar a las pequeñas y medianas empresas durante sus primeros pasos. Se trata de una deducción del IRPF para incentivar la creación de empresas y fomentar el autoempleo.
Desde su introducción con la Ley de Medidas de Apoyo a Emprendedores en 2013, el gobierno español continúa ofreciendo esta reducción por inicio de actividad económica.
Requisitos para Acogerse a la Deducción
No todos los autónomos pueden beneficiarse de esta medida. Entre los requerimientos se encuentra:
- Ser sujeto pasivo de IRPF: Solo las personas físicas sujetas al IRPF pueden acogerse a esta deducción.
- Inicio de actividad: Los beneficiarios deben haber iniciado una actividad económica recientemente. Haber iniciado tu actividad por primera vez o no haber ejercido ninguna otra en los cinco años anteriores.
La deducción del 20% solo es aplicable para actividades iniciadas a partir de 2013. El contribuyente que cumpla con estos requisitos podrá aplicarse esta deducción del 20% durante el primer año que el autónomo obtenga beneficios y el ejercicio siguiente, permitiendo un máximo de dos años consecutivos de beneficio fiscal desde el inicio de la actividad.
Si no obtienes beneficios durante el primer año, no perderás el derecho a la deducción. La minoración se producirá siempre que el rendimiento neto sea positivo. De la misma forma, si el trabajador por cuenta propia obtiene beneficios y aplica la reducción y al año siguiente vuelve a tener pérdidas, pierde la posibilidad de volver a reducir sus rendimientos un 20%.
Límites y Excepciones
- Existe un tope de 100.000€ en los rendimientos netos sobre los que se puede aplicar esta deducción. Sí, la deducción tiene un límite máximo de 100000€ en rendimientos netos.
- No se puede aplicar esta deducción si más del 50% de los ingresos del periodo impositivo provienen de una entidad o persona para la cual el contribuyente trabajó como empleado el año anterior.
- Es importante también considerar los incentivos fiscales específicos que ofrecen las comunidades autónomas.
Cómo Aplicar la Reducción y Recuperarla
Lo que debemos resaltar como abogados fiscalistas expertos es que esta reducción no es automática. El beneficio solo será para quienes aplican la reducción en la declaración de la renta, concretamente en el apartado de rendimientos de actividades económicas.
Si ya has hecho tu declaración y no has aplicado reducción del 20% de tu rendimiento por inicio de actividad, estás a tiempo de recuperarla. El procedimiento es sencillo. Debes acceder a la Sede Electrónica de la Agencia Tributaria. Solicita una rectificación de autoliquidación, que es el trámite oficial para corregir una declaración ya presentada. En este punto, debes explicar el motivo e indicar tu situación. Una vez que has hecho el descargo, solo queda esperar. La resolución llegará en un plazo determinado.
La realidad es que, a partir de conocer el procedimiento, muchos autónomos han recuperado entre 400 y 1.000 € de ejercicios pasados.
Otras Deducciones y Beneficios para Nuevas Empresas
Además de la reducción del 20% de tu rendimiento por inicio de actividad, los autónomos también pueden aprovechar otras normativas nuevas. Las empresas de nueva creación pueden beneficiarse de deducciones por inversiones en activos fijos. Otra deducción significativa es la relacionada con actividades de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i).
Las nuevas empresas también pueden beneficiarse de bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social para nuevos empleados, especialmente si contratan a jóvenes, desempleados de larga duración o grupos con dificultades para acceder al mercado laboral. Además, las empresas que incrementan su plantilla con empleados fijos pueden acceder a deducciones específicas por creación de empleo. Las empresas que invierten en la formación de sus trabajadores pueden beneficiarse de deducciones en los costes asociados.
Caso Práctico: Aplicación de la Reducción del 20% del IRPF
Si en tu primer año como autónomo tu rendimiento neto fue de 15.000 €, con esta medida, solo tributarías sobre 12.000 €.
| Rendimiento Neto Anual | Deducción del 20% | Base Imponible Reducida | Ahorro Estimado |
|---|---|---|---|
| 15.000 € | 3.000 € | 12.000 € | Variable según tramo de IRPF |
| 25.000 € | 5.000 € | 20.000 € | Variable según tramo de IRPF |
| 50.000 € | 10.000 € | 40.000 € | Variable según tramo de IRPF |
La deducción del 20% del IRPF por inicio de actividad sigue siendo una herramienta valiosa para los nuevos autónomos en España, facilitando el alivio fiscal en los críticos primeros años de actividad.
Decisión del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC)
El TEAC confirma que la reducción del 20 % por inicio de actividad económica en el IRPF debe aplicarse sobre el rendimiento neto positivo definitivo, es decir, el que resulta tras la comprobación inspectora, y no sobre el inicialmente declarado por el contribuyente. El Tribunal aclara que los incentivos fiscales solo pueden calcularse sobre bases correctamente determinadas conforme a la normativa, reforzando el criterio de que las regularizaciones administrativas afectan plenamente al cálculo de beneficios fiscales asociados a la actividad económica.
El Tribunal Económico-Administrativo Central declara que la reducción del 20 % por inicio de actividad económica debe calcularse sobre el rendimiento neto positivo definitivo de la actividad, una vez efectuados los ajustes derivados de la comprobación inspectora. Por lo tanto, de acuerdo con el espíritu del razonamiento del TS (sentencia de 15/10/2020 rec. 1434/2019; y sentencia del 25/02/2021 rec. 1302/2020), plenamente trasladable a este caso, debe admitirse la pretensión planteada por la recurrente y entender que, en su caso, la reducción se aplicaría, tras la comprobación inspectora, sobre el rendimiento neto positivo total regularizado, y no únicamente sobre el importe resultante de la autoliquidación presentada inicialmente por la obligada tributaria.
El TEAC recuerda que la reducción del 20 % prevista en la normativa del IRPF se aplica sobre el rendimiento neto positivo de la actividad económica, concepto que solo puede determinarse correctamente una vez finalizadas, en su caso, las actuaciones de comprobación administrativa. El Tribunal razona que el rendimiento neto relevante a efectos fiscales no es el declarado por el contribuyente, sino el que resulta conforme a Derecho tras la regularización practicada por la Administración. La reducción no puede aplicarse sobre una magnitud que ha sido corregida por no ajustarse a la normativa tributaria. Admitir que la reducción se calcule sobre el rendimiento inicialmente declarado supondría desvincular el beneficio fiscal de la capacidad económica real finalmente determinada, generando un resultado contrario a la lógica del impuesto y a la propia finalidad de la reducción. El TEAC subraya que la reducción se aplica automáticamente sobre el rendimiento neto positivo regularizado, sin que ello suponga una sanción encubierta ni una restricción indebida del incentivo fiscal, sino la consecuencia natural de haber determinado correctamente la base imponible.
Consejos para Maximizar la Rentabilidad
Está claro que las cifras no engañan, pero no te precipites en la toma de decisiones. Un coach empresarial puede ser una de las mejores alternativas para ajustar todo aquello que no está funcionando como debería.
El objetivo que busca cualquier propietario de negocio es obtener un aumento de rentabilidad, para ello lo habitual es maximizar los beneficios y aumentar el volumen de ventas. Por lo general, si un negocio cobra precios más altos, la ganancia por venta es mayor. Otra estrategia empresarial que muchos negocios emplean con el objetivo de generar mayor rentabilidad es cobrar precios más bajos, por lo que su volumen de ventas tiende a aumentar. Aunque con esta estrategia se obtienen menos beneficios por cada venta. ¿Qué hacer entonces? Los márgenes de beneficio bajos son una forma estupenda de atraer a los clientes que se preocupan por los costes y de este modo, conseguir su fidelización y adhesión. La clave está en saber qué modelo de negocio es el nuestro para aplicar la estrategia que mejor se adecúe.
Actualmente vivimos una situación económica muy difícil, por lo que es complicado seguir estrategias de crecimiento que pasen por ganar cuota de mercado. A pesar de todas las empresas que han cerrado, se han abierto otras y, además, las que ya existían han visto cómo se reducían sus ventas tanto a niveles económicos como cuantitativos.
Piensa que sea tu empresa grande o pequeña, siempre habrás hecho una inversión: en maquinaria, acondicionamiento del local, ordenadores, compra de productos, etc.
Medidas para Aumentar la Rentabilidad
- Reducir la inversión: Vendiendo máquinas, muebles, etc.
- Ajustar el nivel de stocks: Al mínimo según la demanda.
- Estrategias de inmuebles: Alquilar un local en vez de comprarlo, o si ya lo tenemos en propiedad venderlo para luego arrendarlo.
- Fijar políticas de cobro: Que fomenten el pago anticipado para reducir el saldo pendiente de clientes. Esto es especialmente importante hoy en día, donde el problema no es tanto vender sino cobrar al cliente.
Ahora anímate a calcular las rentabilidades de tu empresa. En cualquier caso, si tienes dudas, recuerda que en Gaztenpresa siempre podrás encontrar a un equipo de personas expertas que te ayudará en lo que necesites.
