Herpes en el embarazo: síntomas, causas, tratamientos y prevención para la salud de la madre y el bebé
El embarazo es una etapa de grandes cambios en el cuerpo de la mujer, y con ellos, pueden surgir dudas e inquietudes sobre la salud propia y la del futuro bebé. Uno de los temas que a menudo genera preocupación es la aparición del herpes, un virus común que, aunque generalmente inofensivo en su forma labial, requiere atención especial durante la gestación debido a sus posibles implicaciones para el recién nacido.
En el embarazo, la madre es la principal fuente de contagio del herpes, un virus que transmite al feto o al bebé, básicamente, a través de la sangre o de una infección vaginal. Durante el embarazo, es muy habitual la aparición de herpes. La forma más extendida de herpes es el herpes labial, causado por un virus muy extendido, el herpes simplex.
Tipos de Herpes y sus Síntomas
Existen distintos tipos de herpes, cada uno con sus características y riesgos específicos, especialmente en el contexto del embarazo.
Herpes Labial (VHS-1)
La forma más extendida de herpes es el herpes labial, causado por un virus muy extendido, el herpes simplex tipo 1 (VHS-1). Se considera que, al llegar a los seis años, el 50% de los niños ha sido afectado por este virus. Una vez se ha producido el contagio, el virus se desplaza a las células subcutáneas, donde queda latente.
Síntomas del Herpes Labial
Los síntomas comienzan habitualmente con un ligero picor o escozor en la zona (pródromos) que da paso en 24 o 48 horas a la aparición de un grupo de vesículas -lesiones con líquido en su interior- en forma de racimo en el labio (más frecuente en el inferior). Al cabo de un tiempo se secan hasta convertirse en costras. El herpes labial típico es un proceso leve, que se cura sin mayores problemas y raramente suele extenderse por toda la piel o afectar a otros órganos del cuerpo. En cambio, en los adultos puede ir acompañado de dolor de garganta e inflamación de los ganglios linfáticos.
Herpes Genital (VHS-2 y ocasionalmente VHS-1)
Puede aparecer en los genitales tanto masculinos como femeninos. Se transmite a través de las relaciones sexuales, pero se dan casos de autotransmisión en caso de que se tenga herpes labial y se toquen los genitales con las manos infectadas.
Síntomas del Herpes Genital
Las lesiones provocadas por el herpes desaparecen en pocas semanas. Sin embargo, después de sufrir una primera infección, el virus permanece en el organismo, instalándose en las raíces de los nervios, alrededor del hueso sacro. Usted puede tener síntomas prodrómicos antes de que aparezca una úlcera. Puede experimentar comezón en el área afectada, sensaciones de hormigueo o pellizcos, sensibilidad muscular, dolor punzante en los glúteos, piernas o ingle y dolor neurálgico en la pierna.
Herpes Zóster (Varicela Zóster)
En general, el fuego de San Antonio afecta a la zona que está por debajo de las costillas, el dorso, el tórax y el abdomen. Más raramente, se manifiesta en los brazos o en el cuello. Se presenta principalmente en adultos, pero cada vez es más frecuente su aparición en niños. El herpes zóster es generalmente un cuadro autolimitado que se resuelve espontáneamente en una o dos semanas.
Síntomas del Herpes Zóster
En los adultos, el herpes zóster provoca un intenso dolor en la zona afectada. Característica de este trastorno es la aparición, en las zonas afectadas, de pequeñas ampollitas que provocan prurito. Al cabo de algunos días, las vesículas adquieren un color amarillento, se secan y se cubren de costras. Éstas, después de unas dos semanas, caen, a veces dejando pequeñas cicatrices. Los territorios que más frecuentemente se afectan son el tronco, el muslo o la región ocular. En ocasiones, tras el episodio de herpes zoster puede persistir un dolor residual en esa localización que permanece durante días, meses e incluso años, denominándose neuralgia postherpética.
Herpes en el Embarazo: Impacto y Riesgos
Es natural preguntarse cómo el herpes puede afectar el embarazo y al bebé. La información es clave para manejar la situación con tranquilidad.
¿El herpes labial representa un riesgo para el bebé?
Comenzamos tranquilizando a todas las embarazadas a las que les ocurra esto en este momento asegurando que, el herpes labial durante el embarazo no supone ningún peligro ni tiene ningún impacto en el desarrollo ni en el crecimiento del bebé. Lo que sí puede suceder es que sea más molesto y su frecuencia de aparición aumente durante el estado de gestación. El herpes labial, causado por el VHS-1, no suele representar un riesgo para el feto. Es poco probable que el virus atraviese la barrera placentaria o que agrave los síntomas por el hecho de estar embarazada.
¿Puede afectar al bebé un brote cerca del parto?
Si aparece un brote cerca del parto, hay que extremar precauciones para evitar el contacto con el recién nacido. El virus puede contagiarse por vía oral si hay lesiones activas. Por eso, en ese momento, es importante no besar al bebé y mantener una buena higiene de manos.
Herpes Genital y Riesgos para el Bebé
El herpes genital es extremadamente peligroso para las mujeres embarazadas. El riesgo de aborto espontáneo es muy elevado, cuando la infección se adquiere durante las primeras 20 semanas de embarazo. Cuando hablamos de herpes genital, el contexto cambia. Este sí puede suponer un riesgo si hay lesiones activas en el momento del parto. En ese caso, el equipo médico podría valorar incluso la necesidad de realizar una cesárea para evitar la transmisión al bebé, ya que el contacto con las secreciones infectadas durante el parto vaginal puede facilitar el contagio.
El herpes adquirido en el nacimiento o también llamado congénito, supone una enfermedad grave para el bebé, sobre todo, si la mamá lo desencadena a partir del tercer trimestre de embarazo, y más si este es genital, por su riesgo de contagio durante el parto.
Transmisión del Herpes al Recién Nacido
La vía de transmisión más frecuente del herpes se produce durante el parto. Los bebés recién nacidos pueden infectarse con el virus del herpes simple (VHS) durante el embarazo, durante el trabajo de parto o en el parto, o después del nacimiento.
- En el útero (esto es muy poco común).
- Durante el paso por la vía del parto (el VHS adquirido al nacer, que es la forma más común de infección).
- Inmediatamente después de nacer (posparto) por besar o tener otro tipo de contacto con alguien que tenga herpes labial (VHS oral).
Si la madre tiene un brote activo de herpes genital en el momento del parto, el bebé es más propenso a resultar infectado durante el nacimiento. Es posible que algunas madres no sepan que tienen úlceras por VHS dentro de la vagina. Algunas mujeres han tenido infecciones por VHS en el pasado, pero no son conscientes de ello y pueden transmitirle el virus a su bebé. La causa más común de infección por VHS en bebés recién nacidos es el VHS tipo 2 (la causa más común de herpes genital). Sin embargo, también puede ocurrir el VHS tipo 1 (la causa más común de herpes oral).
Síntomas del Herpes Neonatal
El herpes puede aparecer únicamente como una infección cutánea. Se pueden presentar pequeñas ampollas (vesículas) llenas de líquido. Ellas se rompen, forman costra y finalmente sanan. Es posible que quede una leve cicatriz. La infección por VHS también se puede propagar a través de todo el cuerpo. A esto se le conoce como herpes diseminado. En este tipo, el VHS puede afectar muchas partes diferentes del cuerpo.
Los bebés recién nacidos con VHS que se ha propagado al cerebro u otras partes del cuerpo a menudo están muy enfermos. Los síntomas incluyen:
- Úlceras en la piel, ampollas llenas de líquido.
- Tendencia al sangrado.
- Dificultades respiratorias como respiración rápida y cortos períodos sin respirar, que pueden llevar a aleteo nasal, gruñidos o apariencia azulada.
- Piel y escleróticas amarillas.
- Debilidad.
- Temperatura corporal baja (hipotermia).
- Mala alimentación.
- Convulsiones, shock o coma.
El VHS que el bebé contrae en el útero puede causar:
- Enfermedad ocular, como inflamación de la retina (coriorretinitis).
- Daño cerebral grave.
- Úlceras (lesiones) cutáneas.
Causas y Desencadenantes del Herpes en el Embarazo
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios que pueden influir en la reactivación del virus del herpes.
¿Qué le sucede a nuestro sistema inmunitario durante el embarazo?
Durante la gestación, el sistema inmunitario atraviesa un proceso de reajuste. Aunque suele decirse que «baja la inmunidad», lo que en realidad ocurre es que se modula: no se apaga, sino que cambia de forma inteligente para permitir que el feto, que es genéticamente distinto a la madre, pueda desarrollarse sin ser rechazado. Este cambio implica una disminución temporal de ciertos mecanismos de defensa, especialmente los relacionados con la inmunidad celular, la cual es clave para controlar infecciones virales como la del herpes. Esta adaptación inmunitaria es completamente normal y necesaria para el embarazo, pero puede hacer que el organismo esté algo menos preparado para frenar virus que ya estaban presentes en estado latente.
Factores Desencadenantes
El virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1), causante del herpes labial, es un huésped silencioso que vive en tu cuerpo desde hace años. No molesta, no hace ruido… hasta que encuentra una puerta entreabierta a través de la cual salir. Esa puerta pueden ser distintos factores desencadenantes como el estrés, el cansancio, un resfriado o, en caso de embarazo, los cambios hormonales e inmunitarios que se producen en nuestro cuerpo.
Además, los cambios hormonales también juegan un papel importante. Durante el embarazo aumentan los niveles de progesterona y estrógenos. Son hormonas que, entre otras funciones, influyen directamente en la respuesta inmunitaria y en el estado de la piel y las mucosas. Este nuevo equilibrio hormonal, sumado al estrés físico y emocional que suele acompañar esta etapa, puede facilitar que virus como el VHS-1 aprovechen la ocasión para reactivarse. Por eso, algunas mujeres notan que los brotes de herpes labial aparecen con más frecuencia durante el embarazo. No significa que el sistema inmunitario se encuentre debilitado, sino que está priorizando otras funciones esenciales para que la gestación siga su curso con normalidad.
Otros desencadenantes incluyen:
- Fiebre: las altas temperaturas facilitan los brotes.
- Exposición al sol: la sobreexposición de los labios al sol y las altas temperaturas pueden dar pie a la reactivación del virus. Usar protección solar específica para labios (como bálsamos con SPF) y evitar la exposición prolongada en las horas de mayor radiación puede ayudar a prevenir brotes.
- Cambios hormonales: hay algunos momentos de mayor vulnerabilidad ante el virus para la mujer.
- Estrés y cansancio: El descanso permite al sistema inmunitario recuperar su capacidad de respuesta. Tratar de reducir el estrés es fundamental.
¿Puede un herpes labial pasar a la zona genital?
Aunque no es lo más habitual, puede ocurrir que un herpes labial pase a la zona genital por autoinoculación: por ejemplo, si tocamos una lesión en el labio y luego la zona genital sin habernos lavado las manos. O también podría transmitirse a través del sexo oral.
Tratamiento del Herpes durante el Embarazo
Si estás embarazada y notas las primeras señales de herpes (como hormigueo, picor o sensación de calor en la zona de los labios), lo primero es no alarmarse. Aunque el brote puede resultar molesto, lo habitual es que no suponga un riesgo para el embarazo. Además, la mayoría de ellos suelen resolverse por sí solos.
Eso sí: es importante consultar con tu profesional de salud. Podrá valorar tu caso concreto y ayudarte a decidir cómo actuar, especialmente si el brote aparece cerca del parto o si tienes antecedentes de infecciones más extensas. En esta etapa, cualquier tratamiento debe considerarse con prudencia, y solo el profesional puede evaluar los riesgos y beneficios de cada opción.
Tratamiento del Herpes Labial
Generalmente, el herpes labial se cura espontáneamente y no necesita tratamiento específico. Sin embargo, el médico puede recetarte medicamentos antivirales para acelerar el proceso de recuperación. Algunos de estos productos son pastillas. Otros son cremas para aplicar en las llagas varias veces al día. En general, las pastillas funcionan mejor que las cremas. Remedios caseros y de estilo de vida incluyen:
- El ungüento para el herpes labial, docosanol (Abreva), puede acortar el tiempo de recuperación. Ante el primer indicio de síntomas, aplícala sobre la piel afectada como se indica en el envase.
- Usa un bastoncillo con punta de algodón para aplicar el medicamento en el herpes labial.
- Usa cremas y bálsamos labiales.
- Protégete los labios contra el sol con una crema de óxido de cinc o un bálsamo labial con protector solar.
- Aplica una compresa. Un paño húmedo y frío puede aliviar los síntomas y ayudar a eliminar las costras.
- Descansa y prueba con analgésicos. Toma medicamentos de venta libre si tienes fiebre o el herpes labial es doloroso.
La medicina natural ofrece algunos suplementos para acelerar la curación y prevenir los rebrotes, como la Lisina, el Ruibarbo y Salvia, y el Propóleo (en forma de ungüento al 3%).
Tratamiento del Herpes Genital
En cuanto al herpes genital, no existe tratamiento para este trastorno, aunque la infección puede controlarse con un tratamiento antiviral. Este tipo de tratamiento contribuye para acelerar la curación de las lesiones, aliviar los síntomas, impedir complicaciones y reducir el riesgo de transmisión. Es importante informar al proveedor de atención médica durante su primera consulta prenatal si usted tiene un historial de herpes genital. Si usted tiene brotes de herpes frecuentes, se le dará un medicamento para que lo tome durante el último mes de embarazo para tratar el VHS. Esto ayuda a prevenir un brote al momento del parto. Se recomienda un parto por cesárea para mujeres embarazadas que tengan un brote activo de úlceras de herpes y estén en labor de parto. Para las mujeres que tienen un episodio de herpes genital por primera vez durante el tercer trimestre de embarazo, se puede ofrecer una cesárea debido a la posibilidad de una excreción prolongada del virus.
Tratamiento del Herpes Zóster
Si el niño tiene dolor, cosa que sucede raramente, se le puede administrar paracetamol. Antes, sin embargo, es aconsejable consultar con el pediatra. Será él quien prescriba al niño, si lo considera necesario, el tratamiento antiviral más adecuado. El tratamiento se indica principalmente en pacientes inmunosuprimidos, por el riesgo de diseminación del virus a otros órganos.
¿El herpes puede afectar a mi bebé?👩🏻⚕️
Tratamiento del Herpes Neonatal
La infección con el VHS en bebés generalmente se trata con medicamentos antivirales administrados a través de una vena (vía intravenosa). Es posible que el bebé necesite tomar el medicamento por varias semanas. El tratamiento también se puede necesitar para los efectos de la infección con VHS, como shock o convulsiones. Con frecuencia, debido a que estos bebés están muy enfermos, el tratamiento se hace en la unidad de cuidados intensivos del hospital. Los bebés con VHS sistémico o encefalitis por VHS con frecuencia no tienen buen pronóstico. Esto a pesar de los medicamentos antivirales y el tratamiento oportuno. En los bebés con enfermedad cutánea, las vesículas pueden reaparecer en forma repetitiva, incluso después de haber terminado el tratamiento. Los niños afectados pueden tener retraso del desarrollo y deficiencias de aprendizaje.
A continuación, se presenta una tabla comparativa de los tipos de herpes mencionados:
| Tipo de Herpes | Agente Causal | Síntomas Comunes | Riesgos en el Embarazo | Riesgos para el Bebé (Neonatal) | Tratamiento |
|---|---|---|---|---|---|
| Herpes Labial | VHS-1 | Ampollas en labios, picazón, escozor. | Generalmente bajo, puede ser más frecuente. | Riesgo bajo por transmisión placentaria. Evitar contacto directo al nacer. | Antivirales tópicos/orales, remedios caseros. |
| Herpes Genital | VHS-2 (ocasionalmente VHS-1) | Úlceras en genitales, picazón, dolor. | Riesgo elevado de aborto si es primoinfección temprana. | Riesgo alto durante el parto vaginal, puede causar herpes neonatal grave. | Antivirales orales, cesárea si hay lesiones activas al parto. |
| Herpes Zóster | Varicela Zóster | Ampollas con dolor intenso en una zona específica del cuerpo. | Generalmente autolimitado, doloroso para la madre. | Raro, puede causar malformaciones si ocurre temprano en el embarazo o varicela neonatal si ocurre justo antes del parto. | Antivirales, analgésicos. |
Prevención del Herpes en el Embarazo y en el Parto
La prevención es fundamental para minimizar los riesgos asociados al herpes durante el embarazo y el parto.
Prevención General
Actuar con antelación, cuando aún no hay síntomas y el embarazo está en fase de planificación, permite preparar el terreno de forma respetuosa y sin interferir en los procesos naturales del organismo. Si deseas quedarte embarazada y los brotes son frecuentes, es posible que tu cuerpo te pida una atención más profunda. En estos casos, la microinmunoterapia puede ser una buena opción preventiva. Se trata de un enfoque que busca ayudar al sistema inmunitario a reconocer y gestionar mejor las infecciones virales desde su origen, mediante el uso de sustancias inmunomoduladoras en bajas dosis que no fuerzan ni suprimen las funciones naturales del sistema inmunitario.
Para prevenir y reducir los brotes de herpes labial con pequeños gestos:
- Dormir y descansar lo suficiente: El descanso permite al sistema inmunitario recuperar su capacidad de respuesta.
- Evitar la exposición solar intensa en los labios: Usar protección solar específica para labios.
- Tratar de reducir el estrés: Buscar momentos de desconexión, practicar técnicas de respiración.
- Comer de forma equilibrada, sin obsesionarse: Procurar una alimentación variada y rica en nutrientes.
Prevención de Transmisión
- Lavar bien nuestras manos después de tocar la zona afectada.
- Evitar el sexo oral si tenemos un brote.
- No compartir toallas ni objetos de higiene personal durante la reactivación.
- No manipular las ampollas ni intentar reventarlas. Esto puede extender el virus a otras zonas o facilitar infecciones secundarias.
- Evitar tocarse los ojos tras haber estado en contacto con el herpes, ya que el virus puede causar infecciones oculares si se propaga.
- Evitar el contacto directo con el bebé una vez nacido si tienes una lesión activa. En caso de brote en el momento del parto o durante los primeros días del recién nacido, es especialmente importante no besarle ni acercar el rostro a su piel para evitar el contagio.
- Practicar sexo seguro puede ayudar a evitar que la madre contraiga herpes genital.
- Las personas con fuegos en la boca no deben tener contacto con recién nacidos.
