En una Startup no se Duerme: ¿Mito o Realidad?
La vida de un emprendedor está llena de mitos y percepciones erróneas que muchas veces nublan la realidad. Uno de los más extendidos entre CEOs, estudiantes, y sobre todo entre emprendedores, es la creencia de que en una startup no se duerme, o que está mal descansar una noche entera o hacer una siesta si estamos en medio de un proyecto que demanda más tiempo del que tenemos.
A los emprendedores no nos “pagan” (no nos pagamos) por echarle muchas horas. No trabajas ni en una cadena de montaje ni despachando pan en una panadería. El trabajo de un fundador es conseguir resultados, no hacer “muchas cosas” y estar en todas partes. Crear una startup no es un sprint, es una carrera de fondo. Si, desde luego que requiere un nivel de esfuerzo constante y altísimo, mucho más de lo que la mayoría de las personas toleran o aceptan… pero con cabeza. Resulta que sí, que es completamente favorable dormir y que perpetuar el estereotipo del emprendedor non-stop es una mala idea.
La Cultura del Postureo y el Precio de la Culpabilidad
Por si todo esto fuera poco, se ha instaurado en eso que llamamos el ecosistema emprendedor un cierto postureo… donde lo importante no es trabajar sino que se vea que trabajas. Claramente un síntoma de que estamos haciendo las cosas mal, ya sea porque hacemos ver que trabajamos cuando no es así, o peor todavía, porque no descansamos ni un momento.
Además, los emprendedores tenemos que lidiar con un sentimiento (además del cansancio) que pocos reconocen pero muchos sufren: la culpabilidad. Culpabilidad por estar descansando mientras tenemos tantas tareas por hacer, culpabilidad por hacer un alto en el camino y coger unos días de vacaciones cuando el resto del equipo trabaja duro. ¿Y sabes cómo se cura? Pues entendiendo que es realmente más importante coger esos días de vacaciones que seguir trabajando como un descerebrado, de forma cada vez más mecánica y menos productiva. Y ese descanso, además de para encontrar tiempo para ti y tus aficiones y reencontrar tu motivación para emprender, es perfecto para reconectar con la gente importante que realmente se preocupa de nosotros, con esas personas que siempre están ahí y son nuestra red de seguridad emocional.
Esta presión y la realidad de los desafíos iniciales a menudo llevan a noches de insomnio, no por elección, sino por la carga de las responsabilidades. Los primeros meses de una start-up son los que vives con mayor ilusión. Los problemas son inevitables y lo que llega poco después le roba el sueño al emprendedor. Hace poco que leí un post de Joaquin Ayuso (co-fundador de Tuenti entre otras cosas) con el que pude identificarme al 100%. Cuenta la historia de Juan que a las 11 de la noche en la oficina ya no puede ignorar que el hecho que el Excel que pintó hace 6 meses no se va a cumplir. No tienes la sensación que te estés engañando. El primer mes en el que tienes una desviación importante del plan confías en recuperar lo perdido después del segundo. Llega el tercer mes y la cosa ha empeorado en vez de mejorar. Ya no podía cerrar los ojos. Tenía que actuar antes de que era demasiado tarde.
Pasaba noches en la cama desarrollando diferentes escenarios. Me veía haciendo las llamadas con los inversores. Las cifras no eran suficientes para conseguir financiación sin condiciones. En ninguno de mis escenarios Coguan iba a poder sobrevivir sin despedir a personas a las que ya les habías cogido cariño tras verlas todas las mañanas en la oficina. Habíamos comido juntos, celebrado las pequeñas victorias y de vez en cuando nos habíamos tomado unas cañas al final de la jornada en el bar de la esquina. Me imaginaba sus caras de decepción y cabreo que iban a tener. Mi pareja ya estaba durmiendo. Estábamos a punto de agrandar la familia. Lo que me estaba pagando como sueldo no iba a ser suficiente para los 3. Necesitaba un plan B. No quería volver a pedirles ayuda a mis padres. Iba a encontrar una manera de hacerlo. Siempre hay un camino. Mañana empezaré a pensar en opciones. Por desgracia hemos tenido que despedir 3 veces a varias personas en Coguan.
Mitos y Realidades del Emprendimiento
La percepción común sobre el emprendimiento está plagada de ideas erróneas. Aquí desglosamos algunos de los mitos más persistentes y su verdadera realidad.
| Mito | Realidad |
|---|---|
| Mito 1: Los emprendedores son millonarios y por eso empiezan. | ¡La mayoría de los emprendedores ganan menos que sus empleados en los primeros años! El éxito financiero, si llega, suele tardar mucho tiempo. Recuerdo cuando lancé mi primera startup. Todos pensaban que estaba nadando en dinero, pero la realidad era que estaba comiendo comida instantánea y durmiendo en el sofá de la oficina para ahorrar en alquiler. |
| Mito 2: Ser tu propio jefe significa libertad total. | Los emprendedores a menudo tienen múltiples «jefes» en forma de clientes, inversores y las demandas del negocio mismo. Empezando la gente me decía «¡Qué suerte tienes de ser tu propio jefe!». Poco sabían que mis «jefes» eran mis clientes, mis inversores, y ese fiel reloj que nunca dejaba de marcar las horas que pasaba trabajando. |
| Mito 3: Los emprendedores trabajan cuando quieren. | La mayoría trabaja más horas que en un empleo tradicional, a menudo 24/7, especialmente en las etapas iniciales. Emprender no es un trabajo de 9 a 5. Es un compromiso que consume tu tiempo y energía, dejando poco espacio para desconectarse. A mí me tocaba hacer el papel de múltiples empleados y responder por todo a cualquier hora. |
| Mito 4: El éxito llega de la noche a la mañana. | El éxito generalmente requiere años de trabajo duro, fracasos y aprendizaje constante. No es raro que los emprendedores tengamos que pasar por meses de varias ideas fallidas antes de encontrar la que realmente funcione, la “ganadora”. |
| Mito 5: Los emprendedores nunca fallan. | El fracaso es una parte común y valiosa del proceso emprendedor. Yo tuve muchos fracasos antes de lograr el éxito. Todos me han servido como una lección y los he tomado como una oportunidad para mejorar. Elon Musk, CEO de SpaceX y Tesla, dice que: el fracaso es una opción aquí. |
| Mito 6: Los emprendedores nacen, no se hacen. | No nací sabiendo cómo ser un empresario. Si bien ciertas características pueden ser útiles, las habilidades emprendedoras pueden aprenderse y desarrollarse con el tiempo. No necesitas haber nacido con un «gen emprendedor» para tener éxito. Bill Aulet, director del Centro Martin Trust para el emprendimiento del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), dice que emprender es algo que todos pueden hacer. |
| Mito 7: Los emprendedores deciden todo solos. | El éxito en los negocios a menudo depende de la capacidad de construir y liderar equipos fuertes. Nadie puede hacerlo todo solo, y rodearse de un equipo competente y comprometido es esencial para el éxito a largo plazo. |
| Mito 8: Los emprendedores siempre están seguros de sí mismos. | La duda y el miedo son compañeros constantes, incluso después de lograr el éxito. Es natural cuestionarse y tener incertidumbres, pero lo importante es no dejar que estas emociones te paralicen. |
| Mito 9: Una gran idea es todo lo que necesitas para tener éxito. | Que te llegue esa big idea, buenísimo, pero la ejecución es tan importante, si no más, que la idea inicial. Muchas grandes ideas fracasan debido a una mala ejecución. ¡Es más, la idea ya puede existir pero debes innovar! |
| Mito 10: El emprendimiento es para los jóvenes. | Los emprendedores exitosos vienen de todas las edades. Ser emprendedor no significa ser un adolescente o tener máximo 25 años, como se ha creído por mucho tiempo por personajes como Steve Jobs y Mark Zuckerberg que comenzaron su negocio en un garaje o en un pequeño cuarto de sus hogares. Un estudio publicado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) desmiente ese prejuicio. |
No te dejes engañar por los mitos y las percepciones erróneas. El verdadero éxito viene de la perseverancia, la adaptabilidad y la pasión por lo que haces. Recuerda, cada emprendedor tiene su propia historia y su propio camino. Emprender es una experiencia increíble, pero también es un camino lleno de desafíos que pueden desanimar a potenciales empresarios.
La Ciencia del Descanso: ¿Por qué Dormir es una Ventaja Competitiva?
Frente a estos mitos, la ciencia es clara: el sueño no es un lujo, sino un pilar fundamental para el rendimiento cognitivo y la salud del emprendedor. Cualquiera que haya pasado una noche en vela sabe los efectos que tiene sobre el cuerpo y la mente. Pero hasta hace poco no se sabía realmente cuáles eran los efectos. De acuerdo a los últimos estudios científicos, la privación del sueño es mucho peor de lo que se creía.
Actualmente la comunidad científica sostiene que la falta de sueño está relacionada con problemas de peso, problemas en la memoria, descenso de la performance en las tareas de todos los días, depresión y mal humor, incremento del riesgo de cáncer y facilidad para que surjan ciertas proteínas, como la Beta-amiloide, que facilitan la aparición del mal de Alzheimer. A pesar de esto, muchos jóvenes y jóvenes adultos creen que esforzarse de más y perder horas de sueño para ganar productividad es un buen negocio.
Hoy el consenso, de la National Sleep Foundation, indica que los recién nacidos necesitan entre 14 y 17 horas de sueño por día, mientras que los adultos mayores de 65 años demandan entre 7 y 8 horas. Sin embargo, la etapa vital más compleja, y que recibió una mayor atención por parte de los profesionales médicos, fue la adolescencia: según la Guía de la NSF, las horas de descanso para los adolescentes de entre 14 y 17 años se ubica entre 8 y 10 horas por noche, un límite más amplio que el que era aconsejado anteriormente, cuando se consideraba saludable al sueño de (en promedio) 9 horas.
El Activo Más Ignorado: Tu Cerebro Descansado
Dormir menos de 7 horas reduce hasta un 40% la capacidad de consolidar nuevos recuerdos, según investigaciones citadas por el neurocientífico Matthew Walker, uno de los mayores expertos mundiales en sueño. Para un founder que aprende constantemente -nuevas tecnologías, modelos de negocio, dinámicas de mercado- eso no es un dato curioso: es un problema operativo de primer orden. El artículo original de SuperMemo, publicado en 2012 y actualizado a lo largo de los años, sigue siendo una de las guías más completas que existen sobre la relación entre sueño y aprendizaje. Su premisa es sencilla pero poderosa: no puedes optimizar tu rendimiento cognitivo sin primero entender cómo funciona tu sueño.
El sueño no es un estado pasivo. Es el momento en que el cerebro hace su trabajo más fino: selecciona qué información vale la pena retener, refuerza conexiones neuronales y elimina desechos metabólicos acumulados durante el día.
Existen dos fases críticas para el aprendizaje:
- Sueño de ondas lentas (NREM profundo): consolida la memoria declarativa, es decir, hechos, datos, conceptos. Todo lo que estudias, lees o escuchas en un podcast durante el día se procesa aquí. Si no llegas a esta fase, esos datos simplemente no se archivan.
- Sueño REM: es la fase en la que el cerebro establece conexiones entre ideas distantes. El neurocientífico Pablo Barrecheguren subraya que el REM potencia directamente la creatividad y la resolución de problemas complejos. Investigaciones citadas por Russell Foster (Universidad de Oxford) muestran que las personas que completan sus ciclos REM generan hasta 3 veces más soluciones novedosas a problemas difíciles que las que los interrumpen.
La implicación para un founder es directa: la sesión de brainstorming del lunes por la mañana vale el triple si dormiste bien el fin de semana. No es motivación, es biología.
El Despertador: El Enemigo Silencioso de tu Rendimiento
Uno de los insights más contraintuitivos del análisis de SuperMemo -y que la neurociencia moderna respalda- es que el despertador podría estar saboteando tu rendimiento de forma sistemática. El problema no es despertarse temprano: es despertarse en el momento equivocado del ciclo de sueño. Cuando el despertador interrumpe una fase de sueño profundo o REM, el cerebro no solo pierde esa fase: el proceso de consolidación de memoria que estaba ocurriendo se corta abruptamente. Matthew Walker lo describe como sacar un archivo de la impresora a mitad del proceso: el documento queda incompleto.
El Síndrome de Fase de Sueño Retrasada (DSPS) agrava este problema. Es un trastorno circadiano donde el reloj biológico de una persona está desplazado naturalmente hacia horarios más tardíos. El Dr. Javier Albares, con más de 20 años de práctica clínica y 12.000 pacientes atendidos, lo describe como una epidemia silenciosa entre profesionales digitales: personas que se sienten perfectamente lúcidas a medianoche pero completamente torpes a las 8 AM no son vagas ni indisciplinadas -tienen un ritmo circadiano diferente al que la cultura laboral convencional exige.
Para los founders, especialmente los que trabajan en remoto o con equipos distribuidos, esta es una ventaja competitiva potencial: respetar tu cronobiología natural puede significar horas de trabajo de mayor calidad.
Cronobiología: seguir el reloj interior | En forma
El Mito de la Privación de Sueño como Señal de Compromiso
Existe una narrativa tóxica muy extendida en el ecosistema emprendedor: el founder que duerme 4 horas es más dedicado, más hambriento, más serio. Es un mito que tiene coste real. La privación de sueño crónica deteriora:
- La toma de decisiones bajo incertidumbre (exactamente lo que hace un CEO todos los días)
- La regulación emocional (crítica en negociaciones, conversaciones difíciles con el equipo, pitches de inversión)
- La creatividad (el insumo más valioso de cualquier startup en etapa temprana)
- El sistema inmune y metabólico, con impacto directo en energía sostenida a largo plazo
Walker es tajante: no existe evidencia científica de que haya personas que funcionen bien de forma crónica con menos de 6 horas. Lo que existe son personas que se adaptan tan bien a la privación que ya no perciben su propio deterioro. Eso es más peligroso, no menos.
¿Para Qué Sirven las Siestas y Cómo Usarlas Bien Como Founder?
La siesta no es un lujo mediterráneo ni una señal de falta de ambición. Es una herramienta de recuperación cognitiva respaldada por la neurociencia. Las investigaciones citadas por Barrecheguren y Walker identifican dos tipos de siesta con beneficios distintos:
- Siesta corta (10-20 minutos): reduce la fatiga acumulada, mejora el estado de alerta y la memoria de trabajo. Ideal antes de una tarde de reuniones o una sesión de deep work. La clave es no pasar de los 20 minutos para evitar entrar en sueño profundo y despertar con inercia del sueño.
- Siesta de 90 minutos: completa un ciclo completo de sueño. Tiene beneficios similares al sueño nocturno para la consolidación de memoria. Útil en situaciones de déficit acumulado, no como hábito diario.
Para founders con agendas comprimidas, la siesta de 15-20 minutos post-almuerzo puede ser la intervención de mayor retorno por unidad de tiempo disponible.
Hábitos de Sueño de Líderes Exitosos: ¿Hay un Patrón?
Dormir ocho horas no va con algunos de los mayores directivos y líderes del mundo. Raro es el caso en el que dediquen un tercio del día a descansar. Para unos el hecho de dormir ya es perder tiempo.
- Donald Trump: El presidente de los Estados Unidos se ha caracterizado siempre por ser un empresario que vive sus negocios. Y por años lo ha hecho al máximo, con apenas tres o cuatro horas de sueño al día. Ahora, como mandamás, duerme algo más, cinco horas. A las cinco se levanta, come, lee la prensa y ve algo la tele para ponerse al día. “Paso unas ocho o diez horas en ambas compañías. No duermo mucho, pero es suficiente”, confesó en una entrevista. Eso deja un máximo de seis horas para dormir, si es que no las dedica al ocio...
- Indra Nooyi: La presidenta y consejera delegada del imperio Pepsico, Indra Nooyi, apenas duerme cuatro horas al día, según informa CNN Money. Ahora pilotando una compañía que facturó más de 53.000 millones en el último año, Nooyi empezó su carrera desde abajo. Mientras estudiaba en Yale trabajaba en el turno de noche -de doce a cinco de la madrugada- en una recepción. De día estudiaba.
- Richard Branson: El fundador de Virgin se va a la cama a medianoche y a las cinco o seis ya está en pie. La matriz del grupo cuenta con unas 400 compañías bajo su paraguas. Hay mucho que vigilar.
Cada cual marca su ritmo. ¿Hace falta dormir poco para triunfar? Según datos recogidos por Forbes, Bill Gates, creador de Microsoft, disfruta un poco más de su cama, con al menos siete horas de descanso. Jeff Bezos, el genio detrás de Amazon, es otro de los que duerme siete horas, levantándose a las cinco de la mañana. Elon Musk, al frente de Tesla, opta por algo menos y duerme seis horas. Entre los líderes políticos también hay alguno que dedica poco a dormir. La canciller alemana Angela Merkel reposa cuatro horas entre semana -explica BBC- y los fines de semana intenta recuperar horas de sueño ahorradas.
Uno de los mitos alrededor de los CEO de las empresas de tecnología (y de otras industrias también), más importantes gira alrededor de que, en general, se trata de individuos que duermen poco. Pero, ¿qué dice la ciencia en torno al tema? Un estudio reciente del psicólogo de la London School of Economics, Satoshi Kanazawa, expone que existen dos tipos de personas, diurnas y nocturnas, que se comportan como tal basados en algo científicamente llamado “ritmo circadiano”. Pero volviendo al ejemplo de los CEO, estamos frente a un tipo de personalidad que altera esa naturaleza circadiana. Las personas nocturnas, o también conocidas como “aves nocturnas”, tienen ciclos circadianos más largos de lo habitual. Desplazan sus periodos de tiempo hacia la noche, y tienen una necesidad intrínseca de aprovechar esos espacios en lo que, por cierto, desarrollan sus mejores y más creativas ideas. En contraste, las personas con un ciclo circadiano adelantado, se levantan espontáneamente entre las 5 y las 6 de la mañana, y muy rara vez se acostarán después de las 11 de la noche.
¿Es entonces, el levantarse temprano, y dormir poco, el secreto de los CEO más exitosos? La respuesta contundente es que no. No sólo por lo que Nadella, o algún otro ejecutivo comparta sobre sus hábitos, sino por lo que la ciencia nos dice. Tomando esto en cuenta es probable que quizá la “receta” de dormir poco, y levantarse temprano, sea todo lo opuesto al secreto para ser más productivo. En contraste, las personas diurnas suelen ser más ordenadas y es poco habitual que desarrollen trastornos de personalidad como adicciones o depresiones.
Estrategias para Optimizar tu Sueño y Rendimiento
Entender la ciencia detrás del sueño es el primer paso, pero aplicarla requiere acciones concretas para mejorar tu rendimiento y el de tu startup.
- Audita tu sueño real: Durante 7 días, registra a qué hora te duermes realmente (no cuándo te metes en cama) y a qué hora despiertas. La diferencia entre ambos es tu sueño real. Si está consistentemente por debajo de 7 horas, tienes un problema de rendimiento, no solo de salud. Herramientas como SleepChart (de SuperMemo), apps como Rise Science o los anillos Oura pueden ayudarte a monitorear y visualizar tus patrones de sueño REM, profundo y circadiano.
- Negocia tu horario de trabajo según tu cronotipo: Si eres un cronobiológico nocturno y puedes trabajar en remoto, organiza tus bloques de deep work en las horas en que tu cerebro está naturalmente en pico. No te fuerces a las 9 AM si tu ventana de máximo rendimiento cognitivo es a mediodía.
- Introduce una siesta estratégica: 15-20 minutos entre las 13:00 y las 15:00. Si no puedes dormir, el solo hecho de cerrar los ojos y reducir la estimulación reduce la fatiga cognitiva.
- Diseña tus reuniones más importantes fuera del valle de somnolencia: Entre las 14:00 y las 16:00, la mayoría de personas tienen un valle circadiano natural. Esas no son las horas para tu pitch más importante ni para tomar decisiones irreversibles.
- Protege el sueño de tu equipo como política de empresa: Los equipos que normalizan el work-after-midnight como señal de compromiso están acumulando deuda cognitiva colectiva. La productividad real se mide en outputs de calidad, no en horas de pantalla.
Este no es un artículo sobre bienestar en sentido abstracto. Es sobre rendimiento operativo. En el ecosistema emprendedor de España y Latinoamérica, donde los recursos suelen ser más escasos que en Silicon Valley, la optimización del capital humano es proporcionalmente más importante. Un equipo pequeño que opera con sueño óptimo toma mejores decisiones, itera más rápido y comete menos errores costosos que un equipo grande que opera en déficit crónico.
Barrecheguren y Albares coinciden en que la epidemia de insomnio y ritmos circadianos alterados está especialmente extendida entre profesionales digitales de 28 a 45 años -exactamente el rango de edad de la mayoría de founders activos. La exposición nocturna a pantallas, la ansiedad por el desempeño del negocio y los horarios de reuniones con equipos en otras zonas horarias son factores que agravan el problema. La buena noticia: son factores modificables.
