Empresarios que Fracasaron Antes de Triunfar: Historias Inspiradoras
El sueño americano, o más bien, el sueño universal, de ascender en la escala socioeconómica, ha sido una fuerza impulsora a lo largo de la historia. Numerosas historias de individuos que, partiendo de la pobreza, lograron construir imperios empresariales, demuestran que la perseverancia, la inteligencia y la oportunidad pueden superar las barreras sociales y económicas. Hoy todas sus ideas son consideradas exitosas y su sombre es sinónimo de liderazgo, buenas ideas y éxito, pero los cuatro tuvieron obstáculos por el camino y fracasaron. Son los ejemplos perfectos de por qué el fracaso nunca debe detenerte para cumplir tu visión.
Los comienzos siempre son difíciles, eso es un hecho que todos los emprendedores deben conocer. Sin embargo, las dificultades que se presenten al principio de tu carrera profesional no deben desanimarte, porque hasta los emprendedores más exitosos han tenido sus fracasos previos. Hoy te contamos los errores que cometieron algunos de los empresarios más célebres de la historia.
Incluso las personas con más éxito se enfrentan con un espectro del fracaso. La cuestión es si podemos aprender del mismo.
En su discurso de graduación de 2008 en la Universidad de Harvard, la autora de Harry Potter, J. K. Rowling, afirmó: “Es imposible vivir sin fracasar en algo, a no ser que vivas con tanta cautela que sea como si no hubieras vivido, en cuyo caso fracasas por defecto”.
Son tantos los empresarios conocidos que fracasaron antes de tener éxito, o que fracasaron en algo después de haberlo tenido, que aprender del fracaso es una regla cardinal del espíritu empresarial. La diferencia entre un mal empresario y uno bueno no es el fracaso, sino permitir que el fracaso te hunda o te enseñe. El orador motivacional Dennis Waitley dijo: “El fracaso debe ser nuestro maestro, no nuestro enterrador. El fracaso es un retraso, no una derrota. Es un desvío temporal, no un callejón sin salida. El fracaso es algo que sólo podemos evitar no diciendo nada, no haciendo nada y no siendo nada”. El riesgo es inevitable en un mundo siempre cambiante e incierto. No se puede evitar el fracaso tratando de evitar el riesgo. Simplemente fracasarás en el esfuerzo y reducirás tus posibilidades de éxito.
El empresario reúne los factores de producción en el presente y espera que sus decisiones sean validadas por las futuras condiciones del mercado que prevé. Pero ni siquiera el ser humano más inteligente lo sabe todo sobre el mañana que aún no ha ocurrido. El riesgo de fracaso es inherente a cualquier inversión en un futuro incierto.
Como su padre antes que él, el fabricante de caramelos Milton Hershey fracasó varias veces antes de prosperar. También lo hizo el dibujante, cineasta y pionero de los parques temáticos Walt Disney. Como buenos empresarios, no se rindieron. Aprendieron y perseveraron.
Entre las razones del fracaso se encuentran la mala planificación o la mala ejecución de un plan, la infracapitalización, la mala gestión de las personas, el pésimo marketing, innovación demasiado lenta, subestimación de la competencia, el sentirse abrumado por los imprevistos o, simplemente, el no haber aprendido de los fracasos anteriores.
Se puede fracasar porque no se pensó lo suficientemente en grande. Se puede fracasar porque se pensó demasiado en grande. Y puedes fracasar por cualquier número de razones y tamaños intermedios.
Este extracto del discurso de Theodore Roosevelt de abril de 1910 en Paris, “El hombre en la arena“, me proporciona la transición perfecta para el resto de este ensayo:
No es el crítico el que cuenta; no es el hombre que señala cómo tropieza el hombre fuerte, o dónde podría haberlo hecho mejor el hacedor de las hazañas. El mérito es del hombre que está realmente en la arena, cuyo rostro está marcado por el polvo y el sudor y la sangre; que se esfuerza con valentía; que se equivoca, que se queda corto una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y carencia; pero que se esfuerza realmente por hacer las obras; que conoce los grandes entusiasmos, las grandes devociones; que se gasta en una causa digna; que en el mejor de los casos conoce al final el triunfo de la alta realización, y que en el peor de los casos, si fracasa, al menos fracasa atreviéndose mucho, de modo que su lugar nunca será el de esas almas frías y tímidas que no conocen la victoria ni la derrota.
Theodore Roosevelt
No tengas miedo al fracaso. Prepárate para aprender de él. No dejes de arriesgarte porque tengas miedo de que el sueño no tenga éxito. Si el miedo al fracaso fuera lo único que necesitara el ser humano para no actuar, ¿no seguiríamos viviendo en cuevas? Cuando grandes hombres como Ford y Ludwig se arriesgan a lo grande, eso inspira a otros a arriesgarse también, a lo grande y a lo pequeño.
Los Fracasos de los Empresarios Más Famosos
A continuación, exploraremos las historias de algunos empresarios que, a pesar de enfrentar reveses significativos, lograron construir imperios y dejar una huella imborrable en el mundo:
Mary Kay Ash: De la Frustración al Imperio Cosmético
Mary Kay Ash decidió abandonar una empresa donde no era valorada y buscó la manera de sentirse satisfecha con su vida profesional creando la compañía de sus sueños. Fue vendedora de éxito en las diferentes compañías para las que trabajó. Nunca fue reconocida por sus compañeros y cansada de sentirse infravalorada por ser mujer decidió retirarse y escribir un libro con la intención de ayudar a otras mujeres de negocios atrapadas en un mundo de hombres.
Al releer su obra se percató de que había diseñado el plan de marketing de la compañía de sus sueños. factura 4.000 millones de dólares al año y sus productos se venden en más de 35 mercados de todo el mundo. Mary Kay Ash decidió abandonar una empresa donde no era valorada y buscó la manera de sentirse satisfecha con su vida profesional creando la compañía de sus sueños. “Caemos para tener éxito”.“No te limites a ti mismo. Muchas personas se limitan a lo que piensan que pueden hacer. Puedes ir tan lejos como tu mente te permita. Puedes conseguir lo que creas, recuérdalo“.
Mary Kay Ash en una convención de Mary Kay en los años 70.
Walt Disney: Superando el Rechazo para Crear Magia
Poco conocido es el extenso currículum de fracasos estrepitosos del padre de Mickey Mouse. Antes de convertirse en pionero de la animación cinematográfica, Disney sufrió varios reveses en su vida profesional. Incluso llegaron a despedirle de su trabajo como ilustrador de un periódico por ser falto de imaginación.
Formó varios negocios propios y cuando por fin empezaba a ver la luz del éxito le robaron los derechos sobre su primer personaje animado reconocido, el Oswald The Lucky Rabbit. Tras años luchando por ganarse la vida con su talento de animador, finalmente Walt Disney arriesgó todos sus ahorros en la producción del primer largometraje animado, Blancanieves. Esta decisión le catapultó al éxito definitivo. Demostró que aquellos que no se rinden y persiguen sus sueños hasta el final se ganan un hueco en el muro del éxito profesional.
“Si puedes soñarlo puedes hacerlo, recuerda que todo esto comenzó con un ratón”.“Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te llevará a donde quieres llegar mañana”.
Walt Disney en 1954.
Abraham Lincoln: La Perseverancia en la Política
El decimosexto presidente de los Estados Unidos, mundialmente conocido por su lucha contra la esclavitud en Norteamérica, tuvo que pelear mucho por defender sus ideales y que estos calaran en los votantes antes de convertirse en un icono político mundial. Lincoln llegó incluso a declararse en bancarrota con 35 años de edad. Sin embargo, nunca se dio por vencido y tras muchos debates y candidaturas desestimadas en 1860 fue elegido Presidente de los Estados Unidos de América. Creía en sus principios ciegamente y en la utilidad de los mismos para su país. Peleó hasta que logró alcanzar la meta más alta de su carrera.
“Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.”
Abraham Lincoln
Henry Ford: La Visión de un Automóvil para Todos
Logró, en 1896, crear un artilugio de cuatro ruedas impulsado por pequeños motores. Esta innovadora idea atrajo a empresarios del mundo automovilístico con el objetivo de desarrollar la idea y crear una empresa de fabricación de automóviles. La idea fue un fracaso. No consiguieron fabricar con éxito ni un solo vehículo. Por eso, Henry Ford fue expulsado de la asociación. No se rindió y persistió en la idea de que un día sería capaz de producir y vender automóviles.
Henry Ford en 1919.
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José Elías: De una Caseta de Lata a Multimillonario
Hasta hace unos meses, la historia de José Elías pasaba desapercibida para toda España. Sin embargo, el emprendedor es una de las 30 personas más ricas del país, con una fortuna que ronda los 700 millones de euros. Aunque ahora es un emprendedor de éxito, los orígenes de José Elías son de lo más humildes. El multimillonario nació en 1976 en Badalona, y de niño llegó a vivir en una caseta de lata. Así, José Elías se vio obligado a trabajar para ayudar en casa desde los 15 años, haciendo chapuzas en casas y comerciando con algunos artículos de estraperlo.
Su primer gran negocio surgió cuando terminaba la carrera de Ingeniería Industrial, cuando se encargó de organizar las orlas de su promoción. El principal negocio de José Elías surge en 2009, cuando funda Orus Energía SL. Pero una de las claves del fulgurante éxito de José Elías es su olfato para la inversión. Tal y como él mismo explica, su principal negocio consiste en “comprar y vender empresas que valen cierto dinero; yo con mi equipo hacemos que valgan más”. Uno de sus últimos negocios es La Sirena, la cadena de tiendas de congelados por la que en 2021 pagó 100 millones de euros.
José Elías
Oprah Winfrey: De la Pobreza a la Reina de los Medios
Esta magnate de los medios y súper estrella de la televisión requiere poca presentación. Fue varias veces ganadora del Premio Emmy por su programa The Oprah Winfrey Show, el programa de entrevistas más visto en la historia de la televisión. Además es una influyente crítica de libros, actriz nominada a un Premio Óscar, y editora de su propia revista. Según la revista Forbes, fue la persona afroamericana más rica del siglo XX y la única de origen negro en poseer, en el mundo, más de mil millones de dólares durante tres años consecutivos.
Winfrey nació en 1954 y fue criada por su madre soltera en un área rural del estado de Misisipi. Sus primeros años no fueron fáciles, pasando por una agresión sexual y un embarazo a los 14 años. Pero sus habilidades comunicativas le abrieron las puertas de una radio en Tennessee y desde allí catapultó su éxito hasta lo más alto con su propio programa de televisión The Oprah Winfrey Show.
Oprah Winfrey en 2014.
Otros Ejemplos de Resiliencia Empresarial
Además de los ya mencionados, existen innumerables ejemplos de individuos que, a pesar de enfrentar la adversidad, lograron alcanzar el éxito en diversos campos. Aquí hay algunos ejemplos:
- Amancio Ortega: De un pequeño pueblo en España a fundar Inditex, el gigante de la moda.
- Howard Schultz: Creció en Brooklyn y transformó Starbucks en una marca global.
- Steve Jobs: Hijo de inmigrantes, revolucionó la tecnología con Apple.
Más historias de fracasos y éxitos
- Bill Gates: Su primer negocio, Traf-O-Data, una empresa de recogida de datos del tráfico para generar informes con ellos, no tuvo nada de éxito. Sin embargo, le sirvió a Gates para aprender bastante sobre software y fundar Microsoft años más tarde.
- Harland David Sanders: La franquicia Kentucky Fried Chicken (KFC) es una de las más conocidas en todo el mundo a pesar de que, años antes de conseguir el éxito, estuvo en bancarrota. Aun así, Sanders siguió confiando en su negocio y en sus deliciosas recetas de pollo.
- Anita Roddick: El local en el que estableció la tienda se encontraba muy próximo a dos empresas del sector funerario que se opusieron al nombre del negocio de Anita. La reacción de la emprendedora fue contar su historia en un pequeño periódico y ello le generó una cantidad de visitas inesperadas a The Body Shop.
- J.K. Rowling: Antes de publicar una de las sagas más populares de la historia se encontraba en paro y ahora es una de las escritoras más famosas de su generación. Además, inicialmente las novelas sobre el joven mago fueron rechazadas para publicar por varias editoriales.
- Nick Woodman: Inició su aventura emprendedora con una empresa de marketing ‘online’: Funbug. La compañía, que vio la luz en el año 2000, no tardó en cerrar afectada por el estallido de la burbuja puntocom. Durante este retiro, se dio cuenta de las dificultades que tenían los surfistas como él para fotografiar sus movimientos en el agua. Este problema fue el origen de lo que acabaría convirtiéndose en GoPro.
Factores Clave del Éxito
Estas historias comparten algunos factores comunes que contribuyeron al éxito:
- Resiliencia: La capacidad de superar obstáculos y aprender de los fracasos.
- Visión: Una idea clara de lo que se quiere lograr y la determinación para perseguirla.
- Trabajo duro: La dedicación y el esfuerzo constante son esenciales.
Toma nota de las historias de estos cuatro emprendedores. Hoy todas sus ideas son consideradas exitosas y su sombre es sinónimo de liderazgo, buenas ideas y éxito, pero los cuatro tuvieron obstáculos por el camino y fracasaron. Son los ejemplos perfectos de por qué el fracaso nunca debe detenerte para cumplir tu visión.
Empresas que Fracasaron y se Levantaron
El mundo de los negocios está lleno de historias de éxito rotundo, pero lo que muchas veces no se cuenta es la cantidad de fracasos y obstáculos que estas empresas superaron antes de alcanzar su posición actual.
Pero, ¿qué tienen en común todas ellas?
- Apple: En los años 90, Apple enfrentó serias dificultades financieras y estaba al borde de la quiebra. El regreso de Steve Jobs en 1997 fue el punto de inflexión.
- Starbucks: A principios de los 80, la empresa estaba perdiendo dinero y cerrando sucursales. Schultz cambió el enfoque hacia la creación de un espacio comunitario en lugar de solo vender café.
- Disney: Los inicios de la empresa fueron extremadamente difíciles. La persistencia de Walt Disney y su capacidad para visualizar más allá de lo obvio fueron esenciales.
- Netflix: Comenzó en 1997 como una pequeña empresa de alquiler de DVDs por correo. Reinventaron su modelo de negocio apostando por el streaming y la creación de contenido original.
- Amazon: Comenzó como una librería online en 1994. Bezos nunca dejó de invertir en el futuro.
- WhatsApp: Decidieron pivotar completamente y concentrarse en la mensajería rápida y en tiempo real.
- Lego: A principios de los años 2000, Lego estaba enfrentando una crisis financiera. La reinvención de Lego vino con el enfoque en los videojuegos, películas y licencias de marcas populares como Star Wars y Harry Potter.
Si algo nos enseñan estos casos es que, detrás de cada gran éxito, existe una historia de dificultades, caídas y, sobre todo, perseverancia.
Empresas que Alcanzaron la Gloria y Fracasaron
Sin embargo, hay empresas muy conocidas que no lograron salir de sus baches:
- Blockbuster
- Kodak
- Polaroid
- Toys R Us
- MySpace
- Marsans
- Fagor
- Pegaso
- Air Madrid
- Clesa
Nunca hay garantías para las empresas que alcanzaron la gloria en un determinado momento, porque siempre puede haber situaciones que terminen catapultándolas al fracaso.
El Fracaso como Oportunidad de Aprendizaje
En el mundo de las empresas cuando alguien comete un error todos corren a ponerse a cubierto. En Microsoft trato de poner fin a esa forma de pensar. Celebrar el éxito está bien, pero es aún más importante enfrentarse a las lecciones que ofrecen los fracasos. La forma en que una compañía se enfrenta a sus fallos determina si será capaz de sacar lo mejor de su gente y sus ideas, y de cuán efectiva será su respuesta ante los cambios”.
Woody Allen: “Si no estás fracasando constantemente es una señal de que no estás haciendo absolutamente nada innovador”.
Expectativas vs Realidad
La Importancia de la Persistencia
“El éxito no reside en vencer, sino en no desanimarse nunca”.
“He fallado más de 9.000 lanzamientos en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces he sido elegido para un tiro a canasta decisivo y he fallado. He fracasado una, y otra, y otra vez durante toda mi vida. Y esta es la razón por la que he tenido éxito”.
“No es el crítico lo que cuenta, ni el que señala con el dedo al hombre fuerte cuando tropieza o el que indica en qué cuestiones quien hace las cosas podría haberlas hecho mejor. El mérito recae exclusivamente en el hombre que se encuentra en la arena, aquel cuyo rostro está manchado de polvo, sudor y sangre, el que lucha con valentía, el que se equivoca y falla el golpe una y otra vez, porque no hay esfuerzo sin error y sin limitaciones. El que cuenta es el que lucha por llevar a cabo las acciones, el que conoce los grandes entusiasmos, las grandes devociones, el que agota sus fuerzas en defensa de una causa noble, el que, si tiene suerte, saborea el triunfo de los grandes logros y si no la tiene y falla, fracasa al menos atreviéndose al mayor riesgo, de modo que nunca ocupará el lugar reservado a esas almas frías y tímidas que ignoran tanto la victoria como la derrota”.
Después de que varios talibanes atentasen contra ella en 2009, cuando solo tenía once años, continuó su misión, imparable. “Tenía dos opciones. La primera era permanecer en silencio y esperar a que, tarde o temprano, me matasen. La segunda era alzar mi voz y que me matasen”, dijo durante su discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz en 2014, a los diecisiete años. “Los terroristas trataron de detenernos y nos atacaron, a mi y a mis amigas, mientras íbamos en autobús al colegio en 2012, pero ni sus balas ni sus ideas lograron ganar”.
“Mis profesores nunca creyeron que fuese a ser diseñadora, ya que no sabía ni hacer arreglos”.
