Empresarios Japoneses Famosos: Una Mirada a los Líderes Empresariales de Japón
¿Buscando las empresas japonesas más populares? ¡Llegaste al lugar indicado! Conocer las más importantes es la base. Y tú, ¿conocías cuáles son las mejores empresas japonesas?
En este artículo, exploraremos a fondo el mundo de los negocios en Japón, destacando a los empresarios más influyentes y las empresas más grandes que están marcando la pauta a nivel mundial. Desde gigantes de la tecnología hasta líderes de la industria automotriz, descubriremos qué los impulsa y cómo han logrado el éxito en un mercado tan competitivo.
Takemitsu Takizaki: El Ascenso de un Innovador
Takemitsu Takizaki, de 76 años, se ha convertido esta semana en la persona más rica de todo Japón. Este empresario es ahora el presidente honorario y controla el 21% de la compañía Keyence, que desarrolla, produce y vende sensores, lectores de códigos de barras, marcadores láser, impresoras de inyección de tinta y microscopios digitales, entre otros productos, que se utilizan en la automatización de las líneas de montaje de las fábricas.
Fundó la compañía en 1974 y su objetivo no ha sido comercializar productos que el mercado exige, sino crear cosas que el consumidor aún no sabe que quiere.Keyence parece el negocio más aburrido del mundo. Sin embargo, esta compañía de Osaka es un monstruo empresarial que lleva aumentado sus ganancias año tras año y que, además, se ha visto beneficiada durante la pandemia. La necesidad de evitar el contacto por el coronavirus impulsó un auge del mercado de la robótica.
Uno de los grandes secretos de Keyence es, en parte, porque subcontrata la producción: envía materias primas a los proveedores de componentes, luego recoge esos componentes y los envía a los ensambladores antes de realizar las inspecciones finales, cuenta The Financial Times.
Con una fortuna estimada de 38.200 millones de dólares, el de Takizaki es uno de los mejores ejemplos de meritocracia en Japón, en referencia al modelo salarial que implanta a sus empleados. Tal es así que en Keyence, el empleado medio tiene 36 años y está ganando un sueldo anual de 170.000 dólares, siendo éstos los salarios mejor pagados del país.
Para colmo, buena parte de la fortuna de Takizaki se ha visto aumentada después de que las acciones de Keyence casi se duplicaron, un 96%, desde el comienzo de 2020 hasta el pasado lunes, lo que le otorga a la compañía un valor de mercado de aproximadamente 167.000 millones de dólares, siendo la segunda firma actual más grande de Japón tras Toyota, según informa Bloomberg.
Las acciones de Keyence subieron la semana pasada después de ser anunciada como uno de los tres valores que Nikkei añadirá al índice de referencia Nikkei 225 el 1 de octubre, junto con Nintendo y el fabricante de componentes electrónicos Murata.
Takemitsu Takizaki, el innovador detrás de Keyence
Los Más Ricos de Japón
Takemitsu Takizaki ha pasado de contar con una fortuna de 7.600 millones de dólares en 2015 a 38.200 millones de dólares en 2021, aumentando este año en 5.900 millones de dólares su patrimonio y convirtiéndose en la persona más rica de Japón y novena de toda Asia. En segundo lugar se encuentra Tadashi Yanai, presidente de Fast Retailing, dueño de la popular marca de ropa Uniqlo, con un patrimonio de 35.000 millones de dólares.
"Es probable que este posicionamiento se mantenga por un tiempo", dijo Mitsushige Akino, un alto ejecutivo de Ichiyoshi Asset Management Co. en Tokio sobre la clasificación actual de la riqueza en el país. En este sentido, el analista de Bloomberg Intelligence, Takeshi Kitaura, indicó que se mantiene optimista sobre las perspectivas de la empresa, señalando que más del 40% de los ingresos de la compañía todavía provienen de Japón.
Masayoshi Son: El Visionario de Softbank
Masayoshi Son (ES)
No es Bill Gates, ni Steve Jobs, ni mucho menos Mark Zuckerberg o Elon Musk. Ellos se llevan todos los focos. Aun así, Masayoshi Son, CEO y fundador de Softbank, es uno de los grandes emprendedores tecnológicos de la historia y sin él no se entienden el éxito de Uber, Slack o Alibaba.
Ganó, con solo 21 años, su primer millón de dólares vendiendo su startup a Sharp. Es verdad que Son no se ha divertido mucho en los últimos dos años. Aunque los rumores sobre su inverosímil modelo de negocio llevaban meses circulando, fue en septiembre cuando se canceló su salida a Bolsa y le dejó un boquete de más de 4.500 millones de dólares a su principal accionista, Softbank, que cerró su ejercicio fiscal en marzo con unas pérdidas de casi 13.000 millones.
Aquellos fueron los primeros números rojos en 15 años. Perdió 4.500 millones de dólares con WeWorkEl estallido de la crisis pandémica fue la siguiente vuelta de tuerca para Son. Cada vez eran más los que cuestionaban su legendario olfato y algunos de sus inversores de referencia (por ejemplo, los saudíes y los jeques de Abu Dhabi) frenaron sus inversiones. Querían saber si éste era su final.
La acciones de Softbank se desplomaron a la mitad de su valor en marzo y no recuperaron y superaron las cifras de febrero hasta julio. Son respondió apostando (y perdiendo ) con algunos derivados financieros de alto riesgo, anunciando un fondo para emprendedores ‘de color’ de 100 millones de dólares en medio de las protestas por la brutalidad policial contra George Floyd, revolucionando su consejo de administración para apuntalar su independencia y, sobre todo, vendiendo miles de millones en activos para mantenerse a flote.
Todo ello ha hecho que recupere los beneficios y la confianza del mercado: los títulos de Softbank no habían valido tanto desde hace más de dos décadas. Jack Ma, el fundador del gigante chino y amigo de Son, abandonó su sillón del consejo de Softbank en junio, y muchos vieron el final de una era. El japonés compró un 34% de Alibaba por 20 millones de dólares en el el año 2000. Solo 14 años después sus títulos ya valían 50.000 millones.
¿Pero de qué era estamos hablando y qué nos dice del relativamente desconocido emprendedor japonés? Para empezar, como apunta astutamente un analista de TechCrunch, Jack Ma, que también es miembro del Partido Comunista chino y muy próximo al presidente Xi Jinping, se ha convertido en la imagen del éxito y el nuevo poder de su país justo en un momento en el que la opinión de los americanos y de su Gobierno ha virado, radicalmente, en contra de Pekín.
Masayoshi Son, el visionario de Softbank
En los últimos tres años, Donald Trump le ha declarado la guerra comercial porque la considera una amenaza para los empleos y la prosperidad de las clase media, y Biden no se ha comprometido a retirar sus medidas. Además, el ascenso de las grandes tecnológicas chinas asusta a los estadounidenses, que también desconfían de la forma en la que la segunda potencia mundial ha gestionado la pandemia.
Masayoshi Son no solo ha sobrevivido a estas tensiones geopolíticas para salvar su negocio. Arabia Saudí era el mayor inversor de uno de los principales vehículos financieros de Son, el Vision Fund, en el que había ‘volcado’ hasta 45.000 millones de dólares. De todos modos, las relaciones entre Riad y Softbank siguieron siendo muy estrechas. El mismo mes que dio explicaciones, noviembre de 2018, cerró un negocio fotovoltaico en tierras saudíes por más de 1.000 millones de dólares.
En 2020, Yasir O. Al-Rumayyan, el representante saudí en Softbank, abandonó su consejo de administración fundamentalmente porque, como sucedía con otros consejeros, su proximidad con Son era tal que algunos inversores podían dudar de su independencia como supervisor.
Gracias a su éxito en China y al apoyo de los saudíes, en los últimos 20 años, el CEO y fundador de Softbank se ha coronado como un legendario cazador y creador de unicornios. Alibaba era una pequeña empresa en 2000 y se ha convertido en un imperio. Se puede decir algo parecido de otras apuestas de Son como Uber, Slack o la gigantesca plataforma de comercio electrónico india Flipkart, que vendió hace pocos años a Walmart.
Sin embargo, como muestran el ejemplo de WeWork -y de la inmobiliaria Compass-, también hubo unicornios que le salieron rana… y las crisis reputacionales de Uber han puesto en serio peligro la compañía y limitado su crecimiento. Concretamente, perdió 75.000 millones de dólares y la valoración de cada título de Softbank pasó de superar los 10.000 yenes en el año 2000 a hundirse hasta los 150 yenes en 2002. Antes de la debacle, había llegado a ser el octavo hombre más rico del mundo. Entonces también fueron muchos los que lo dieron por acabado.
Pocos meses antes de crac, el emprendedor aseguraba, ante la incredulidad de analistas y periodistas especializados, que la revolución de internet sería todavía más abrumadora que la del ordenador personal. Aquello sonaba bastante asombroso viniendo de alguien que se había hecho rico, sobre todo, gracias al rugido del PC a partir de los ochenta y que, hasta mediados de los noventa, había concentrado sus inversiones en la distribución y comercialización de software para ordenadores personales, la organización de ferias de informática (Comdex, en Las Vegas, es un buen ejemplo) y la publicación de revistas vinculadas con los PC.
En 1995, la fortuna de Son, que no había cumplido los 40 años, ya superaba los 1.500 millones de dólares. Un año después, adquirió una participación mayoritaria en Yahoo! y empezó a ligar su carrera al ‘boom’ de internet. Y aquello lo había conseguido, en parte, haciendo de puente entre las empresas japonesas y las estadounidenses.
Y eso fue después de haber fracasado con una alianza entre Business Land, Toshiba, Canon, Sony y Fujitsu. Es decir, lo recibían los hombres más poderosos de Japón y lo valoraban lo suficiente como para perdonarle fracasos millonarios. Y, además, se los perdonaban en una cultura donde la juventud estaba severamente penalizada y se menospreciaba a las personas de origen coreano. Masayoshi Son había nacido en 1957 en un pequeño pueblo de la isla de Kyushu, en el sur de Japón, pero sus abuelos provenían de Corea y sus padres no tuvieron durante un tiempo ni siquiera papeles.
Más adelante, se cambiaron el apellido para evitar la discriminación: no me llaméis Son; llamadme Yasumoto. A los 16 años, el joven Masayoshi contaba con medios suficientes para mudarse a los Estados Unidos y se matriculó en una escuela de California. Comenzó a usar su auténtico apellido. En los ochenta, y justo en el momento en el que Japón parecía que se iba a ‘comer’ a Estados Unidos y que los gigantes tecnológicos del futuro tendrían apellido nipón, Son volvió a ganar otro millón de dólares importando máquinas de videojuegos usadas de Japón, a crédito, e instalándolas en dormitorios y restaurantes.
Toyota: Un Gigante Automotriz con Historia
Toyota es una marca líder en automoción. Esta compañía se dedica a la manufactura de vehículos y sus coches destacan en el mercado automovilístico a nivel internacional. Es una de las empresas fabricantes de coches más grandes de Japón y te sorprenderá saber que la historia de Toyota no es nueva: se remonta a los años 20. La historia de Toyota comienza en los años 20 y se remonta al fundador de la marca: Sakichi Toyoda. Toyoda inventó un telar automático llamado «Toyota Model G».
A partir de este primer modelo, construyó una serie de telares automáticos industriales que resultaron ser todo un éxito. La compañía original la fundó Sakichi Toyoda en 1926. Pero fue su hijo mayor, Kiichiro, quien creó la división automovilística, la Toyota Motor Company. En 1933, Kiichiro Toyoda comenzó sus investigaciones con motores de gasolina pequeños. Tres años más tarde creó el departamento de Automatic Loom Works. En 1935, la compañía fabricó el primer camión, el Toyota G1.
En 1936 nació el icónico logo, que está muy ligado a la historia de Toyota. Para la creación del logo, la compañía convocó a un concurso público al que se apuntaron más de 27.000 personas. El logo puede identificarse en todo el mundo gracias a sus tres óvalos: dos centrales y perpendiculares que forman un eslabón de cadena. Este logo no sólo representa la letra «T» de la compañía; también representa la relación de confianza entre el propietario del vehículo y la marca. Aunque ha recibido variaciones en el color, el logo sigue siendo el mismo desde 1936.
Un año más tarde, en 1937, nacía el primer coche de producción de la marca: el AA Sedan. Este mismo año, Toyota se estableció, de forma oficial, como una marca independiente.
El icónico logo de Toyota
Es importante destacar dentro de la historia de Toyota, que durante la Segunda Guerra Mundial, la compañía participó activamente con la producción de camiones para el ejército japonés. Hay que resaltar que para la fabricación de estos camiones, Toyota utilizó pocos componentes, así como piezas básicas. Durante este período, los camiones contaban con un único faro delantero en la parte media. Por suerte para Toyota, la Segunda Guerra concluyó antes de que se llevara a cabo un bombardeo sobre las fábricas centrales de la compañía.
Cinco años después de que la guerra terminara, Toyota abrió su primera fábrica de producción en la localidad de Koromo-cho. La fábrica recibió el nombre de Honsha. Pero el período de estabilidad tras la guerra sería sólo algo temporal, pues en 1955 Toyota se enfrentó a una fuerte crisis financiera. En 1957, sin embargo, Toyota estaba lista para lanzar al mercado la serie Toyopet. Esta icónica serie estuvo formada por tres modelos: Crown, Master y Deluxe. Es con el modelo Toyopet Crown cuando Toyota comienza a expandir sus horizontes. Y es que los primeros prototipos del Crown fueron exportados a Estados Unidos y se considera como la primera importación de vehículos japoneses a territorio americano.
Durante la década de los 60, el auge de Toyota continúa. Además de comenzar a operar en la fábrica Motomachi de Japón, la compañía alcanza la manufactura de un millón de unidades su país de origen. En 1966, la compañía también ganó el premio Deming Application por sus excelentes controles de calidad y, el año siguiente, salía a la venta el Toyota Corolla. ¡Este es el automóvil más vendido en el mundo!
A principios de la década de los 80, la compañía se mete en el negocio de las casas prefabricadas y, en 1984, nace Toyota Motor Corporation. Esta es la empresa tal y como la conocemos hoy en día y surge de la fusión entre Toyota Motor Co. Antes de que la década concluya, Toyota firma una cuerdo con General Motors para fabricar vehículos de forma conjunta en Estados Unidos. Además, en 1989, la compañía abre su primera planta de fabricación propia en suelo americano. Esta es Toyota Motor Manufacturing Kentucky.
Consolidado ya en el mercado americano, el fabricante de vehículos lanza, en 1992, una división de vehículos de bajo lujo: Lexus. Además, en 1999, gracias a la constante evolución de la compañía, Toyota lanza el icónico modelo Prius. Este fue el primer coche híbrido del mundo que se produjo en serie. Además, también abrió su primera planta de fabricación en Europa, a través de Toyota Motor Manufacturing UK.
Para 1997, la compañía fundada por Toyoda ya había producido 100 millones de unidades. El éxito y crecimiento de Toyota es tal, que ese mismo año, la empresa empieza a cotizar en la bolsa de Nueva York y Londres. Pero también comenzó a extenderse la comercialización del Prius en Estados Unidos y Europa. En loso albores del siglo XXI, Toyota Motor Manufacturing France, la segunda planta de producción en Europa, comienza a fabricar el modelo Yaris. Años más tarde, este se convertiría en el coche de Toyota más vendido en el continente.
Si hay algo que coloca a Toyota como una marca líder es la innovación. En paralelo a la producción y venta de vehículos, Toyota nunca deja de investigar. Es así como durante la segunda década del siglo XXI, la compañía firma un acuerdo con Tesla Motors para desarrollar, en conjunto, la tecnología necesaria para producir vehículos eléctricos. Pero este no es el único acuerdo que Toyota hace. También se alía con BMW para trabajar en la búsqueda de tecnologías respetuosas con el medio ambiente. Años más tarde, la compañía se asocia con Mazda para la fabricación de coches eléctricos.
También durante estos años nace el Toyota Research Institue (TRI); se trata de una empresa de investigación y desarrollo de conducción automatizada, robótica e inteligencia artificial. Uno de los últimos proyectos de Toyota fue la presentación de Beyond Zero. Se trata de una gama de vehículos eléctricos de batería que pretenden ofrecer 30 modelos, totalmente electrificados, para el 2030.
Otras Empresas Japonesas Destacadas
Además de los empresarios y empresas mencionadas, hay otras compañías japonesas que merecen reconocimiento:
- Fundada en el año 1920, es una de las empresas familiares que ha tenido una subida lenta pero segura. Con un gran número de servicios a disposición de sus clientes, también patrocina deportes a nivel profesional, como es el caso del equipo F.C. No solo cuenta con una gran flota de trenes, si no que también se encarga del transporte marítimo dentro y fuera del país.
- También conocida como Donki, es la cadena de tiendas de descuentos más grande de Japón.
- Elabora y distribuye cervezas, bebidas alcohólicas, café y refrescos entre otros productos japoneses líderes en ventas.
Aún tiene muchos proyectos en desarrollo.
Apasionada de Japón desde hace más de 20 años, he viajado una y otra vez al país nipón para descubrir su cultura, su gente y esos rincones que no salen en las guías. Como cofundadora de Japonalternativo.com comparto mi experiencia de primera mano para ayudarte a organizar tu viaje de forma honesta y práctica. La mejor manera de conocer un lugar es con curiosidad y atención al detalle, disfrutando tanto de un santuario o templo escondido como de un plato en un izakaya. Puedes conocer más sobre mi en la sección de Quiénes Somos del blog.
