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Comunicación

Juan Antonio Pérez Simón: Biografía de un Empresario y Coleccionista Apasionado por el Arte

by Admin on 14/11/2025

El empresario y coleccionista Juan Antonio Pérez Simón nació en Asturias en 1941. Desde allí emigró a México con sus padres cuando tenía cinco años.

Desde su juventud, se sintió atraído por las obras de arte. Una búsqueda de la belleza que no ha cesado y que lo ha llevado a desarrollar su pulsión coleccionista hasta reunir una colección única en el mundo.

Ya de adolescente, Juan Antonio Pérez Simón (Llanes, 1941) recortaba ilustraciones y reproducciones de obras de arte de entre las páginas de periódicos y revistas, con una atracción innata por la belleza, para colgarlas de las paredes de su habitación.

Hijo de una familia asturiana humilde, que emigró a México en la España de la posguerra cuando él tenía 5 años, aquella afición suya le llevó con apenas 23, en cuanto logró reunir algo de dinero, a un viaje iniciático por Europa y, con un sustento de ocho dólares al día, recorrer «el Louvre, especialmente, y todos los museos que pudo».

Tras aquel bautismo, donde logró descubrir in situ «las obras que había admirado durante tanto tiempo», comenzó a comprar grabados, litografías y serigrafías de originales, hasta que, en los 90, su adquisición artística tornó en constante. Para atesorar, ya hoy como empresario, «un acervo completísimo», de relevancia mundial: la Colección Pérez Simón.

Juan Antonio Pérez Simón en la biblioteca de su residencia madrileña, entre libros, recuerdos y fotografías. Fuente: The New York Times.

El Origen de la Colección Pérez Simón

El germen de su Colección se remonta al año 1964 cuando, como él mismo recuerda, realiza un viaje en Europa “que definió mi vínculo intenso e indisoluble con las artes plásticas y me dio norma para su goce”.

En este periplo, Juan Antonio Pérez Simón dedica su tiempo y gran parte de su presupuesto, de apenas 8 dólares diarios, a visitar todos aquellos museos que custodiaban las obras de arte que más admiraba.

Como él mismo explica: “Desde mi juventud me sentí atraído por la belleza, por las obras de arte. Como no podía comprarlas, colgaba en mi recámara reproducciones de los cuadros. Satisfacía así mi deseo de disfrutar la forma en que cada artista plasmaba en su lienzo lo sublime, lo poético, lo bello, hasta lo terrible”.

La pasión se despertó de forma definitiva en el Museo del Louvre de París en aquel viaje iniciático a Europa a mediados de los años sesenta. “Fui ocho horas al día durante una semana. Salía ávido de ver más arte”, recuerda.

En España, en el Museo del Prado, adquirió sus primeras reproducciones -las que podía permitirse con su reducido presupuesto-, que lo acompañaron hasta que su economía le permitió destinar “una parte importante” de sus ingresos a comprar originales, cuenta.

Algo que sucedería en 1976, cuando se asoció con el empresario mexicano Carlos Slim -el hombre más rico del mundo, según Forbes- en sus negocios de telecomunicaciones, energía, finanzas e inmobiliarios.

Una Colección Enciclopédica

La Colección Pérez Simón se compone de más de 4.000 piezas de pintura, escultura, dibujo, artes decorativas y manuscritos, además de una biblioteca de más de 50.000 volúmenes. Es considerada, a día de hoy, uno de los acervos privados más relevantes del mundo.

Aunque el patrimonio del millonario cuenta con más de 4.000 piezas de pintura, dibujo, escultura, artes decorativas y manuscritos. Y, como resalta Susana Martínez-Garrido, comisaria española de la muestra, junto a los mexicanos Graciella Telléz y Roberto Fernández Castro «es posible que la cifra se quede corta. Habría que hacer un estudio, porque tiene criselefantinas, figuras Art Déco... Mucho no incluido».

No obstante, la virtud de la colección no es sólo cuantitativo, sino que ante todo deslumbra por su carácter enciclopédico. «Abarca todos los periodos: desde una tablas góticas hasta artistas de hoy. Por ejemplo, él ahora está comprando arte asiático, como Yoshitomo Nara, que hoy se expone en el Guggenheim de Bilbao», y del que también cuelga, en la sala de Cibeles, una de esas figuras a lo anime, de ojos y cabezas desmesuradas.

«Después de la colección de Andrew Lloyd Weber, la Pérez Simón es la mejor, fuera de Reino Unido, en pintura victoriana inglesa. Pero tiene europea, española, latinoamericana, novohispana, asiática, norteamericana, expresionista, pop...», enumera al infinito.

De hecho, «se puede estudiar la Historia del arte de un sólo golpe, como con la colección Thyssen, porque es muy rica y está muy bien estructurada».

En esa bodega las piezas de Francis Bacon, Yayoi Kusama o Roy Lichtenstein aguardan el momento de ser expuestas en algún museo. “He formado una colección ecléctica, aunque me gusta más el título que le dio Matías Díaz Padrón -consejero técnico del Museo del Prado-: enciclopédica”, relata Pérez Simón en esa casa de Madrid donde nos recibe días antes de inaugurar Setenta grandes maestros.

En el salón principal, la escultura de un guardia de seguridad de tamaño real al que más de un invitado ha dado las buenas tardes pensando que era de carne y hueso -y al que su propietario y su equipo llaman cariñosamente “Jim”- parece custodiar los cuadros de Julio Romero de Torres o el Rothko Sin título que preside la estancia. El ambiente no es en absoluto el de una pinacoteca.

Algunos de los 4.500 cuadros de su colección de arte. En primer término, Retrato de mujer, de Jesús Helguera. Fuente: La Razón.

Las piezas se mezclan con las fotos de familia y amigos, como el pintor Antonio López o el hispanista Hugh Thomas -“He intentado rodearme de literatos y periodistas más que de políticos”, reconoce el coleccionista-.

Los perros -los caniches Vega, Gala y Junior, y el yorkshire terrier Margot que perteneció a su esposa, Josefina Carrera, quien falleció el pasado mes de julio- corretean por las alfombras y se suben y escarban en los sofás de terciopelo.

El anfitrión, que viste una colorida americana de Brioni y calza zapatos italianos con la inconfundible suela naranja de Santoni, nos guía por la mansión mientras desgrana sus recuerdos, bromea con los cuadros de Eduardo Úrculo que cuelgan de su dormitorio y lanza una pregunta inesperada a Isis González, su mano derecha, sobre el Carmelo Arden Quin que destaca en una esquina: “¿Qué tiene de especial esta obra?”.

Afortunadamente, González conoce la respuesta: el artista uruguayo sentó con ella las bases de la corriente vanguardista movimiento Madí.

“La inquietud por lo bello, sin saber en ese momento qué era el arte, surgió de niño, al ver los colores del campo, las formas caprichosas de la naturaleza y las reproducciones de varias obras en los libros”, evoca Pérez Simón.

Exposición "Setenta Grandes Maestros de la Colección Pérez Simón"

Setenta de sus obras maestras, en su mayoría, nunca antes exhibidas, se pueden contemplar al fin en CentroCentro, hasta enero de 2025. Broncino, El Greco, Van Dyck,Turner, Sisley, Renoir, Rothko, Zuloaga, Munch Picasso, Magritte...

Con joyas como un retrato de Doña María Teresa de Vallabriga y Rozas (1783), de Goya, cuyos restos de pintura, para limpiar los pinceles, aún se pueden apreciar al bordel marco. O un Gauguin del XIX, El campo de Lollichon y la iglesia de Pont-Aven (1886), en el que ya se adivina, pese a que entonces residía en Francia, al postimpresionista de colores libres de las Islas Marquesas.

Ya en 2006 y en 2014, en el mismo Museo Thyssen, se pudieron degustar dos muestras parciales, de Lucas Cranach el Viejo a Claude Monet y sobre la especialidad victoriana.

Pero la actual, que de nuevo arranca con Cranach, con su Caridad (1537), presenta lienzos nunca vistos, como los contemporáneos. «El propio Juan Antonio Pérez Simón hace años que no ve muchas obras, la mayor parte embalada en unos almacenes», afirma la comisaria, que, con ese afán ilustrativo, ha dispuesto Setenta grandes maestros de la Colección Perez Simón en tres periodos, y confrontando el estilo prerrafaelita con el historicista o el academicista con el moderno.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y el coleccionista Juan Antonio Pérez Simón han presentado hoy en CentroCentro, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte, la exposición Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón, que reúne algunas de las piezas más valiosas de este notable conjunto.

Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón reúne algunas de las piezas más valiosas de este notable conjunto, considerado a día de hoy como uno de los acervos privados más relevantes del mundo.

Visitantes en la exposición 'Setenta grandes maestros de la Colección Pérez Simón'. Fuente: ABC Cultura.

El arranque, sobre Maestros antiguos y primeros modernos, abarca 16 estampas, desde Brueghel, Rubens, Canaletto o Murillo hasta Rodríguez Juárez o Gainsborough, mientras que la continuación, Siglo XIX, con 31 cuadros, recorre desde Turner, Waterhouse o Cabanel hasta Van Gogh, Monet, Sorolla, Romero de Torres o Anglada-Camarassa.

El colofón, De las vanguardias al arte actual, lo rematan 23 artistas: Munch, Tamara de Lempicka, Frida Kahlo, Dalí, Pistoletto, Katz, Xiaogang, Barceló o Antonio López.

«Es un coleccionista compulsivo, como todos, pero con mucho criterio e inclusivo, no es fruto del capricho. Tiene un ojo sin prejuicios, no ha ninguneado ni al arte académico ni a las vanguardias», analiza Martínez-Garrido, que cumple año y medio inmersa en este caudal artístico.

Y lo que queda, pues la Fundación Pérez Simón y el Ayuntamiento de Madrid tienen entre manos la futura instalación de esta colección, ya de manera permanente, en el Espacio Cultural Serrería Belga, entre el Prado y el Reina Sofía, para sumar patrimonio a esa milla dorada del arte que forma parte del Paisaje de la Luz.

Madrid está en permanente estado de ebullición cultural. La cultura es el oxígeno que respiramos en la ciudad de Madrid, que es indisociable del espíritu de todos los madrileños. La mayoría de nosotros no seremos más artistas que de nuestro propio espíritu, pero tenemos la posibilidad de la admiración genuina de las obras de los grandes maestros.

La primera sección, que se inicia con la tabla Caridad de Lucas Cranach el Viejo realizada en 1537, abarca desde el Renacimiento europeo hasta finales del siglo XVIII, con una selección de piezas que ofrecen la perspectiva de una cultura común compartida por los antiguos maestros del arte europeo. A estas obras se suman el arte novohispano y mexicano, del que se incluye una pieza de Manuel de Arellano y otra perteneciente al círculo de Juan Rodríguez Juárez.

El arte francés también es protagonista de esta sección a través de dos de sus referencias más emblemáticas: la tradición académica y la modernidad impresionista. Aquí se pueden ver piezas de grandes maestros como Vincent van Gogh, Monet, Renoir o Paul Cézanne, entre otros.

Del periodo de las Vanguardias, la exposición presenta importantes creaciones de Edvard Munch, Georges Braque, Pablo Picasso o Fernand Léger, entre otros. El recorrido incluye, asimismo, el arte de la segunda mitad del siglo XX visto desde una óptica internacional ejemplificada con autores de varios continentes.

En la colección destaca la parte dedicada al arte español, que abarca un espacio temporal que cubre del siglo XVI hasta nuestros días, con algunos de los artistas más relevantes. En el final del recorrido se introduce el imaginario de los creadores chinos y japoneses de la actualidad.

La exposición se podrá visitar desde el 20 de septiembre al 12 de enero, de martes a domingo. La entrada general tiene un precio de 7 euros e incluye audioguía.

Filantropía y Legado

Juan Antonio Pérez Simón es un filántropo en el sentido más riguroso del término. “Jamás ha querido vender una de sus obras [posee unas 4.500] ni se le pasa por la cabeza”, aseguran miembros de su círculo de confianza. Sí las presta a museos de forma totalmente desinteresada, sin cobrar el canon habitual en estos casos.

En su primer viaje a Europa en 1964 no solo descubrió el impresionismo -en su colección hay obras de Monet, Renoir y Cézanne-, también se sorprendió de que los habitantes de Arlés no tuviesen ni idea de quién era Van Gogh, de ahí su determinación en divulgar sus tesoros.

Algo que también suele hacer en privado, cuando explica sus pinturas y esculturas más apreciadas a sus amigos con una copa de vino o de tequila. “Los artistas viven a través de sus obras. Están presentes cuando las contemplas, ya sea en el museo o en mi bodega”, dice.

Pérez Simón ha creado las fundaciones Juntos Actuando Por la Superación, A.C. en México y Fundación JAPS en España, cuyo objetivo es fomentar el desarrollo de proyectos culturales y la apreciación del arte por un extenso público.

Planes Futuros para el Museo Pérez Simón en Madrid

La posibilidad de que la capital acoja el futuro Museo Pérez Simón añade interés a la muestra. “Las negociaciones con las autoridades de Madrid van por muy buen camino y están muy cerca de poder concretarse”, cuenta satisfecho el empresario, que asumiría los costos de la rehabilitación del inmueble, de la plaza pública y del denominado Callejón del Arte peatonal aledaños a cambio de la cesión del edificio de la Serrería Belga.

Si todo va bien, las obras arrancarán en 2025 y la pinacoteca abriría sus puertas en 2026. “Estamos haciendo planes con mucha ilusión, pero, de momento y hasta que obtengamos todos los permisos y licencias, lo único tangible es esta exposición temporal”, matiza él con cautela.

tags: #empresario #perez #simon #biografia

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