Valores de la Empresa e Iniciativa Emprendedora: Pilares para el Éxito Organizacional
Hablar de valores corporativos o de empresa se ha convertido en algo habitual. Están en la web, en las presentaciones corporativas, en el onboarding y, en muchos casos, incluso enmarcados en la pared de la oficina. Los valores corporativos definen en muchos sentidos la naturaleza de las empresas, sus actuaciones y prioridades y la manera en que entienden la actividad comercial. Es decir, son una parte esencial de su identidad.
¿Qué son los valores de una empresa?
Los valores empresariales son el conjunto de principios éticos y profesionales que las compañías se comprometen a respetar durante toda su actividad. Se caracterizan por su vocación de perdurabilidad (no deberían sufrir modificaciones a corto o medio plazo), y su naturaleza genérica (afectan a multitud de cuestiones distintas). Los valores de una empresa son los principios éticos y profesionales que construyen su identidad, representan la cultura de la empresa y guían las relaciones internas y externas. Además, constituyen su filosofía y orientan las decisiones y conductas.
En el contexto de la psicología organizacional, los valores de una empresa son principios subyacentes que reflejan las creencias compartidas y las normas éticas dentro de la organización. Estos valores sirven como guías fundamentales que influyen en el comportamiento de los empleados y en la toma de decisiones a todos los niveles jerárquicos. Según Edgar Schein, un influyente psicólogo organizacional, los valores son componentes esenciales de la cultura organizacional. Por otro lado, Robbins y Coulter (2009) sostienen que los valores empresariales representan creencias y principios compartidos que guían las acciones y decisiones de los miembros de la organización. Estos autores subrayan la importancia de los valores como componentes clave para establecer la cultura organizacional y el carácter distintivo de una empresa.
La definición de los valores en una empresa está condicionada por factores como el tipo de actividad, el modelo directivo o la antigüedad de la compañía. Se recomienda que estos principios estén recogidos en un documento de acceso público, por ejemplo, en una sección en la página web como “nuestros valores” o “nuestra filosofía” y que reflejen la cultura organizacional. Todos los miembros de la compañía deben tener constancia de estos valores e implementarlos en su trabajo. Los valores de una empresa lo condicionan todo, desde el modelo comercial hasta el trato con clientes y proveedores.
¿Por qué es importante definir los valores de una empresa?
Los valores de una empresa constituyen los cimientos sobre los cuales se levanta la marca empresarial, ejerciendo una profunda influencia en la percepción que tanto empleados como clientes tienen de la organización. La tarea de definir estos valores de manera que se armonicen con la cultura empresarial no solo es imprescindible, sino que también representa una oportunidad estratégica para construir una imagen corporativa sólida y una identidad distintiva. Cuando una empresa tiene fundados unos valores sólidos y los transmite adecuadamente a todos sus integrantes, el funcionamiento de la empresa es más eficaz, ya que todos pueden disponer de unos principios en los que identificarse, de una guía sobre la que orientar sus acciones y ser respetados.
La definición de los valores empresariales es una de las tareas básicas de la gestión y dirección empresarial. En la mecánica del desarrollo de actividades profesionales de una empresa influyen muchos factores, uno de ellos es la motivación y el sentimiento de pertenencia a un equipo, a una entidad u organización. Ambos factores se impulsan a través de los valores corporativos, por ejemplo, en la manera de reconocer un trabajo bien hecho, en la forma de tratar con los clientes o proveedores, o dictar los procesos del trabajo mediante el deseo de satisfacer a los demás.
Los valores empresariales son importantes porque:
- Generan credibilidad.
- Garantizan baja rotación de empleados.
- Propician una cultura organizacional sólida.
- Mejoran el rendimiento económico de la empresa.
- Facilitan la consecución de objetivos.
- Ayudan a evitar los conflictos entre empleados y sientan las bases para la toma de decisiones.
- Facilitan la integración de los nuevos empleados en las dinámicas internas de la compañía y constituyen un factor diferencial para atraer candidatos y evitar la fuga de talento.
Los riesgos de no establecer los valores de una empresa son:
- Metas difusas: la ausencia de valores causa desorientación en cuanto a un modelo de conducta a seguir, lo que puede suscitar comportamientos que perjudiquen la imagen de la empresa.
- Falta de dirección: sin valores empresariales claros no existen parámetros para realizar contrataciones de personas que compartan y se identifiquen con dichos principios.
Escoger unos valores empresariales equivocados o elaborar una larga lista de virtudes sin preocuparse en aplicarlas en el día a día de la compañía no sirve para nada.
Misión y Visión: ¿forman parte de los valores de una empresa?
Asumir que la misión y la visión son valores de una empresa es un error común. Si bien tienen algunas semejanzas, los tres elementos son complementarios y no equivalentes.
- Misión: Define cuál es el objetivo de la organización; es decir, por qué existe y cuál es su razón de ser. Establece quiénes son los clientes principales y qué les brinda en relación con sus productos o servicios.
- Visión: Describe lo que una empresa desea lograr a largo plazo, en un período de tiempo de cinco a diez años, por ejemplo. La visión representa una imagen de cómo será la empresa en el futuro y establece una dirección definida para la planificación y ejecución de estrategias corporativas.
La complementariedad entre misión, visión y valores radica en su capacidad para reforzarse mutuamente. Los valores actúan como la guía ética que garantiza que la misión y visión se persigan de una manera coherente y alineada con los principios fundamentales de la empresa. La autenticidad y coherencia en la expresión y aplicación de los valores refuerzan la credibilidad de la misión y visión, convirtiéndolos en pilares sólidos para el crecimiento y la sostenibilidad a largo plazo.
¿Cómo definir los valores de una empresa?
Queda claro que es importante definir correctamente los valores de una empresa pero, ¿cómo podemos elegir los principios que mejor representan y guían a nuestro proyecto? Por norma general estos preceden a la puesta en marcha de la empresa y condensan las aspiraciones de los empresarios. Un recurso habitual para redefinir los valores empresariales es favorecer la participación de todos los estamentos de la compañía. También ayuda imaginar las diferentes situaciones, positivas y negativas, que atravesará la empresa en el futuro. ¿Cómo se responderá en cada caso? ¿Qué límites hay que respetar a la hora de adoptar cualquier decisión? La construcción de una empresa inicia con la motivación de sus fundadores y la cuidadosa planificación de sus objetivos.
Para garantizar tu integridad empresarial, considera:
- Tener valores propios.
- Ser objetivo.
- Elegir principios que impacten.
- Comunicar tus creencias.
No es necesario crear un largo listado de valores. Selecciona entre tres y 10 principios que reflejen la filosofía de la empresa. Además, es fundamental definir por escrito los valores corporativos con total honestidad, asegurándose de que sean fáciles de interpretar y escapen de ambigüedades. Escoge a los empleados y profesionales con los que quieres trabajar en función de estos valores, implementando una buena política de recursos humanos y gestión de talento.
Valores de la empresa, clave de un buen clima laboral
Contar con unos sólidos principios empresariales -y siempre que estos reflejen una cultura organizacional adecuada- influye también en el clima laboral y en cómo nuestros trabajadores hablarán de nuestra entidad. Es decir, si realmente fomentamos la excelencia y la libertad, es más que probable que nuestra plantilla acabe recomendándonos como marca empleadora (Employer Branding). Además, los valores facilitan el encuentro, aumentan el bienestar y desarrollan la inteligencia colectiva. Asimismo, ayudan a reducir el absentismo laboral.
Valores esenciales para una empresa
Aunque existe una larga relación de valores que pueden hacer crecer el negocio, no todos los principios son igualmente relevantes para conseguir este objetivo. A continuación, se detallan 11 valores empresariales imprescindibles, aunque pueden variar según el sector y la naturaleza de la organización:
- Transparencia: Es uno de los valores que más buscan las empresas y que se observa tanto hacia fuera como hacia dentro. La transparencia implica ser claros en la descripción de los servicios y no esconder información que puede ser relevante para la plantilla o los clientes.
- Honestidad: Podría decirse que la honestidad es uno de esos valores de una empresa que se deriva del anterior. La entidad gana en credibilidad a medida que facilita a los clientes toda la información que estos reclaman. La honestidad establece las bases para crear una cultura de trabajo idónea, proporciona coherencia en el comportamiento y genera confianza en los clientes y prospectos.
- Coherencia: La hipocresía es una cualidad muy poco deseable en cualquier persona, no digamos si se trata de toda una empresa. La coherencia implica ser fiel tanto hacia los demás como, sobre todo, hacia uno mismo. No es posible incurrir en contradicciones y todo cuanto proceda de la compañía debe encajar en su filosofía corporativa.
- Libertad: Se trata de uno de los valores de una empresa más apreciado por los empleados. La libertad como valor corporativo se entiende como la posibilidad de poder formular una opinión o de proponer una determinada actuación sin temor a ser reprendidos por ello. Esto también se encuentra relacionado con la mejora de la conciliación familiar, con la implementación de horarios flexibles, entre otros.
- Puntualidad en las entregas: Entregar los trabajos fuera de plazo puede provocar múltiples trastornos a los clientes o a otros compañeros. La puntualidad, entendida como la capacidad de cumplir el calendario previsto y no retrasar la culminación de los proyectos, debería regir todas las actuaciones de la compañía y formar parte de los valores de una empresa.
- Excelencia: La pretensión última de cualquier entidad debería ser no dejar nunca de mejorar. La excelencia es, por definición, un estado inalcanzable en el que todo funciona a la perfección. La búsqueda constante de la excelencia asegura que la empresa entregue productos y servicios de alta calidad, satisfaciendo las expectativas de clientes y partes interesadas.
- Adaptabilidad: Las compañías no pueden vivir de espaldas a los cambios que suceden a su alrededor y por ello uno de los valores más relevantes de nuestro tiempo es la adaptabilidad. Este principio está íntimamente ligado con el aprendizaje y, más concretamente, con el concepto de formación continua.
- Diligencia: La capacidad para ponerse manos a la obra sin dejar pasar el tiempo y sin sentir pereza (o sobrellevarla) es una de las cualidades más valoradas por los responsables de RR.HH en cualquier proceso de contratación.
- Constancia: No desanimarse frente a la adversidad, perseverar en la consecución de los objetivos y estar siempre al pie del cañón son cualidades que pueden resumirse en una sola palabra: constancia.
- Justicia: Lo cierto es que cuando las entidades no atajan de raíz las injusticias que surgen en su seno el malestar no tardará en cundir entre los empleados. La plantilla acepta que los responsables sean muy exigentes pero nunca que sean injustos.
- Orientación al cliente: Por último, ¿qué menos que mostrarse cercanos a los clientes? Las grandes marcas basan buena parte de su éxito en su proximidad a los consumidores, haciéndoles partícipes de su filosofía corporativa y demostrándoles que ellos son su razón de ser. Brindar una mala atención y ser poco transparente tiene severas consecuencias para las empresas.
- Diversidad e inclusión: Estos valores enriquecen la cultura organizacional al tiempo que cultivan la imagen positiva de la empresa frente al público. La diversidad e inclusión garantizan la valorización de todos los colaboradores y se traduce en un ambiente respetuoso y tolerante.
- Responsabilidad social: Implica la búsqueda de un impacto positivo a nivel social y en el medio ambiente en el que opera la organización. Algunos aspectos clave de la RSE incluyen adoptar prácticas y políticas de protección ambiental en las operaciones comerciales y garantizar condiciones laborales justas y seguras para sus empleados.
"La Importancia de la Responsabilidad Social Empresarial" - Bienvenidos al Futuro por Emilio Venuti
¿Cómo transmitir los valores de tu empresa?
Transmitir los valores de una empresa de manera efectiva asegurará su comprensión y adopción tanto dentro de la organización como entre los clientes externos. Algunas estrategias pueden ser:
- Comunicación Clara y Consistente: Asegurarse de que los valores estén claramente definidos y comunicados de manera consistente a través de comunicados internos, reuniones, sitios web, etc.
- Integración en la Cultura Organizacional: Incorporar los valores en la cultura organizacional, desde el proceso de contratación hasta la evaluación del desempeño.
- Formación y Desarrollo: Proporcionar capacitación regular sobre los valores de la empresa, incluyendo talleres, seminarios web o programas de desarrollo profesional que refuercen la importancia de los valores en el comportamiento y la toma de decisiones.
- Participación de los Empleados: Fomentar la participación de los empleados en la definición y promoción de los valores, ya sea en foros internos o iniciativas que fortalezcan el sentido de pertenencia.
- Participación en la Comunidad: Demostrar los valores de la empresa a través de iniciativas de responsabilidad social corporativa y participación en la comunidad. Esto no solo contribuye a la imagen corporativa, sino que también refuerza la autenticidad de los valores.
- Canal de Retroalimentación Abierto: Establecer un canal de comunicación interna para que los empleados puedan expresar sus opiniones y preocupaciones sobre la implementación de los valores.
- Nuevas Tecnologías: Aprovechar las nuevas tecnologías para resaltar los valores empresariales y seguir una estrategia para trabajar la imagen de marca en redes sociales, newsletter, blog, etc.
Ejemplos de valores de empresas reconocidas
Para ilustrar cómo los valores empresariales se aplican en la práctica, examinemos algunos ejemplos de empresas líderes y sus principios fundamentales:
Apple: Un ejemplo de éxito a través de sus valores
La gigante compañía de tecnología estadounidense se convirtió en una de las más grandes e importantes del mundo con el paso de los años. Desde 2001, su capitalización bursátil aumentó de 5 mil millones a 3,051 billones de USD. Además de la calidad de sus productos, su visión y valores son los que llevaron a Apple a destacarse tanto en el mercado. Steve Jobs, Ronald Wayne y Steve Wozniak, fundadores de Apple, adoptaron valores que se transformaron en los grandes responsables del éxito de la empresa -innovación, emprendedorismo y productos que satisficieran a los clientes.
El conocido fundador de Apple, Steve Jobs, anhelaba valores que no comprometieran la integridad en nombre del lucro. Jobs siempre manifestó que su empresa creía que las personas apasionadas podían cambiar el mundo: "Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta era ‘no’ durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo". Apple es una de las empresas más reconocidas y exitosas del mundo gracias a su filosofía y sus valores. Sus consumidores son conocidos por su lealtad y una conexión emocional con la marca.
Walmart, Apple o ECOALF, entre otras muchas compañías, son conscientes de los beneficios que aporta el hecho de compartir con los clientes unos valores de empresa sólidos y coherentes.
En definitiva, los valores corporativos de la empresa son esenciales para tener una buena comunicación con el cliente. Integrarlos adecuadamente y saber transmitirlos es esencial.
