Emprendimiento Social: Definición y Características según la Fundación "la Caixa"
El emprendimiento social es una forma de hacer negocios que tiene como objetivo principal generar un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Es una manera de generar valor social resolviendo problemas que afectan a las personas o al medioambiente, una forma de poner la innovación y la capacidad laboral al servicio del cambio social esperado.
Fuente: iese.edu
¿Qué es el emprendimiento social? Si te interesa esta apasionante forma de emprender, exploremos proyectos innovadores que abordan desafíos sociales y ambientales. En España, cada vez más emprendedores están apostando por esta forma de emprendimiento, creando proyectos innovadores que buscan solucionar problemas sociales y ambientales.
¿Qué es un emprendedor o una emprendedora social?
Una persona emprendedora social es aquella que persigue emprender con el objetivo de resolver algún problema social. Según la Comisión Europea, la empresa social es "un operador de la economía social cuyo objetivo principal es generar un impacto social, en vez de obtener beneficios para sus propietarios o accionistas; que dispone de la mayor parte de esos beneficios para conseguir sus objetivos sociales, y que se gestiona de forma responsable, transparente e innovadora, involucrando a sus trabajadores, a los clientes y a los accionistas implicados en su actividad empresarial".
Así, el emprendedor social es la persona que impulsa una de estas empresas que se caracterizan especialmente por sus objetivos no económicos, es decir, por su afán por provocar un impacto social determinado.
El objetivo no económico del emprendedor social
El objetivo primordial de una empresa suele ser de índole económica, por ejemplo, alcanzar un determinado beneficio en el futuro. Sin embargo, el emprendedor social tiene como meta principal el bienestar social. En su caso, el beneficio económico es una meta secundaria que le permitirá llevar a cabo la primera, es decir, una palanca para el cambio.
De esta forma, el emprendedor social no solo se esfuerza por obtener beneficios económicos, sino que también busca promover el progreso y la mejora de la calidad de vida en la sociedad. De hecho, con frecuencia los beneficios económicos generados por el emprendedor social a través de su proyecto acaban en manos de algún colectivo desfavorecido o proyecto. Es bastante habitual que las empresas sociales donen capital a diversas causas o formen parte de proyectos más amplios que actúan como paraguas para sectores sociales. También lo es que establezcan relaciones de ayuda mutua.
Características de los Emprendedores Sociales
Un/a emprendedor/a social tiene características muy similares a otros emprendedores: poca aversión al riesgo, perfil innovador, gusto por la independencia y la autonomía, capacidad de liderazgo, etc. Pero, además, los emprendedores sociales cuentan con valores relacionados con la solidaridad y la cooperación, trabajan muy bien en equipo, dan importancia a tejer efectivas redes sociales… Suelen ser soñadores y con una alta vocación de transformación de su entorno social.
La emprendedora o el emprendedor social suelen ser personas inconformistas, rebeldes y motivadas, que sienten la responsabilidad social como suya y que necesitan hacer del mundo un lugar mejor. Es frecuente que sean activistas en diferentes ámbitos y que sientan cierta urgencia por llevar a cabo algunos proyectos que supongan mejoras para la gente.
En cuanto a la motivación para poner en marcha una empresa social, algunas investigaciones apuntan a una serie de factores, como el desarrollo social a través del cambio, ayudar a sectores marginados de la sociedad, dar cobertura a alguna necesidad detectada en la sociedad o la sostenibilidad.
En lo referente a las características individuales de los emprendedores sociales, junto con las ya citadas, encontraríamos algunas como la proactividad y también la capacidad a la hora de afrontar riesgos. La creatividad y la responsabilidad son también rasgos que suelen compartir los emprendedores sociales. Actitudes emocionales como el altruismo, la compasión o la empatía también suelen ser habituales en estos perfiles.
Otros trabajos recogen como características de los emprendedores sociales su elevado grado de compromiso, su resiliencia para superar las adversidades o su capacidad para generar confianza en otras personas. También suelen compartir algunos rasgos de personalidad con los emprendedores clásicos, como el carisma o la autoexigencia en el trabajo.
Fuente: fundacionaquae.org
Ejemplos de Emprendimiento Social en España
A continuación, se presentan algunos ejemplos de emprendimiento social en España que están generando un impacto positivo:
- La Fageda: Entidad catalana de iniciativa social sin ánimo de lucro que produce yogures artesanos y emplea a personas con discapacidad intelectual o trastorno mental severo.
- JUMP MATH: Propone una metodología innovadora para que los/as alumnos/as aprendan matemáticas de una manera exitosa.
- ESPIGOLADORS: Recogida de fruta y verdura descartada para donar a comedores sociales y transformar en productos de calidad.
- Colaborativa.eu: Plataforma en línea que fomenta el consumo colaborativo en España.
- Bioo: Desarrolla tecnología para generar electricidad a partir de la fotosíntesis de las plantas.
- Ecodome: Dedicada a la construcción sostenible y la creación de viviendas ecológicas.
- Koiki: Empresa de reparto que utiliza bicicletas y triciclos eléctricos para realizar envíos sostenibles en áreas urbanas.
- Too Good To Go: Aplicación móvil que combate el desperdicio de alimentos al conectar a establecimientos de comida con consumidores.
- Auara: Empresa social que produce y comercializa agua mineral embotellada con un propósito social.
Estos son solo algunos ejemplos de emprendimiento social en España, pero existen muchas otras iniciativas que están generando un impacto positivo en la sociedad y en el medio ambiente.
Datos Relevantes sobre el Emprendimiento Social en España
Uno de los informes más recientes sobre el emprendimiento social en España es European Social Enterprise Monitor 2021-2022, de ESADE, Euclid Network y la Comisión Europea. Algunos de los datos más interesantes son:
- Casi todo el tejido empresarial social son pymes (84,9 %).
- No hay una fórmula jurídica única, sino un amplio abanico, aunque destacan la SL (30 %), la asociación (30 %), la fundación (22,5 %) y la cooperativa (12,5 %).
- Las mujeres representan el 42 % del equipo fundador, el 50,5 % de los consejos o patronatos, el 52,1 % de los equipos de dirección y el 63,1 % de la plantilla.
- En el sector se respira optimismo y, aunque nadie sabe qué ocurrirá en el futuro, más del 60 % de las empresas sociales piensan que crecerán.
| Característica | Porcentaje |
|---|---|
| Pymes | 84,9% |
| Mujeres en equipo fundador | 42% |
| Mujeres en consejos/patronatos | 50,5% |
| Mujeres en equipos de dirección | 52,1% |
| Mujeres en plantilla | 63,1% |
| Empresas sociales que esperan crecer | Más del 60% |
El emprendimiento social se está consolidando como una alternativa innovadora y sostenible para abordar los desafíos sociales y ambientales de nuestro tiempo. Si estás pensando en emprender, considera la posibilidad de crear un negocio con un propósito más allá del beneficio económico.
En MicroBank creemos que el cambio comienza con acciones inspiradoras y promovemos la inclusión financiera, ofreciendo oportunidades a los colectivos más vulnerables para contribuir al desarrollo social y económico de la sociedad.
Inspiración para el cambio. Experiencias de Emprendimiento Social
¿A quién beneficia el emprendimiento social en España?
El emprendimiento social es una herramienta que produce un impacto en personas muy diversas. De hecho, su bienestar es la prioridad principal entre las empresas sociales españolas.
Hay muchos colectivos de personas que se benefician de la actividad de las empresas sociales en España. Los tres grupos a los que más se dirigen son las personas con algún tipo de enfermedad o problema de salud mental, así como aquellas con discapacidad psicológica; los desempleados de larga duración; y las mujeres y las niñas.
Sin embargo, estas no son las únicas personas que se ven impactadas positivamente por el emprendimiento social en España. Estas iniciativas también atienden a migrantes, niños y jóvenes en general o a personas desfavorecidas por motivo de raza, etnia o religión, entre muchos otros colectivos muy diversos. Eso sí, todos tienen algo en común: las personas que forman parte de ellos sufren algún grado de vulnerabilidad, discriminación y/o exclusión en la sociedad por uno u otro motivo.
El emprendimiento social es un fenómeno con repercusiones reales en la vida de la gente.
