El Emprendimiento en el País Vasco: Retos, Oportunidades y un Ecosistema en Evolución
El Observatorio Vasco del Emprendimiento - Euskal Ekintzailetzaren Behatokia (EEB-OVE) ha presentado los resultados de sus informes Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2022-2023 y 2024-2025 de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV). Estos diagnósticos ofrecen una doble realidad sobre el ecosistema vasco de emprendimiento.
Por un lado, se observa una mejora generalizada y estable de los resultados del emprendimiento vasco tanto en cantidad como en calidad. Por otro lado, nos encontramos con un contexto para emprender referente en el ámbito estatal y europeo que no consigue impulsar de manera decidida valores de cultura emprendedora. Además, el Informe 2022-2023 señalaba un deterioro generalizado de las percepciones de la población sobre el hecho de emprender.
Un Ecosistema Sólido y en Crecimiento
Euskadi se consolida como un ecosistema de referencia con una tendencia creciente y estable. La CAPV se posiciona como uno de los ecosistemas mejor valorados en el entorno estatal, junto con la Comunidad de Madrid, y destaca también en la comparativa internacional, por encima de la media UE-27.
Por segundo año consecutivo, la CAPV ocupa una posición de claro liderazgo con respecto al resto de regiones españolas. En el entorno europeo ostenta la tercera posición tras Países Bajos y Letonia y en la comparativa internacional recibe una valoración similar a la de EEUU. Las tradicionales fortalezas del ecosistema de emprendimiento vasco son cada año más sólidas, con especial mención a las infraestructuras del territorio y a la calidad de los programas de emprendimiento impulsados por el sector público.
La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) en la CAPV ha mostrado un aumento. En 2022, un 5,2% de la población entre 18 y 64 años ha estado involucrada en la creación de un nuevo negocio de hasta 3,5 años de vida (4,9% en 2021). Euskadi ha reforzado su posicionamiento como hub de emprendimiento tecnológico, superando las 1.000 empresas tecnológicas emergentes, que emplean a más de 8.000 personas y alcanzan una valoración estimada superior a los 1.500 millones de euros.
En términos de empleo, las empresas de base tecnológica y/o innovadora creadas en los últimos años suman más de 8.000 personas trabajadoras, con una media de 8 personas empleadas por empresa, y un volumen de facturación en 2021 que supera los 750M€. En cuanto a la inversión, hay un notable crecimiento del número de fondos activos, con más de 130 inversores activos, tanto públicos como privados (capital riesgo, fondos corporativos, business angels, fondos públicos, …). Se estima que el valor total del conjunto de startups vascas alcanza los 1.500M€. El número de rondas de inversión y el importe total de esas rondas se ha multiplicado por 4 desde 2016.
Retos y Dificultades del Emprendimiento en el País Vasco
Percepción y Cultura Emprendedora
A pesar de las fortalezas del ecosistema, existen barreras significativas relacionadas con la percepción y la cultura emprendedora. Cuatro de cada diez personas adultas en la CAPV (40,1%) percibe contar con el conocimiento y las habilidades necesarias para emprender. Por otro lado, seis de cada diez personas adultas manifiestan que el temor al fracaso supone una barrera para poner en marcha un proyecto. En la población emprendedora, este porcentaje se reduce hasta el 39,5%.
Durante años, el miedo al fracaso ha sido uno de los principales frenos al emprendimiento en Euskadi, un estigma profundamente arraigado que ha condicionado la decisión de emprender. Sin embargo, por primera vez, este obstáculo muestra signos claros de debilitamiento y se alinea con los niveles observados en economías consolidadas como Alemania o Estados Unidos.
No obstante, en el País Vasco, se percibe que, aunque hay bastantes oportunidades de negocio, la población se siente poco preparada para aprovecharlas. Esto se debe a una muy mala percepción de los propios conocimientos y habilidades, tan mala que solo los valencianos y los asturianos la tienen peor. Además, se percibe una escasez de modelos de referencia, ya que, según el informe, se conoce a pocas personas que hayan montado una empresa. Los únicos que reconocen tener aún menos referencias empresariales en su entorno que los vascos son los madrileños. Curiosamente, solo los catalanes tienen menos miedo al fracaso.
Un 26,2% de la población adulta detecta oportunidades para emprender en el corto plazo, un dato que se encuentra diez puntos por encima del registrado en plena pandemia (16,5%), pero por debajo del año 2019 (40,1%). La percepción de que es fácil iniciar un negocio se resiente respecto al año anterior; un 36% de la población adulta así lo considera (42,5% en 2021). Estos datos nos sitúan en el último puesto en la tabla de vocaciones emprendedoras, ya que en Euskadi es donde hay menos potenciales empresarios.
Brecha de Género en el Emprendimiento
Si bien en el informe de 2022-2023 se consolidaba la desaparición de la brecha de género en la actividad emprendedora, el más reciente Informe GEM 2024-2025 señala que se rompe la tendencia de cuasi paridad en el emprendimiento, evidenciando que las brechas de género siguen siendo una asignatura pendiente. Las emprendedoras vascas parten de niveles de renta, riqueza y educación financiera más bajos.
En comparación con los hombres, las mujeres adultas en la CAPV perciben en menor proporción que cuentan con el conocimiento y las habilidades para emprender (36,2% frente al 44,1%). Además, es mayor el temor al fracaso como obstáculo para iniciar un negocio (62,4% frente al 56,6%) y son menos las que conocen a alguien que ha emprendido (32,9% frente al 37,8%).
Se observan también diferencias notables por cuestión de género: son proporcionalmente muchas más las mujeres que han emprendido en servicios tradicionales (70,3% frente al 55,2% en hombres) y se detecta una importante brecha de género en la innovación de producto/servicio.
Un estudio enfocado en las dificultades de las mujeres jóvenes para emprender y dirigir empresas ahonda en las razones formativas, laborales y sociales que subyacen al bajo nivel de emprendimiento por parte de este colectivo. El informe pone de manifiesto la clara influencia que la educación en el hogar tiene para las mujeres emprendedoras y resalta la importancia de que se formen en los campos que más futuro y negocio generan a nivel global, como las nuevas tecnologías, la informática o la innovación.
El factor influyente más claro en la carrera profesional de la mujer es la maternidad. Por un lado, ser madre se convierte en una motivación más a la hora de emprender, ya que se considera que ser emprendedora o autónoma da una flexibilidad que no otorga una jornada laboral convencional. Por otro lado, la brecha salarial sigue siendo un aspecto muy evidente para las mujeres estudiadas, asociándose a una descompensación en los puestos de responsabilidad donde las mujeres aún no han acabado de encontrar un espacio. Además, todas las jóvenes afirman la dificultad de entrar en un mundo masculino.
MUJERES EMPRENDEDORAS: Rompiendo barreras y conquistando el mundo de los negocios
| Percepción | Mujeres Adultas (%) | Hombres Adultos (%) |
|---|---|---|
| Cuentan con conocimiento y habilidades para emprender | 36,2 | 44,1 |
| Temor al fracaso como obstáculo | 62,4 | 56,6 |
| Conocen a alguien que ha emprendido | 32,9 | 37,8 |
Atracción y Retención de Talento
El País Vasco, al igual que la mayoría de las sociedades desarrolladas, se enfrenta a una población envejecida. Se prevé que dentro de 15 años, el 75% de los países tendrán una población envejecida. En este contexto, el reto para Euskadi en los próximos años consistirá en cubrir una creciente demanda de profesionales con perfiles cualificados. Aunque se observa un saldo migratorio positivo con países de habla hispana, los principales desafíos para los profesionales extranjeros están relacionados con el dominio del euskera y las oportunidades a nivel profesional, así como con las pocas facilidades para las autorizaciones de residencia de trabajo.
En lo que respecta a la “diáspora” o salida de profesionales del territorio, Euskadi presenta un saldo migratorio neutro, ya que, tras emigrar, muchos vuelven en busca de una mejor calidad de vida y cercanía con sus allegados. Sin embargo, la escasez de personal cualificado (50,1%) es un reto que podría condicionar la actividad empresarial en Euskadi.
El talento sigue siendo el factor competitivo más relevante para las empresas vascas, citado por más del 88% de los encuestados. En un mercado laboral cada vez más exigente, la captación y retención de profesionales cualificados se ha convertido en una prioridad.
Contexto Económico y Global
El mundo actual se enfrenta a situaciones de gran inestabilidad, un contexto de incertidumbre bélica y energética que está dificultando la puesta en marcha de cualquier proyecto emprendedor. Esta situación incluye un cambio de fuerzas geopolíticas con una China emergente y una Europa con grandes incertidumbres económicas, así como un Estados Unidos ocupado con la llegada de la nueva era Trump.
En este escenario, entre los retos que podrían condicionar la actividad empresarial en Euskadi, destaca la demanda incierta del mercado (72,2%), seguida por el incremento de los costes laborales (50,4%). Además, desciende la proporción de negocios en fase inicial que han vendido al exterior (20,4% frente al 24,7% en 2021). Sigue sin descender la proporción de personas que han emprendido como vía para ganarse la vida ante la ausencia de otro trabajo (69,2%), a gran distancia del peso que representaba este motivo en el año 2019 (32,2%).
Aspectos Legales y Financieros para Autónomos
Ser autónomo en el País Vasco implica trabajar por cuenta propia, responsabilidad y riesgo. Las leyes y la fiscalidad son muy estrictas; todo ingreso económico obtenido mediante cualquier tipo de actividad debe ser oficial. Para ello, es necesario inscribirla en las formas y registros correspondientes según sea su naturaleza. En cuanto a la financiación, la mediana del dinero utilizado por la población emprendedora en la CAPV en sus primeros 3,5 años de vida ha sido de 000 euros. Las entidades financieras siguen desempeñando un papel relevante, y uno de cada cuatro emprendedores ha conseguido dinero a través de programas de ayudas públicas/subvenciones.
Tendencias Emergentes y Oportunidades
Los datos del Informe GEM 2024-2025 reflejan un cambio positivo y prometedor en el ecosistema emprendedor vasco.
- Reducción del miedo al fracaso: Como se ha mencionado, este obstáculo histórico muestra signos claros de debilitamiento.
- Cambio en el perfil del emprendedor: La edad media de la población emprendedora en fase inicial ha bajado de 44 a 38 años, marcando uno de los registros más bajos de la última década.
- Impulso del colectivo migrado: La tasa de emprendimiento de este colectivo ha pasado del 3,8% al 15,5% en apenas un año. Más de la mitad de estas personas (54,6%) provienen de otros países europeos, lo que evidencia una Euskadi cada vez más abierta, diversa y atractiva para emprender. Este nuevo perfil, más joven y multicultural, es una señal clara de que el emprendimiento en Euskadi está ganando en dinamismo, inclusión y proyección internacional.
- Mayor impacto en innovación, empleo e industria: Se alcanza un máximo histórico en la proporción de emprendimiento industrial (12%), casi el doble de años anteriores. También crece el número de proyectos con más de 20 personas en plantilla (5,6% frente al 1,5% en 2023) y se duplica el número medio de empleos por proyecto (5 frente a 2,3 en 2023).
- Innovación en producto/servicio: Un 34,7% de los negocios creados innova en producto/servicio, alcanzando un máximo en la serie histórica disponible. Si consideramos innovaciones en tecnologías o procesos empleados, un 25,1% del TEA habría incorporado alguna novedad en este sentido.
- Compromiso con la sostenibilidad: Más de la mitad del tejido emprendedor (55%) ha adoptado medidas para minimizar el impacto ambiental y un 41,1% lo ha hecho para tratar de maximizar el impacto social de su proyecto. Prácticamente un tercio de la población emprendedora -tanto en fase inicial como consolidada- conoce lo que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
El tejido empresarial vasco demuestra una vez más su capacidad para adaptarse a los cambios y mirar al futuro con optimismo. Tenemos una cultura emprendedora y de innovación en Euskadi que históricamente ha enfrentado los momentos difíciles con trabajo duro, determinación, valentía y capacidad de cambio. Las empresas vascas están decidiendo abordar esta realidad con optimismo materializado en inversiones en tecnología y digitalización, talento, alianzas y salida al mundo. Más del 32% de las empresas planea incrementar sus inversiones en 2025, mientras que el 57,2% las mantendrá en niveles actuales. Esta tendencia está alineada con una estrategia de mejora competitiva que se apoya en factores como la innovación, el desarrollo de nuevos productos y servicios (62% de las respuestas) y la captación de talento (56%).
Apoyos y Programas para Emprendedores
Desde los años 80, las políticas de apoyo al emprendimiento han experimentado un notable proceso de consolidación en Euskadi. En nuestro ecosistema se integran agentes privados y públicos de los ámbitos financiero, empresarial, tecnológico y académico, que promueven y apoyan proyectos emprendedores en todas las etapas de su maduración. Gobierno Vasco y SPRI, en colaboración con la red de BICs de Euskadi, desarrollan informes clave sobre el estado de situación del Ecosistema vasco de emprendimiento.
Adicionalmente, organizaciones como NegoBide y Círculo Empresarial ofrecen un servicio gratuito de apoyo y acompañamiento en la búsqueda activa de empleo para personas con ciertas dificultades. Se organizan talleres presenciales en Bilbao, Vitoria-Gasteiz y Logroño, donde se aportan métodos para el mejor enfoque y materiales prácticos, así como otras actividades online.
